Comedia criminal

DECISIÓN (Delitos y faltas)

Producto final del proceso mental-cognitivo específico de un individuo o un grupo de personas u organizaciones, el cual se denomina toma de decisiones, por lo tanto es un concepto subjetivo. Es un objeto mental y puede ser tanto una opinión como una regla o una tarea para ser ejecutada y/o aplicada (…) Las decisiones algunas veces son influenciadas por factores que tienen casi nada que ver con la realidad circundante o con hechos materiales (…) Aquello que esencialmente influencia una decisión es el conjunto de alternativas disponibles para el sujeto que debe tomar la decisión, así como los criterios de elección que éste aplique. (Wikipedia)

“Esperar duele. Olvidar duele. Pero el peor de los sufrimientos es no saber qué decisión tomar”
Paulo Coelho (-1947) Novelista y dramaturgo brasileño

DELITOS Y FALTAS (Crimes and misdemeanors) – 1988

crimes

Director Woody Allen
Guion Woody Allen
Fotografía Varios
Música Sven Nykvist
Producción Orion
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 104m. Color
Reparto Woody Allen, Alan Alda, Martin Landau, Anjelica Huston, Mia Farrow, Claire Bloom, Joanna Gleason, Sam Waterston, Jerry Orbach.

«Todos nos enfrentamos en la vida a decisiones angustiosas. Algunas son a gran escala. La mayoría de las elecciones son sobre asuntos banales, pero nos definimos a nosotros mismos según las decisiones que hemos tomado. En realidad, somos la suma total de nuestras decisiones»

Profunda, desencantada e incisiva crítica a la conductas morales de la alta burguesía neoyorquina, ordenada a través de dos historias paralelas entrelazadas con singular precisión: por un lado, los problemas de un reputado oftalmólogo que decide confiar en su hermano, vinculado con la mafia, para que asesinen a su amante ante la amenaza de ésta de contarle la relación a su esposa, y, por otro, las disputas sentimentales entre un neurasténico realizador de documentales y su cuñado, un presuntuoso productor televisivo. Acoplando con absoluta firmeza el melodrama criminal más amargo y conmovedor con un humor negro, racional y acerado, repleto de ingeniosos diálogos, Woody Allen reflexionaba sobre algunos de sus temas recurrentes (el miedo a la muerte, la frustración sexual, el sentimiento de culpa o la estresante angustia que comporta la dificultad para tomar decisiones) hasta conseguir una de las grandes obras maestras de su copiosa filmografía. Cabe destacar la magnífica fotografía del gran operador sueco Sven Nykvist y su formidable reparto interpretativo, encabezado por el propio realizador y un superlativo Martin Landau.

Otras películas sobre la complejidad de tomar DECISIONES

¡Qué bello es vivir! – Frank Capra (1946)
Doce hombres sin piedad – Sidney Lumet (1957)
Un hombre para la eternidad – Fred Zinnemmann (1966)

TRAICIÓN (El honor de los Prizzi)

Falta que quebranta la lealtad o fidelidad que se debería guardar hacia alguien o algo. Consiste en renegar, ya sea con una acción o con un dicho, de un compromiso de lealtad (…) la traición es aquella falta que quebranta la lealtad o fidelidad que se debería guardar hacia alguien o algo. Consiste en renegar, ya sea con una acción o con un dicho, de un compromiso de lealtad. (definicion.de)

«La traición la emplean únicamente aquellos que no han llegado a comprender el gran tesoro que se posee siendo dueño de una conciencia honrada y pura»
Vicente Espinel (1550-1624) Sacerdote, escritor y músico español del Siglo de Oro

EL HONOR DE LOS PRIZZI (Prizzi’s honor) – 1985

prizzi

Director John Huston
Guion Richard Condon y Janet Roach
Fotografía Oswald Morris
Música Alex North
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 129m. Color
Reparto Jack Nicholson, Kathleen Turner, Robert Loggia, Anjelica Huston, William Hickey, Lee Richardson, Michael Lombard, John Randolph.

«Cuando te miro veo solo lo que quiero ver. Eso es el amor.»

Olvidado el contraproducente e indigno lapso comercial en el que incurrió a principios de los ochenta, John Huston reavivó su ya maltrecha salud para llevar a cabo una negrísima caricatura de los clásicos esquemas temáticos y argumentales del cine inspirado en las actividades del crimen organizado, sustituyendo la violencia intrínseca del género por una puesta en escena tersa, pragmática y elegante, matizada por una sutil socarronería dialéctica y ese brío descriptivo que siempre poseyó su ecléctico temperamento estilístico. Un soberbio conjunto de interpretaciones, del que sobresalía Kathleen Turner en el rol de una de las ‘femmes fatales’ más voraces y concupiscentes que se recuerdan, conformaban los iconos burlescos sobre los que se edificaba esta frenética, tempestuosa e imprevisible trama de pasiones irreprimibles y afectividades traicionadas, según la novela homónima de Richard Condon, fotografiada con el empaque característico de Oswald Morris y ornamentada por una inspirada banda sonora de Alex North, que adecuaba de forma precisa algunos fragmentos de El barbero de Sevilla.

Otras películas sobre la TRAICIÓN

Las damas del bosque de Bolonia – Robert Bresson (1945)
Forajidos – Robert Siodmak (1946)
Traidor en el infierno – Billy Wilder (1953)

QUINTETO (El quinteto de la muerte)

1. Grupo de cinco personas, empresas, entidades, etc.
2. Conjunto musical formado por cinco voces o instrumentos.
(oxforddictionaries.com)

«Les Luthiers ya no es un quinteto, ahora somos cuarteto y deberemos aprender a seguir jugando sin él»
Carlos Núñez Cortés (1942-) Humorista, pianista, compositor y químico

EL QUINTETO DE LA MUERTE (The ladykillers) – 1955

ladykillers

Director Alexander Mackendrick
Guion William Rose
Fotografía Otto Heller
Música Tristam Cary
Producción Ealing
Nacionalidad Reino Unido
Duración 97m. Color
Reparto Alec Guinness, Cecil Parker, Herbert Lom, Peter Sellers, Danny Green, Katie Johnson, Jack Warner, Philip Stainton, Frankie Howard.
* Luigi Boccherini – Minueto

«Hubiéramos necesitado a treinta, quizás a cuarenta. Nosotros nunca podremos matarla. Siempre estará con nosotros, por siempre jamás. Y no podremos impedirlo…»

El colofón a la insigne trayectoria de la Ealing en el campo de la comedia costumbrista lo puso Alexander Mackendrick con esta caricaturesca virada al manido asunto del golpe frustrado, en la que una banda de malhechores camuflados de quinteto musical recalaban como huéspedes en el hogar de una acogedora anciana de presunta candidez con el objetivo de gestar el robo a un furgón blindado. La arrítmica y pueril autocomplacencia denotada por los hermanos Coen en THE LADYKILLERS (2004), un remake de sustrato acomodaticio adherido a la vertiente más sacrílega del ‘mainstream’ hollywoodiense, no hizo sino acrecentar los numerosos valores de esta proclama de elíptica y despiadada pulcritud acerca de la sinuosa duplicidad de las apariencias; entre ellos, una progresión narrativa impecable, un sobresaliente diseño de producción de corte eduardiano a cargo de Jim Morahan y unas consumadas caracterizaciones de todo el reparto, especialmente de Katie Johnson (en el papel de su vida) y de un Alec Guinness genial como cerebro de la heterogénea camarilla gangsteril.

Otras películas con protagonismo de un QUINTETO

El último vals – Martin Scorsese (1978)
Por si no te vuelvo a ver – Juan Pablo Villaseñor (1997)
Regreso a Ítaca – Laurent Cantet (2014)

INTRIGA (Misterioso asesinato en Manhattan)

Acción que se ejecuta con una inteligencia y astucia, y ocultamente, para conseguir un determinado fin; en un argumento de una historia o narración, serie de acontecimientos que constituyen el nudo, especialmente si así se suscita el interés y se crea tensión (enredo, embrollo). (Wikipedia)

«Hay más emoción, realismo, intriga, violencia e interés en una novela de amor que en la mayoría de las películas de suspense»
Alfred Hitchcock (1899-1980) Director y productor de cine británico

MISTERIOSO ASESINATO EN MANHATTAN (Manhattan murder mystery) – 1993

murder

Director Woody Allen
Guión Woody Allen y Marshall Brickman
Fotografía Carlo Di Palma
Música Varios
Producción TriStar Pictures
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 104m. Color
Reparto Woody Allen, Diane Keaton, Alan Alda, Anjelica Huston, Jerry Adler, Lynn Cohen, Joy Behar, Ron Rifkin, William Addi.
* Coleman Hawkins – Out of nowhere

“Cuando escucho a Wagner durante más de media hora me entran ganas de invadir Polonia”

Woody Allen renunció al acentuado desánimo que invadía su anterior largometraje, MARIDOS Y MUJERES (1992), y, coincidiendo con su definitiva ruptura matrimonial con Mia Farrow, recobró la exquisita frescura e ironía de antaño para alumbrar esta trepidante parodia del género policíaco, centrada en la neófita investigación criminal que acomete un matrimonio fondeado en la monotonía al obsesionarse por un presunto caso de asesinato, gestado en su propio vecindario. A partir de esta sugestiva intriga argumental, el genial realizador esgrimió el oficio de Hitchcock como constante referente e intercaló encantadores y espontáneos homenajes cinéfilos (PERDICIÓN, VÉRTIGO o la secuencia de los espejos de LA DAMA DE SHANGHAI) para incorporarlos a un universo neoyorquino dinámico, punzante y pletórico de su característica problemática sexual (infidelidad, celos, displicencia conyugal…). En definitiva, una de las comedias de raíz clásica más sublimes y originales de los noventa, gravitada en unos diálogos de ingeniosa perspicacia, pulida por un flamante tratamiento estético y salpimentada por unas magníficas interpretaciones; en especial, de una Diane Keaton (otrora musa del cineasta) en evidente estado de gracia.

Otras películas sustentadas en una INTRIGA

El tercer hombre – Carol Reed (1949)
Chinatown – Roman Polanski (1974)
Sospechosos habituales – Bryan Singer (1995)

CASTICISMO (El crimen de la calle de Bordadores)

Postura literaria, cultural e ideológica, manifestada en España desde el siglo XVIII en oposición a la afrancesada o ilustrada, y que desde entonces se relaciona con el pensamiento reaccionario. Es una reivindicación defensiva de lo castizo, o sea, de las expresiones de todo tipo (culturales, religiosas, vitales, moda, actitudes, habla, o incluso de la organización política y social), que se perciban por el casticista como propias de su casta, entendida esta no tanto como la raza o etnia propia (véase Racismo en España), sino más bien como el carácter nacional español, la buena casta, incluso en términos reproductivos vagamente machistas, que formaron parte del nacionalismo español, sobre todo en sus expresiones más populares y en las expresiones de orgullo patriótico habituales durante el franquismo. (Wikipedia)

«Casticismo, según se sabe, consiste en escribir como si viviéramos en Talavera de la Reina cuatrocientos años atrás. Hay muchas maneras de impedir la comunicación, pero ésta es la más apreciada por los profesores de gramática»
Ernesto Sábato (1911-2011) Escritor, ensayista, físico y pintor argentino

EL CRIMEN DE LA CALLE DE BORDADORES (El crimen de la calle Bordadores) – 1946

crimen

Director Edgar Neville
Guion Edgar Neville
Fotografía Henri Barreyre
Música José Muñoz Molleda
Producción Manuel del Castillo
Nacionalidad España
Duración 92m. B/N
Reparto Manuel Luna, Mary Delgado, Antonia Plana, Julia Lajos, Rafael Calvo, José Prado, Monique Thibaut, Julia Caba Alba, José Franco.

«Esto es periodístico. Vamos a despertarnos todos. A armar revuelo. A hacer que la gente sospeche que es el asesino el que no lo sea. Y nosotros a tomar la defensa del más popular. Desde hoy, para vosotros, la criada es inocente»

Una de las obras más acertadas y representativas de Edgar Neville, en la que proponía uno de sus particulares revoltijos fílmicos a base de sainete, casticismo puro y mordaz raigambre costumbrista, sazonado todo con unas pertinentes gotas de flamenco, para guarnecer una intriga criminal inspirada en un caso real (ocurrido en la calle Fuencarral, en 1888) cuyo pretexto no era otro que desvelar la incógnita de quien cometió el asesinato de una pudiente solterona de origen criollo, si su fiel criada o el «bala perdida» que la cortejaba. Sustentándose en una reconstrucción ambiental del Madrid de comienzos del siglo XX tan precisa y eficiente como cáustica y subversiva, el polifacético y epicúreo cineasta desplegaba el relato por medio de hábiles pinceladas humorísticas, sorprendía después con una hábil utilización de flashbacks contradictorios y finalizaba el mismo a modo de melodrama con obvia embocadura folletinesca. Entre sus distintos alicientes cabe resaltar el esmero por aplicar con exactitud el refinado lenguaje de la época y la estimable labor interpretativa de un reparto formado eminentemente por actores poco conocidos

Otras películas impregnadas de aires CASTIZOS

La verbena de la paloma – Benito Perojo (1935)
Doña Francisquita – Ladislao Vajda (1952)
Los peores años de nuestra vida – Emilio Martínez-Lázaro (1994)