Mes: enero 2016

PENITENCIARÍA (Soy un fugitivo)

Edificio o lugar en el que cumplen una pena, privadas de su libertad, las personas que han sido condenadas. (Larousse Editorial)
Sistema penitenciario es el término con el que se designan a las instituciones o al sistema establecido para el cumplimiento de las penas previstas en las sentencias judiciales; especialmente las penas de reclusión, cuyo propósito, en el derecho penal contemporáneo y el derecho penitenciario, es la reinserción social del condenado. Otro tipo de penas, como la pena de muerte, el trabajo social, la libertad vigilada, etc., tienen una relación más o menos indirecta con las instituciones penitenciarias, aunque también forman parte del sistema penal (…) Habitualmente la institución penitenciaria es la cárcel o prisión, pero la denominación puede ser diferente, así como su organización administrativa y sus métodos y características: centros penitenciarios abiertos o cerrados, de mínima seguridad o máxima seguridad, hospitales o centros psiquiátricos penitenciarios. (Wikipedia)

“El sistema penitenciario en Noruega funciona fatal. Te dan cama, ducha y no usan violencia ¡Es ridículo! Les tuve que incitar para que me golpearan y les insistí en que me metieran en una mazmorra de verdad”
Varg Vikernes (1973-) Músico multiinstrumentista, compositor, cantante noruego

SOY UN FUGITIVO (I am a fugitive from a chain gang) – 1932

fugitivo

Director Mervyn Leroy
Guion Howard J. Green y Brown Holmes
Fotografía Sol Polito
Música Leo F. Forbstein
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 93m. B/N
Reparto Paul Muni, Glenda Farrell, Helen Vinson, Preston Foster, Berton Churchill, Noel Francis, Allen Jenkins, Robert Warwick, Edward Ellis.

«Toma esto: pasta frita, grasa de cerdo y sorgo. Mejor que te guste, porque te darán lo mismo todas las mañanas, todos los años. No dan mejor comida en otras cárceles del estado. Sí, y puedes ir por todo el mundo y no encontrarás nada peor. ¿Cómo puede alguien comer esta asquerosidad?»

Incuestionable clásico del cine negro de los treinta y una de las grandes obras maestras del subgénero carcelario, basada en la novela autobiográfica I am a fugitive from a Georgia Chain Gang de Robert E. Burns (quien asesoró a los guionistas desde la espinosa clandestinidad), donde Mervyn Leroy volvía a dejar patente su capacitada inclinación a reflejar el clima de convulsión y pesadumbre por el que atravesaba el país durante la gran crisis económica. Por medio de una narración enérgica y con un gran sentido de la tensión, que combinaba rasgos de estudio psicológico con atributos documentalistas, se mostraba el azaroso e improcedente enfrentamiento con la ley penal de un excombatiente en la Gran Guerra, censurando de forma específica el trato salvaje e ignominioso que se les daba a los presos del momento; reprobación, que, pese a las protestas iniciales de ciertos magistrados y funcionarios de cárceles, acabó suscitando un replanteamiento del sistema penitenciario estadounidense. A resaltar la interpretación del injustamente olvidado Paul Muni, así como las dos antológicas escenas de evasión.

Otras denuncias cinematográficas al SISTEMA PENITENCIARIO

El hombre de Alcatraz – John Frankenheimer (1962)
El expreso de medianoche – Alan Parker (1978)
Un profeta – Jacques Audiard (2009)

VERSIÓN (Oliver)

1. Modo particular de entender o relatar un hecho.
2. Presentación diferente o adaptación de una obra artística o literaria.
3. Traducción de una obra escrita.
(Larousse Editorial)

«No te preocupes por ajustarte a la versión que tiene la sociedad sobre lo que es aceptable y lo que es bello. Sé auténtico. Vive»
Lenny Kravitz (1964-) Cantante, actor, compositor, multiinstrumentista y productor estadounidense

OLIVER (Oliver!) – 1968

Oliver

Director Carol Reed
Guion Vernon Harris
Fotografía Oswald Morris
Música Lionel Bart
Producción Romulus Films/Warwick Film Prod.
Nacionalidad Reino Unido
Duración 153m. Color
Reparto Mark Lester, Ron Moody, Oliver Reed, Shani Wallis, Hugh Griffith, Harry Secombe, Jack Wild, Clive Moss, Peggy Mount, Sheila White.

«Verás, Oliver… En esta vida, solo una cosa cuenta, ¡tener las arcas bien llenas!»

Carol Reed despertó del deplorable letargo creativo en el que se hallaba sumido para llevar a la gran pantalla una adaptación teatral en clave de musical de Lionel Bart sobre la célebre historia de un niño llamado Oliver Twist (delicioso y comedido Mark Lester), que, con el único propósito de encontrar una ápice de felicidad, huía de las humillaciones del orfanato para deambular por los bajos fondos londinenses del siglo XIX, donde se incorporaba a una banda de ladronzuelos liderada por el avieso bellaco Fagin (impagable Ron Moody). Transformar el denso y apesadumbrado clásico moralizante de Charles Dickens en una melodiosa comedia festiva parecía una operación sumamente arriesgada, pero la vivificadora perspicacia conceptual, estilística y argumental del director inglés acabó propiciando un espectáculo tan exquisito como optimista, donde el esplendor coreográfico de Onna White se integraba a la perfección en los estilizados decorados victorianos hasta alumbrar pasajes musicales tan maravillosos como el emblemático Consider yourself, It’s a fine life o el estelar Who will buy?.

Otros ejemplos de VERSIÓN musical de un clásico literario

My fair lady – George Cukor (1964)
El pequeño príncipe – Stanley Donen (1974)
El fantasma de la ópera – Joel Schumacher (2004)

OCUPACIÓN (Esta tierra es mía)

1. Toma de posesión de un lugar.
2. Trabajo que una persona realiza a cambio de dinero y de manera más o menos continuada.
3. Actividad a la que una persona se dedica en un determinado tiempo.
(Espasa-Calpe)
La ocupación militar es el control provisional efectivo por parte de una entidad de un cierto poder de decisión sobre un territorio que no está bajo su soberanía formal, sin la voluntad del soberano real. La ocupación militar se distingue de la anexión por su carácter temporal previsto —por ejemplo, no se hace reclamación de soberanía permanente—, por su naturaleza militar y porque los derechos de ciudadanía de la potencia ocupante no se confieren a la población subyugada. (Wikipedia)

“Mientras los palestinos vivan bajo la ocupación, expuestos a la frustración y a humillaciones cotidianas, mientras los israelíes sigan siendo despedazados por las bombas en los autobuses o en las discotecas, las pasiones seguirán estando inflamadas por doquier”
Kofi Annan (1938-) Séptimo Secretario General de las Naciones Unidas

ESTA TIERRA ES MÍA (This land is mine) – 1943

land

Director Jean Renoir
Guión Jean Renoir y Dudley Nichols
Fotografía Frank Redman
Música Lothar Perl
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 103m. B/N
Reparto Charles Laughton, Maureen O’Hara, George Sanders, Kent Smith, Una O’Connor, Walter Slezak, Nancy Gates, Philip Merivale, George Coulouris.

«La lucha es muy dura. No solo hay que luchar contra el hambre y contra la tiranía; hemos de luchar contra nosotros mismos. La ocupación, cualquier ocupación en cualquier país, es posible solo porque estamos corrompidos»

En su segundo largometraje americano, Jean Renoir recurrió a un registro más cáustico e irritado de lo habitual para describir el proceso de concienciación que experimenta un maestro de escuela solterón, timorato y maternalmente sobreprotegido (conmovedora caracterización del gran Charles Laughton) ante la abusiva actuación de las tropas nazis que ocupaban Francia durante la Segunda Guerra Mundial. Popularmente considerada como una obra menor dentro de la filmografía del dechado realizador francés, constituye una pura e insondable disquisición psicológica sobre el imprevisible proceder de la mente humana, narrada con un clasicismo de una extrema sencillez y delicadeza. Gracias al perspicaz guion de Dudley Nichols, impregnado de un espíritu decididamente propagandístico, promulgaba un alegato a favor de la libertad de opinión y de expresión (inolvidable resulta el discurso final del actor británico) y aglutinaba un vasto surtido de sentimientos y cualidades terrenales (amor, desaliento, valentía, honestidad…) para tratarlas con auténtica pericia y desenvoltura, sirviéndose para ello de un maravilloso conjunto de intérpretes.

Otras películas con escenarios de OCUPACIÓN MILITAR

Los verdugos también mueren – Fritz Lang (1943)
El silencio del mar – Jean-Pierre Melville (1949)
Adiós, muchachos – Louis Malle (1987)

INTERRUPCIÓN (El discreto encanto de la burguesía)

1. Detenimiento de una cosa o acción que se está realizando.
2. Acción y efecto de interrumpir.
(Larousse Editorial)

«Hacer de la interrupción, un camino nuevo, hacer de la caída, un paso de danza, del miedo, una escalera, del sueño, un puente, de la búsqueda… un encuentro.»
Fernando Pessoa (1888-1935) Poeta y escritor portugués

EL DISCRETO ENCANTO DE LA BURGUESÍA (Le charme discret de la bourgeoisie) – 1972

discreto

Director Luis Buñuel
Guion Luis Buñuel y Jean-Claude Carrière
Fotografía Edmond Richard
Producción Greenwich/Dean/Jet Films
Nacionalidad Francia/ Italia/ España
Duración 105m. Color
Reparto Fernando Rey, Paul Frankeur, Delphine Seyrig, Jean-Pierre Cassel, Bulle Ogier, Stéphane Audran, Michel Piccoli, Julien Bertheau.

«Son cosas compatibles: puedes ser pobre y un ladrón, y ser rico y honrado, querida mía.»

El recurrente tema buñueliano de la imposibilidad de satisfacer un deseo alcanzó las más altas cotas de provocativa socarronería con este fulminante alegato contra la burguesía, el clero y el ejército, que, sin duda alguna, constituye la película más exitosa de la última etapa de su autor. Los arrebatos sexuales frustrados y, especialmente, las inconclusas cenas de compromiso social que son interrumpidas por las más estrafalarias circunstancias se sucedían en un embelesador e irreverente recital de onirismo metafísico para arremeter contra las apariencias, la pueril hipocresía y los rancios hábitos de la clase aristócratica en un conjunto delirante, irracional e imprevisible, declamado por un extraordinario equipo de intérpretes y apelmazado por multitud de homenajes y guiños a la cinefilia. El realizador aragonés, que además incluía con orgullo, y a modo de capricho, su receta personal para preparar su diario ‘dry martini’, consiguió por fin internacionalizar su intransferible surrealismo con el largometraje más rentable de su ajetreada carrera cinematográfica.

Otras películas determinadas por continuas INTERRUPCIONES

La chinoise – Jean-Luc Godard (1967)
Poderosa afrodita – Woody Allen (1995)
On connaît la chanson – Alain Resnais (1997)