Cine negro

SEGMENTO (La casa en la sombra)

1. Trozo o parte cortada o separada de una cosa.
2. Parte que junto con otras se encuentra formando un todo.
(google.es)

“En toda obra hay altibajos. Hay momentos de ascenso y de caída y eso es lo único que puede reflejar la poesía, porque la vida es así. A un segmento de caída sucede otro de plenitud”
Roberto Juarroz (1925-1995) Poeta, bibliotecario, crítico y ensayista argentino

LA CASA EN LA SOMBRA (On dangerous ground) – 1951

Director Nicholas Ray
Guion A.I. Bezzerides
Fotografía George E. Diskant
Música Bernard Herrmann
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 82m. B/N
Reparto Robert Ryan, Ida Lupino, Ward Bond, Charles Kemper, Ed Begley, Cleo Moore, Anthony Ross, Ian Wolffe, Frank Ferguson.

«La ciudad también puede ser solitaria. A veces las personas que nunca están solas son las más solitarias»

Popularmente desacreditada, incluso por su autor, esta escurridiza y deficitaria producción de John Houseman emerge hoy como una de las obras más personales de Nicholas Ray, pues recapitula sus principales constantes estilísticas y temáticas, entre ellas, una puesta en escena realista, lacónica y elegante, unos personajes coléricos y acorralados por su propia taciturnidad y una privativa acepción moral y poética de la violencia. Basada en la novela Mad with much heart de Gerald Butler, se divide en dos partes claramente desemejantes: un primer tramo acorde con las pautas del cine negro, donde se ofrece un riguroso retrato del prototípico policía urbano irascible, consumido y desacomodado, y, un segundo segmento localizado en una nevada zona montañosa, que contrapone la investigación de la muerte de una joven a un desaforado proceso de piedad, amor y redención espiritual. Acrecentada por la enfática música de Bernard Herrmann y el loable trabajo de la pareja protagonista, constituye una sencilla reflexión sobre ese aislamiento emocional que padece todo ser humano en algún u otro momento de su existencia.

Otras películas que presentan dos SEGMENTOS bien diferenciados

El sargento York – Howard Hawks (1941)
La chaqueta metálica – Stanley Kubrick (1987)
Melancolía – Lars Von Trier (2011)

RELOJ (El extraño)

Instrumento capaz de medir el tiempo natural (días, años, fases lunares, etc.) en unidades convencionales (horas, minutos o segundos). Fundamentalmente permite conocer la hora actual, aunque puede tener otras funciones, como medir la duración de un suceso o activar una señal en cierta hora específica.
Relojes de torres y campanarios Antes de inventarse los relojes personales de pulsera y de bolsillo se inventaron relojes muy grandes de mecanismos complicados y pesados que se colocaban en lo alto de las torres y campanarios de los pueblos y ciudades para que los ciudadanos tuviesen conocimiento de la hora del día. A estos relojes se les conectaba a una campana grande y sonora y es la que iba indicando con un toque peculiar las horas y cuartos de hora cuando se iban cumpliendo. (Wikipedia)

“Los días son quizá iguales para un reloj, pero no para un hombre”
Marcel Proust (1871-1922) Escritor francés

EL EXTRAÑO (The stranger) – 1946

Director Orson Welles
Guion Anthony Veiller
Fotografía Russell L. Metty
Música Bronislau Kaper
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 94m. B/N
Reparto Orson Welles, Loretta Young, Edward G. Robinson, Richard Long, Philip Merivale, Byron Keith, Konstantin Shayne, Billy House.

«No hay mayor pista en cuanto a la identidad de Franz Kindler, con una sola excepción: tiene un pasatiempo que es casi una manía, los relojes»

Etiquetada con ligereza entre las obras menores de su realizador, quizás por no ser el único responsable del guion, por cierto, inspirado en un argumento de Victor Trivas, esta opresiva intriga detectivesca de corte psicológico e influencia hitchcockiana supone una más que estimable muestra del cine negro estadounidense, cuya estética encajaba a la perfección con el poderoso dinamismo descriptivo de Orson Welles y su particular riqueza visual. Encuadrada dentro de un breve alud de películas centradas en la persecución de criminales de guerra nazis, motivo que también conectaba con la inclinación antifascista del cineasta, esta producción de Sam Spiegel describía el esfuerzo de un implacable inspector del gobierno estadounidense para desenmascarar y detener a un antiguo criminal de guerra nazi, oculto en una pequeña localidad de Connecticut (Harper) donde vive y trabaja respetablemente como profesor de historia. Entre la belleza de sus imágenes, destaca la magistral lección de barroquismo cinematográfico que brinda su imponente desenlace en el reloj del campanario.

Otras películas donde aparece un RELOJ de torre o campanario

El hombre mosca – Fred Newmeyer y Sam Taylor (1923)
Regreso al futuro – Robert Zemeckis (1985)
Todos lo saben – Asghar Farhadi (2018)

SOBREIMPRESIÓN (Corazón fiel)

Imagen, texto sobreimpreso sobre una imagen ya impresa. (google.es)
En el lenguaje del cine, sobreimpresión es cuando se impresiona dos veces el mismo fragmento de film, filmando cada vez imágenes diferentes que adquieren significado con la superposición. (ite.educacion.es)

«Las escenas siguientes introducen un tema que Méliès repetirá con frecuencia: la revista de los planetas y de las constelaciones, la Osa Mayor personificada por seis bellas jóvenes que llevan sendas estrellas (…) Los astros se suceden en sobreimpresión sobre el fondo negro de una escenografía, mientras que los exploradores, tumbados, duermen y sueñan.» (sobre Viaje a la Luna)
Georges Sadoul (1904-1967) Historiador cinematográfico

CORAZÓN FIEL (Coeur fidèle) – 1923

Director Jean Epstein
Guion Jean Epstein y Marie Epstein
Fotografía Paul Guichard
Producción Pathé
Nacionalidad Francia
Duración 97m. B/N
Reparto Léon Mathot, Gina Manès, Edmond Van Daële, Claude Benedict, Marie Epstein, Madame Maufroy, Madeleine Erickson.

«El amor todo lo puede olvidar.»

El intrépido y presuntuoso talento estético de Jean Epstein fue presentado en sociedad gracias a este manido relato melodramático de carácter naturalista acerca de la rivalidad que consignan dos hombres de distinto talante, condición e intenciones por el amor de una joven huérfana, adoptada y explotada por el despótico dueño de un mísero bar del puerto de Marsella. El realizador de origen polaco se apoyaría en una crónica cotidiana de admirable pulcritud para dar rienda suelta a su poderosa creatividad visual y a una inventiva empírica sin parangón, que flirteaba con las sobreimpresiones, el desenfoque o el ralentí en las escenas de mayor dramatismo, y, cuyo punto culminante, residía en la antológica secuencia de la feria, donde se aglutinaban con exaltación y lirismo numerosas técnicas como el montaje rítmico, la cámara subjetiva o el encuadre oblicuo. En su momento, la conmovedora osadía vanguardista de la cinta causó un enorme impacto y levantó enérgicas polémicas, y, en la actualidad, cabe considerarla como una de las creaciones más significativas de aquel movimiento de obvio trasfondo psicológico y honda formación intelectual llamado impresionismo.

Otras películas mudas en las que se utiliza la técnica de la SOBREIMPRESIÓN

La carreta fantasma – Victor Sjöström (1921)
Amanecer – F.W. Murnau (1927)
Cuatro hijos – John Ford (1928)

RENCOR (Underworld USA)

Sentimiento de hostilidad o gran resentimiento hacia una persona a causa de una ofensa o un daño recibidos. (google.es)

“La vida es demasiado corta para dar satisfacción al rencor.”
Pierre-Augustin de Beaumarchais (1732-1799) Dramaturgo francés

UNDERWORLD USA (Underworld U.S.A.) – 1961

Director Samuel Fuller
Guion Samuel Fuller
Fotografía Hal Mohr
Música Harry Sukman
Producción Globe Enterprises
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 99m. B/N
Reparto Cliff Robertson, Dolores Dorn, Beatrice Kay, Paul Dubov, Robert Emhardt, Larry Gates, Richard Rust, Gerald Milton, Allan Gruener.

“Nunca me había sentido así: algunas mujeres cuando besan se sonrojan, algunas llaman a la policía, algunas sudan, algunas muerden, algunas ríen, algunas lloran. Y yo… me muero. Yo muero por dentro cuando me besas.”

La meritoria línea seguida en los cincuenta por Sam Fuller dentro de la serie negra, con estimulantes títulos que revelaban su marcada predilección por los ambientes orientales, como LA CASA DE BAMBÚ (1955) o EL KIMONO ROJO (1959), culminó en esta áspera y retorcida historia de venganza adscrita al universo del crimen organizado que el propio cineasta norteamericano conformó a partir de la actualización de un serial homónimo escrito por Joseph F. Dineeen y publicado en su momento en el Saturday Evening Post. Filmada con aquel estilo seco, directo y vitalista que lo caracterizó, presto a revelar no sólo su exasperado culto a la violencia sino también su digno manejo de la elipsis, la cinta se servía del desquiciado rencor incubado por su protagonista hacia los responsables de la muerte de su padre, que él mismo presenció en su juventud, para describir con gran transparencia el funcionamiento empresarial de una organización gangsteril, llegando incluso a subrayar el objetivo comercial prioritario de la misma: fomentar la prostitución y la droga entre la juventud del país.

Otras películas cuyo/a protagonista incuba la semilla del RENCOR

Al este del edén – Elia Kazan (1955)
¿Qué fue de Baby Jane? – Robert Aldrich (1962)
Aflicción – Paul Schrader (1997)

BOFETADA (Gilda)

Golpe dado en la cara con la mano abierta. (Larousse Editorial)

“En lo que a mí respecta, el amor significa lucha, grandes mentiras y un par de bofetadas en la cara”
Edith Piaf (1915-1963) Cantante, compositora y actriz francesa

GILDA (Gilda) – 1946

Director Charles Vidor
Guion Marion Personnet y Jo Eisinger
Fotografía Rudolph Maté
Música Hugo Friedhofer
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 105m. B/N
Reparto Glenn Ford, Rita Hayworth, George MacReady, Joseph Calleia, Steven Geray, Joseph Sawyer, Gerald Mohr, Robert Scott.
* Rita Hayworth – Put the blame on mame

«¿Te interesa saber lo mucho que te odio? Te odio de tal modo que buscaría mi perdición para destruirte conmigo»

Rita Hayworth, por entonces inmersa en una pesadilla matrimonial de desaires e infidelidades con el indomable Orson Welles, se convertía en uno de los símbolos eróticos más importantes de la historia cinematográfica tras el impacto mediático que supuso esta combinación de abigarrado film noir y enfermizo melodrama romántico acerca del sicalíptico vínculo de atracción y dependencia que se establece entre el propietario de un casino bonaerense, su flamante esposa y un cínico jugador en apuros con el que ésta sostuvo un convulso romance años atrás. Empezada a rodar sin haber concluido un guion que resistiría múltiples retoques sobre la marcha, por cierto, inspirado en una relato homónimo de E.A. Ellington, este indómito trasunto de CASABLANCA (1942), accedió de inmediato al olimpo de la mitomanía cinefílica por la bofetada que Glenn Ford le asesta a la protagonista y la privativa sensualidad que ésta exhibe al inmortalizar el tema Put the blame on mame con un breve pero sugerente amago de striptease, embutida en un escotado vestido de satén negro y largos guantes a juego.

Otras películas en las que se propina alguna BOFETADA

Chinatown – Roman Polanski (1974)
La chaqueta metálica – Stanley Kubrick (1987)
Atrapado en el tiempo – Harold Ramis (1993)