Día: julio 25, 2015

VEJEZ (Dejad paso al mañana)

La vejez es la última etapa de la vida de los seres vivos antes que se produzca el fallecimiento y es una inevitable consecuencia del paso del tiempo (…) la enfermedad desempeñará un papel relativamente importante en esta etapa, ya que es común que aparezcan los deterioros físicos, en algunos casos serán complejos, en otros menos, pero siempre habrá algún que otro achaque que molesta. La osteoporosis, el Alzheimer, la artrosis, la diabetes y las cataratas son algunas de las afecciones más típicas de este tiempo (…) La pensión que el estado le otorga a quienes transcurren la vejez es la que les permitirá afrontar sus gastos sin necesidad de trabajar, aunque claro, sabemos que en algunos países la misma resulta ser tan baja que si no se tiene el aporte de algún familiar, un hijo, por ejemplo, resulta bastante difícil llegar a fin de mes. http://www.definicionabc.com/general/vejez.php

“La vejez es un tirano que prohibe, bajo pena de muerte, todos los placeres de la juventud”
François de La Rochefoucauld (1613-1680) Escritor, aristócrata y militar francés

DEJAD PASO AL MAÑANA (Make me way for tomorrow) – 1937

dejad

Director Leo McCarey
Guión Viña Delmar, Helen Leary y Noah Leary
Fotografía William C. Mellor
Música George Antheil
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 89m. B/N
Reparto Victor Moore, Beulah Bondi, Thomas Mitchell, Porter Hall, Louise Beavers, Fay Bainter, Barbara Read.

“Cuando tienes diecisiete años el mundo es maravilloso, tu vida está llena de diversión, de alegría, fiestas y bailes. Pero cuando tienes setenta, ya no te importan las fiestas, ni piensas en ir a bailar, y la única diversión que te queda es fingir que no hay ninguna realidad que asumir”

Extraordinaria combinación de comedia y melodrama, basada en la discreta novela The years are so long de la reconocida columnista Josephine Lawrence, cuya frescura y delicada causticidad no sólo ha permanecido inalterable a lo largo de los años sino que, incluso, ha acrecentado su profunda vigencia y validez humana, constituyendo hoy en día uno de los legados más sensibles y emocionantes del cine americano de los treinta. Exhibiendo su particular sutileza, sencillez y desenvoltura para analizar las relaciones de pareja, McCarey ilustraba con sereno clasicismo las contrariedades de carácter financiero y afectivo que ha de afrontar un entrañable matrimonio de ancianos de Nueva York hasta difundir una implacable mirada al tema de la vejez y, en concreto, al espantoso e ingrato egoísmo que ésta suele despertar a su alrededor. Ni una realización portentosa, capaz de conmutar amargura en romanticismo gracias a su sardónico distanciamiento, ni sus admirables interpretaciones lograron impedir un fracaso comercial tan injusto y desproporcionado que motivó el despido de la Paramount de su loable director.

Otras películas sobre la VEJEZ

Vivir – Akira Kurosawa (1952)
El cochecito – Marco Ferreri (1960)
Una historia verdadera – David Lynch (1999)