Autor: antoniomartingarcia

CIRIO (Las tres luces)

Vela de cera de un pabilo, larga y gruesa. (Espasa-Calpe)

«Llegado el gobernador y gente que le acompaña, entraron todos al claustro que iglesia y patio separa. Encendieron ante el Cristo cuatro cirios y una lámpara y de hinojos un momento le rezaron en voz baja» (poema A buen juez mejor testigo)
José Zorrilla (1817-1893) Poeta y dramaturgo español

LAS TRES LUCES (Der müde tod) – 1921

tres2

Director Fritz Lang
Guion Fritz Lang y Thea Von Harbou
Fotografía Hermann Saalfrank, Fritz Arno Wagner, Erich Nitzchmann, Bruno Mondi y Bruno Timm
Producción Decla-Bioscop
Nacionalidad Alemania
Duración 105m. B/N
Reparto Bernhard Goetzke, Lil Dagover, Walter Janssen, Max Adalbert, Erich Pabst, Rudolf Klein-Rogge, Carl Rückert, Georg John.

«Lo que ves aquí es la vida de los humanos. Se encienden y arden durante un tiempo y se apagan cuando Dios lo decide. ¡Créeme, mi oficio es duro! ¡Es una maldición! Estoy hastiado de ver el sufrimiento de los humanos…»

Hastiado por la tremenda ingratitud de su oficio pero empeñado en demostrar la desalmada ineludibilidad del destino, la Muerte (imponentemente caracterizada por Bernhard Goetzke) otorga tres oportunidades a una joven para recuperar la existencia de su amado, haciéndola viajar a sendos enclaves históricos (la Bagdad de principios del siglo XX, la Venecia renacentista y la antigua China) para que consiga evitar la extinción de uno de los tres cirios (o vidas masculinas) que allí están a punto de apagarse. Este lúgubre planteamiento fantástico, fiel exponente del espíritu de infortunio que amenazaba al pueblo teutón, propició una de los más hermosos largometrajes surgidos del expresionismo alemán y el primer gran triunfo de su realizador, quien conjugó las constantes técnicas y estéticas más representativas del movimiento (profuso empleo de símbolos trascendentes, claroscuros, transparencias o distorsiones decorativistas) con influencias culturales tan heterogéneas como la literatura romántica o el clasicismo renacentista de pintores como Durero o Grünewald.

Otras películas alumbradas con CIRIOS

Macario – Roberto Gavaldón (1960)
El manantial de la doncella – Ingmar Bergman (1960)
La habitación verde – François Truffaut (1978)

MARMOTA (Atrapado en el tiempo)

Género de roedores esciuromorfos de la familia Sciuridae, conocidos vulgarmente como marmotas, de donde toman el nombre científico. Aunque estrechamente emparentadas con las ardillas, las marmotas las superan ampliamente en tamaño y son de hábitos terrestres. La mayoría viven en zonas montañosas de Eurasia y Norteamérica, (se encuentran en los Alpes centrales y occidentales, luego fueron introducidas en los Pirineos). Están bien adaptadas al frío gracias a sus cuerpos rechonchos, denso pelo, orejas reducidas y gran cola. (Wikipedia)
El Día de la Marmota es un método folclórico usado por los granjeros, especialmente de Estados Unidos y Canadá, para predecir el fin del invierno, basados en el comportamiento del animal cuando sale de hibernar el 2 de febrero. Según la creencia, si la marmota al salir de su madriguera no ve su sombra, por ser un día nublado, dejará la madriguera, lo cual significa que el invierno terminará pronto. Si por el contrario, por ser un día soleado, la marmota «ve su sombra» y se mete de nuevo en su madriguera, significa que el invierno durará seis semanas más. (Wikipedia)

«Un pintado guacamayo desde un mirador veía cómo un extranjero payo, que saboyano sería, por dinero una alimaña enseñaba muy feota, dándola por cosa extraña: es, a saber, la marmota»
Tomás de Iriarte (1750-1791) Poeta español

ATRAPADO EN EL TIEMPO (Groundhog day) – 1993

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Director Harold Ramis
Guion Harold Ramis y Danny Rubin
Fotografía John Bailey
Música George Fenton
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 101m. Color
Reparto Bill Murray, Andie MacDowell, Chris Elliott, Angela Paton, Stephen Tobolowsky, Marita Geraghty, Rick Ducommun, Harold Ramis.
* Delbert McClinton – Weatherman

«Bueno, pero ¿y si no hay mañana? Hoy no lo ha habido»

Redimiéndose del humor burdo que hasta entonces presidía su carrera como guionista y realizador, Harold Ramis insufló una efímera dosis de esperanza a la depauperada situación de la comedia norteamericana con esta chispeante farsa de trazado sobrenatural y substancia ligeramente filosófica, cuya creatividad e inspiración careció de continuidad si exceptuamos el planteamiento y ciertos lances de una parodia del tópico universo gangsteril titulada UNA TERAPIA PELIGROSA (1999), con Robert De Niro y Billy Crystal como protagonistas. Sin necesidad de recurrir a adornos efectistas ni esperpénticos, la película conducía hasta límites surrealistas el hastío de la rutina cotidiana al trazar con suculento perfil tragicómico el desconcierto de un meteorólogo televisivo, anclado en un bucle temporal cíclico que le obliga a vivir continuamente en Punxsutawney la jornada festiva que anuncia el inicio de la primavera. Un divertidísimo raciocinio sobre la dimensión espacio-tiempo, aderezado con diálogos de alta graduación y una corrosiva interpretación de Bill Murray.

Otras películas donde aparece alguna MARMOTA

Cuánta madera roería una marmota – Werner Herzog (1976)
Las marmotas – Elie Chouraqui (1993)
El gran Lebowski – Joel Coen (1998)

FANTASÍA (El ladrón de Bagdad)

Facultad humana que permite reproducir, por medio de imágenes mentales, cosas pasadas o representar sucesos que no pertenecen al ámbito de la realidad (…) También puede ser entendida como el grado superior de la imaginación o el pensamiento ingenioso. Estos pensamientos pueden plasmarse en obras artísticas, como cuentos, novelas o películas (…) Dentro de las diversas clasificaciones que recibe la literatura de ficción existe un género que se conoce como fantasía y en la que se encuentran contenidas aquellas obras que narran historias que no pueden ocurrir en un contexto real, que se pasa por alto las leyes de la naturaleza y que busca llevar al lector a mundos imaginarios para hacerlos reflexionar, muchas veces, sobre el propio pero a partir de elementos abstractos. (definicion.de)

«La fantasía, aislada de la razón, sólo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos»
Francisco de Goya (1746-1828) Pintor y grabador español

EL LADRÓN DE BAGDAD (The thief of Bagdad) – 1940

Director Ludwig Berger, Michael Powell y Tim Whelan
Guion Lajos Biro y Miles Malleson
Fotografía Georges Périnal
Música Miklos Rozsa
Producción London Films
Nacionalidad Reino Unido
Duración 106m. Color
Reparto Conrad Veidt, Sabú, June Duprez, John Justin, Rex Ingram, Miles Malleson, Morton Selten, Mary Morris, Bruce Winston, Roy Emerton

«Eres un pequeño hombre inteligente, pequeño maestro del universo, pero los mortales son débiles y frágiles. Si su estómago habla, se olvidan de su cerebro. Si su cerebro habla, se olvidan de su corazón. Y si su corazón habla… se olvidan de todo»

Adaptación producida por la factoría Korda de una de las más famosas narraciones fantásticas derivadas de la literatura árabe, que, a pesar de conceder menos relevancia al cometido narrativo o al dibujo de los personajes que a la obtención de un producto visual y decorativista de fastuoso exotismo multicolor, sigue revelándose hoy como una mixtura de aventuras y romanticismo tan primorosa como fascinadora. Sus innovadores efectos especiales, un rutilante tratamiento del Technicolor o la impagable decoración artística de William Cameron Menzies repercutieron sobremanera en hacer imperecederas algunas de sus ráfagas de entusiasmo sobrenatural (el blanco caballo volador, la muñeca mecánica asesina que toca el laúd, el genio surgido del interior de la botella o el ascenso del sagaz Abú al corazón de una inmensa tela de araña) pero no lograron borrar de la memoria la arrebatadora versión silente dirigida por Raoul Walsh en 1924. El accidentado rodaje, iniciado en los estudios ingleses de Denham, finalizó dos años después en Hollywood debido a la Segunda Guerra Mundial.

Otras FANTASÍAS cinematográficas

El mago de Oz – Victor Fleming (1939)
La princesa prometida – Rob Reiner (1987)
El señor de los anillos: El retorno del rey – Peter Jackson (2003)

CLAQUÉ (Cotton Club)

También llamado tap, es un estilo de baile estadounidense, en el que se mueven los pies rítmicamente mientras se realiza un zapateo musical. El tap se origina a partir de la fusión de las danzas de zuecos de Irlanda, el norte de Inglaterra y Escocia, combinado con los bailes practicados por los afroamericanos, como la juba, entre el siglo XVII y el XVIII. En 1739, se prohíbe a los esclavos negros que utilicen instrumentos de percusión. Esto les motivó a realizar la percusión con los pies y las manos. Bailado en un principio por los esclavos, se pulió en los Estados Unidos después de su Guerra de secesión. Tras su auge en los años 30-40, cuando consiguió gran popularidad por su presencia en diversos musicales de Hollywood, y con artistas como Fred Astaire, el tap se alejó de los escenarios norteamericanos hasta resurgir en los años 70. (Wikipedia)

«Una vez que estás en el escenario no hay vuelta atrás. Incluso cuando las cosas van mal, la gente espera que estés allí y los entretengas. Cuando todo falla, hay que intentar con claqué»
Angus Young (1955-) Guitarrista y compositor de rock australiano

COTTON CLUB (Cotton Club) – 1984

cotton

Director Francis Ford Coppola
Guion Francis Ford Coppola y William Kennedy
Fotografía Stephen Goldplatt
Música John Barry
Producción Zoetrope Studios/PSO International/Totally Independent
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 127m. B/N
Reparto Richard Gere, Gregory Hines, Diane Lane, Bob Hoskins, Julian Beck, Tom Waits, Giancarlo Esposito, Fred Gwynne, Nicolas Cage.

«En el salón de al lado tenéis lo mejor en alcohol, comida y mujeres que se pueda conseguir en Nueva York. Así que sugiero que probéis las tres cosas y recordad que todo nuestro esfuerzo es para eso, para vivir como los reyes y los príncipes del mundo»

Una vez renovado su prestigio con las pandilleras REBELDES (1983) y LA LEY DE LA CALLE (1983), Coppola personalizó a sus maneras como cineasta un encargo del productor Robert Evans que combinaba melodrama, musical y cine negro a partir de una novela de Jim Haskins para construir una lujosa y evocadora recreación de una de las grandes mecas del jazz en los años en los que la mafia dominaba el tráfico clandestino del alcohol provocado por la ‘Ley Seca’. Diversas historias ceñidas a aquel mítico club del Harlem neoyorquino, con especial deferencia a la turbulenta y arrebatadora relación entre un ambicioso trompetista y la cautivadora amante de un gangster, fueron entrelazadas por medio de una puesta en escena de una cuidadísima plasticidad, en la que sobresalía su espectacular decoración, el selecto vestuario de Milena Canonero o la prodigiosa destreza de su realizador a la hora de ejecutar sus características secuencias paralelas. Gran reparto, con un maravilloso Gregory Hines como el bailarín de claqué estrella del local, y sobresaliente música formada por temas musicales de la época.

Otras películas sobre CLAQUÉ

Bailando nace el amor – William A. Seiter (1942)
Yanqui Dandy – Michael Curtiz (1942)
Cantando bajo la lluvia – Stanley Donen y Gene Kelly (1952)

DECEPCIÓN (Enemigos públicos)

Frustración que se da al desengañarse de lo que no satisface nuestras expectativas. (2005 Espasa-Calpe)

“Los deseos conducen a la permanente preocupación y decepción, ya que todo lo que se desea de este mundo es miserable y corrupto”
Marco Aurelio (121-180) Emperador y filósofo romano

ENEMIGOS PÚBLICOS (Public enemies) – 2009

Director Michael Mann
Guion Michael Mann y Ronnan Bennett
Fotografía Dante Spinotti
Música Elliott Goldenthal
Producción Universal/Relativity Media/Forward Pass/Misher Films/Tribeca Productions/Appian Way
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 140m. Color
Reparto Johnny Depp, Christian Bale, Marion Cotillard, David Wenham, Stephen Dorff, Rory Cochrane, Giovanni Ribisi, Billy Crudup, Lily Taylor.
* Otis Taylor – Ten million slaves

«A ellos sólo les importa de dónde viene la gente, y lo realmente importante es a dónde vas»

Nadie más apropiado que Michael Mann, indómito renovador del thriller policíaco, parecía disponer el redil hollywoodiense para retomar el férreo acoso al que fue sometido el legendario atracador de bancos John Dillinger por parte del FBI en el mafioso Chicago de 1934, según la novela periodística de Bryan Burrough Public enemies: America’s greatest crime wave and the birth of the FBI, 1933-34. Lamentablemente, no todo salió a pedir de boca en esta precipitada tentativa de adecuar el clásico cine de gangsters a las nuevas tecnologías, en su esforzada voluntad por aproximarse con intimismo a la figura del carismático delincuente y asistir a la repercusión mediática de sus fechorías, pues si bien es cierto que la película consigue extasiar por su vertiginosa y movediza utilización de la cámara digital, y, por momentos, cautiva con su substanciosa dialéctica, no es menos evidente que su cómputo global queda lastrado por un desarrollo plano de los personajes (especialmente el agente Melvin Purvis, interpretado por Christian Bale) que desluce su intensidad dramática e imposibilita la identificación con sus avatares.

Otras películas que pese a sus virtudes generan un ostensible poso de DECEPCIÓN

Convoy – Sam Peckinpah (1978)
Pasión – Jean-Luc Godard (1982)
Anticristo – Lars Von Trier (2009)