Estados Unidos

MUSTANG (Vidas rebeldes)

Caballos salvajes de Norteamérica. En realidad se trata de caballos cimarrones (animales que se escapan o pierden y que se han readaptado a vivir en la naturaleza) puesto que el caballo se había extinguido en Norteamérica a finales del pleistoceno, y sólo fueron reintroducidos por los conquistadores españoles a partir del siglo XVI, de raza andaluza, árabe o hispano-árabe. Las inmensas llanuras estadounidenses y la ausencia de depredadores naturales contribuyeron a su rapidísima expansión. De hecho, una manada de mustangos puede doblar su tamaño cada cinco años. Han sido muy apreciados por aborígenes y pioneros por estar dotados de una gran resistencia y fortaleza, producto de un enorme desarrollo muscular. (Wikipedia)

«A los veinticinco robó un caballo mustang y con él dio vueltas y vueltas a la rueda del cielo. Jesús, padre mío, soy un forajido, asesino y bandido, y me detengo sólo para remendar mi dolor.» (canción Outlaw Pete)
Bruce Springsteen (1949-) Cantante, músico y compositor estadounidense

VIDAS REBELDES (The misfits) – 1961

misfits

Director John Huston
Guion Arthur Miller
Fotografía Russell Metty
Música Alex North
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 124m. B/N
Reparto Clark Gable, Marilyn Monroe, Montgomery Clift, Eli Wallach, Thelma Ritter, Estelle Winwood, James Barton, Kevin McCarthy.

«Todos nos iremos en algún momento, con razón o sin ella. Morir es tan natural como vivir. El hombre que tiene miedo a morir tiene miedo a vivir.»

En muy pocas ocasiones el cine ha penetrado con tanta exactitud en el estado anímico personal de sus actores como lo hizo este elegíaco western crepuscular, donde la marchita, tambaleante y devastadora personalidad de sus personajes principales, tres desarraigados perdedores dedicados a cazar mustangs, ofrecía un claro paralelismo con las situaciones personales de sus protagonistas y presagiaba el trágico futuro que les aguardaba: Gable acusó la fatiga acumulada durante el rodaje y falleció poco después de finalizar el mismo, Marilyn quebró definitivamente su matrimonio con Arthur Miller (a la sazón, eminente guionista del filme) para acabar suicidándose al año siguiente, y Montgomery Clift evidenciaba ya en su rostro el irreversible proceso autodestructivo que acabaría con su vida. Pero, aparte de todas estas circunstancias extracinematográficas, esta amarga metáfora sobre el paso del tiempo, este maldito culto a la agonía de los heroismos, se beneficiaba del talento narrativo de Huston y de las hermosísimas imágenes del desierto de Nevada iluminadas por Russell Metty.

Otras películas donde aparecen caballos MUSTANG

Spirit, el corcel indomable – K.Asbury y L.Cook (2002)
Océanos de fuego – Joe Johnston (2004)
Flicka – Michael Mayer (2006)

ÉPOCA (La edad de la inocencia)

1. Periodo determinado en la historia de una civilización o de una sociedad al que se hace referencia aludiendo a un hecho histórico, un personaje o un movimiento cultural, económico o político que se ha desarrollado en él.
2. Periodo del pasado que se caracteriza por una circunstancia determinada.
(Larousse Editorial)
Drama de época. Película de época con trajes elaborados que captan la atmósfera de la época retratada. (diccionario-internacional.com)

“Es raro que un drama de época llegue a ser una película tan conmovedora. Cuando la vi por primera vez, a mí también me tocó el alma.» (sobre la película Un asunto real)
Mads Mikkelsen (1965-) Actor danés

LA EDAD DE LA INOCENCIA (The age of innocence) – 1993

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Director Martin Scorsese
Guion Martin Scorsese y Jay Cocks
Fotografía Michael Ballhaus
Música Elmer Bernstein
Producción Columbia/Cappa
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 139m. Color
Reparto Daniel Day-Lewis, Michelle Pfeiffer, Winona Ryder, Alexis Smith, Jonathan Pryce, Geraldine Chaplin, Michael Gough, Mary Beth Hurt.

«Una buena conversación, no hay nada mejor, ¿no es cierto? El aire de las ideas es el único aire que merece respirarse.»

Apartándose momentáneamente de sus temas habituales, Scorsese reconstruyó con insultante exquisitez ambiental la alta sociedad neoyorquina de 1870 en aras a desmenuzar con reposada cadencia descriptiva y una temperatura dramática inusitada la imposible historia de amor entre el reputado y prometedor pretendiente de una ingenua joven de familia aristócrata y una condesa polaca separada de su esposo, según la premiada y homónima novela costumbrista de Edith Warton. El inspirado diseño artístico de Dante Ferreri y el estupendo vestuario de Gabrielle Pescucci contribuyeron de manera capital a plasmar con todo lujo de detalles el entorno moral de un colectivo reducido, dominado por las apariencias y la hipocresía de sus convenciones sociales, pero potentemente estructurado en unos rituales tan acartonados como irreductibles. Además de sus extraordinarias interpretaciones, entre ellas la de una sublime Michelle Pfeiffer, cabe mencionar la prodigiosa partitura de Elmer Bernstein, los refinados títulos de crédito de Saul Bass y la cálida voz en off de Joanne Woodward.

Otros extraordinarios DRAMAS DE ÉPOCA

Cadenas rotas – David Lean (1946)
Las amistades peligrosas – Stephen Frears (1988)
Orgullo y prejuicio – Joe Wright (2005)

MERCADO (El hombre que sabía demasiado)

Lugar público con tiendas o puestos de venta donde se comercia, en especial con alimentos y otros productos de primera necesidad. (google.es)

«Yo no quiero un amor civilizado, con recibos y escena del sofá; yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con ganas de llorar» (canción Contigo)
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor, poeta y pintor español

EL HOMBRE QUE SABÍA DEMASIADO (The man who knew too much) – 1956

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Director Alfred Hitchcock
Guion John Michael Hayes y Angus McPhail
Fotografía Robert Burks
Música Bernard Herrmann
Producción Paramount/Filwite Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 115m. Color
Reparto James Stewart, Doris Day, Brenda De Banzie, Bernard Miles, Carolyn Jones, Daniel Gélin, Mogens Wieth, Ralph Truman, Alan Mowbray.

«Hemos venido a un sitio como Marrakech para poder hablar con libertad. Quiero decirte algo que nadie pueda oír. Éste es el sitio perfecto. ¿Cuándo vamos a tener otro hijo?»

El único título perteneciente a su etapa británica que Hitchcock quiso renovar lo hallamos en esta envolvente intriga itinerante en torno al peliagudo caso de espionaje en el que se ve envuelto un pacífico ciudadano norteamericano a raíz del angustioso secuestro de su hijo durante una visita al mercado de Marrakech. La contraposición entre un juego de apariencias insubstanciales y una atmósfera enrarecidamente perturbadora constituía el incentivo vital de otra perfecta alianza entre la sutil socarronería y un suspense gradualmente intensificado, que culminaba en la insuperable secuencia del Royal Albert Hall, donde música e imágenes eran acompasadas a la perfección tanto formal como argumentalmente. Esta elegante aunque debatible producción, que incluye la popular canción de Jay Livingston y Ray Evans Qué será será, interpretada por Doris Day, resultaría severamente perjudicada por la crítica de la época pero, vista hoy en día, resulta sobradamente superior al ya de por sí impoluto original de 1934, cimentado en un argumento de Charles Bennett y D.B. Wyndham-Lewis y protagonizado por el gran Peter Lorre.

Otras películas que contienen alguna escena en un emblemático MERCADO

Ladrón de bicicletas – Vittorio De Sica (1948) – Porta Portese (Roma)
Zazie en el metro – Louis Malle (1959)- Marché aux Puces (París)
Desde Rusia con amor – Terence Young (1963) – Gran Bazar (Estambul)

Con este clásico hitchcockiano, DICCINEARIO llega a las 1000 entradas ininterrumpidas que me autoimpuse cuando inicié mi aventura bloguera, hace ahora algo más de dos años y medio. Aunque reconozco que ya me había acostumbrado a tan ardua pero reconfortante rutina diaria, no es menos cierto que ésta deviene cada vez más difícil de compaginar con mis compromisos y obligaciones, tanto familiares como profesionales, por lo que a partir de hoy la frecuencia de entradas se reducirá a tres o cuatro semanales. Me gustaría expresar un cordial y efusivo agradecimiento a todos los que han enriquecido las publicaciones del blog con sus comentarios, o a aquellos que simplemente han hecho un pequeño hueco en su preciado tiempo para entrar a ver qué película (o palabra) era la protagonista del día.
Un fuerte abrazo a todos.

ENEMIGO (Batán)

Persona o grupo de personas, que se oponen a otro grupo de personas ya sea por sus ideas, pensamientos, actividades o por motivos políticos radicales tales como el invadir a otro país por la captura de sus Recursos naturales. A diferencia del adversario, el enemigo es la expresión radical de la diferencia entre personas, el antagonismo exacerbado o el desacuerdo extremo, innegociable e intolerante entre entes sociales, políticos, religiosos, etc. (Wikipedia)

«Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos.»
Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino

BATÁN (Bataan) – 1943

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Director Tay Garnett
Guion Robert D. Andrews
Fotografía Sidney Wagner
Música Bronislau Kaper
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 110m. B/N
Reparto Robert Taylor, George Murphy, Thomas Mitchell, Lloyd Nolan, Robert Walker, Lee Bowman, Desi Arnaz, Barry Nelson, Philip Terry.

«Deben comprender desde ahora que el enemigo al que nos enfrentamos es bastante capaz (…) Pueden sobrevivir y luchar un mes con los que ustedes morirían en ¡dos días!»

La incorporación a filas de numerosos representantes del cine norteamericano durante la Segunda Guerra Mundial, algunos de ellos reputados realizadores cuyo cometido estribaba en perpetrar documentales para las Fuerzas Armadas, hizo aún más plausible el esfuerzo paralelo de los estudios hollywoodienses por impulsar una significativa cuantía de producciones bélicas; consignadas, en su mayoría, a justificar y enaltecer de forma implícita la participación del país en tan catastróficos acontecimientos. Uno de los ejemplos más realistas e inspirados de aquella política propagandística lo hallamos en esta película tan desgarradora como claustrofóbica, que plasmaba con gran desenvoltura narrativa y una adecuada conjunción de heroicidad y sentimentalismo el vano esfuerzo por sobrevivir de una patrulla estadounidense cercada por los japoneses en la zona del Pacífico, concretamente en la isla filipina de Luzon. La espléndida labor actoral contribuyó a hacer de esta cinta, pese a su evidente carácter coyuntural, uno de los trabajos más logrados del eficiente pero poco ambicioso Tay Garnett.

Otras películas determinadas por la omnipresente e invisible presencia del ENEMIGO

La patrulla perdida – John Ford (1934)
Invasión – Hugo Santiago (1969)
En tierra hostil – Kathryn Bigelow (2008)

WESTERN (Sin perdón)

Género cinematográfico típico del cine estadounidense que se ambienta en el Viejo Oeste estadounidense. La palabra western, originariamente un adjetivo derivado de west («oeste», en inglés), se sustantivó para hacer referencia fundamentalmente a obras cinematográficas, aunque también existe en la literatura (novela del Oeste). En castellano, western es un extranjerismo adaptado, e incorporado en el Diccionario de la Real Academia Española. Las obras de este género son llamadas habitualmente películas del Oeste o películas de vaqueros (…) El western ha sido usado a menudo por el cine estadounidense para escribir la épica de su propio país, una narración legendaria del proceso de fundación de los Estados Unidos protagonizada por héroes que encarnan algunos de los valores más arraigados de su cultura, siempre bajo la inspiración del destino manifiesto y con una iconografía característica (sombrero tejano, pistolas, chalecos, caballos, desierto, ciudades-calle, saloon, ranchos, diligencias, indios…) (…) El padre del western cinematográfico fue Edwin S. Porter, quien, en 1903 realizó Asalto y robo de un tren. (Wikipedia)

«Mi nombre es John Ford y hago westerns.»
John Ford (1894-1973) Actor, director y productor cinematográfico estadounidense

SIN PERDÓN (Unforgiven) – 1992

perdón

Director Clint Eastwood
Guion David Webb Peoples
Fotografía Jack N. Green
Música Lennie Niehaus
Producción Malpaso/Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 131m. Color
Reparto Clint Easwood, Gene Hackman, Morgan Freeman, Richard Harris, Jaimz Woolvett, Saul Rubinek, Frances Fisher, Anna Levine.

«Matar a un hombre es algo muy duro. Le quitas todo lo que tiene y todo lo que podría tener.»

Clint Eastwood adquirió en 1983 los derechos de un guion arrinconado en los despachos hollywoodienses desde hacía ocho años y esperó otros nueve para dar mayor verosimilitud a su protagonista: un asesino a sueldo retirado, viudo y con problemas económicos que decidía volver a su pretérita actividad para vengar a una prostituta marcada a navaja por dos clientes del prostíbulo de Big Whiskey (Wyoming) en el que alterna. El resultado fue un pluvioso y absorbente western crepuscular que confirmaba su candidatura a convertirse en el cineasta de raigambre clásica más sustancioso y eficaz del cine americano. La naturalidad expositiva con la que resolvía un recorrido dramático de melancólica persuasión y obvio designio revisionista, servía para desacreditar el mítico heroísmo del viejo Oeste y, al mismo tiempo, reflexionar sobre algunos de los temas básicos de un género resurgido gracias a él del olvido, como las dolorosas derivaciones de la violencia o el amargo sedimento que nos inocula el paso del tiempo. Dedicada a sus dos grandes mentores, Sergio Leone y Don Siegel, posee un estimable reparto y una virtuosa labor lumínica a cargo de Jack Green.

Otras obras maestras del WESTERN

Solo ante el peligro – Fred Zinnemann (1952)
Raíces profundas – George Stevens (1953)
El hombre que mató a Liberty Valance – John Ford (1962)