Ann Todd

TELEFÉRICO (Amigos apasionados)

Sistema de transporte no tripulado aéreo constituido por cabinas colgadas de una serie de cables que se encargan de hacer avanzar a las unidades a través de las estaciones. Cuando las cabinas van por tierra, se denomina funicular. (Wikipedia)

«Los teleféricos son divertidos: todo el mundo sube a bordo y se convierte en un macaco rhesus.»
Eddie Izzard (1962-) Comediante y actor inglés

AMIGOS APASIONADOS (The passionate friends) – 1949

Director David Lean
Guion Eric Ambler
Fotografía Guy Green
Música Richard Addinsell
Producción General Film Distributors
Nacionalidad Reino Unido
Duración 87m. B/N
Reparto Ann Todd, Trevor Howard, Claude Rains, Betty Ann Davies, Isabel Dean, Arthur Howard.

«Si dos personas se quieren de verdad, desean estar juntas, pertenecerse mutuamente.»

Con la intención de repetir el éxito de BREVE ENCUENTRO, David Lean gestó esta infravalorada adaptación de una novela homónima de H.G. Wells que ya había sido objeto de una versión silente a cargo de Maurice Elvey en 1922. El eterno conflicto entre la pasión romántica del amor idealizado y el pragmatismo de la estabilidad afectiva, social o económica determina el conflicto moral que divide a una mujer entre la lealtad hacia su marido, un maduro y acaudalado hombre de negocios, y la plenitud emocional que experimenta con un profesor universitario, antiguo amor de juventud. El filme destaca por una narrativa visual estructurada a través de una sutil concatenación de flashbacks, conducidos por el monólogo interior de su protagonista, y embellecida por unas idílicas secuencias en parajes naturales alpino, como el paseo en barco por el lago de Annecy o el simbólico viaje en el teleférico de Chamonix. Persuasivas interpretaciones y brillantes diálogos, en ocasiones integrados por frases tan absolutamente lapidarias como ‘Me diste amor, bondad y lealtad. Pero era el amor que le darías a un perro, la bondad que mostrarías a un mendigo y la lealtad de un mal sirviente’.»

Otras películas donde aparece un TELEFÉRICO

Al borde de la eternidad – Don Siegel (1959)
Break, pánico en las alturas – Tigran Sahakyan (2019)
Góndola – Veit Helmer (2023)

ACUSACIÓN (El proceso Paradine)

Cargo que se formula ante autoridad competente contra una o varias personas determinadas, por considerarlas responsables de un delito o falta, con el objetivo de que se le aplique la sanción prevista. Esta persona recibe el nombre de acusado. (Wikipedia)

“Casi siempre. a las acciones de los malvados las persigue primeramente la sospecha, luego el rumor y la voz pública, la acusación después y, finalmente, la justicia.”
Marco Tulio Cicerón (106 a.C. – 43 a.C.) Político, filósofo, escritor y orador romano

EL PROCESO PARADINE (The Paradine case) – 1947

paradine

Director Alfred Hitchcock
Guion David O. Selznick y Alma Reville.
Fotografía Lee Garmes
Música Franz Waxman
Producción ABC/David O. Selznick
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 125m. B/N
Reparto Gregory Peck, Ann Todd, Alida Valli, Charles Laughton, Charles Coburn, Ethel Barrymore, Louis Jourdan, Leo G. Carroll.

«Los mejores hombres siempre acaban con las peores mujeres.»

La inevitable pugna entre la obsesiva meticulosidad de Hitchcock y el intrusivo autoritarismo megalomaníaco de David O. Selznick, contenida en sus tres brillantes colaboraciones previas, estalló por fin con este subestimado melodrama judicial, basado en una novela homónima de Robert S. Hichens. La imposición del productor de ciertos actores -Gregory Peck, entre ellos-, su implicación en el guion o sus constantes interferencias en el rodaje no consiguieron aplacar la perversa inventiva y la pasión por el detalle ostentadas por el realizador británico para elucidar el paulatino proceso de degradación personal y profesional que sufre un prestigioso, honesto y felizmente casado jurista londinense tras aceptar la defensa de una misteriosa y altiva dama de la alta sociedad, acusada de haber envenenado a su invidente esposo. La clásica dicotomía entre razón y pasión dominaba una intriga de opresiva escenografía, enfermizo sentido de la moral y poderosa capacidad expresiva, especialmente palpable en la destreza de sus encuadres y en unos movimientos de cámara tan estilosos como innovadores.

Otras películas que describen la defensa de una ACUSACIÓN de asesinato

Testigo de cargo – Billy Wilder (1957)
El sargento negro – John Ford (1960)
Matar un ruiseñor – Robert Mulligan (1962)43

TORERO (Sangre y arena)

Persona que tiene mayor protagonismo en los espectáculos de corridas de toros. Su tarea es conducir repetidamente las embestidas del toro de forma que resulte estéticamente vistosa, medirlo en la suerte de capote, dirigirlo a la pica, colocarle las banderillas, templarlo en la suerte de muleta y finalmente causarle muerte mediante la utilización de una espada llamada estoque de muerte. (Wikipedia)

“Ésta es una profesión de reglas, sobre todo de las antiguas, y pocos se atreven a romperlas. El respeto a los mayores, o la admiración, o la inercia, pues no sé, nos hacen permanecer estancados. De tarde en tarde sale un torero revolucionario, pero sólo de tarde en tarde”
José Tomás (1975-) Torero español

SANGRE Y ARENA (Blood and sand) – 1941

blood

Director Rouben Mamoulian
Guion Jo Swerling
Fotografía Ray Rennahan y Ernst Palmer
Música Alfred Newman
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 123m. Color
Reparto Tyrone Power, Rita Hayworth, Linda Darnell, John Carradine, Anthony Quinn, Laird Cregar, Alla Nazimova, Fortunio Bonanova, Ann Todd.

“He arrastrado mi cuerpo por la sangre y la arena de cientos de ruedos. Ya es el final. Sólo lamento una cosa, de veras: no haber aprendido a leer y a escribir. La miseria me obligó a renunciar a la educación. Sin embargo, hago responsable a todo el mundo de mi ignorancia”

Fulgurante remake del clásico silente firmado por Fred Niblo sobre la novela homónima de Blasco Ibánez que superaba con creces las obvias virtudes de su precedente, erigiéndose en uno de los títulos más acreditados y glamourosos cosechados en el Hollywood de principios de los cuarenta. Mamoulian no se limitaría a narrar con formidable precisión la célebre vulnerabilidad sentimental de un torero andaluz (felizmente esposado con el amor de su infancia) ante el libidinoso halo sensual de una aristócrata ninfómana, sino que aplicó como nadie las posibilidades cromáticas del incipiente Technicolor como recurso melodramático, inspirándose para ello en obras pictóricas de Velázquez o El Greco. Las escenas taurinas poseían un realismo inusual, probablemente debido a la supervisión técnica de Budd Boetticher (confeso aficionado a la denominada ‘fiesta nacional’ española) y las interpretaciones resultaron tan espléndidas como decisivas: Tyrone Power ofreció una meritoria réplica anacrónica de Rodolfo Valentino, mientras que Rita Hayworth catapultó hasta lo más alto su irresistible gancho concupiscente.

Otras películas en las que el personaje protagonista ejerce como TORERO

Torero – Carlos Velo (1956)
El espontáneo – Jorge Grau (1964)
El momento de la verdad – Francesco Rosi (1965)