Cine negro

FUGITIVO (Los amantes de la noche)

El término fugitivo es el que se aplica a aquellas personas que, condenadas o sospechadas por algún tipo de delito o crimen, escapan de la policía o de la ley escondiéndose y no dejando que la justicia aplique las sanciones o los castigos correspondientes a su situación. (definicionabc.com)

“Allá donde se cruzan los caminos, donde el mar no se puede concebir, donde regresa siempre el fugitivo, pongamos que hablo de Madrid.”
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor y poeta español

LOS AMANTES DE LA NOCHE (They live by night) – 1948

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Director Nicholas Ray
Guion Charles Schnee
Fotografía George E. Diskant
Música Leigh Harline
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 96m. B/N
Reparto Farley Granger, Cathy O’Donnell, Howard Da Silva, Helen Craig, Jay C. Flippen, Will Wright, Marie Bryant, Ian Wolfe, Harry Harvey.

«Cualquiera les puede descubrir, no pueden gastar el dinero y saben una cosa: los atraparán. Cada vez que oigan un ruido en la puerta, su corazón pegará un salto. Y el corazón tiene un límite, no aguanta tanto.»

Gracias a la amistosa influencia del prestigioso productor John Houseman, Nicholas Ray pudo oficializar su debut como realizador con esta producción del género negro en serie B, que adaptaba con verdadero poderío la novela policíaca de Edward Anderson Thieves like us y, además, esbozaba con nitidez algunos de los componentes temáticos que distinguirían la posterior obra de uno de los grandes talentos del cine clásico norteamericano. Un romanticismo amargo y exasperado, así como su perseverante apego hacia la juventud marginal e insurrecta, quedaron sobradamente plasmados en esta desgarradora historia de ‘amour fou’ entre dos adolescentes perseguidos por la ley y por las implacables e insanas garras del destino, ambientada en los difíciles años de la Gran Depresión, donde ya evidenciaba un aliento poético inusitado, un vigor narrativo pocas veces visto hasta entonces en un director novel y una sorprendente capacidad para la dirección de actores, que salvaba con creces el comprometedor escollo de contar con un reparto poco conocido e inexperto.

Otras películas cuyo argumento trata de la persecución de un FUGITIVO

Malas tierras – Terrence Malick (1973)
El fugitivo – Andrew Davis (1993)
Un mundo perfecto – Clint Eastwood (1993)

BUSCAVIDAS (¿Ángel o diablo?)

Persona ingeniosa para buscar un medio de vida. Suele tener sentido peyorativo. (Espasa-Calpe)

«El sur tiene sus cosas, sus cositas, que lo hacen expuesto y promisorio: verdes de paz y cumbres de ironía, mascarones de proa y pánicos de popa, arroyitos de sangre junto a mares de sal, pellejos blancos y pieles oscuras, granujas del poder y buscavidas, proveedores de amén y novamás galones y agonías…» (poema Signos del sur)
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta y dramaturgo uruguayo

¿ÁNGEL O DIABLO? (Fallen angel) – 1945

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Director Otto Preminger
Guion Harry Kleiner
Fotografía Joseph LaShelle
Música David Raksin
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 97m. B/N
Reparto Dana Andrews, Alice Faye, Linda Darnell, Anne Revere, Charles Bickford, Bruce Cabot, John Carradine, Perry Kilbride, Olin Howlin.
* Dick Haymes – Slowly

«Lo que fácil viene, fácil se va. Todo lo consigo hablando sin parar, en un mundo que nos escucha y luego se convierte en nada.»

El aparente sosiego de una pequeña localidad californiana se verá dramáticamente alterado ante la llegada de un intrigante buscavidas, que, pese a enamorarse de una ardiente camarera sin escrúpulos, acabará casándose por dinero con la campante pero desafortunada hija del alcalde. Partiendo de este tópico planteamiento surgido de la homónima novela policíaca de Marty Holland, Preminger realizó con la perspicacia y ambigüedad que siempre le caracterizaron su segunda incursión en los ya de por sí indeterminados postulados del cine negro, evidenciando una más que laudable y refinada facultad para generar atmósferas perturbadoras, nocturnas e ilícitas. Aunque su condición de «film noir» haya sido puesta en entredicho en alguna que otra ocasión, lo cierto es que su validez ha ido acrecentándose gracias a un magnífico elenco y a la penumbrosa pero sutil fotografía de Joseph LaShelle hasta aparecer hoy en día como un brillante razonamiento sobre la súbita y heterogénea conducta del ser humano, capaz de albergar un catálogo de tipologías y actitudes ciertamente interesantes.

Otros clásicos del cine negro protagonizados por un BUSCAVIDAS

El cartero siempre llama dos veces – Tay Garnett (1946)
Gilda – Charles Vidor (1946)
El callejón de las almas perdidas – Edmund Goulding (1947)

COARTADA (La dama desconocida)

Prueba que presenta un acusado para demostrar que no se encontraba en el lugar del delito a la hora en que sucedió. (Larousse Editorial)

«Decías que nunca te comprometerías con el misterioso vagabundo, pero ahora te das cuenta que no vende ninguna coartada, mientras miras fijamente el vacío de sus ojos y le dices, ¿quieres hacer un trato?» (canción Like a rolling stone)
Bob Dylan (1941-) Músico, cantante y poeta estadounidense

LA DAMA DESCONOCIDA (Phantom lady) – 1944

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Director Robert Siodmak
Guion Bernard C. Schoenfeld
Fotografía Woody Bredell
Música Hans J. Salter
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 87M. B/N
Reparto Ella Raines, Franchot Tone, Alan Curtis, Thomas Gómez, Fay Helm, Regis Toomey, Aurora Miranda, Andrew Tombes, Milburn Stone.

«¡Oh, qué interesante pueden ser un par de manos! Pueden extraer melodía de un teclado de piano. Pueden moldear la belleza de un trozo de arcilla. Pueden devolver la vida a un niño moribundo. Sí, un par de manos pueden hacer un bien inconcebible, pero también pueden hacer un mal terrible. Pueden destruir, azotar, torturar e incluso matar…»

Las peripecias de una atractiva secretaria neoyorquina para poder demostrar la coartada de su amado jefe, injustamente acusado del asesinato de su esposa, conformaron la base argumental sobre la que se edificaba esta firme intriga criminal, novelada por el especialista Cornel Woolrich bajo el pseudónimo de William Irish. En la primera de las decisivas aportaciones que hizo al cine negro americano de los cuarenta, Robert Siodmak ofreció un completo muestrario de las distintivas marcas de fábrica que caracterizaron su infravalorado estilismo: un aplicado interés en profundizar en la psicología de los personajes, una atmosférica puesta en escena deudora de sus orígenes expresionistas (con meticulosas angulaciones y abundancia de sombras y claroscuros) y una extraordinaria capacidad para crear ambientes asfixiantes y perturbadores, habituados a bordear los límites de la locura, como por ejemplo la fascinadora secuencia de la jam-session. Su óptima acogida propició una versión radiofónica a cargo del mismísimo Cecil B. De Mille, protagonizada también por la estupenda y no muy prolífica Ella Raines.

Otras películas sobre las dificultades en demostrar una COARTADA

En un lugar solitario – Nicholas Ray (1950)
Las diabólicas – Henri Georges Clouzot (1955)
Testigo de cargo – Alfred Hitchcock (1957)

LUCHA (Noche en la ciudad)

1. Pelea, combate, batalla, lid
2. Combate deportivo entre dos personas.
3. Contienda, disputa.
4. Debate o confrontación interna:
Lucha grecorromana Lucha en la que vence el participante que primero consigue que su adversario toque el suelo con la espalda durante unos segundos.
Lucha libre Lucha en la que se pueden emplear llaves y golpes, de acuerdo con unas determinadas reglas, y que termina cuando uno de los luchadores se da por vencido.
(Espasa-Calpe)

«El arte de vivir se asemeja más a la lucha que a la danza.»
Marco Aurelio (121-180) Filósofo y emperador del Imperio Romano

NOCHE EN LA CIUDAD (Night and the city) – 1950

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Director Jules Dassin
Guion Jo Eisinger
Fotografía Max Greene
Música Benjamin Frankel
Producción 20th Century Fox
Nacionalidad Reino Unido
Duración 101m. B/N
Reparto Richard Widmark, Gene Tierney, Goggie Withers, Hugh Marlowe, Herbert Lom, Francis L. Sullivan, Stanislaus Zbyszko, Mike Mazurki.

«Es un artista sin un arte (…) algo que puede hacer infeliz a un hombre.»

Impulsado por el interés de la Fox en invertir sus dividendos en el Reino Unido y el especial acoso que sobre su persona ejercía la fustigadora represión maccarthysta, Dassin no dudó en transferir la tenebrosa esencia documentalista acuñada en su aportación al cine negro americano al retrato inicuo de una urbe londinense poblada de seres ávidos de poder y venganza que prescribía la novela homónima de Gerald Kersch. Las artimañas de un taimado, oportunista y recalcitrante embaucador de medio pelo para forjarse un nombre a través de la errónea senda del crimen y la corrupción deparaban una vertiginosa pesadilla circular de matices expresionistas, realzada por su exactitud en la captación del depravado ambiente, un ritmo descriptivo ‘in crescendo’ muy conseguido y la excelsitud de su enrarecida e irrespirable atmósfera. De sus eficaces interpretaciones, sobresalía la destemplada actuación de Richard Widmark y la loable presencia de Stanislaus Zbyszko, un veterano campeón de lucha grecorromana de 71 años, arruinado y con un prolífico bagaje cultural.

Otras películas donde aparecen escenas de LUCHA libre o grecorromana

El luchador – Darren Aronofsky (2008)
Mal día para pescar – Álvaro Brechner (2009)
Symbol – Hitoshi Matsumoto (2009)

INTEMPERANCIA (Al borde del peligro)

1. Falta de templanza o moderación.
2. Incapacidad para cambiar las opiniones o ideas o para ser persuadido.
(Larousse Editorial)

“Inseparable compañera de la injusticia es la intemperancia.”
Fray Luis de León (1527-1591) Poeta, humanista y religioso agustino español

AL BORDE DEL PELIGRO (Where the sidewalks ends) – 1950

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Director Otto Preminger
Guion Ben Hecht
Fotografía Joseph LaShelle
Música Cyril J. Mockridge
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. B/N
Reparto Dana Andrews, Gene Tierney, Gary Merrill, Karl Malden, Ruth Donnelly, Robert Simon, Bert Freed, Tom Tully, Craig Stevens, Neville Brand.

«No odia a los malhechores. Le gusta golpearles. Disfruta pegándoles. Le gusta verse en los periódicos como el policía duro que no teme a nada ni a nadie. ¡Su trabajo es atrapar a criminales, no hacer de verdugo!»

Uno de los magistrales policíacos producidos y dirigidos por Otto Preminger entre mediados de los cuarenta y principios de los cincuenta, sin duda una de las páginas más ilustres en la historia del género negro, donde se cuestionaban los angostos límites que separan la inocencia de la culpabilidad, o, lo que es lo mismo, la frontera entre el Bien y el Mal, a partir de la espiral de amoralidad y violencia a la que se ve abocado un detective neoyorquino de intemperantes maneras tras matar por accidente al principal sospechoso de un asesinato. Firmemente asentada en un eficaz guión de Ben Hecht, surgido de la novela Night cry de William L. Stuart, la película sobresale por la consecución de un clima de angustiosa e inquieta destemplanza, así como por la plausible carencia de maniqueísmo con la que el realizador de origen austríaco dibujaba situaciones y personajes, representados por un magnífico reparto con su pareja predilecta al frente: el impertérrito Dana Andrews y la esplendorosa Gene Tierney.

Otros retratos de policías caracterizados por su INTEMPERANCIA

La casa en la sombra – Nicholas Ray (1951)
L.A. Confidential – Curtis Hanson (1997)
No habrá paz para los malvados – Enrique Urbizu (2011)