Día: marzo 8, 2014

ATLETISMO (Carros de fuego)

Deporte que contiene un gran conjunto de disciplinas agrupadas en carreras, saltos, lanzamientos, pruebas combinadas y marcha. Es el arte de superar el rendimiento de los adversarios en velocidad o en resistencia, en distancia o en altura (…) Los Juegos Olímpicos son el evento internacional más prestigioso. Se celebran cada cuatro años desde 1896 y el atletismo es la disciplina más importante en ellos. (Wikipedia)

“Un atleta no puede correr con dinero en sus bolsillos. Debe correr con esperanza en su corazón y sueños en su cabeza”
Emil Zatopek (1922-2000) Atleta checo especialista en pruebas de fondo

CARROS DE FUEGO (Chariots of fire) – 1981

chariots

Director Hugh Hudson
Guión Colin Welland
Fotografía David Watkin
Música Vangelis
Producción Allied Stars Ltd./Enigma/Goldcrest Films Ltd./Warner Bros.
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 123m. Color
Reparto Ben Cross, Ian Charleson, Ian Holm, Alice Krige, John Gielgud, Nigel Havers, Lindsay Anderson, Nigel Davenport, Cheryl Campbell.

“Uno puede loar al Señor pelando una patata si lo hace a la perfección. No te comprometas, comprometerse es un lenguaje del demonio. Corre en nombre del Señor y deja que el mundo se asombre”

El mayor triunfo crítico/comercial de David Puttnam, un creativo productor británico que años más tarde presidiría la Columbia Pictures hollywoodiense y ocuparía diversos cargos para el gobierno blairiano, coincidió con la primera y más distinguida realización del posteriormente devaluado Hudson. En ella se reconstruían las experiencias previas, la ardua preparación y el concurso final en los Juegos Olímpicos de París, en 1924, de dos atletas de divergente condición, personalidad e ideología, a los que les unía una contumaz y desafiante antipatía por los obstinados y conservaduristas convencionalismos de su época: Eric Liddell, un ferviente católico escocés aspirante a misionero, y Harold M. Abrahams, un marginado universitario de Cambridge de origen judío. Sustentada en una exquisita reproducción ambiental y en un eficaz dibujo de los personajes, la película deviene un estimulante, fogoso y también algo almibarado enaltecimiento a la perseverancia y al afán de superación que requiere la dedicación a cualquier deporte, que perdurará para siempre por la pegadiza banda sonora compuesta por Vangelis.

Otras películas sobre ATLETISMO

El colegial – James W. Horne (1927)
Olimpiada – Leni Riefenstahl (1938)
La soledad del corredor de fondo – Tony Richardson (1962)