Drama romántico

GOCE (Una partida de campo)

Experiencia de disfrutar de los placeres de la vida que reportan sensaciones agradables (…) El goce es un regalo de la vida que suma momentos de ilusión y bienestar a la rutina cotidiana (…) Por ejemplo, existen goces personales tan bonitos como disfrutar de la agradable conversación de un buen amigo o experimentar la ilusión del enamoramiento. (definicionabc.com)

“La sabiduría de la vida consiste en la eliminación de lo no esencial. En reducir los problemas de la filosofía a unos pocos solamente: el goce del hogar, de la vida, de la naturaleza, de la cultura.”
Lin Yutang (1895-1976) Escritor chino

UNA PARTIDA DE CAMPO (Une partie de campagne) – 1936

Director Jean Renoir
Guion Jean Renoir
Fotografía Claude Renoir y Jean Bourgoin
Música Joseph Kosma
Producción Phanteon Production
Nacionalidad Francia
Duración 42m. B/N
Reparto Sylvie Bataille, Georges D’Arnoux, Jane Marken, Jean Renoir, André Gabriello, Jacques-Bernard Brunius, Marguerite Renoir.

«Dime mamá, cuando eras más joven, cuando tenías mi edad ¿venías al campo a menudo? (…) ¿Y recuerdas si te sentías tan rara como yo me siento hoy? (…) Sí, mamá, que todo te provocara una especie de ternura: la hierba, el agua, los árboles… como un vago deseo. ¿No crees? Algo que entra, te eleva y te da hasta ganas de llorar.»

Embriagadora transcripción de un fugaz romance campestre extraído de un relato homónimo de Guy de Maupassant, que, pese a perdurar como una obra inacabada, constituye uno de los ejemplos más perfectos del universo poético y estilístico de su autor. En una especie de esbozo de lo que más tarde sería su gran obra maestra LA REGLA DEL JUEGO (1939), Renoir alcanzó un complejo equilibrio entre su tradicional humanismo populista y una melancólica evocación del Impresionismo pictórico fomentado por su progenitor, consiguiendo una bucólica y sensual apología de la naturaleza, del ambiente rural frente a la mentalidad urbana y del goce de vivir para atrapar, de vez en cuando, ese sentimiento fugaz, voluble y poderoso llamado felicidad. Antes de abandonar el rodaje para dedicarse de lleno a su nuevo proyecto, la adaptación del drama de Maxim Gorki LOS BAJOS FONDOS (1936), el maestro francés tuvo que improvisar varios fragmentos debido a una imprevista tormenta que, curiosamente, contribuyó a fortalecer la magnitud melodramática de su bellísimo paisaje fluvial, especialmente luminoso en la poética escena de la seducción de la protagonista.

Otras películas que exaltan la sensualidad y el GOCE de vivir

Sonrisas de una noche de verano – Ingmar Bergman (1955)
Belle epoque – Fernando Trueba (1992)
La fortuna de vivir – Jean Becker (1999)

TORMENTO (El inocente)

Un dolor moral grave muestra el tormento por el que está pasando una persona que sufre un auténtico calvario emocional. Este tipo de sufrimiento agudo se refiere a un episodio que tiene una duración de tiempo prolongada ya que esta perspectiva temporal también incrementa el calvario que produce la angustia de sentir que la tristeza no tiene final (…) Muestra la situación de dificultad que afronta una persona que está sumida en un momento de negatividad. Una persona también puede sufrir un tormento como consecuencia de los remordimientos que le atormentan. (definicionabc.com)

“La vida es lucha y tormento, decepción, amor y sacrificio, atardeceres de oro negro y de tormentas”
Laurence Olivier (1907-1989) Actor y director británico

EL INOCENTE (L’innocente) – 1976

Director Luchino Visconti
Guion Luchino Visconti, Suso Cecchi D’Amico y Enrico Medioli
Fotografía Pasqualino De Santis
Música Franco Mannino
Producción Rizzoli Film/Francoriz Production/Imp. Ex. Ci./Jacques Leitienne
Nacionalidad Italia/ Francia
Duración 125m. Color
Reparto Giancarlo Giannini, Laura Antonelli, Jennifer O’Neill, Rina Morelli, Massimo Girotti, Didier Haudepin, Marie Dubois, Roberta Paladini.

«Llega un momento en que se deja de vivir y se empieza tan solo a existir. Lo peor es que no nos damos cuenta, y, si desgraciadamente nos la damos, nos aferramos a la vida eterna»

Turbadora y perspicaz adaptación de la novela homónima de Gabrielle D’Annunzio que sirvió para clausurar la majestuosa filmografía de Luchino Visconti, quien, tras rodarla gravemente enfermo e imposibilitado en silla de ruedas, falleció casi seis meses antes de su estreno sin poder revisar el montaje final. Enmascarando bajo sus constantes artísticas, éticas y culturales la desaforada tenacidad melodramática del relato, el tormento interior que se apodera de un adúltero aristócrata toscano (auténtica sublimación del concepto de superhombre acuñado por Nietzsche) tras conocer que su sumisa esposa ha quedado embarazada de un escritor de moda, el cineasta milanés compuso un tremebundo alegato contra la doble moral y las hipócritas convenciones sociales que oprimían a la decadente nobleza italiana de finales del siglo XX. Una obra póstuma de apabullante exquisitez formal y expresiva, que rezuma pasión, angustia y escepticismo por doquier, donde tanto Laura Antonelli como Giancarlo Giannini (inconmensurable) rubricaron las caracterizaciones más apreciadas de sus respectivas carreras.

Otras películas que profundizan en la historia de un TORMENTO interior

Crimen y castigo – Josef Von Sternberg (1935)
Al este del edén – Elia Kazan (1955)
El príncipe de las mareas – Barbra Streisand (1991)

MEDIAS (Fatalidad)

Prendas que cubren las piernas, desde los pies hasta media pantorrilla o hasta medio muslo. Suelen ser de tejido sintético (lycra, nailon) o bien de algodón y su función es proteger del frío o simplemente estética, tienen distintos colores llamativos. Para sujetarse, algunas llevan una banda elástica llamada liga. Muchas veces esta liga está adornada con encaje. (Wikipedia)

«La vi en un paso de cebra, toreando con el bolso a un autobús. Llevaba medias negras, bufanda a cuadros, minifalda azul.» (canción Medias negras)
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor, poeta y pintor español

FATALIDAD (Dishonored) – 1931

Director Josef Von Sternberg
Guion Josef Von Sernberg y Daniel H. Rubin
Fotografía Lee Garmes
Música Karl Hajos
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 91m. B/N
Reparto Marlene Dietrich, Victor McLaglen, Gustav Von Seyffertitz, Barry Norton, Warner Oland, Lew Cody, Allan Cavan, Davison Clark.

«¡Qué velada más agradable habríamos tenido si usted no fuera una espía y yo un traidor!»

La tercera película que Marlene Dietrich interpretó a las órdenes de Josef Von Sternberg, segunda de su fructífera alianza hollywoodiense, fue este glamouroso melodrama acerca de las desventuras afectivas de una meretriz vienesa que acepta colaborar como espía para el decadente imperio austriaco en el inicio de la Primera Guerra Mundial. El tosco engranaje de su puesta en escena, así como la melancolía y el desmedido sentimentalismo que impregnaba su narración, quedaron en un segundo plano ante la arrolladora personalidad de la mítica actriz alemana, que, ataviada en todo momento con un vestuario de lo más estrafalario, evidenciaba constantemente el inescrutable misterio de su inquietante mirada, su innata capacidad de seducción o la felina cadencia de sus sensuales contoneos hasta legar a la antología cinematográfica un desenlace absolutamente inolvidable, que ejemplarizaba el flemático temperamento que siempre acompañó a su figura. Por lo demás, una realización más bien primitiva y, eso sí, una estupenda fotografía del siempre refinado Lee Garmes.

Otras películas en las que su protagonista femenina luce unas MEDIAS NEGRAS

Arroz amargo – Giuseppe De Santis (1949)
Diario de una camarera – Luis Buñuel (1964)
Seducida y abandonada – Pietro Germi (1964)

POSGUERRA (Los asesinos están entre nosotros)

Periodo que transcurre tras un conflicto armado o una guerra lo suficientemente intensa como para desencadenar una situación de penuria, de crisis económica y social, que no finaliza hasta que se alcance una recuperación económica y una superación de un conjunto de problemas sociales, como puede ser el reabastecimiento normal similar al periodo de preguerra y a otros muchos factores relacionados indirectamente que afectan a la superación de la crisis social. (Wikipedia)

«En la posguerra me putearon los padres y en la democracia sus hijos. Pero siempre me putearon los mismos.»
Juan Marsé (1933-) Novelista español

LOS ASESINOS ESTÁN ENTRE NOSOTROS (Die mörder sind unter uns) – 1946

Director Wolfgang Staudte
Guion Wolfgang Staudte y Fritz Staudte
Fotografía Friedl Behn-Grund y Eugen Klagemann
Música Ernst Roters
Producción DEFA-Studio für Spielfilme
Nacionalidad Alemania
Duración 85m. B/N
Reparto Hildegard Knef, Elly Burgmer, Erna Sellmer, Hilde Adolphi, Ernst Wilhelm Borchert, Marlise Ludwig, Ursula Krieg, Arno Paulsen, Robert Forsch.

«Tengo algo más para darte. ¿La reconoces? No me he podido separar de ella. Demasiados recuerdos… En las horas más oscuras, la miraba y me preguntaba si pondría fin a mi vida (…) Es una sensación extraña tener otra vez una pistola en la mano.»

Recién acabada la Segunda Guerra Mundial, Wolfgang Staudte reemprendió la actividad de la cinematografía germana con este sobrecogedor drama cotidiano de explícitas pretensiones antimilitaristas, cuyo eje argumental versaba en torno a la apremiante lucha interna por ahuyentar los fantasmas del nazismo que sostenía un país en flagrante deterioro físico y moral. Ubicado, cómo no, en el asolado Berlín de posguerra, describía con un vigor casi documental y bajo una atmósfera profundamente enrarecida la pesadumbre que embargaba a un traumatizado médico al tener que compaginar su amor por una joven salida de un campo de concentración con un indomable sentimiento de odio/venganza hacia uno de sus superiores en el frente, establecido ahora como próspero empresario. Este necesario ajuste de cuentas con el reciente horror fascista, enfatizado por una estética propia del Expresionismo, evidenciaba un abismal estado de frustración, desaliento e inquietud, al tiempo que difundía el imperioso deber ciudadano de perseguir a los responsables de la mayor barbarie bélica de la Historia.

Otras películas ambientadas en un período de POSGUERRA

Ladrón de bicicletas – Vittorio De Sica (1948)
La calle de la vergüenza – Kenji Mizoguchi (1956)
Canciones para después de una guerra – Basilio Martín Patino (1971)

SENTIMENTALISMO (Sueño de amor eterno)

Expresión de sentimientos. Sentimentalismo es una de las características generales del romanticismo. Como un discurso político y artístico, ha ocurrido con frecuencia en las tradiciones literarias de todas las regiones del mundo. (Wikipedia)

“¿Por qué llora un hombre? Se preguntó. No lo hace como las mujeres, no como ellas. No por sentimentalismo. Un hombre llora por la pérdida de algo, de algo vivo. Un hombre llora por un animal enfermo que sabe que no sanará. Por la muerte de un niño: por eso llora un hombre. Pero no porque algo sea triste. Un hombre, pensó, no llora por el futuro o por el pasado, sino por el presente.”
Philip K. Dick (1928-1982) Escritor y novelista estadounidense de ciencia ficción

SUEÑO DE AMOR ETERNO (Peter Ibbetson) – 1935

Director Henry Hathaway
Guion Vincent Lawrence y Waldemar Young
Fotografía Charles Lang
Música Ernst Toch
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 85m. B/N
Reparto Gary Cooper, Ann Harding, John Halliday, Ida Lupino, Dickie Moore, Doris Lloyd, Douglas Dumbrille, Virginia Weidler, Gilbert Emery.

«No más palabras, no más temores. Nos dividen. Tal vez aún estamos demasiado atados a nuestros cuerpos para ser completamente libres, pero siempre podemos venir aquí.»

Quintaesencia del embriagador romanticismo difundido por la industria hollywoodiense a mediados de los años treinta, esta excepcional adaptación de la novela de George Du Maurier y de la consiguiente obra teatral de John Nathaniel Raphael emerge todavía hoy como un desaforado canto a la omnipotencia del amor puro, capaz de esquivar los más espinosos obstáculos hasta perpetuarse hasta más allá de la mismísima muerte. Esta quimérica exaltación de sentimentalismo, propensa a incurrir en una distensión contemplativa cercana a la ridiculez, fue conducida por Hathaway con mano maestra, en un verdadero alarde de sensibilidad y destreza narrativa que conseguía salpicar todo su metraje de un imborrable hálito de intensidad y desaliento pasional. Los matices fantásticos de este relato de amor a través de toda una vida entre un arquitecto y una duquesa favorecieron la incondicional admiración que por él profesarían diversos surrealistas, entre ellos André Breton, u otros colegas de profesión como Luis Buñuel. Meritorias interpretaciones y portentosa fotografía de Charles Lang.

Otros dramas románticos impregnados de un hondo SENTIMENTALISMO

Amanecer – F.W. Murnau (1927)
La balada del soldado – Grigori Chukhrai (1959)
Tierras de penumbra – Richard Attenborough (1993)