Richard Quine

FASCINACIÓN (La casa número 322)

Sensación o estado en el que una persona está completamente asombrada, admirada e interesada por un fenómeno, otra persona o un detalle. La fascinación puede muchas veces confundirse o convertirse en un acto de obsesión si aquella admiración y atracción que uno siente hacia otro o hacia una cosa se vuelve constante e irracional. (definicionabc.com)

“La fascinación va un paso más allá del interés. El interesado quiere saber si algo funciona o no. El fascinado quiere aprender cómo es que funciona. Aprenda a convertir la frustración en fascinación. Aprenderá más fascinándose con la vida que frustrándose con ella”
Jim Rohn (1930-2009) Empresario estadounidense, autor y orador motivacional

LA CASA NÚMERO 322 (Pushover) – 1954

Director Richard Quine
Guión Roy Huggins
Fotografía Lester B. White
Música Arthur Norton
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 91m. B/N
Reparto Fred MacMurray, Kim Novak, Phil Carey, Dorothy Malone, E.G. Marshall, Allen Nourse, Phil Chambers, Alan Dexter.

“El dinero no es sucio, sólo la gente”

Primer largometraje importante de Richard Quine, basado en los relatos The night watch de Thomas Walsh y Rafferty de William S. Ballinger, que supuso su única incursión en el cine negro y marcó el inicio de su enigmática y arrebatadora relación profesional como Kim Novak, prolongada en otras tres apreciables películas durante las cuales la admiró y veneró con auténtico fervor. La amarga historia de fascinación, deseo y envilecimiento entre la amante del presunto atracador a una sucursal bancaria y el ambicioso inspector de policía encargado de vigilarla rescataba la más pura tradición del género para conferirle, con gran sobriedad narrativa y una encomiable resolución visual, un aspecto más audaz, conciso, terso y tajante. Insuperable pareja protagonista, donde Fred MacMurray retomaba un papel similar al encarnado en la wilderiana PERDICIÓN (1944) y la entonces tentadora y enigmática “starlet” de la Columbia se dejaba acariciar con la cámara con una deliberada pero encantadora inocencia. Cabe destacar la fotografía de Lester White en su hábil empleo de las luces y las sombras.

Otras películas donde la FASCINACIÓN que ejerce la protagonista es comparable a la que profesa el realizador por su actriz

La carta – William Wyler (1940) / Bette Davis
Marnie, la ladrona – Alfred Hitchcock (1964) / Tippi Hedren
La última película – Peter Bogdanovich (1971) / Cybill Shepherd

SENTIMIENTO (Un extraño en mi vida)

Estado de ánimo o disposición emocional hacia una cosa, un hecho o una persona. (google.es)

“El amor no es sólo un sentimiento. Es también un arte”
Honoré de Balzac (1799-1850) Novelista francés

UN EXTRAÑO EN MI VIDA (Strangers when we meet) – 1960

Director Richard Quine
Guión Evan Hunter
Fotografía Charles Lang Jr.
Música George Duning
Producción Bryna Productions/Richard Quine Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 117m. Color
Reparto Kirk Douglas, Kim Novak, Ernie Kovacs, Barbara Rush, Walter Matthau, Virginia Bruce, Kent Smith, Helen Gallagher, John Bryant.

“¿Sabes lo que haría si viviésemos aquí? (…) Construiría un foso alrededor, para dejar al mundo entero fuera”

Romántico y aflictivo melodrama sobre la apasionada relación adúltera entre un reputado arquitecto y una atractiva e insatisfecha ama de casa del exclusivo barrio angelino de Bel Air, surgido en un período en el que Hollywood empezaba a mostrarse mucho más permisivo a la hora de discutir la intachable respetabilidad de la clase media, difundida bajo el concepto de “american way of life”. A través de una portentosa utilización de la cámara y una cautivadora fotografía en Cinemascope, Quine trazaba un cabal y desesperanzado análisis sobre la fragilidad de los sentimientos, en cuyo contexto parecían advertirse ciertas connotaciones autobiográficas relativas a la imposible historia de amor que mantuvo el infravalorado realizador de Detroit con su musa Kim Novak, quien, por cierto, nunca estuvo tan humana y subyugante al mismo tiempo. El film, basado en una novela homónima de Evan Hunter, sorteaba las secuencias de transición con abundantes elipsis, convirtiéndose en una obra directa, física y ciertamente conmovedora que acentuaba sin concesiones la idílica necesidad vital de desear y sentirse deseado.

Otras películas sobre la naturaleza frágil y voluble del SENTIMIENTO amoroso

Te querré siempre – Roberto Rossellini (1954)
El eclipse – Michelangelo Antonioni (1962)
La mujer de al lado – François Truffaut (1981)

SEMISÓTANO (Mi hermana Elena)

Planta de la edificación que tiene parte de su altura por debajo de la rasante de la acera o del terreno en contacto con la edificación, siempre y cuando su techo se encuentre a menos de un metro cincuenta (1,50 m) por encima de la rasante. <a href=”http://www.coruna.es

“La Moncloa es un complejo con trece edificios donde trabajan 2.500 personas, pero antes era algo muy cutre. La Bodeguilla la descubrieron jugando los hijos de Suárez. Un semisótano que habían sido las mantequerías de la reina Isabel”
María Ángeles López de Celis (1957-) Escritora y periodista española

MI HERMANA ELENA (My sister Eileen) – 1955

sister

Director Richard Quine
Guión Richard Quine y Blake Edwards
Fotografía Charles Lawton Jr.
Música George Duning
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 108m. Color
Reparto Janet Leigh, Betty Garrett, Jack Lemmon, Bob Fosse, Kurt Kasznar, Dick York, Lucy Marlow, Barbara Brown, Horace McMahon.

“Sus historias de amor son muy deprimentes. Me refiero a que un romance no tiene por qué acabar en tragedia épica. El chico enrolándose en la legión extranjera y la chica prendiéndole fuego a su ajuar”

Sencilla, eficaz y atrayente adaptación de la exitosa pieza teatral homónima de Joseph Fields y Jerome Chodorov, a su vez basada en una serie de narraciones de Ruth McKenney que ya habían dado origen a una divertida comedia de Alexander Hall en 1942, LOS CAPRICHOS DE ELENA, en la que curiosamente Quine participó como actor secundario. La festiva crónica de dos hermanas de Ohio que se instalan en un engorroso semisótano del Greenwich Village neoyorquino con la esperanza de llegar a triunfar en sus respectivas carreras como escritora y actriz significó la única incursión en el género de su realizador, quien armonizó su limpidez y frescura narrativa a la versátil creatividad coreográfica de Fosse para adecuar el devenir cotidiano al etéreo dinamismo del musical puro, obteniendo números tan chispeantes como Give me a band and my baby o el duelo danzarín The competition dance. Espléndida utilización del Cinemascope y simpáticas interpretaciones, con un Jack Lemmon que incluso se permitía el lujo de cantar en It’s bigger than you and me.

Otras películas con SEMISÓTANOS

Cama y sofá – Abram Room (1927)
Rocco y sus hermanos – Luchino Visconti (1960)
Sola en la oscuridad – Terence Young (1967)