Orson Welles

CASERÓN (Malpertuis)

Cualquier edificación, construcción, domicilio, morada o una vivienda de gran tamaño y a su vez desvencijado, desmadejado o destartalado de forma desordenada o que tiene la falta de organización, dependiendo de la área construida. (definiciona.com)

«Mil veces he querido recuperar aquella primera tarde en el caserón de la avenida del Tibidabo con Bea en que el rumor de la lluvia se llevó el mundo. Mil veces he querido regresar y perderme en un recuerdo del que apenas puedo rescatar una imagen robada al calor de las llamas» (novela La sombra del viento)
Carlos Ruiz Zafón (1964-) Escritor español

MALPERTUIS (Malpertuis: Histoire d’une maison maudite) – 1971

malpertuis

Director Harry Kümel
Guion Jean Ferry
Fotografía Gerry Fisher
Música Georges Delerue
Producción Artémis/Les Prod. Artistes Associés/SOLFLDOC/Societé d’Expansion du Spectácle
Nacionalidad Bélgica/ Francia/ Alemania
Duración 125m. Color
Reparto Mathieu Carrière, Susan Hampshire, Jean-Pierre Cassel, Michel Bouquet, Orson Welles, Walter Rilla, Sylvie Vartan, Daniel Pilon.

“¿Qué es la vida, sino un sueño?»

Embriagadora adaptación del hermoso y exuberante original literario de Jean Key acerca de los abrumadores delirios barrocos que un joven marinero comparte con las extravagantes criaturas que habitan en el lúgubre y laberíntico caserón que ha heredado de su tío (un Orson Welles en otro de esos cortos, enigmáticos e imperecederos papeles alimenticios que compuso a lo largo de su carrera) y, que, en realidad, no eran sino estatuas de dioses mitológicos griegos que habían cobrado vida debido a un procedimiento taxidérmico y taumaturgo. Puliendo la incitante conexión entre morbosidad lésbica y preciosismo esteticista acuñada en su anterior largometraje, la recreación vampírica ROJO EN LOS LABIOS (1971), Harry Kümel organizó un entretenimiento onírico-fantástico de etérea y desquiciadora complejidad, que subsiste como uno de los títulos europeos más turbadores e interesantes del género. Destacar a Susan Hampshire, que interpreta cuatro personajes distintos con especial pasión y desenvoltura, y a Gerry Fisher por su impresionante trabajo de fotografía.

Otras películas ambientadas en un siniestro CASERÓN

El caserón de las sombras – James Whale (1932)
La casa roja – Delmer Daves (1947)
Aquella casa al lado del cementerio – Lucio Fulci (1981)

CONTRAPICADO (Mister Arkadin)

Plano tomado desde un ángulo de toma, del mismo nombre, en el que la cámara se sitúa debajo del objeto filmado, según un eje vertical. (google.es)

«Era el mismo dibujo repetido: la silueta de un hombre pescando junto al río. Lo que cambiaba era la luz y la perspectiva: se veía la silueta, de lejos, inundada por una luz como de mediodía, luego la misma silueta más cerca, como en contrapicado, bajo la lluvia o la bruma. Entonces comprendí que su novela no era una novela sino una pintura» (novela Pequeños cementerios bajo la luna)
Mauricio Electorat (1960-) Escritor chileno

MR. ARKADIN (Confidential report / Dossier secret) – 1955

arkadin

Director Orson Welles
Guion Orson Welles
Fotografía Jean Bourgoin
Música Paul Misraki
Producción Mercury/Cervantes Film/Sevilla Films/Filmorsa/Bavaria Film
Nacionalidad Francia/ España/ Suiza
Duración 99m. B/N
Reparto Orson Welles, Paola Mori, Robert Arden, Akim Tamiroff, Michael Redgrave, Patricia Medina, Mischa Auer, Katina Paxinou, Peter Van Eyck, Amparo Rivelles.
* Franz Gruber – Stille nacht, heilige nacht

«Sabía lo que quería. Esa es la diferencia entre nosotros. En este mundo están los que piden y los que dan. Los que no se atreven a dar y los que no se atreven a pedir. Tú te atreves, pero nunca tuviste claro lo que pedías»

Tal y como hizo en CIUDADANO KANE (1941), Orson Welles exploró los paradójicos mecanismos que arrastran al hombre hacia el poder sin considerar la esclavitud y la soledad que conlleva su apropiamiento. Respaldado en la producción por su camarada Louis Dolivet, desafiaría nuevamente las precarias condiciones de un rodaje de ocho meses por tierras europeas (gran parte de ellos en Segovia, ciudad a la que el autor recurriría en diversas ocasiones) para adaptar una novela propia y convertirla en una amenazadora reflexión sobre las apariencias, cuyo deslavazado argumento versaba en torno a un enigmático, extravagante y todopoderoso millonario, afectado de una extraña amnesia, que contrataba los servicios de un aprovechado periodista para investigar su propio pasado y desenmascarar su auténtica personalidad. La negligencia de los productores al tergiversar descaradamente el montaje ordenado por el cineasta, favoreció su sonado fracaso comercial pero no impidió que germinara un nuevo y genuino paradigma de la grandeza wellesiana, abarrotado de su exuberante poderío técnico y visual, como se observa en sus asombrosos juegos de luces y sombras o en ángulos de cámara prácticamente inverosímiles.

Otras películas donde se hace un uso recurrente del CONTRAPICADO

La pasión de Juana de Arco – Carl Th. Dreyer (1928)
Extraños en un tren – Alfred Hitchcock (1951)
Simón del desierto – Luis Buñuel (1965)

MORO (Otelo)

Término de uso popular y coloquial, que puede tener o no connotaciones peyorativas, dependiendo tanto del emisor como del receptor, para designar, sin distinción clara entre religión, etnia o cultura, a los naturales del noroeste de África o Magreb (expresión árabe que comprende todo el oeste de África al norte del Sahara: la actual Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez e incluso Libia) (…) Desde la Edad Media el término moro se ha venido empleando, incluso en la literatura culta, para designar a un conjunto impreciso de grupos humanos: tanto a los musulmanes españoles (andalusíes, enfrentados durante el extenso periodo histórico denominado Reconquista —siglos VIII al XV— a los reinos cristianos peninsulares), como a los bereberes, a los árabes o a los musulmanes de otras zonas (de forma intercambiable con otros términos hoy obsoletos, como sarraceno, agareno o ismaelita); incluso a los de raza negra (como ‘Shakespeare en Otelo: el moro de Venecia’, en un uso más propio de la Inglaterra isabelina) o a cualquier persona de tez oscura (como en el apodo del condotiero Ludovico Sforza, llamado Ludovico il Moro). (Wikipedia)

«Yo soy un moro judío que vive con los cristianos. No sé que dios es el mío, ni cuales son mis hermanos» (canción Milonga del moro judío)
Jorge Drexler (1964-) Cantautor, actor, médico, músico y compositor uruguayo

OTELO (The tragedy of Othello: the moor of Venice) – 1952

otelo

Director Orson Welles
Guion Orson Welles
Fotografía Anchise Brizzi, G.R. Aldo y George Fanto
Música Francesco Lavagnino y Alberto Barberis
Producción Films Marceau
Nacionalidad Marruecos/Francia/Italia/Estados Unidos
Duración 90m. B/N
Reparto Orson Welles, Michael MacLiammoir, Suzanne Cloutier, Michael Laurence, Fay Compton, Robert Coote, Nicholas Bruce, Doris Dowling.

«Cuando contéis estos tristes relatos, hablad de mí tal como soy realmente, sin exageración alguna, sin malicia. Entonces os tendréis que referir a alguien que amó mucho, aunque sin prudencia. Alguien que no sabía ser celoso, que cometió excesos y cuya mano tal como un indio villano lanzó una perla más rica que toda su tribu»

Desterrado ya de Hollywood y con tremendas dificultades económicas, Orson Welles acometió esta segunda aproximación al universo literario de William Shakespeare, que, aún hoy en la actualidad, pueda ser considerada como una de las más potentes incursiones en la obra del dramaturgo isabelino de toda la historia del cine. Tres años de accidentado e intermitente rodaje por diversos países, autofinanciándose de forma precaria con sus retribuciones como actor, sirvieron para exponer la inmortal tragedia del moro de Venecia con impecable sentido dramático, virtuosa belleza plástica y una admirable lealtad hacia un texto que se adecuaba perfectamente al personalísimo y poderoso temperamento estilístico del genial cineasta, cuya puesta en escena expresionista se vería reforzada por la sabia escenografía de Alexandre Trauner. Este profundo y apasionante estudio sobre los celos contó con un reparto tan azaroso y como afortunado, con Michael MacLiammoir luciéndose en su caracterización de Yago, Suzanne Cloutier apropiándose del papel de Desdémona tras pasar otras tres actrices por él o estimulantes cameos de Joseph Cotten y Joan Fontaine.

Otras películas protagonizadas por un MORO

La batalla del Argel – Gillo Pontecorvo (1966)
Todos nos llamamos Alí – Rainer W. Fassbinder (1974)
Un profeta – Jacques Audiard (2009)

INDUSTRIALIZACIÓN (El cuarto mandamiento)

Proceso por el que un Estado o comunidad social pasa de una economía basada en la agricultura a una fundamentada en el desarrollo industrial y en el que éste representa en términos económicos el sostén fundamental del Producto Interior Bruto y en términos de ocupación ofrece trabajo a la mayoría de la población (…) El proceso de industrialización no fue homogéneo, es decir, no fue todo en un solo paso, sino primero Gran Bretaña en el siglo XVIII, otros países como Estados Unidos, Japón y Rusia en el siglo XIX fueron industrializados y actualmente hay países de África o Asia que están muy poco industrializados. (Wikipedia)

“En las luchas contra el imperialismo económico extranjero, por la industrialización nacional, por la justicia en los campos, contra el parasitismo de los grandes rentistas, etc., la posición que conviene a los trabajadores es la posición misma del interés nacional”
Ramiro Ledesma Ramos (1905-1936) Novelista, periodista e ideólogo español

EL CUARTO MANDAMIENTO (The magnificient Ambersons) – 1942

cuarto

Director Orson Welles
Guion Orson Welles
Fotografía Stanley Cortez
Música Bernard Herrmann
Producción RKO/Mercury Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 88m. B/N
Reparto Joseph Cotten, Dolores Costello, Anne Baxter, Agnes Moorehead, Ray Collins, Tim Holt, Erskine Sanford, Richard Bennett.

«La vida y el dinero se escapan como bolitas de mercurio entre los dedos»

La segunda película de Orson Welles y la única en la que no participó como actor fue este apasionante melodrama familiar, basado en la premiada novela homónima de Booth Tarkington, que, a pesar de la mutilación efectuada por la productora durante su montaje, conserva todo su vigor y coherencia, erigiéndose en una de las grandes obras maestras de su filmografía. Las vicisitudes de una rancia, engreída y ambiciosa familia de la anquilosada aristocracia de Indianápolis y sus enormes dificultades para adaptarse a los nuevos tiempos dominados por la industrialización y el ocaso de la plutocracia dieron pie a un romántico fresco social ubicado a finales del siglo XIX y principios del XX, donde volvía a resaltar la sobrecogedora puesta en escena wellesiana urdida a base de angulaciones, combinaciones de luz insólitas y decorados de una creatividad exacerbada. Una solemne e implacable meditación sobre el paso del tiempo y la fragilidad del poder, llena de momentos tan inolvidables como la secuencia del baile o el famoso epílogo, en el que el narrador, o sea el propio autor, culmina la obra apostillando: «He escrito y dirigido este film. Mi nombre es Orson Welles»

Otras películas sobre la INDUSTRIALIZACIÓN

Lo viejo y lo nuevo – S.M.Eisenstein y G.Alexandrov (1929)
La tierra de la gran promesa – Andrzej Wajda (1975)
Daens – Stijn Coninx (1992)

BALLENA (Moby Dick)

Mamífero marino, del orden de los cetáceos, que puede superar los 30 m de longitud, con extremidades superiores convertidas en aletas y la cola dividida en dos lóbulos; respira a través de uno o dos orificios situados en la parte superior de la cabeza; puede tener dientes y alimentarse de peces, o bien barbas (láminas duras y flexibles de arriba a abajo de la boca) y alimentarse del plancton y los pequeños crustáceos que filtra a través de ellas. (Larousse Editorial)

“Los buitres del mar, en la piadosa mañana, y los tiburones, todos de riguroso negro. En vida, pocos de ellos habrían ayudado a la ballena si por ventura ésta los hubiera necesitado, pero al banquete de su funeral acuden todos” (novela Moby Dick)
Herman Melville (1819-1891) Escritor estadounidense

MOBY DICK (Moby Dick) – 1956

mobyd

Director John Huston
Guion John Huston y Ray Bradbury
Fotografía Oswald Morris
Música Philip Sainton
Producción Moulin/Warner Bros.
Nacionalidad Reino Unido/ Estados Unidos
Duración 116m. Color
Reparto Gregory Peck, Richard Basehart, Leo Genn, Harry Andrews, Bernard Miles, James Robertson Justice, Noel Purcell, Orson Welles.
* Philip Sainton – The sea

«El poder de Dios es infinito. Cuando estéis al timón en el océano podréis creer que sois realmente poderosos, que escapáis a la mirada divina, que el rumbo de vuestra nave sólo depende de vosotros. Os equivocáis»

La profunda admiración que Huston profesaba por la apasionante novela de Herman Melville, reavivada a raíz de la representación teatral que Orson Welles escenificó en el londinense Duke of York Theatre, dio como resultado esta competente adaptación del texto, que, seis años antes había sido aparcada a causa del fallecimiento del que iba a ejercer como protagonista; concretamente el padre del director, Walter Huston. El perfecto manual sobre la rudeza del oficio ballenero que contenía aquel relato localizado en la Nueva Inglaterra de 1814 fue algo desvalorizado con el propósito de indagar a fondo en su orientación existencial, metafísica y religiosa, hasta convertir la azarosa empresa de la caza de la ballena blanca en un colérico y desesperado enfrentamiento del hombre contra el exorbitante poder divino, que acariciaba los confines de la más estricta blasfemia. Primoroso tratamiento cromático a cargo de Oswald Morris y rotunda interpretación de Gregory Peck, impuesto por la Warner para dar vida al rencoroso y desquiciado capitán Ahab.

Otras películas sobre BALLENAS

¡Liberad a Willy! – Simon Wincer (1993)
La puta y la ballena – Luis Puenzo (2004)
Una aventura extraordinaria – Ken Kwapis (2012)