Japón

ESPÍRITU (El más allá)

Supuesta entidad no corpórea que aparece en muchas religiones. En algunas partes del mundo se cree que los espíritus son capaces de poseer a las personas. Históricamente, los espíritus han sido atribuidos un número de poderes, tanto sobre la naturaleza como sobre seres humanos. Muchas veces se dice que los poderes de un espíritu están ligados a su propósito de creación (…) La palabra espíritu viene del Latín ‘spiritus’, que significa aliento o respiro, y como el aliento es sinónimo de vida, la palabra denota que el alma que sigue viviendo se separa del cuerpo muerto o cadáver, pero como tiene aliento metafóricamente se entiende que sigue viva. (Wikipedia)

«Espíritu sin nombre, indefinible esencia, yo vivo con la vida sin formas de la idea. Yo nado en el vacío, del sol tiemblo en la hoguera, palpito entre las sombras y floto con las nieblas» (poema Espíritu sin nombre)
Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) Poeta y narrador español

EL MÁS ALLÁ (Kwaidan) – 1964

kwaidan

Director Masaki Kobayashi
Guion Yôko Mizuki
Fotografía Yoshio Miyajima
Música Tôru Takemitsu
Producción Toho/Bungei/Toyo Kogyo Kabushiki Kaisha/Ninjin Club
Nacionalidad Japón
Duración 164m. Color
Reparto Rentaro Mikuni, Michiyo Aratama, Misako Watanabe, Tatsuya Nakadai, Keiko Kishi, Katsuo Nakamura, Kanemon Nakamura.

«No debes mover un músculo, ni gritar, ni revolverte. Para librarte de los espíritus debes mantener la calma, y no pedir auxilio»

Maravilloso drama sobrenatural integrado por cuatro episodios independientes, inspirados a su vez en sendos relatos sobrenaturales que Lafcadio Hearn compuso aglutinando tradiciones y leyendas japonesas: Pelo negro, narra el arrepentimiento de un ambicioso samurái por haber abandonado a su esposa para casarse con la hija del gobernador; La mujer de la nieve, acerca de la intempestiva visita que reciben dos leñadores, padre e hijo, por parte de una fantasmagórica dama; Hoichi el desorejado, probablemente el mejor, que describe cómo un cantor invidente es acusado por brujería, y, En una taza de té, sobre un guerrero que es poseído por la misteriosa imagen que se refleja en el recipiente del título. Kobayashi acabó prácticamente arruinado tras culminar esta dificultosa e inacabable producción, en la que la pulcritud visual y la sabia utilización de sus decorados, diseñados por el propio cineasta, se ponían al servicio de la plasmación de una atmósfera onírica de irresistible trazo romántico. Destacar la suntuosa utilización de la luz y el color en Scope a cargo de Yoshio Miyajima.

Otras películas sobre ESPÍRITUS

Suspense – Jack Clayton (1961)
La mansión encantada – Robert Wise (1963)
Giuletta de los espíritus – Federico Fellini (1965)

FLECHA (Trono de sangre)

Proyectil que se dispara con un arco. Está compuesta por una punta (de tiro sobre diana o caza), un astil y un emplumado que normalmente es de tres plumas. Las puntas pueden tener diversas formas. Las puntas de tiro sobre diana no rebasan el diámetro del astil de la flecha, mientras que las puntas de caza sí lo hacen y tienen formas varias, desde la conocida forma triangular hasta las que son cilíndricas, usadas en la caza menor. Los materiales del astil pueden ser fibra de vidrio, madera, aluminio, carbono o aluminio-carbono. (Wikipedia)

“La suerte es una flecha lanzada que hace blanco en quien menos lo espera.”
Konrad Adenauer (1876-1967) Político alemán

TRONO DE SANGRE (Kumonosu jo) – 1957

trono

Director Akira Kurosawa
Guion Akira Kurosawa, Hideo Oguni, Shinobu Hashimoto y Ryuzo Kikushima
Fotografía Asanazu Nakai
Música Masaru Sato
Producción Toho
Nacionalidad Japón
Duración 105m. B/N
Reparto Toshiro Mifune, Isuzu Yamada, Takamaru Sasaki, Minoru Chiaki, Akira Kubo, Takashi Shimura, Hiroshi Tachikawa, Chieko Naniwa.

«Si vas a hacer una montaña de cadáveres, al menos hazla de manera que llegues hasta el cielo.”

Uno de los títulos más fundamentales e imperecederos de la cinematografía japonesa, donde Kurosawa materializaría su efusiva y devota concordancia con la literatura shakespeariana trasponiendo el inmortal Macbeth al colérico Japón feudal del siglo XVI. A través de un rabioso dinamismo descriptivo y ese halo esotérico/espectral que desprendía la impactante belleza plástica de sus imágenes, el maestro nipón fortalecía una solemne maniobra estilística que sintetizaba la fastuosa retórica de la narración, incluso trastocaba ciertos pasajes. Este paradigmático tratado sobre la ambición humana y la profanadora perversión del poder enriquecía el realismo propio de los ‘jidai-gekis’ (filmes históricos) con esa acepción psicológica a la tragedia tan afín a la cultura nipona y un tratamiento de la violencia tan caliginoso como soterrado, que sucumbía a la impiedad del relato con un tramo final de flemática e impactante vehemencia dramática. Mención especial merece la excitada, vanidosa y desgarradora interpretación del actor fetiche del cineasta: el gran Toshiro Mifune.

Otras películas que contienen una lluvia de FLECHAS

Hero – Zhang Yimou (2002)
Robin Hood – Ridley Scott (2010)
Guerra de flechas – Kim Han-Min (2011)

SUEGRO (La voz de la montaña)

Padre del marido respecto de la mujer; o de la mujer respecto del marido. (RAE)

«El matrimonio lo inventó el mismo demonio con la ayuda de una suegra»
Luis de Eguilaz (1830-1874) Escritor español

LA VOZ DE LA MONTAÑA (Yama no oto) – 1954

suegro

Director Mikio Naruse
Guion Yôko Mizuki
Fotografía Masao Tamai
Música Ichirô Saitô
Producción Toho
Nacionalidad Japón
Duración 96m. B/N
Reparto Setsuko Hara, Ken Uehara, Yôko Sugi, Sô Yamamura, Chieko Nakakita, Mobuo Kaneko, Hisao Toake, Machiko Kitagawa.

«Los tiempos han cambiado, señor Ogata. Hoy en día las chicas tímidas no atraen a los hombres»

Adaptación sosegada y sensible de la novela homónima de Yasunari Kawabata, encuadrada en la etapa más fructífera e infundida de su autor, que sobresale por la cohesión, nitidez y delicadeza de una puesta en escena orientada a matizar el rechazo de una denodada mujer a su abnegada inercia conyugal y la subrepticia relación de complicidad y afecto que entabla con su suegro. A través de una prodigiosa facultad para perfilar leves movimientos de cámara o trabajar la profundidad de campo dentro de un conjunto caracterizado por una perfecta y casi imperceptible transición de planos, Naruse concebía un entorno cinematográfico de una profunda, sutil y reminiscente poesía que le permitía perseverar en su particular retrato de la descomposición de la familia patriarcal nipona con absoluta nitidez y contención, sin desdeñar otros motivos de significativa gravedad como la desabrida pesadumbre, soledad y resignación que surge con el advenimiento de la tercera edad. Espléndidas interpretaciones encabezadas por la gran Setsuko Hara, probablemente la mejor actriz japonesa del pasado siglo.

Otras películas en torno a la relación del protagonista con su SUEGRO/A

Casado y con suegra – F.Newmeyer y S.Taylor (1924)
La gata sobre el tejado de zinc – Richard Brooks (1958)
El verdugo – Luis García Berlanga (1963)

JUNCO (Onibaba)

Se conoce como junco a numerosas especies de plantas monocotiledóneas ligadas al agua o a zonas húmedas, de altura media (50 centímetros o más), casi siempre radicantes y rizomatosas, con tallos erectos o ascendentes, cilíndricos o comprimidos, y que están englobadas en varios géneros, sobre todo de las familias Juncaceae y Cyperaceae. (Wikipedia)

“Antes que corten los juncos del río contempla la luna”
Matsuo Basho (1644-1694) Poeta japonés

ONIBABA (Onibaba) – 1964

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Director Kaneto Shindô
Guion Kaneto Shindô
Fotografía Kyomi Kuroda
Música Hikari Hayashi
Producción Toho
Nacionalidad Japón
Duración 103m. B/N
Reparto Nobuko Otowa, Jitsuko Yoshimura, Kei Sato, Jukichi Uno, Taiji Tonoyama, Sensho Matsumoto, Kentaro Kaji, Hosui Araya.

«Dicen que los infiernos existen de verdad (…) El castigo para el amor pecaminoso es el más severo»

Apremiado, quizás, por las enormes dificultades por las que atravesaba la industria cinematográfica de su país durante los años sesenta, Kaneto Shindô restringió su ingénita inspiración artística para encauzar su carrera por los derroteros de la comercialidad; determinación, que, sin embargo, permitió algún que otro arrebato de impetuosa creatividad estilística como este exótico, tentador e intenso drama con trasfondo terrorífico en torno a las ávidas, crueles y desesperadas estratagemas criminales y amatorias acometidas por una mujer y su suegra para sobrevivir en unos frondosos campos de juncos, cercados por las contiendas civiles del Japón medieval. Este restringido planteamiento argumental fue eficazmente dignificado a través de diversos componentes entroncados con la magna tradición cultural nipona, como sus metafóricas e ingeniosas pinceladas fantásticas o sus subyugantes e irracionales asomos de turbio erotismo, consiguiendo una magistral obra de culto en lo referente a su atmósfera enfermiza e inmunda, su abrumadora plasticidad o su espeluznante tratamiento de la violencia.

Otras películas aderezadas con JUNCOS

Los juncos salvajes – André Techiné (1994)
Zaman, el hombre de los juncos – Amer Alwan (2003)
La León – Santiago Otheguy (2007)

PSICOPATÍA (La venganza es mía)

Condición mental enfermiza que hace que la persona presente alguna alteración (…) en la mayoría de los casos, una persona que sufre una psicopatía (es decir, un psicópata) presenta serios problemas para llevar una vida social normal, que no ponga en peligro su integridad física o la de aquellos que la rodean (…) el peligro de un psicópata es que puede pasar como cualquier otra persona sin que aquellos que lo rodean noten su estado de inestabilidad mental (…) una de las principales características del psicópata la falta de remordimiento o temor ante los actos cometidos. Esto hace que una persona que sufre de esta alteración mental cometa un asesinato sin sentir culpa y sin ver desestabilizado su estado emocional. (definicionabc.com)

“La personalidad del llamado psicópata es otro ejemplo de la pérdida permanente de las necesidades de amor. Una forma de comprender esta disfunción de la personalidad es que las personas que carecieron de amor en los primeros meses de su vida, sencillamente han perdido ese deseo para siempre, así como la capacidad de dar y recibir afecto”
Abraham Maslow (1908-1970) Psicólogo estadounidense

LA VENGANZA ES MÍA (Fukushû suruwa wareniari) – 1979

venganza

Director Shohei Imamura
Guion Masaru Baba
Fotografía Sinsaku Himeda
Música Shinichirô Ikebe
Producción Imamura Productions/Sochiku Films
Nacionalidad Japón
Duración 124m. Color
Reparto Ken Ogata, Mayumi Ogawa, Rentaro Mikuni, Mitsuko Baisho, Nijiko Kiyokawa, Chocho Miyako, Moeko Ezawa, Kazuo Shirakawa.

«No te perdonaré jamás (…) Y Dios tampoco te perdonará. Llevamos la misma sangre. Los dos llevamos la sangre del demonio en las venas»

El injusto fracaso comercial obtenido en 1968 con la sensual y costumbrista EL PROFUNDO DESEO DE LOS DIOSES hizo que Imamura descuidara las películas con argumento y centrara su actividad como realizador en la elaboración de diferentes documentales y reportajes televisivos de trasfondo bélico hasta que, por fin, decidió ponerse tras la cámara para acometer esta exploración subjetiva del complejo instinto criminal que hostiga el psicopático, usurpador y antisocial temperamento de un individuo límite en amoralidad y malevolencia, según la novela homónima de Ryuzo Saki. Sin ánimo de reprobar o justificar su vil comportamiento, el film pretendía descifrar el traumático origen del contradictorio desequilibrio interior del protagonista (espléndido Ken Ogata) por medio de una contemporización casi antropológica, que huía de toda superfluidad temática o estética a través de una enérgica y cautivadora narración acronológica, parecida a la que su director aplicaría diez años después para llevar a cabo la magistral, angustiosa y sobrecogedora LLUVIA NEGRA.

Otras películas sobre la PSICOPATÍA

Arsénico por compasión – Frank Capra (1944)
Monsieur Verdoux – Charles Chaplin (1947)
El estrangulador de Rillington Place – Richard Fleischer (1971)