NACIONALIDADES

BENEFACTOR (Cadenas rotas)

Que hace un bien o presta una ayuda a otra u otras personas de manera desinteresada. (google.com)

“El benefactor crea derechos en el agradecido”
Honoré de Balzac (1799-1850) Novelista francés

CADENAS ROTAS (Great expectations) – 1946

grandes

Director David Lean
Guión David Lean, Ronald Neame y Anthony Havelock-Allan
Fotografía Guy Green
Música Walter Coehr
Producción Cineguild
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 118m. B/N
Reparto John Mills, Bernard Miles, Alec Guinness, Jean Simmons, Francis L. Sullivan, Valerie Hobson, Finlay Currie, Anthony Wager.

«Nunca te fíes de las apariencias, solo de las evidencias. No hay mejor norma»

Superlativa recreación del célebre clásico de Charles Dickens, tal vez la mejor jamás realizada sobre un relato del novelista británico, que sorteaba cualquier atisbo de teatralidad y academicismo acomodaticio para ofrecer una auténtica lección de puesta en escena cinematográfica, tanto en lo referente a la capacidad narrativa mostrada por Lean para afrontar la densidad dramática de la historia como al sublime tratamiento visual utilizado, donde la dirección artística y la fotografía cobraban verdadera importancia. La azarosa vida de un huérfano aprendiz de herrero que llegará a convertirse en un distinguido caballero londinense gracias a la munificencia de un secreto benefactor arrancaba con una tenebrosa atmósfera sobrenatural de acentuado talante expresionista, ideal para enfatizar el inextricable misterio de la infancia, para posteriormente adentrarse con lucidez en un melodrama victoriano henchido de romanticismo y ambigüedad moral. Soberbio reparto, donde destacaba la compostura de John Mills y el esperanzador florecimiento de Alec Guinness y Jean Simmons.

Otras películas donde aparece un misterioso BENEFACTOR

La isla misteriosa – Cy Endfield (1961)
Hysteria – Freddie Francis (1965)
Confesiones de una adolescente – Julián Soler (1970)

CENICIENTA (Sabrina)

Persona o cosa injustamente postergada, desconsiderada o despreciada. (Larousse Editorial)
(Su origen etimológico proviene del personaje Cenicienta, del cuento homónimo de Charles Perrault.

«Y regresé a la maldición del cajón sin su ropa, a la perdición de los bares de copas, a las cenicientas de saldo y esquina, y, por esas ventas del fino La Ina, pagando las cuentas de gente sin alma que pierde la calma con la cocaína, volviéndome loco, derrochando la bolsa y la vida la fui, poco a poco, dando por perdida» (canción 19 días y 500 noches)
Joaquín Sabina (Cantautor, poeta y pintor español)

SABRINA (Sabrina) – 1954

Director Billy Wilder
Guion Billy Wilder, Samuel Taylor y Ernest Lehman
Fotografía Charles Lang
Música Frederick Hollander
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 114m. B/N
Reparto Humphrey Bogart, Audrey Hepburn, William Holden, Martha Hyer, John Williams, Walter Hampden, Marcel Dalio, Francis X. Bushman.
* Ella Fitzgerald – Isn’t it romantic

“Una mujer felizmente enamorada quema el soufflé. Una mujer tristemente enamorada se olvida de encender el horno”

El profusamente cacareado cuento de Cenicienta, en el que una muchacha de humilde condición traspasa las infranqueables barreras sociales gracias al amor, actuaría como principal fuente de inspiración para Samuel Taylor a la hora de moldear su obra teatral Sabrina fair, que, enriquecida por la delicadeza y el virtuoso ingenio como realizador de Billy Wilder, se convertiría en una de las grandes comedias románticas de los cincuenta. La ignorada hija de un chófer regresa de París, donde ha cursado unos singulares estudios culinarios, transformada en una elegante y atractiva damisela que cautivará a los antagónicos herederos de la acaudalada familia de empresarios para los que trabajan. Esta famosísima historia, plasmada con sarcástica ironía y sensibilidad, presenciaría un rodaje de lo más fastidioso e irrespirable, dominado por las continuas desavenencias entre Bogart y el cineasta de origen austríaco (quien reescribía continuamente el guion sobre la marcha) y el romance entre William Holden y una dulce, coqueta y esplendorosa Audrey Hepburn, sofisticadamente engalanada con los vestidos de Edith Head.

Otras películas basadas o inspiradas en el cuento de CENICIENTA

Medianoche – Mitchell Leisen (1939)
Pretty woman – Garry Marshall (1990)
Por siempre jamás – Andy Tennant (1998)

INMUEBLE (La casa de la calle Trubnaya)

Edificio o casa destinados a vivienda u otro fin y que son propiedad de alguien. (google.es)

«Fuentes fidedignas nos informan que el 17 del presente se produjo una lluvia de piedras en la calle Carlin, en circunstancias en que el cielo se presentaba totalmente despejado. Las piedras se precipitaron sobre el inmueble que habita Mrs. Margaret White. Causaron considerables daños en el tejado y estropearon dos canalones y un tubo de desagüe. Los destrozos fueron evaluados en 25 dólares, Mrs. White es viuda y vive con su hija Carrietta de tres años de edad. Nuestros esfuerzos para localizar a Mrs. White resultaron infructuosos.» (novela Carrie)
Stephen King (1947-) Escritor estadounidense de novelas de terror

LA CASA DE LA CALLE TRUBNAYA (Dom na Trubnoy) – 1928

Director Boris Barnet
Guion Nikolai Erdman, Anatoli Marienhof, Vadim Shershenevich, Viktor Shklovsky y Bella Zorich
Fotografía Yevgeni Alekseyev
Producción Mezhrahbpom-Russ
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 64m. B/N
Reparto Vera Maretskaya, Vladimir Fogel, Yelena Tyapkina, Sergei Komarov, Ada Vojtsik, Vladimir Batalov, Anel Sudakevich, Vladimir Uralsky

«La ciudad duerme. El inmueble de la calle Trubnaya también duerme. La ciudad se despierta. Se mira al espejo y comienza a despertarse.»

La magnífica acogida de crítica y público lograda el año anterior con LA CHICA DE LA SOMBRERERA indujo a Boris Barnet a seguir luciendo su especial talento como burlesco fabulador de lo cotidiano en esta otra amalgama de crítica social, melodrama y comedia sentimental, asentada, como la anterior, en el indeclinable impulso humano por hallar la felicidad y el papel crucial que en el mismo asumen factores como el azar y la fortuna. El cúmulo de lances marcados por la ruindad y la hipocresía que acaecen en un inmueble moscovita entre sus rapaces inquilinos y una joven pueblerina a la que explotan laboralmente dieron pie a un lúcido retablo costumbrista donde la acrimonia de su parábola era dulcificada por el carácter poético y sensual de su puesta en escena (decisivo en este aspecto resultó el decorador Sergei Kozlovsky) y la efusividad de sus interpretaciones, entre las que destaca la última actuación de Vladimir Fogel en el papel de un ruin peluquero. La película cosechó un magno éxito internacional, confirmando a su realizador como el gran embajador soviético de la comedia silente.

Otras películas que narran las peripecias de los vecinos de un INMUEBLE

El quimérico inquilino – Roman Polanski (1976)
La estrategia del caracol – Sergio Cabrera (1993)
La comunidad – Alex de la Iglesia (2000)

CREPÚSCULO (Duelo en la alta sierra)

1. Claridad de la luz al salir o ponerse el sol, especialmente la del anochecer.
2. Parte del día en que se produce esta luz.
(google.es)
El Western crepuscular es un subgénero cinematográfico derivado del llamado western. Se trata de un western melancólico, revisionista y desmitificador, que presenta un Oeste en decadencia y a unos protagonistas perdedores, «héroes» cansados, nostálgicos, críticos, desencantados, sucios, resignados, acabados o atormentados. La violencia es explícita. Aunque su realismo es descarnado, no es naturalista como en el spaghetti western; muestra un mundo y unos valores que están a punto o al borde de desaparecer. (Wikipedia)

«La honradez, pretensión extemporánea, y la muerte, plausible redención, son los aditamientos de este western crepuscular, todavía no trastocado por la nervatura narrativa ni el denostado ralentí que pondrán más tarde en evidencia el temperamento exacerbado del legendario director.» (sobre Duelo en la alta sierra)
Gonzalo Suárez (1934-) Escritor y director de cine español

DUELO EN LA ALTA SIERRA (Ride the high country) – 1962

Director Sam Peckinpah
Guion N.B. Stone Jr.
Fotografía Lucien Ballard
Música George Bassman
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 94m. Color
Reparto Joel McCrea, Randolph Scott, Edgar Buchanan, Mariette Hartley, Ronald Starr, R.G. Armstrong, L.Q. Jones, Warren Oates.

«Un buen matrimonio es como un animal raro: difícil de encontrar y casi imposible de mantener.»

En su segundo largometraje, Peckinpah estableció un figurativo puente entre el ocaso del western en su formalismo clásico y el entonces incipiente subgénero crepuscular con el fin de pormenorizar la última aventura de dos veteranos e incompatibles pistoleros, encargados de trasladar un cargamento de oro desde las minas de Alta Sierra hasta la ciudad de Hornitos. A través de los recuerdos, vicisitudes y enfrentamientos que comparten estos dos antiguos héroes, soberbiamente interpretados por Joel McCrea y Randolph Scott (este último en su postrera aparición en pantalla), la película se encargaba de romper viejos tópicos para mostrar las debilidades de las leyendas por medio de una mirada nostálgica, emotiva y poética, no exenta de romanticismo y un soterrado sentido del humor. Pese a que el público no acabó por entender semejante desmitificación del género, el realizador californiano pasó a convertirse en el más inspirado cultivador y renovador del mismo, añadiendo paulatinamente a su estilo un registro mucho más violento y exaltado. Excelente fotografía de Lucien Ballard.

Otros WESTERNS CREPUSCULARES

El hombre del Oeste – Anthony Mann (1958)
El hombre que mató a Liberty Valance – John Ford (1962)
Los valientes andan solos – David Miller (1962)

PACIENCIA (Los cazadores)

1. Capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse.
2. Capacidad para hacer cosas pesadas o minuciosas.
3. Facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho.
(RAE)

“La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia, la debilidad del fuerte.”
Immanuel Kant (1724-1804) Filósofo prusiano

LOS CAZADORES (Oi Kynigoi) – 1977

Director Theo Angelopoulos
Guion Theo Angelopoulos y Stratis Karras
Fotografía Giorgos Arvanitis
Música Loukianos Kilaidonis
Producción Theo Angelopoulos Films/Institut National de l’Audiovisuel
Nacionalidad Grecia/ Francia
Duración 168m. Color
Reparto Mary Chronopoulou, Georges Danis, Aliki Georgouli, Christoforos Nezer, Vangelis Kazan, Nikos Kouros, Kostas Stefanakis.

«Cada amarga queja se quedará en silencio y luego volverá el poeta a declamar. El nuevo año vendrá puro, coloca en tu dedo el anillo de la juventud. Bebe vino, bebe vida, levanta la vela para navegar el año.»

Angelopoulos remató su particularísima y acreditada trilogía sobre las memorias de la Grecia contemporánea, completada con DÍAS DEL 36 (1972) y EL VIAJE DE LOS COMEDIANTES (1975), con otro de sus flemáticos, voluminosos e ilustrados frescos históricos, que, en esta ocasión abarcaba desde finales de los cuarenta, en una época inmediatamente anterior a la llegada al poder de Papandreu, hasta la década en el que fue concebido. Las distintas revelaciones de los integrantes de una partida de cazadores y sus mujeres tras el hallazgo del cadáver de un maquis de la guerra civil actuaban como resorte anecdótico para desenterrar con extrema precisión y armonía los fantasmas de un doloroso pasado reciente y, simultáneamente, recapacitar con profunda lucidez sobre sus errores y el imperativo proceso de aceptación, arrepentimiento y estímulo restitutorio que éstos dejan tras de sí. Realidad y simbolismo se aunaron para concertar un film contemplativo e intimista, pletórico de largos planos secuencia de incorruptible pureza que demandan tanta paciencia como capacidad de concentración.

Otras películas que requieren de gran PACIENCIA

Jeanne Dielman, 23 quai du Commerce, 1080 Bruxelles – Chantal Akerman (1976)
Stalker – Andrei Tarkovsky (1979)
El árbol de la vida – Terrence Malick (2011)