Estados Unidos

CONSANGUINIDAD (Paseo por el amor y la muerte)

Relación de sangre entre dos personas. Los parientes consanguíneos son aquellos que comparten sangre por tener algún pariente común (…) La consanguinidad tiene grados en función del número de generaciones interpuestas en el árbol genealógico. Así, la relación padre-hijo es de primer grado, mientras que la de abuelo-nieto es de segundo grado. (Wikipedia)

“La realidad que llamamos Estado no es la espontánea convivencia de hombres que la consanguinidad ha unido. El Estado empieza cuando se obliga a convivir grupos nativamente separados.”
José Ortega y Gasset (1883-1955) Filósofo y ensayista español

PASEO POR EL AMOR Y LA MUERTE (A walk with love and death) – 1969

Director John Huston
Guion John Huston y Dale Wasserman
Fotografía Ted Skaife
Música Georges Delerue
Producción Huston-De Haven Prod./20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 90m. Color
Reparto Anjelica Huston, Assaf Dayan, John Huston, Anthony Corlan, Michael Gough, John Hallam, Robert Lang, Guy Deghy, Eileen Murphy.

«Vivimos dentro de un calendario que no tiene final.»

Inducido por el propósito de lanzar como actriz a su hija Anjelica de dieciséis años, Huston aceptó dirigir esta adaptación de la novela homónima de Hans Koningsberger en torno al errante, apasionado y sinuoso romance en pos de la libertad que una linajuda adolescente y un estudiante parisino con traza de poeta (Assi Dayan, futuro cineasta e hijo del entonces Ministro de Defensa israelí) sostienen en una Europa medieval quebrantada por pestes, hambrunas y el anárquico fanatismo religioso que enfatizó la Guerra de los Cien Años. El resultado fue un melodrama de época brioso, lírico y circunspecto, notoriamente influido por la filosofía ‘hippie’ de la época, que testimoniaba la imposibilidad de preservar la pureza afectiva ante el estallido de la cólera belicista por medio de un equilibrio formal y expresivo de decorosa armonía y minuciosidad. Habitualmente infravalorado por la crítica, puede alardear de una atinada música compuesta por Georges Delerue, un vistoso vestuario de Leonor Fini y una convincente fotografía en exteriores austríacos e italianos a cargo de Ted Skaife.

Otras películas en cuyo reparto hallamos una relación de CONSANGUINIDAD de primer grado

En el estanque dorado – Mark Rydell (1981) / Henry Fonda y Jane Fonda
Tango feroz – Marcelo Piñeyro (1993) / Héctor Alterio y Ernesto Alterio
Sylvia – Christine Jeffs (2003) / Blythe Danner y Gwyneth Paltrow

SACRIFICIO (Siete mujeres)

Esfuerzo, pena, acción o trabajo que una persona se impone a sí misma por conseguir o merecer algo o para beneficiar a alguien. (google.es)

“El valor de un sentimiento se mide por la cantidad de sacrificio que estás preparado a hacer por él.”
John Galsworthy (1867-1933) Novelista y dramaturgo inglés

SIETE MUJERES (Seven women) – 1966

Director John Ford
Guion Janet Green y John McCormick
Fotografía Joseph LaShelle
Música Elmer Bernstein
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 87m. Color
Reparto Anne Bancroft, Sue Lyon, Margaret Leighton, Mildred Dunnock, Flora Robson, Eddie Albert, Betty Field, Anne Lee, Woody Strode.

«¿Normal? ¿Qué demonios hay de normal en mi vida? Tardé ocho años en hacerme médico; lo dejé todo por estudiar. ¿Y para qué? (…) No conseguí poner una consulta decente; tuve que sudar en los peores hospitales. Y cuando al final tuve tiempo para dedicarme un poco al amor, terminé escogiendo al tipo equivocado.»

Espléndido drama femenino, basado en la novela Chinese finale de Norah Lofts, que sirvió para clausurar la impresionante filmografía de su autor, y, por tanto, para poner fin a la hermosa doctrina ética, vital y cinematográfica que éste promulgó a lo largo de sus cuarenta y ocho años de trayectoria profesional. Acusado de machista durante la misma, Ford quiso ofrecer una imagen positiva del sexo femenino al enfatizar con placidez y entusiasmo la fuerza de voluntad y el espíritu de sacrificio de un grupo de misioneras cristianas en la convulsa China de 1935, y, apoyándose en un ritmo pausado y una puesta en escena tan refinada como aromática, pormenorizar en las tensas relaciones que irrumpen con la nueva doctora, una mujer con pasado, atea, valiente y desprendida que choca con el sistema devoto, puritano y enfermizamente represivo que impera en la comunidad. A destacar la magnífica fotografía en Panavision de Joseph La Shelle, así como la inolvidable interpretación de Anne Bancroft en uno de los grandes papeles de su carrera.

Otras películas que abordan el concepto de SACRIFICIO como conducta humana

Stella Dallas – King Vidor (1937)
¡Qué bello es vivir! – Frank Capra (1946)
Estrella nublada – Ritwik Gathak (1960)

VAIVÉN (Alicia ya no vive aquí)

1. Variedad inestable o inconstancia de las cosas en su duración o logro.
2. Encuentro o riesgo que expone a perder lo que se intenta, o malograr lo que se desea.
(RAE)

«Cada existencia tiene sus vaivenes, que es como decir sus pormenores. El tiempo es como el viento, empuja y genera cambios. De pronto nos sentimos prisioneros de una circunstancia que no buscamos, sino que nos buscó. Y para liberarnos de esa gayola es imprescindible pensar y sentir hacia adentro, con una suerte de taladro llamado meditación»
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta, dramaturgo y periodista uruguayo

ALICIA YA NO VIVE AQUÍ (Alice doesn’t live here) – 1974

Director Martin Scorsese
Guion Robert Getchell
Fotografía Kent L. Wakeford
Música Richard LaSalle
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 112m. Color
Reparto Ellen Burstyn, Kris Kristofferson, Billy Green Bush, Diane Ladd, Harvey Keitel, Ola Moore, Jodie Foster, Alfred Lutter, Lelia Goldoni.
* Elton John – Daniel

«¿Qué quieres exactamente? Lo primero que tienes que saber es lo que quieres. Una vez que sepas eso, entras a saco… ¡Y que sea lo que Dios quiera!»

Tras leer el guion e intuir (como así fue) que éste podía ajustarse a la perfección a su sensible e inquieto perfil interpretativo, Ellen Burstyn compró los derechos de esta comedia dramática y concedió la oportunidad al entonces prometedor Scorsese de subscribir su quinto largometraje y, a la postre, uno de los más injustamente marginados de su filmografía. Apelando a la cacareada tradición americana del cambio de aires como vía para ahuyentar las miserias e insatisfacciones del ciudadano medio, la película proponía un retrato costumbrista de patética franqueza en torno a los diversos vaivenes laborales, emotivos y educacionales que ha de hacer frente una ama de casa con vocación de cantante y madre de un hijo de doce años tras el repentino fallecimiento de su despótico esposo. El realizador italoamericano, que evidenció mayor soltura en las escenas bruscas y destempladas que en las estrictamente introspectivas, proyectó una intensa y equilibrada disertación sobre el desgaste y marchitamiento de las relaciones afectivas y dejó para el recuerdo un onírico e inaudito prólogo de enrojecido cromatismo y ecos cinefílicos.

Otras películas que constatan los caprichosos VAIVENES de la vida

El mundo de Apu – Satyajit Ray (1959)
Besos robados – François Truffaut (1968)
Una vida de mujer – Claude Sautet (1978)

FASCINACIÓN (La casa número 322)

Sensación o estado en el que una persona está completamente asombrada, admirada e interesada por un fenómeno, otra persona o un detalle. La fascinación puede muchas veces confundirse o convertirse en un acto de obsesión si aquella admiración y atracción que uno siente hacia otro o hacia una cosa se vuelve constante e irracional. (definicionabc.com)

“La fascinación va un paso más allá del interés. El interesado quiere saber si algo funciona o no. El fascinado quiere aprender cómo es que funciona. Aprenda a convertir la frustración en fascinación. Aprenderá más fascinándose con la vida que frustrándose con ella.”
Jim Rohn (1930-2009) Empresario estadounidense, autor y orador motivacional

LA CASA NÚMERO 322 (Pushover) – 1954

Director Richard Quine
Guion Roy Huggins
Fotografía Lester B. White
Música Arthur Norton
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 91m. B/N
Reparto Fred MacMurray, Kim Novak, Phil Carey, Dorothy Malone, E.G. Marshall, Allen Nourse, Phil Chambers, Alan Dexter.

«El dinero no es sucio, solo las personas.»

Primer largometraje importante de Richard Quine, basado en los relatos The night watch de Thomas Walsh y Rafferty de William S. Ballinger, que supuso su única incursión en el cine negro y marcó el inicio de su enigmática y arrebatadora relación profesional como Kim Novak, prolongada en otras tres apreciables películas durante las cuales la admiró y veneró con auténtico fervor. La amarga historia de fascinación, deseo y envilecimiento entre la amante del presunto atracador a una sucursal bancaria y el ambicioso inspector de policía encargado de vigilarla rescataba la más pura tradición del género para conferirle, con gran sobriedad narrativa y una encomiable resolución visual, un aspecto más audaz, conciso, terso y tajante. Insuperable pareja protagonista, donde Fred MacMurray retomaba un papel similar al encarnado en la wilderiana PERDICIÓN (1944) y la entonces tentadora y enigmática ‘starlet’ de la Columbia se dejaba acariciar con la cámara con una deliberada pero encantadora inocencia. Cabe destacar la fotografía de Lester White en su hábil empleo de las luces y las sombras.

Otras películas donde la FASCINACIÓN que ejerce la protagonista es comparable a la que profesa el realizador por su actriz

La carta – William Wyler (1940) / Bette Davis
Marnie, la ladrona – Alfred Hitchcock (1964) / Tippi Hedren
La última película – Peter Bogdanovich (1971) / Cybill Shepherd

RINOCERONTE (Hatari)

Mamífero paquidermo de hasta 5 metros de longitud, muy corpulento, de piel desnuda muy gruesa y rígida de color gris o castaño; tiene patas cortas y robustas con tres dedos, cabeza alargada, cola corta y uno o dos grandes cuernos curvados en la línea media de la nariz; es nocturno y solitario, y vive en Asia y África. (google.es)

«El gran rinoceronte se detiene. Alza la cabeza. Recula un poco. Gira en redondo y dispara su pieza de artillería. Embiste como ariete, con un solo cuerno de toro blindado, embravecido y cegado, en arranque total de filósofo positivista. Nunca da en el blanco, pero queda siempre satisfecho de su fuerza. Abre luego sus válvulas de escape y bufa a todo vapor.» (minicuento El rinoceronte)
Juan José Arreola (1918-2001) Escritor, académico, traductor y editor mexicano

HATARI (Hatari!) – 1962

Director Howard Hawks
Guion Leigh Brackett
Fotografía Russell Harlan
Música Henry Mancini
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 158m. Color
Reparto John Wayne, Elsa Martinelli, Hary Kruger, Red Buttons, Bruce Cabot, Gérard Blain, Michele Girardon, Valentin de Vargas.

«Si le gustas, no quiere ir más allá. Así que te trata mal. Cuanto más le gustas, peor te trata.»

Hábil mezcla de cine de aventuras africanas y comedia romántica, que se erige en una perfecta muestra de la irrepetible personalidad autoral de su realizador a pesar de manifestar una ostensible distensión creativa en relación a sus anteriores obras. Utilizando un curioso planteamiento de producción, en el que improvisaba y modificaba el argumento sobre la marcha, Hawks plasmó magistralmente las peripecias laborales, recreativas y amorosas de un dispar equipo de cazadores en pleno corazón de la sabana africana gracias a una dinámica combinación de humor y acción de corte prácticamente documental; permitiéndose además hablar de relaciones afectivas y sentimiento colectivo, temas recurrentes en su admirable filmografía. Rodada en las llanuras de Tanganika durante seis arduos meses, posee unas impresionantes escenas de caza (entre ellas las de los ya casi extintos rinocerontes), una inspirada banda sonora de Mancini (que contiene la divertida Baby elephant walk) y una excelente fotografía de Russell Harlan. Hatari!, cuya traducción al lenguaje swahili significa «peligro» es, sin duda alguna, uno de los films más inclasificables de su realizador.

Otras películas donde aparece algún RINOCERONTE

Las nieves del Kilimanjaro – Henry King (1952)
El paraíso viviente (Los animales son gente maravillosa) – Jamie Uys (1974)
Y la nave va – Federico Fellini (1983)