Estados Unidos

REDENCIÓN (Malas calles)

Término muy significativo en la conciencia humana. La redención es la acción que puede llevar adelante una persona para quitar el dolor o el sufrimiento a otra persona. Muchas veces, uno mismo puede ser redimido de sus pecados simplemente obrando bien y sin la necesidad de otro, cambiando esos errores por mayor amor y respeto al prójimo. La redención puede ser entonces entendida como una segunda oportunidad para encarar la vida, la realidad libre de dolor, de pecado o de sufrimiento. Tal como se puede ver, el concepto de redención tiene un vínculo muy poderoso con la religión y con la espiritualidad. (definicionabc.com)

“El capitalismo es la tumba de toda esperanza de redención humana”
Mario Roberto Santucho (1936-1976) Revolucionario y guerrillero argentino

MALAS CALLES (Mean streets) – 1973

mean

Director Martin Scorsese
Guion Martin Scorsese y Mardik Martin
Fotografía Kent Wakeford
Música Varios
Producción Warner Bros./TPS Cinema
Nacionalidad Estados Unidos
Reparto Harvey Keitel, Robert De Niro, Richard Romanus, Cesare Danova, David Proval, Amy Robinson, Vic Argo, David Carradine.
* The Rolling Stones – Jumpin’ Jack Flash

«Los pecados no se redimen en la Iglesia. Se redimen en las calles, se redimen en casa. Lo demás son chorradas y tú lo sabes»

La tercera película de Scorsese, y primera prominente de su vasta filmografía, sirvió para que éste y su entonces pareja de actores fetiche, Harvey Keitel y Robert De Niro, se forjaran una resistente reputación dentro de la titánica industria hollywoodiense y descubrieran ya de forma irreversible que aquello de bucear en los bajos fondos de la marginalidad metropolitana en la que se criaron les iba como anillo al dedo y debían explotarlo como un filón de prosperidad creativa y profesional. A base de encadenar escenas donde el paroxismo, la sordidez y el desaliento se daban la mano en una atmósfera de sofocante consternación, el film recreaba el hostil y corrupto submundo del Nueva York italoamericano en el que sobrevivían un falaz estibador portuario de tendencia autodestructiva y un taciturno aspirante a mafioso, mortificado por su obsesivo anhelo de redención. Adrenalínicos e intuitivos movimientos de cámara, una banda sonora integrada por hits que van de los Rolling Stones a las Ronettes y unas convincentes labores interpretativas enaltecían este curioso, perspicaz y por momentos delirante alegato sobre la fuerza de la amistad.

Otras películas sobre REDENCIONES

La misión – Roland Joffé (1986)
La leyenda del santo bebedor – Ermanno Olmi (1988)
Gran Torino – Clint Eastwood (2008)

SEMISÓTANO (Mi hermana Elena)

Planta de la edificación que tiene parte de su altura por debajo de la rasante de la acera o del terreno en contacto con la edificación, siempre y cuando su techo se encuentre a menos de un metro cincuenta (1,50 m) por encima de la rasante. (coruna.es)

«La Moncloa es un complejo con trece edificios donde trabajan 2.500 personas, pero antes era algo muy cutre. La Bodeguilla la descubrieron jugando los hijos de Suárez. Un semisótano que habían sido las mantequerías de la reina Isabel»
María Ángeles López de Celis (1957-) Escritora y periodista española

MI HERMANA ELENA (My sister Eileen) – 1955

sister

Director Richard Quine
Guion Richard Quine y Blake Edwards
Fotografía Charles Lawton Jr.
Música George Duning
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 108m. Color
Reparto Janet Leigh, Betty Garrett, Jack Lemmon, Bob Fosse, Kurt Kasznar, Dick York, Lucy Marlow, Barbara Brown, Horace McMahon.

«Sus historias de amor son muy deprimentes. Me refiero a que un romance no tiene por qué acabar en tragedia épica. El chico enrolándose en la legión extranjera y la chica prendiéndole fuego a su ajuar»

Sencilla, eficaz y atrayente adaptación de la exitosa pieza teatral homónima de Joseph Fields y Jerome Chodorov, a su vez basada en una serie de narraciones de Ruth McKenney que ya habían dado origen a una divertida comedia de Alexander Hall en 1942, LOS CAPRICHOS DE ELENA, en la que curiosamente Richard Quine participó como actor secundario. La festiva crónica de dos hermanas de Ohio que se instalan en un engorroso semisótano del Greenwich Village neoyorquino con la esperanza de llegar a triunfar en sus respectivas carreras como escritora y actriz significó la única incursión en el género de su realizador, quien armonizó su limpidez y frescura narrativa a la versátil creatividad coreográfica de Bob Fosse para adecuar el devenir cotidiano al etéreo dinamismo del musical puro, obteniendo números tan chispeantes como Give me a band and my baby o el duelo danzarín The competition dance. Espléndida utilización del Cinemascope y simpáticas interpretaciones, con un Jack Lemmon que incluso se permitía el lujo de cantar en It’s bigger than you and me.

Otras películas parcialmente ambientadas en un SEMISÓTANO

Cama y sofá – Abram Room (1927)
Rocco y sus hermanos – Luchino Visconti (1960)
Sola en la oscuridad – Terence Young (1967)

FINAL (Sospechosos habituales)

El final es el término, remate o conclusión de algo (…) es un elemento clave en el éxito de una obra, y su concepción presenta diversos desafíos a los escritores (…) La decepción y los finales suelen estar muy ligados, especialmente en el arte de consumo masivo (…) Cuando nos atrapa un libro, una película o una obra de teatro, entablamos con los personajes lazos que trascienden el tiempo y el espacio, llegamos a sentir que los conocemos de toda la vida y nos involucramos con sus historias como si se tratara de la nuestra. Por esta razón, no solemos tolerar finales que no cumplan con nuestras expectativas, a menos que las superen. (definicion.de)

“Tener un final feliz depende, por supuesto, de dónde quieras que acabe tu historia”
Orson Welles (1915-1985) Actor, guionista, director y productor de cine estadounidense

SOSPECHOSOS HABITUALES (The usual suspects) – 1995

usual

Director Bryan Singer
Guion Christopher McQuarrie
Fotografía Newton Thomas Sigel
Música John Ottman
Producción Polygram/Spelling Films/Bad Harry Prod./Blue Parrot/Rosco Film
Nacionalidad Estados Unidos/ Alemania
Duración 106m. Color
Reparto Gabriel Byrne, Kevin Spacey, Kevin Pollack, Benicio Del Toro, Chazz Palminteri, Pete Postlethwaite, Dan Hedaya, Stephen Baldwin.

«El mejor truco realizado por el diablo fue convencer al mundo de que no existía»

Uno de los deleites más sustanciales que nos deparó el cine independiente norteamericano de los noventa, donde se zarandeaban los fundamentos del tradicional thriller policíaco a partir de un alambicado, enigmático e ingenioso guión construido a base de dilatados flashbacks, cuya sorpresiva e implacable resolución pasaba por desvelar la verdadera identidad del legendario y temible Keyzer Sozé sin que la sombra del engaño aterrizara para malgastar ni un solo ápice de su incuestionable encanto. La investigación del incendio de un buque amarrado en el muelle californiano de San Pedro, donde han fallecido veintisiete personas y en el que parece estar implicado el mencionado criminal, actuaba como núcleo temático de una película sobria, arrebatadora y milimétricamente calculada, que supo jugar a la perfección sus bazas para convertirse en una pieza de culto de forma casi instantánea. Más allá de su complejo tejido argumental, cabe resaltar la impetuosidad descriptiva de Bryan Singer y las estupendas caracterizaciones de un reparto eminentemente masculino, del que sobresalen la versatilidad de Gabriel Byrne y el tremendo carisma de Kevin Spacey.

Otros FINALES de película antológicos

Cara de ángel – Otto Preminger (1952)
El planeta de los simios – Franklin J. Schaffner (1968)
Seven – David Fincher (1995)

FATALIDAD (El cartero siempre llama dos veces)

1. Cualidad de lo que resulta fatal.
2. Destino en cuanto es la causa de desgracias.
3. Suceso o circunstancia desgraciados.
(Larousse Editorial)

“Ya se trate de ciencia o historia, es preciso desconfiar de la ignorancia que se encierra bajo el término «fatalidad»”
Gustave LeBon (1841-1931) Psicólogo social francés

EL CARTERO SIEMPRE LLAMA DOS VECES (The postman always rings twice) – 1946

postman

Director Tay Garnett
Guion Niven Busch y Harry Ruskin
Fotografía Sidney Wagner
Música George Bassman
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 113m. B/N
Reparto John Garfield, Lana Turner, Cecil Kellaway, Hume Cronyn, Leon Ames, Jeff York, Audrey Totter, Alan Reed, Cameron Grant.

«Aunque estuviera aquí no podríamos cogerlo, a menos que quisiéramos pasar la noche en la cárcel. Robarle la esposa a un hombre, eso no es nada, pero robarle su coche, eso es hurto»

Emblemático clásico del cine negro y, sin duda, la mejor adaptación cinematográfica de la novela homónima de James M. Cain, que cuatro años antes ya había sido objeto de una esencial versión apócrifa a cargo de Luchino Visconti y cuyo título queda irremisiblemente asociado al sugestivo aunque algo pretencioso reajuste de signo erótico formalizado por Bob Rafelson en 1981, con guion de David Mamet y protagonismo de la carismática pareja Nicholson/Lange. A través de un amplio flashback, Tay Garnett describía la aciaga pasión fratricida que establece un solitario trotamundos con la atractiva e insatisfecha esposa del propietario de un bar de carretera californiano en el desarraigado ambiente de amoralidad que reinaba en el país tras el descalabro provocado por la Gran Depresión. El inevitable arbitraje aleccionador de la censura no eclipsó la inhóspita causticidad que disemina este paradigma acerca de la inexorable fatalidad del destino, protagonizado por una turbadora Lana Turner (imposible resulta sustraerse a su primera aparición vestida de blanco con un seductor pantalón corto) y un magistral John Garfield.

Otras películas sobre la FATALIDAD

Sólo se vive una vez – Fritz Lang (1937)
El abrazo de la muerte – Robert Siodmak (1949)
Orfeo negro – Marcel Camus (1959)

SONRISA (El temible burlón)

Forma de expresar facialmente un sentimiento de satisfacción (…) En los humanos, es una expresión común que refleja placer o entretenimiento, pero también puede ser una expresión involuntaria de ansiedad o de muchas otras emociones (ira, sarcasmo, etc.). (Wikipedia)

“Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa”
Gabriel García Márquez (1927-2014) Escritor, novelista, guionista y periodista colombiano

EL TEMIBLE BURLÓN (The crimson pirate) – 1952

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Director Robert Siodmak
Guion Roland Kibbee
Fotografía Otto Heller
Música William Alwyn
Producción Norma Productions/Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 104m. Color
Reparto Burt Lancaster, Nick Cravat, Eva Bartok, Torin Thatcher, Margot Grahame, James Hayter, Leslie Bradley, Noel Purcell, Christopher Lee.

«Recuerda, en un barco pirata, en aguas piratas, en un mundo pirata, no preguntes. Cree solo lo que veas. No, cree solo la mitad de lo que veas»

Intentando repetir la fórmula que dos años antes y, al frente de su propia compañía, le había llevado a conseguir uno de sus mayores éxitos, EL HALCÓN Y LA FLECHA, pero con el ventajoso acicate de poder rodar en hermosos escenarios naturales (la isla italiana de Ischia) gracias a un presupuesto mucho más holgado, Burt Lancaster abordó esta dinámica película de aventuras marinas en torno a las trepidantes acometidas piratescas en aguas caribeñas que, a finales del siglo XVIII, mantenían un grupo de bucaneros contra las huestes de la corona española. La afilada mofa de las actuaciones militares inclusa en el apresurado guion que Kibbee reescribió una vez iniciado el rodaje para suplir el subversivo argumento original de Waldo Salt, recién encausado por el comité maccarthysta, alternaba momentos de exótico romanticismo con escenas de acción enriquecidas por las espectaculares acrobacias de sus sonrientes protagonistas. Robert Siodmak supo ordenar todo el material con su contrastada solvencia narrativa, beneficiándose de una inspirada fotografía en Technicolor.

Otras películas alumbradas por una SONRISA

Un americano en París – Vincente Minnelli (1951) / Gene Kelly
Una cara con ángel – Stanley Donen (1957) / Audrey Hepburn
Pretty woman – Garry Marshall (1990) / Julia Roberts