Día: octubre 9, 2015

CELOS (Que el cielo la juzgue)

Respuesta emocional que surge cuando una persona percibe una amenaza hacia algo que considera como propio. Comúnmente se denomina así a la sospecha o inquietud ante la posibilidad de que la persona amada preste atención en favor de otra. También se conoce así al sentimiento de envidia hacia el éxito o posesión de otra persona (…) Los celos mal llevados al extremo constituyen una patología fuertemente autodestructiva, generalmente denominada celotipia; quien padece esta enfermedad “vive” en un estado de infelicidad, en función de sus miedos y sospechas de engaño, muchas veces completamente infundados y prácticamente no acepta otra condición de verdad que no sean las evidencias que confirman su inseguridad en la relación. Los celos patológicos pueden manifestarse indistintamente en hombres o mujeres. Los celos causan mucha angustia e infelicidad y aún provocar el daño al ser objeto del celo, incluso hasta provocar una respuesta física de agresión desmedida terminando, en la reclusión (secuestro), en el asesinato o agresión física. (Wikipedia)

“Ni siquiera la prueba de lo absurdo de sus sospechas podrá consolar al celoso, porque los celos son la enfermedad de la imaginación”
Vicente Aleixandre (1898-1984) Poeta español

QUE EL CIELO LA JUZGUE (Leave her to heaven) – 1945

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Director John M. Stahl
Guion Jo Swerling
Fotografía Leon Shamroy
Música Alfred Newman
Producción 20th Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 111m. Color
Reparto Gene Tierney, Cornel Wilde, Jeanne Crain, Vincent Price, Mary Phillips, Guy Beach, Gene Lockhart, Ray Collins, Darryl Hickman.

“De los siete pecados capitales, los celos es el peor de todos”

El guionista Jo Sweling alteró drásticamente su agradable y benévola disposición melodramática con esta adaptación de la novela homónima de Ben Ames Williams, que John M. Stahl convirtió en una intriga pasional, sobrecogedora e irrefutablemente superlativa para confirmarse definitivamente como uno de los más insignes cultivadores del género. La deslumbrante y maravillosa Gene Tierney ingresaba por méritos propios en la ilustre galería de ofuscadoras “femme fatales” al encarnar a la egoísta, malvada y enloquecida esposa de un joven escritor, carcomida por los celos y dispuesta incluso a asesinar para preservar su extremado sentido de la posesión amorosa. La película cimentaba su tremebundo y descabellado dramatismo en una perspicaz graduación psicoanalítica de la compleja personalidad de la protagonista y en la impactante resolución de determinadas secuencias, que, evidentemente, causaron una auténtica conmoción en el momento de su estreno. El inflamable romanticismo visual de su autor quedaría afianzado por la magistral fotografía en espacios naturales de Leon Shamroy.

Otras películas sobre los CELOS

Otelo – Orson Welles (1952)
El infierno – Claude Chabrol (1994)
Celos – Vicente Aranda (1999)