Drama romántico

VESTUARIO (El diablo es una mujer)

1. Ropa exterior o indumentaria de una persona, en especial la que lleva un artista en una actuación.
2. Conjunto de prendas de vestir y de adorno que aparecen en una película, espectáculo o representación.
(google.es)

«Solía pasar mi tiempo libre en el departamento de vestuario, disfrutaba viendo cómo gente increíblemente talentosa creaba el guardarropa de los actores. Me fascinaba que fueran capaces de traducir una simple sugerencia del guion, a veces incluso un diálogo entero, en un traje magnífico.»
Debbie Reynolds (1932-2016) Actriz y cantante estadounidense

EL DIABLO ES UNA MUJER (The devil is a woman) – 1935

devil

Director Josef Von Sternberg
Guion John Dos Passos y Sam Winston
Fotografía Josef Von Sternberg y Lucien Ballard
Música Ralph Rainger y Andrea Setaro
Producción Paramount
Duración 83m. B/N
Reparto Marlene Dietrich, Lionel Atwill, César Romero, Alison Skipworth, Don Alvarado, Edward Everett Horton, Eddie Borden, Tempe Piggott.

«Eres una mujer muy hermosa. Es fácil ver por qué los hombres pierden la cabeza por ti.»

Rumbosa adaptación de la célebre e insistentemente versionada novela de Pierre Louys La femme et le pantin, sobre la perversa e irresistible propensión a destruir la dignidad masculina de una tentadora muchacha sevillana, que señaló el ocaso de la fructífera y enigmática relación que Von Sternberg mantuvo con la mítica estrella berlinesa. El corrompido hálito de fatalismo y desamor que siempre aportó su explosiva cooperación fílmica volvió a concentrarse en este melodrama apasionante y plásticamente fascinador, que, pese a esquivar los excesos folletinescos con una sensibilidad expresiva encomiable, constituyó un estrepitoso fracaso económico e indignó al gobierno español de la época, que, debido a la carnavalesca, lujuriosa y degradante imagen que ofrecía de su país determinó su prohibición y, de forma harto ilusa, solicitó a la Paramount la destrucción de todas sus copias. El rocambolesco barroquismo de la puesta en escena se adecuó perfectamente a Marlene, que, en esta ocasión, lucía su sibilina y glamourosa belleza vestida con unos estrafalarios modelos diseñados por Travis Banton.

Otras películas que destacan por la suntuosidad de su VESTUARIO

María Antonieta – W.S. Van Dyke (1938)
Cleopatra – Joseph L. Mankiewicz (1963)
My fair lady – George Cukor (1964)

LEYENDA (Pandora y el holandés errante)

Narración de hechos naturales, sobrenaturales o una mezcla de ambos que se transmite de generación en generación en forma oral o escrita. Generalmente, el relato se sitúa de forma imprecisa entre el mito y el suceso verídico, lo que le confiere cierta singularidad. Se ubica en un tiempo y lugar familiares a los miembros de una comunidad, lo que aporta cierta verosimilitud al relato. (Wikipedia)

“La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada.”
Séneca (4 a.C-65) Filósofo, político, orador y escritor romano

PANDORA Y EL HOLANDÉS ERRANTE (Pandora and the flying dutchman) – 1951

pandora

Director Albert Lewin
Guion Albert Lewin
Fotografía Jack Cardiff
Música Alan Rawsthorne
Producción Romulus Films
Nacionalidad Reino Unido
Reparto James Mason, Ava Gardner, Harold Warrender, Nigel Patrick, Marius Goring, Mario Cabré, John Laurie, Sheila Sim.

«El amor se mide según lo que uno está dispuesto a abandonar por él.»

El preciosista talante literario de Albert Lewin transformó la cautivadora Costa Brava catalana, concretamente la localidad de Tossa de Mar, en un folklórico municipio español de raíces gitanas para reunir en un insólito juego pasional y deletéreo al mito griego en torno a Pandora y su aciaga concupiscencia con la leyenda nórdica del holandés errante, un espectro que adquiere forma humana cada siete años durante seis meses con la esperanza de hallar una mujer que acepte morir por él y lo redima de una condena eterna que le obliga a surcar los mares como capitán de un fantasmagórico buque. Esta abrumadora búsqueda del amor absoluto dio como resultado una pieza cinematográfica tan hermosa como incomprendida, donde la plenitud cromática de Jack Cardiff se ensamblaba a la perfección con el delirante romanticismo y la refinada plasticidad de su realizador hasta inmortalizar la férvida sensualidad de una Avda Gardner pletórica, que parecía dispuesta a sacar de quicio a su entonces prometido Frank Sinatra con sus aireados escarceos amatorios con el torero y poeta Mario Cabré.

Otras adaptaciones cinematográficas de una LEYENDA

La leyenda de Vandorf – Terence Fisher (1964)
Camelot – Joshua Logan (1967)
Sleepy Hollow – Tim Burton (1999)

FERROVIARIO (La bestia humana)

Que trabaja en el ferrocarril o compañía ferroviaria. (google.es)

«El jornal que recibe el obrero es insumido por tres necesidades fundamentales: habitación, alimento y vestido. Ademas, es indispensable que pueda tener una ilusión en la vida, y para ello es necesario que tenga un superávit en su presupuesto, para hacer economías, si lo desea, o para gastarlo en los placeres que apetezca. Esto, hablando relativamente del problema concreto de vosotros los ferroviarios. Pero no por ser obreros del riel dejáis de ser argentinos.»
Marcelo T. de Alvear (1868-1942) Político y presidente argentino

LA BESTIA HUMANA (La bête humaine) – 1938

Director Jean Renoir
Guion Jean Renoir
Fotografía Curt Courant
Música Joseph Kosma
Producción Paris Film
Nacionalidad Francia
Duración 100m. B/N
Reparto Jean Gabin, Simone Simon, Fernand Ledoux, Jean Renoir, Jacques Berlioz, Gérard Landry, Marcel Pérès, Jenny Hélia, Colette Regis

«Cuando tomo alcohol me vuelvo loco. Creo que estoy pagando la culpa de los otros: de los padres, de los abuelos que bebieron, generaciones y generaciones de borrachos que me han podrido la sangre.»

Impresionante adaptación de la novela homónima de Émile Zola, posteriormente revisada por Fritz Lang en la estimable DESEOS HUMANOS (1954), que emerge como uno de los largometrajes más efusivos, fascinadores y audaces dimanados de la cinematografía francesa de los treinta. Este trágico y adusto drama de turbias emociones sobre el estigma de los celos y el delirio pasional, ubicado en época contemporánea dentro del mundo de los ferrocarriles, constituye además una cruda crónica social sobre la supervivencia laboral del proletariado, mostrada con un realismo poético abrumador, un temperamento dramático sin mácula y una tremenda potencia visual. El espíritu naturalista del escritor galo y su particular visión pesimista de la naturaleza humana fueron captados a la perfección por Renoir, quien, además, consiguió inmortalizar la enigmática belleza de Simone Simon y exprimir el portentoso talento interpretativo del insigne Jean Gabin al servicio de un atormentado ferroviario con brotes esquizofrénicos, sin lugar a dudas, uno de los personajes más recordados de toda su carrera.

Otras películas protagonizadas por un FERROVIARIO

La rueda – Abel Gance (1923)
El ferroviario – Pietro Germi (1956)
El tren – John Frankenheimer (1964)

CUENCA (El valle Abraham)

Depresión en la superficie de la tierra, un valle rodeado de alturas. El término cuenca hidrográfica tiene un sentido más amplio, siendo una parte de la superficie terrestre cuyas aguas fluyen hacia un mismo río o lago. (Wikipedia)

«Estoy solo como una estatua destruida, como un muelle sin olas, como una simple cosa que no tuviera el hábito de la respiración ni el deber del descanso ni otras muertes en cierne, solo en la anegada cuenca del desamparo junto a ausencias que nunca retroceden.» (poema Nocturno)
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta y dramaturgo uruguayo

EL VALLE ABRAHAM (Vale Abraão) – 1993

valle

Director Manoel de Oliveira
Guion Manoel de Oliveira
Fotografía Mario Barroso
Música Varios
Producción Madragoa/Gemini/Light Night
Nacionalidad Portugal/ Francia/ Suiza
Duración 181m. Color
Reparto Leonor Silveira, Cecile Sanz de Alba, Luis Miguel Cintra, Luis Lima Barreto, Rui de Carvalho, Gloria de Matos, Joao Perry.
* Claude Debussy – Clair de lune

«Vivimos en una época donde todo se absorbe en la vulgaridad.»

A los ochenta y cinco años de edad y fundamentándose en una novela homónima que él mismo había encargado a la veteranísima Agustina Bessa-Luis, Oliveira acometió esta portentosa y singular reflexión sobre el mítico personaje flaubertiano de Madame Bovary. El presente patriarca de la cinematografía europea utilizaba los anhelos de su frustrada e insatisfecha protagonista, enmarcados en un caserón cercano a la cuenca del río Duero, para proponer un riguroso y perverso análisis del convencionalismo costumbrista burgués, desarrollado con el talante sosegado y melancólico que siempre caracterizó su obra. El manifiesto lirismo que subyace durante todo el filme es fruto de su intensa carga literaria, exteriorizada por medio de la persistente y placentera voz en off (del propio cineasta) que envuelve sus bellísimas imágenes, por otro lado, adecuadamente acompasadas por claros de luna de Beethoven, Chopin o Debussy, entre otros. Espléndida composición de Leonor Silveira, asidua actriz del heterodoxo realizador luso, para una cinta sobre el tedio y la angustia que encierra todo fracaso emocional.

Otras películas enmarcadas en distintas CUENCAS

Marianela – Angelino Fons (1972) / Cuenca minera asturiana
Iskobakebo, un difícil reencuento – Fernando Valdivia (2014) / Cuenca del río Callería
Brumaire – Joseph Gordillo (2015) / Cuenca carbonífera de Lorena

MALESTAR (La mamá y la puta)

Sensación de incomodidad experimentada por el que se encuentra mal física o anímicamente. (Larousse Editorial)

“Escribir es también una forma de protesta. Casi todos los escritores comparten el malestar con el mundo.”
Ana María Matute (1925-2014) Novelista española

LA MAMÁ Y LA PUTA (La maman et la putain) – 1973

Director Jean Eustache
Guion Jean Eustache
Fotografía Pierre Lhomme, Jacques Renard y Michel Cenet
Música Wolfgang Amadeus Mozart
Producción Elite/Cine QUA/NON/Losange
Nacionalidad Francia
Duración 209m. B/N
Reparto Jean-Pierre Léaud, Bernadette Lafont, Françoise Lebrun, Isabelle Weingarten, Jacques Renard, Jessa Darrieux, Jean-Noël Picq.
* Edith Piaf – Les amants de Paris

«No, no estoy a gusto conmigo mismo. Hay gente que dice: ‘lo importante es estar en armonía con uno mismo’. Se lo oí decir a un cretino por televisión. Cuando oigas ese comentario fíjate en la cara de los que lo dicen. Siempre tienen un punto en común, un aspecto bovino.»

Un título fundamental dentro de la cinematografía francesa de los años setenta e, indiscutiblemente, la gran obra maestra de ese aventajado discípulo de la Nouvelle Vague que fue Jean Eustache, cuya efímera, personalísima y tortuosa carrera se extinguió al suicidarse en noviembre de 1981. A partir de las contradictorias fricciones entre un escéptico triángulo amoroso anclado a orillas del Sena e integrado por un joven escéptico, pretencioso e inestable, la protectora amante que lo cobija en su apartamento y una enfermera polaca tan promiscua como despechada se procuraba un luengo, radical y exasperado retrato de la anarquía, el nihilismo y la efervescencia sexual heredada del mayo del 68. Cimentada por unas desgarradoras interpretaciones y unos diálogos tan provocadores como sumamente trascendentales, servidos en una sucesión de largos planos fijos con preeminencia de monólogos, constituye un poético y agudo manifiesto de desesperanza vital, de malestar y vacío existencial, rodado con absoluta libertad expresiva y una encomiable pureza estética.

Otras películas que plasman distintas situaciones de MALESTAR

El desierto rojo – Michelangelo Antonioni (1964)
El compromiso – Elia Kazan (1969)
El empleo del tiempo – Laurent Cantet (2001)