Thriller

REPRESALIA (Los verdugos también mueren)

Una represalia es una venganza o una respuesta de castigo a algún tipo de agresión. Quien ejecuta la represalia busca obtener una satisfacción del daño recibido (…) Las represalias también aparecen en el marco de las relaciones internacionales. Lo habitual es que una represalia sea una medida adoptada por un Estado contra otro para responder a los actos adversos de este, aunque sin llegar a la ruptura de las relaciones diplomáticas (…) A lo largo de la historia, sin embargo, se han registrado todo tipo de represalias que se encuentran fuera de cualquier marco legal, como bombardeos a población civil en respuesta a actos terroristas. (definicion.de)

“Nos reservamos el derecho a tomar represalias contra todos los países que toman parte en esta guerra injusta: Gran Bretaña, España, Polonia, Japón e Italia”
Osama Bin Laden (1957-2011) Terrorista yihadista, conocido mundialmente por ser el fundador de la red terrorista Al Qaeda

LOS VERDUGOS TAMBIÉN MUEREN (Hangmen also die) – 1943

hangmen

Director Fritz Lang
Guion Fritz Lang, Bertolt Brecht y John Wexley
Fotografía James Wong How
Música Hanns Eisler
Producción Arnold Pressburger Films
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 134m. B/N
Reparto Brian Donlevy, Walter Brennan, Anna Lee, Gene Lockhart, Reinhold Schünzel, Nana Bryant, Dennis O’Keefe, Alexander Granach.

«Piensa siempre que la libertad no es uno de esos bienes que se poseen como un sombrero o un trozo de azúcar. La libertad se adquiere luchando por conseguirla»

Gracias a un milimétrico guion emanado de la infundida colaboración entre el propio cineasta y su compatriota y conspicuo dramaturgo Bertolt Brecht, pero firmado por Wexley por ciertas dificultades sindicales, Fritz Lang pudo materializar el segundo de sus fornidos alegatos en contra de la institución nazi y sus desalmadas actividades represivas, que permanece como uno de los títulos más arriesgados y emocionantes de su etapa hollywoodiense. Haciendo alarde de un portentoso dominio de la progresión dramática y sin la necesidad de utilizar unos parámetros visuales puramente expresionistas, pues sólo recurría a ellos en contadas ocasiones, el realizador vienés de origen judío describía en una Praga espléndidamente recreada en decorados la escalofriante represalia de las tropas invasoras emprenden tras conocer el asesinato de uno de sus dirigentes a manos de un militante de la Resistencia checoslovaca y la ingeniosa confabulación de ésta para detener la avalancha de ejecuciones. Un conmovedor canto al poder de la solidaridad ciudadana frente a las fuerzas absolutistas e intimidadoras.

Otras películas determinadas por una REPRESALIA

Treinta segundos sobre Tokio – Mervyn Leroy (1944)
La larga noche del 43 – Florestano Vancini (1960)
La batalla de Argel – Gillo Pontecorvo (1965)

FINAL (Sospechosos habituales)

El final es el término, remate o conclusión de algo (…) es un elemento clave en el éxito de una obra, y su concepción presenta diversos desafíos a los escritores (…) La decepción y los finales suelen estar muy ligados, especialmente en el arte de consumo masivo (…) Cuando nos atrapa un libro, una película o una obra de teatro, entablamos con los personajes lazos que trascienden el tiempo y el espacio, llegamos a sentir que los conocemos de toda la vida y nos involucramos con sus historias como si se tratara de la nuestra. Por esta razón, no solemos tolerar finales que no cumplan con nuestras expectativas, a menos que las superen. (definicion.de)

“Tener un final feliz depende, por supuesto, de dónde quieras que acabe tu historia”
Orson Welles (1915-1985) Actor, guionista, director y productor de cine estadounidense

SOSPECHOSOS HABITUALES (The usual suspects) – 1995

usual

Director Bryan Singer
Guion Christopher McQuarrie
Fotografía Newton Thomas Sigel
Música John Ottman
Producción Polygram/Spelling Films/Bad Harry Prod./Blue Parrot/Rosco Film
Nacionalidad Estados Unidos/ Alemania
Duración 106m. Color
Reparto Gabriel Byrne, Kevin Spacey, Kevin Pollack, Benicio Del Toro, Chazz Palminteri, Pete Postlethwaite, Dan Hedaya, Stephen Baldwin.

«El mejor truco realizado por el diablo fue convencer al mundo de que no existía»

Uno de los deleites más sustanciales que nos deparó el cine independiente norteamericano de los noventa, donde se zarandeaban los fundamentos del tradicional thriller policíaco a partir de un alambicado, enigmático e ingenioso guión construido a base de dilatados flashbacks, cuya sorpresiva e implacable resolución pasaba por desvelar la verdadera identidad del legendario y temible Keyzer Sozé sin que la sombra del engaño aterrizara para malgastar ni un solo ápice de su incuestionable encanto. La investigación del incendio de un buque amarrado en el muelle californiano de San Pedro, donde han fallecido veintisiete personas y en el que parece estar implicado el mencionado criminal, actuaba como núcleo temático de una película sobria, arrebatadora y milimétricamente calculada, que supo jugar a la perfección sus bazas para convertirse en una pieza de culto de forma casi instantánea. Más allá de su complejo tejido argumental, cabe resaltar la impetuosidad descriptiva de Bryan Singer y las estupendas caracterizaciones de un reparto eminentemente masculino, del que sobresalen la versatilidad de Gabriel Byrne y el tremendo carisma de Kevin Spacey.

Otros FINALES de película antológicos

Cara de ángel – Otto Preminger (1952)
El planeta de los simios – Franklin J. Schaffner (1968)
Seven – David Fincher (1995)

CONFIDENCIALIDAD (El dilema)

Propiedad de la información, por la que se garantiza que está accesible únicamente a personal autorizado a acceder a dicha información (…) también se refiere a un principio ético asociado con varias profesiones (por ejemplo, medicina, derecho, religión, psicología profesional, y el periodismo); en este caso, se habla de secreto profesional. En ética, y (en algunos lugares) en Derecho, concretamente en juicios y otras formas de resolución de conflictos legales, tales como la mediación, algunos tipos de comunicación entre una persona y uno de estos profesionales son «privilegiados» y no pueden ser discutidos o divulgados a terceros. En las jurisdicciones en que la ley prevé la confidencialidad, por lo general hay sanciones por su violación. (Wikipedia)

“Tu propia mente es un recinto privado y confidencial, es donde nada dañino puede entrar a menos que tú concedas el permiso”
Ralph Waldo Emerson (1802-1882) Escritor, poeta y filósofo estadounidense

EL DILEMA (The insider) – 1999

dilema

Director Michael Mann
Guion Michael Mann y Eric Roth
Fotografía Dante Spinotti
Música Pieter Bourke y Lisa Gerrard
Producción Touchstone Pictures/Blue Lion Entertainment/Forward Pass/Kaitz Prod./Spyglass/Mann-Roth
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 157m. Color
Reparto Al Pacino, Russell Crowe, Christopher Plummer, Diane Venora, Lindsay Crouse, Philip Baker Hall, Debi Mazar, Stephen Tobolowsky.

«No creo que se pueda mantener la integridad de una empresa sin contratos de confidencialidad»

Intensa versión cinematográfica de un artículo periodístico publicado en la revista Vanity Fair bajo el título The man who knew too much de Marie Brenner, donde se pormenorizaban los entresijos que colmaron la odisea verídica de Jeffrey Wigand: un atribulado científico despedido de una importante firma tabaquera que vulneró una cláusula de confidencialidad de su contrato que le impedía revelar la manipulación que adulteraba la nicotina para incrementar su propiedad adictiva. Sin pretender exhumar las consecuencias nocivas del producto en cuestión, Michael Mann transformó en imágenes un minucioso guion que abordaba dos reflexiones morales con lucidez, desencanto y un evidente espíritu progresista: por un lado, denunciaba la corrupción latente en los sistemas corporativos, y, por otro, infería sobre los engañosos intereses económicos que coartan la libertad expresiva de los medios de comunicación. El realizador, favorecido por la férrea iluminación de Dante Spinotti, insufló a la cinta de su hábil virtuosismo estilista y coordinó un jugoso duelo interpretativo entre Russell Crowe y Al Pacino.

Otras películas sobre la CONFIDENCIALIDAD

Plenty – Fred Schepisi (1985)
El caso Farewell – Christian Carion (2009)
Erreur de la banque en votre faveur – M.Munz y G.Bitton

SUPERPOBLACIÓN (Cuando el destino nos alcance)

Fenómeno que se produce cuando una elevada densidad de la población provoca un empeoramiento del entorno, una disminución en la calidad de vida o situaciones de hambre y conflictos. Generalmente este término se refiere a la relación entre la población humana y el medio ambiente. (Wikipedia)

“Y cuando el mundo entero esté superpoblado de habitantes, el último recurso será la guerra, la cual vendrá a poner remedio para cada hombre, o con la victoria, o con la muerte”
Thomas Hobbes (1588-1679) Filósofo inglés

CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE (Soylent green) – 1973

soylent

Director Richard Fleischer
Guion Stanley R. Greenberg
Fotografía Richard H. Kline
Música Fred Myrow
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 96m. Color
Reparto Charlton Heston, Edward G. Robinson, Leigh Taylor-Young, Joseph Cotten, Brock Peters, Chuck Connors, Paula Kelly, Mike Henry.
* Pyotr Ilyich Tchaikovsky – Symphony No. 6 in B Minor, Op.74: ‘Pathetique’

«Todo es miseria, igual que cuando era niño. A nadie le importaba nada, ni ahora nadie trata de hacer nada, incluso yo»

Año 2022: Nueva York se ha erigido en el epicentro de una civilización superpoblada, indigente y parapolicial, donde se respira un permanente efluvio de polución, la mujer desempeña un papel de mero utensilio sexual y el racionamiento alimenticio se reduce a una galleta sintética de enigmáticos componentes nutritivos fabricada por la compañía Soylent, cuyo principal ejecutivo acaba de ser asesinado. Este decrépito contexto social enmarca el relato futurista de corte policíaco de Harry Harrison Make Room! Make room!, y, consecuentemente, esta hábil adaptación fílmica a cargo de Richard Fleischer, quien no necesitó de un holgado presupuesto para transmitir con su habitual aspereza y fluidez narrativa la inquietud que propagaba esta agorera parábola ecologista en torno a la autodestrucción del planeta a causa, entre otros factores, de la dilapidación de sus recursos naturales o el fomento de su insaciable violencia cotidiana, tal y como reflejaba el montaje fotográfico inicial. Despedida del gran Edward G. Robinson y propicia labor de fotografía, con un excelso uso del formato panorámico.

Otras películas sobre la SUPERPOBLACIÓN

Edicto siglo XXI: prohibido tener hijos – Michael Campus (1972)
Blade runner – Ridley Scott (1982)
Juez Dredd – Danny Cannon (1995)

CHÓFER (Fuga sin fin)

Persona capacitada para conducir un vehículo de motor contratada para transportar a personas o mercancías. El chófer puede conducir su propio vehículo, o bien utilizar uno provisto por la persona u organización que lo contrata. (Wikipedia)

“Chico: Un coche y un chófer cuestan demasiado. He vendido mi coche. – Groucho: ¡Qué tontería! En su lugar, yo hubiera vendido el chófer y me hubiera quedado con el coche. – Chico: No puede ser. Necesito el chófer para que me lleve al trabajo por la mañana. – Groucho: Pero, ¿cómo va a llevarle si no tiene coche?. – Chico: No necesita llevarme. No tengo trabajo”
Groucho Marx (1890-1977) Actor, humorista y escritor estadounidense

FUGA SIN FIN (The last run) – 1971

last

Director Richard Fleischer
Guion Alan Sharp
Fotografía Sven Nykvist
Música Jerry Goldsmith
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. Color
Reparto George C. Scott, Tony Musante, Trish Van Devere, Colleen Dewhurst, Aldo Sambrell, Robert Coleby, Antonio Tarruella, Patrick J. Zurica.

«Estoy conduciendo de nuevo para mí… Porque me estoy preparando para morir aquí sentado. Estoy conduciendo de nuevo para ver si todavía están conectados mis nervios y mi cerebro»

El último resquicio del talento cinematográfico mostrado por Richard Fleischer a lo largo de su vasta filmografía llegó con este desencantado thriller itinerante localizado en la Península Ibérica, que, junto a LOS NUEVOS CENTURIONES (1972), conformaría un atractivo díptico policíaco asentado en la mítica del perdedor y protagonizado con absoluta moderación y sobriedad por George C. Scott. Las desavenencias personales entre el actor y John Huston durante el inicio del rodaje motivaron que este último abandonara un proyecto muy acorde a su ideología temática, pues hurgaba en el vano coraje para superar el declive profesional y anímico de uno de sus típicos antihéroes; en esta ocasión personificado en un solitario y taciturno chófer para delincuentes que se encontraba en la tesitura de afrontar su último cometido al margen de la ley. Hermosamente fotografiado por Sven Nykvist, sustentaba su perfil psicológico-criminal gracias a una lapidaria puesta en escena de trazo crepuscular, producto de un perfecto ritmo narrativo y un sentido de la atmósfera tan desabrido como melancólico.

Otras películas protagonizadas por un CHÓFER para delincuentes

Promesas del este – David Cronenberg (2007)
Drive – Nicolas Winding Refn (2011)
Baby Driver – Edgar Wright (2017)