Intriga

AMISH (Único testigo)

Grupo etnorreligioso cristiano anabaptista, conocidos principalmente por su estilo de vida sencilla, vestimenta modesta y tradicional, y su resistencia a adoptar comodidades y tecnologías modernas. Los amish son una comunidad cultural muy unida, descendientes de inmigrantes germanos y predominantemente suizos de habla alemana (…) Algunas sus características son la creencia en el Nuevo Testamento, la vida en asentamientos apartados de las metrópolis, el aislamiento del mundo exterior, la defensa de valores como el pacifismo, la humildad, la vida sencilla y el trabajo, así como la vestimenta al estilo del siglo XVII o XVIII. (Wikipedia)

«No me gusta la idea de que para estar cerca de su Dios deben dejar de lado el cultivo de su intelecto. Los amish dejan de estudiar a los dieciséis años porque consideran que un exceso de conocimiento los aleja de lo virtud.»
Rocío Carmona (1974-) Escritora, editora y cantante española

ÚNICO TESTIGO (Witness) – 1985

witness

Director Peter Weir
Guión William Kelley, Earl W. Wallace y Pamela Wallace
Fotografía John Seale
Música Maurice Jarre
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 112m. Color
Reparto Harrison Ford, Kelly McGillis, Lukas Haas, Josef Sommer, Danny Glover, Jan Rubes, Alexander Godunov, Viggo Mortensen, Brent Jennings.

«Lo que hacen tus manos lo dicta tu corazón. Apártate de quienes viven en la violencia.»

Un agente de policía de Philadelphia decide introducirse en el hermético mundo cotidiano de una comunidad vinculada a la secta cristiana amish para investigar el asesinato de un compañero y proteger además al único testigo del crimen, un niño de cuya madre no tardará en enamorarse. Peter Weir debutó en el cine norteamericano con este sugerente cruce de thriller policíaco y melodrama romántico, que, a pesar de su evidente condición de pieza comercial, no sólo mantenía un impecable grado de tensión y emotividad durante todo el metraje, sino que funcionaba también en su faceta de testimonio social y antropológico al discurrir con perspicacia acerca de la disyuntiva entre dos identidades culturales tan encontradas como contradictorias. Más allá del alarde de versatilidad interpretativa ofrecido por Harrison Ford, cabría destacar la siempre adecuada banda sonora de Maurice Jarre -en esta ocasión ribeteada con el formidable Wonderful world de Sam Cooke- y la estupenda fotografía de John Seale, ambos colaboradores habituales del director australiano más sugestivo, acreditado y cosmopolita de la historia.

Otras películas sobre los AMISH

Sábado trágico – Richard Fleischer (1955)
A las duras y a las maduras – Bryan Spicer (1998)
Un abismo en el corazón – Gregg Champion (2010)

DOCTOR (El abominable doctor Phibes)

1. Persona que ha recibido el último y preeminente grado académico que confiere una universidad u otro establecimiento autorizado para ello.
2. Persona que enseña una ciencia o arte.
3. Médico, aunque no tenga el grado académico de doctor.
(RAE)
Los mad doctor suelen ser científicos en general o médicos (cirujanos sobretodo), que por un motivo u otro sobrepasan la línea que separa lo ético de lo que no lo es, abandonando por completo el código deontológico y cualquier otro código moral escrito o no, para conseguir algún propósito extravagante que suele retar los límites preestablecidos por la sociedad, la ciencia o la religión. Personajes megalómanos, vanidosos, visionarios, excéntricos, siniestros, con complejo de dios obsesionados por dar vida mediante la resurrección, la clonación o el sistema que sea necesario. (diosesymonstruos.es)

“El otro día fui a un psiquiatra. Me pidió mil pesos adelantados. Yo le dije: Doctor, es mi problema el que vengo a resolver, no el suyo”
Juan Verdaguer (1915-2001) Humorista uruguayo

EL ABOMINABLE DOCTOR PHIBES (The abominable Dr. Phibes) – 1971

phibes

Director Robert Fuest
Guion James Whiton y William Goldstein
Fotografía Norman Warwick
Música Basil Kirchin
Producción American International
Nacionalidad Gran Bretaña/ Estados Unidos
Duración 94m. Color
Reparto Vincent Price, Joseph Cotten, Virginia North, Sean Bury, Alex Scott, Peter Jeffrey, Susan Travers, Peter Gilmore, Hugh Griffith, Caroline Munro.

«La venganza es la mejor medicina»

Afianzado en su faceta de director artístico, el también expintor Robert Fuest efectuó una hábil incursión en el campo de la realización con esta desaforada película de horror gótico, que, unida a la menos inspirada pero todavía más delirante secuela del año siguiente, EL RETORNO DEL DR.PHIBES, tuvieron el privilegio de transferir a la historia del fantástico a uno de sus más maquiavélicos, patéticos y extravagantes ‘mad doctors’. Encarnado en su film número cien por el mítico Vincent Price, no era más que una anacrónica reproducción del ‘fantasma de la ópera’, cuyo pavoroso y necrófilo designio consistía en eliminar a todos los cirujanos que en su día fueron incapaces de salvar la vida de su accidentada esposa. La siniestra imaginería de esta vengativa y dinámica sucesión de crímenes, inspirados en las diez plagas del Egipto bíblico, se caracterizaba por un chocante humor soterrado, una macabra inventiva en el planteamiento y la resolución de los asesinatos y, sobre todo, por una labor escenográfica francamente original, vinculada vagamente al art-decó.

Otras películas sobre MAD DOCTORS

Los ojos sin rostro – Georges Franju (1960)
Gritos en la noche – Jesús Franco (1962)
El jovencito Frankenstein – Mel Brooks (1974)

SOBRENATURAL (Al morir la noche)

Término utilizado para definir algo que se tiene como por encima, que excede o está más allá de lo que se entiende como natural o que se cree existe fuera de las leyes de la naturaleza y el universo observable (…) Como sobrenatural se tiende a definir fenómenos que parecen o se suponen reales, pero que no se pueden explicar científicamente, por su propia naturaleza. (Wikipedia.org)

“La creencia en una fuente sobrenatural del mal no es necesaria; el hombre por si mismo es muy capaz de cualquier maldad”
Joseph Conrad (1857-1924) Novelista polaco

AL MORIR LA NOCHE (Dead of night) – 1945

morir2

Director Alberto Cavalcanti, Charles Crichton, Basil Dearden y Robert Hamer
Guion John V. Baines y Angus MacPhail
Fotografía Jack Parker, Stan Pavey y Douglas Slocombe
Música Georges Auric
Producción Ealing
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 104m. B/N
Reparto Mervyn Johns, Roland Culver, Michael Redgrave, Sally Ann Howes, Judy Kelly, Anthony Baird, Basil Radford, Naunton Wayne.

«Por algún motivo se me ha proporcionado una visión del futuro. ¿Por qué? No lo sé y quiero saberlo, debo saberlo»

Antes de centrar su producción en un tipo de comedia de inflexión crítica y acentuados matices costumbristas, la Ealing (tutelada con eficacia por Michael Balcon) abordó todo tipo de géneros, aunque ninguna de sus cintas llegó a la altura de este sensacional film de episodios, erigido hoy en un irrebatible clásico del cine fantástico. En torno a un relato de estructura circular centrado en el tentador tema del sueño premonitorio, The linking story, se ramificaban otros cinco «sketches» que incidían en lo sobrenatural sin más artificio que la creación de una inquietante atmósfera de intriga: The hearse driver, basada igual que la historia de continuidad en un relato de E.F. Benson y dirigidas ambas por Dearden; The golfing story de Crichton, según una historia de H.G. Wells, que desentona del resto por su comicidad; el escalofriante The haunted mirror, escrita por John Baines, en el que Hamer vertía un cuento sobre un espejo con funesta memoria criminal, y, las dos dirigidas por Cavalcanti: Christmas party, basada en un clásico cuento navideño de fantasmas de Angus McPhail, y The ventriloquist’s dummy, a partir de otro relato de Baines, donde Michael Redgrave interpretaba un apasionante caso de doble personalidad.

Otras películas de episodios de temática SOBRENATURAL

Al margen de la vida – Julien Duvivier (1943)
Las tres caras del miedo – Mario Bava (1963)
El más allá – Masaki Kobayashi (1964)

ORGÍA (Eyes wide shut)

Actividad sexual en la que están presentes cuatro o más participantes. En algunas culturas se han practicado orgías como parte de un grito comunal o una práctica religiosa. La participación en una orgía es una fantasía sexual común. (Wikipedia)

«Las orgías son demasiado solidarias. Buscan más el placer del colectivo que el de las individualidades que lo componen y eso le resta eficacia. Son más interesantes de contar que de vivir»
Valérie Tasso (1969-) Escritora, sexóloga e investigadora francesa

EYES WIDE SHUT (Eyes wide shut) – 1999

eyes

Director Stanley Kubrick
Guion Stanley Kubrick y Frederic Raphael
Fotografía Larry Smith
Música Jocelyn Pook
Producción Warner Bros./Hobby Films/Pole Star
Nacionalidad Gran Bretaña/ Estados Unidos
Duración 159 m. Color
Reparto Tom Cruise, Nicole Kidman, Sydney Pollack, Marie Richardson, Todd Field, Leelee Sobieski, Alan Cumming, Rade Serbedzija.
* Chris Isaak – Baby did a bad bad thing

«Yo te quiero. Y ya sabes, hay algo muy importante que tenemos que hacer lo antes posible (…) Follar»

Si su turbulento rodaje ya vino precedido por una morbosa, enigmática y especulativa expectación, el fallecimiento de Kubrick después de finalizar el montaje acrecentó, aún más, esa aureola de controversia que arrastraba el film y que siempre ha determinado la obra del último coloso del celuloide. La adecuación a Nueva York en las postrimerías del segundo milenio de una novela de Arthur Schnitzler ambientada en la Viena de principios del siglo XX (Traumnovelle), proyecto que rondaba la mente del iracundo cineasta desde hacía más de veinte años, deparó un apólogo moral en torno al permanente riesgo de infidelidad que amenaza la intimidad de una pareja y el posterior sentimiento de culpa que brota tras su quebrantamiento, cuya disposición circular adquiría matices melodramáticos, eróticos, psicológicos e, incluso, fantásticos. Una cinta tan absolutamente sugestiva en su arranque como inabarcable en su sinuoso desarrollo, de la que emergen instantes tan regios como la dilatada escena del ritual preorgiástico, que paralizó durante casi dos años la carrera del ya de por sí polémico e insatisfactorio matrimonio Cruise/Kidman.

Otras películas aderezadas con alguna que otra ORGÍA

Vicios privados, públicas virtudes – Miklós Jancsó (1976)
Calígula – Tinto Brass (1979)
Los idiotas – Lars Von Trier (1998)

CASTICISMO (El crimen de la calle de Bordadores)

Postura literaria, cultural e ideológica, manifestada en España desde el siglo XVIII en oposición a la afrancesada o ilustrada, y que desde entonces se relaciona con el pensamiento reaccionario. Es una reivindicación defensiva de lo castizo, o sea, de las expresiones de todo tipo (culturales, religiosas, vitales, moda, actitudes, habla, o incluso de la organización política y social), que se perciban por el casticista como propias de su casta, entendida esta no tanto como la raza o etnia propia (véase Racismo en España), sino más bien como el carácter nacional español, la buena casta, incluso en términos reproductivos vagamente machistas, que formaron parte del nacionalismo español, sobre todo en sus expresiones más populares y en las expresiones de orgullo patriótico habituales durante el franquismo. (Wikipedia)

«Casticismo, según se sabe, consiste en escribir como si viviéramos en Talavera de la Reina cuatrocientos años atrás. Hay muchas maneras de impedir la comunicación, pero ésta es la más apreciada por los profesores de gramática»
Ernesto Sábato (1911-2011) Escritor, ensayista, físico y pintor argentino

EL CRIMEN DE LA CALLE DE BORDADORES (El crimen de la calle Bordadores) – 1946

crimen

Director Edgar Neville
Guion Edgar Neville
Fotografía Henri Barreyre
Música José Muñoz Molleda
Producción Manuel del Castillo
Nacionalidad España
Duración 92m. B/N
Reparto Manuel Luna, Mary Delgado, Antonia Plana, Julia Lajos, Rafael Calvo, José Prado, Monique Thibaut, Julia Caba Alba, José Franco.

«Esto es periodístico. Vamos a despertarnos todos. A armar revuelo. A hacer que la gente sospeche que es el asesino el que no lo sea. Y nosotros a tomar la defensa del más popular. Desde hoy, para vosotros, la criada es inocente»

Una de las obras más acertadas y representativas de Edgar Neville, en la que proponía uno de sus particulares revoltijos fílmicos a base de sainete, casticismo puro y mordaz raigambre costumbrista, sazonado todo con unas pertinentes gotas de flamenco, para guarnecer una intriga criminal inspirada en un caso real (ocurrido en la calle Fuencarral, en 1888) cuyo pretexto no era otro que desvelar la incógnita de quien cometió el asesinato de una pudiente solterona de origen criollo, si su fiel criada o el «bala perdida» que la cortejaba. Sustentándose en una reconstrucción ambiental del Madrid de comienzos del siglo XX tan precisa y eficiente como cáustica y subversiva, el polifacético y epicúreo cineasta desplegaba el relato por medio de hábiles pinceladas humorísticas, sorprendía después con una hábil utilización de flashbacks contradictorios y finalizaba el mismo a modo de melodrama con obvia embocadura folletinesca. Entre sus distintos alicientes cabe resaltar el esmero por aplicar con exactitud el refinado lenguaje de la época y la estimable labor interpretativa de un reparto formado eminentemente por actores poco conocidos

Otras películas impregnadas de aires CASTIZOS

La verbena de la paloma – Benito Perojo (1935)
Doña Francisquita – Ladislao Vajda (1952)
Los peores años de nuestra vida – Emilio Martínez-Lázaro (1994)