Kathleen Turner

TRAICIÓN (El honor de los Prizzi)

Falta que quebranta la lealtad o fidelidad que se debería guardar hacia alguien o algo. Consiste en renegar, ya sea con una acción o con un dicho, de un compromiso de lealtad (…) la traición es aquella falta que quebranta la lealtad o fidelidad que se debería guardar hacia alguien o algo. Consiste en renegar, ya sea con una acción o con un dicho, de un compromiso de lealtad. (definicion.de)

«La traición la emplean únicamente aquellos que no han llegado a comprender el gran tesoro que se posee siendo dueño de una conciencia honrada y pura»
Vicente Espinel (1550-1624) Sacerdote, escritor y músico español del Siglo de Oro

EL HONOR DE LOS PRIZZI (Prizzi’s honor) – 1985

prizzi

Director John Huston
Guion Richard Condon y Janet Roach
Fotografía Oswald Morris
Música Alex North
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 129m. Color
Reparto Jack Nicholson, Kathleen Turner, Robert Loggia, Anjelica Huston, William Hickey, Lee Richardson, Michael Lombard, John Randolph.

«Cuando te miro veo solo lo que quiero ver. Eso es el amor»

Olvidado el contraproducente e indigno lapso comercial en el que incurrió a principios de los ochenta, John Huston reavivó su ya maltrecha salud para llevar a cabo una negrísima caricatura de los clásicos esquemas temáticos y argumentales del cine inspirado en las actividades del crimen organizado, sustituyendo la violencia intrínseca del género por una puesta en escena tersa, pragmática y elegante, matizada por una sutil socarronería dialéctica y ese brío descriptivo que siempre poseyó su ecléctico temperamento estilístico. Un soberbio conjunto de interpretaciones, del que sobresalía Kathleen Turner en el rol de una de las «femmes fatales» más voraces y concupiscentes que se recuerdan, conformaban los iconos burlescos sobre los que se edificaba esta frenética, tempestuosa e imprevisible trama de pasiones irreprimibles y afectividades traicionadas, según la novela homónima de Richard Condon, fotografiada con el empaque característico de Oswald Morris y ornamentada por una inspirada banda sonora de Alex North, que adecuaba de forma precisa algunos fragmentos de El barbero de Sevilla.

Otras películas sobre la TRAICIÓN

Las damas del bosque de Bolonia – Robert Bresson (1945)
Forajidos – Robert Siodmak (1946)
Traidor en el infierno – Billy Wilder (1953)

ARDOR (Fuego en el cuerpo)

1. Calor muy intenso.
2. Sensación de calor vivo en una parte del cuerpo.
3. Sentimiento muy fuerte, apasionado o entusiasta.
(Larousse Editorial)

“Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas”
Horacio Quiroga (1878-1937) Cuentista, dramaturgo y poeta uruguayo

FUEGO EN EL CUERPO (Body heat) – 1981

body

Director Lawrence Kasdan
Guion Lawrence Kasdan
Fotografía Richard H. Kline
Música John Barry
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 113m. Color
Reparto William Hurt, Kathleen Turner, Richard Crenna, Ted Danson, J.A. Preston, Mickey Rourke, Kim Zimmer, Jane Hallaren, Laura Saunders.

«Tú tienes la culpa. Me has hecho insaciable. Nunca lo había deseado tanto»

Una vez demostrada su solvencia como guionista, Lawrence Kasdan emprendió su carrera como realizador con esta estimulante aproximación a los patrones temáticos del tradicional cine negro americano. El argumento, excesivamente parecido a algunas célebres novelas de James M. Cain, convertidas en grandes clásicos de los cuarenta, narraba como en una sofocante zona de Florida un abogado oportunista cae en las deletéreas garras de una ardiente ‘femme fatale’, y, tras vivir juntos una apasionada e intensa relación, decide colaborar con ella para asesinar a su marido. El cineasta de Miami acomodaría la historia en una brillante puesta en escena, dotándola de una atmósfera enrarecida e imprimiendo al relato una persuasiva e incendiaria carga erótica, a la postre, fundamental de cara a su posterior e inesperado éxito comercial. Tupida crónica de ávidas traiciones y perdición, aderezada con unas dosis de arrollador feminismo, poseía una envolvente música de John Barry y sacaba el máximo partido a una electrizante pareja protagonista, formada por un convincente William Hurt y una debutante tan sensual como explosiva, Kathleen Turner.

Otras películas cuyo visionado provoca una sensación de ARDOR

Duelo al sol – King Vidor (1946)
La noche de la iguana – John Huston (1964)
La ley del deseo – Pedro Almodóvar (1987)