GRAMÓFONO (Serenata nostálgica)

Primer sistema de grabación y reproducción de sonido que utilizó un disco plano, a diferencia del fonógrafo que grababa sobre un cilindro. Asimismo fue el dispositivo más común para reproducir sonido grabado desde la década de 1890 hasta mediados de la década de 1950, cuando apareció el disco de vinilo a 33 RPM. El gramófono fue patentado por Emile Berliner en 1888. https://es.wikipedia.org/wiki/Gram%C3%B3fono

“Al principio, la curiosidad multiplicó la clientela de la calle prohibida, y hasta se supo de señoras respetables que se disfrazaron de villanos para observar de cerca la novedad del gramófono, pero tanto y de tan cerca lo observaron, que muy pronto llegaron a la conclusión de que no era un molino de sortilegio, como todos pensaban y como las matronas decían, sino un truco mecánico que no podía compararse con algo tan conmovedor, tan humano y tan lleno de verdad cotidiana como una banda de músicos” (libro Cien años de soledad)
Gabriel García Márquez (1927-2014) Escritor, novelista, cuentista, guionista y periodista colombiano

SERENATA NOSTÁLGICA (Penny serenade) – 1941

penny

Director George Stevens
Guión Morrie Ryskind
Fotografía Joseph Walker
Música W. Franke Harling
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 119m. B/N
Reparto Irene Dunne, Cary Grant, Beulah Bondi, Edgar Buchanan, Leonard Willey, Ann Doran, Wallis Clark, Walter Soderling, Eva Lee Kuney.

“La primera vez que la vi… tan pequeña y tan desvalida; yo ignoraba que los niños fuesen tan pequeños. Luego ella se agarró a mi dedo y no me soltaba; fue así como se metió en mi corazón y se quedó dentro de él. Yo no conocía ese sentimiento…”

A través de una singular y hábil sucesión de flash-backs, ordenada en torno a las melancólicas canciones que la protagonista evoca en su gramófono, se desarrollan los diversos trances afectivos por los que atraviesa un matrimonio norteamericano de clase media integrado por un periodista y una vendedora de discos. Esta original estructura narrativa fue perfectamente aprovechada por Stevens para colmar de sensibilidad y delicadeza psicológica esta adaptación de un relato original de Martha Cheavens, que, utilizando el tema de la adopción como motor argumental, fluctuaba entre la comedia ligera y el desgarrado melodrama romántico-sentimental con sorprendente atrevimiento y coherencia. Pero, sin duda alguna, este curioso proceso encomendado a subrayar la trascendencia de asumir y ejercer la responsabilidad de ser padres de todo matrimonio no hubiese alcanzado tanta brillantez sin la espléndida química transmitida por su reputada pareja protagonista, que volvió a seducir al público dotando a sus personajes de una entrañable frescura y humanidad.

Otras películas donde aparecen GRAMÓFONOS

¡Viva la libertad! – René Clair (1931)
L’Atalante – Jean Vigo (1934)
Fitzcarraldo – Werner Herzog (1982)

2 comments

    1. Se trata de una de esas joyas desatendidas que proliferan en el cine estadounidense de los cuarenta. Al ver la impresionante química que irradiaba la pareja protagonista, me los imaginaba coincidiendo en la primera versión de “Tú y yo”… No creo que McCarey hubiese decidido entonces actualizar la película en 1957. Un saludo.

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