Drama psicológico

AUTÓMATA (La huella)

Máquina dotada de un mecanismo que le permite moverse, en particular la que imita la figura y movimientos de un ser animado, normalmente humano. (RAE)

“Un político no puede ser un hombre frío. Su primera obligación es no convertirse en un autómata. Tiene que recordar que cada una de sus decisiones afecta a seres humanos. A unos beneficia y a otros perjudica. Y debe recordar siempre a los perjudicados.”
Adolfo Suárez (1932-2014) Político y abogado español

LA HUELLA (Sleuth) – 1972

Director Joseph L. Mankiewicz
Guion Anthony Shaffer
Fotografía Oswald Morris
Música John Addison
Producción Palomar Pictures
Nacionalidad Gran Bretaña/ Estados Unidos
Duración 139m. Color
Reparto Laurence Olivier, Michael Caine, Alec Cawthorne, John Matthews, Eve Channing, Teddy Martin.

«El camino más corto para llegar al corazón de un hombre es a través de la humillación. Enseguida descubres de qué pasta está hecho.»

Mankiewicz puso punto final a su trayectoria como realizador con esta adaptación de la pieza teatral homónima de Anthony Schaffer, ofreciendo un detallado inventario de los distinguidos recursos expresivos que lo encumbraron como uno de los grandes maestros de la puesta en escena cinematográfica. El ambiguo y retorcido enfrentamiento entre un decrépito novelista aristócrata y el peluquero amante de su esposa en la lúgubre mansión propiedad del primero deparaba un macabro juego psicológico de poder, venganza y humillación, donde las disimilitudes conceptuales de dos clases sociales radicalmente distintas eran desenmascaradas sin ningún tipo de indulgencia. El egregio cineasta estadounidense optó por realzar el fundamento escénico del relato y demostró por última vez su prodigioso talento en la dirección de actores; unos espléndidos Olivier y Caine -este último interpretaría una nueva e ineficaz versión en 2007 a las órdenes de Kenneth Branagh- que ayudaron con su antológico duelo interpretativo a hacer de la película uno de los mayores triunfos críticos y comerciales de su filmografía. No hay que olvidarse de la extravagante decoración de Ken Adam, aderezada con una inquietante colección de juguetes y muñecos autómatas, así como de la excelente partitura de John Addison.

Otras películas donde aparece algún AUTÓMATA

Jaque a la reina – Raymond Bernard (1927)
El afinador de terremotos – Timothy Quay y Stephen Quay (2005)
La mejor oferta – Giuseppe Tornatore (2013)

CORTISONA (Más poderoso que la vida)

Corticoide segregado por la corteza suprarrenal que convierte las proteínas en hidratos de carbono e influye en el metabolismo de la sal; producida sintéticamente se emplea como antiinflamatorio y en el tratamiento de la artritis. (google.es)

«Yo jamás me escondí. Dije que la había utilizado durante mi época como ciclista. No entendí cómo nos la dejaban tomar si era tan perjudicial. En cambio, no podíamos ni acercarnos a la efedrina, que no hace nada. Con la cortisona y los anabolizantes pasaba todo lo contrario. Es más, estaban recomendados. Hubo un médico que redactó una tesis en la que decía que eran buenos para la salud del deportista.»
Bernard Thevenet (1948-) Ciclista francés

MÁS PODEROSO QUE LA VIDA (Bigger than life) – 1956

Director Nicholas Ray
Guion Cyril Hume y Richard Maibaum
Fotografía Joe MacDonald
Música David Raksin
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. Color
Reparto James Mason, Barbara Rush, Walter Matthau, Robert Simon, Christopher Olsen, Roland Winters, Rusty Lane, Rachel Stephens.

“Me siento como si midiera diez metros de alto.”

Habituado a circunscribir a las férreas imposiciones del Código Hays temas tan comprometidos como novedosos, Nicholas Ray abordó con realismo el entonces manido debate sobre las supuestas propiedades terapéuticas de la cortisona en este sobrio e introspectivo drama psicológico sobre los efectos neuróticos, despóticos y megalomaníacos que produce el tratamiento de un fármaco en experimentación de esta hormona esteroide en un humilde profesor aquejado de una rara enfermedad. Producido e interpretado con estremecedora sobriedad y contención por James Mason, a la sazón productor del film, constituye no sólo una eficaz e imponente disertación sobre la dependencia y/o adicción a cualquier sustancia química sino una demoledora sátira acerca del tedioso, amansado, mediocre, materialista y religiosamente puritano día a día de la provinciana clase media estadounidense, esmaltado por un lustrosa utilización del formato Cinemascope (henchida de virtuosos encuadres y ángulos de cámara) y realzado por la enjundiosa música de David Raksin.

Otras películas donde se administra CORTISONA

Su hermano – Patrice Chéreau (2003)
XXY – Lucía Puenzo (2007)
The program (El ídolo) – Stephen Frears (2015)

CANDELABRO (La ansiedad de Veronika Voss)

Soporte para velas que consiste en un candelero de dos o más brazos, que puede sostenerse sobre su pie o ir sujeto a una pared o a otra superficie. (google.es)

«Hice a Pedro cerrar los pesados postigos del salón, pues ya era hora avanzada, encender un gran candelabro de muchos brazos colocado al lado de mi cabecera, y abrir completamente las cortinas de negro terciopelo, guarnecidas de festones, que rodeaban el lecho.» (relato corto El retrato oval)
Edgar Allan Poe (1809-1849) Escritor, poeta, crítico y periodista estadounidense

LA ANSIEDAD DE VERONIKA VOSS (Die sehnsucht der Veronika Voss) – 1982

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Director Rainer W. Fassbinder
Guión Rainer W. Fassbinder, Peter Märthesheimer y Pea Fröhlich
Fotografía Xaver Schwarzenberger
Música Peer Raben
Producción Laura/Tango
Nacionalidad Alemania
Duración 105m. B/N
Reparto Rosel Zech, Hilmar Thate, Cornelia Froboess, Annmarie Düringer, Doris Schade, Erik Schumann, Peter Berling, Günter Kaufmann.
* Rosel Zech – Memories are made of this

«Los artistas son diferentes a la gente común. Están ensimismados o simplemente son olvidadizos.»

El patético ocaso profesional y privativo de una actriz, así como la chocante atracción que despierta en un enigmático periodista deportivo, sirvieron como excusa al radical y provocativo Fassbinder para elaborar este turbio, doliente y exasperado melodrama pasional, que, debido a su repentino fallecimiento, pondría punto final a su particular y desazonadora crónica sobre la reconstrucción de la Alemania postbélica. Sin desatender las excentricidades que presidían la desquiciada existencia de la protagonista, personaje supuestamente inspirado en la estrella de la UFA Sybille Schmitz, fenecida por sobredosis después de su declive tras la Segunda Guerra Mundial, concentraba su denuncia en la falsedad y el envilecimiento de una nueva sociedad emergente que progresaba velando su ignominioso pasado y usurpando de forma progresiva e insensible la libertad de la población inadaptada. Recargado tratamiento lumínico en blanco y negro para un denso, gélido e intrincado ceremonial neorromántico que constituiría el penúltimo eslabón en la apasionante filmografía del cineasta bávaro.

Otras películas donde aparece algún que otro CANDELABRO

La bella y la bestia – Jean Cocteau (1946)
Suspense – Jack Clayton (1961)
El horrible secreto del doctor Hichcock – Riccardo Freda (1962)

INCOMUNICACIÓN (Como un espejo)

Falta de relación, trato o comunicación con otra persona. (google.es)

“Las tres enfermedades del hombre actual son la incomunicación, la revolución tecnológica y su vida centrada en su triunfo personal.”
José Saramago (1922-2010) Escritor, novelista, poeta, periodista y dramaturgo portugués

COMO UN ESPEJO (Sasom i en spegel) – 1961

Director Ingmar Bergman
Guion Ingmar Bergman
Fotografía Sven Nykvist
Música Erik Nordgren
Producción Svensk Filmindustri
Nacionalidad Suecia
Duración 89m. B/N
Reparto Harriet Andersson, Gunnar Björnstrand, Max Von Sydow, Lars Passgard.
* Johann Sebastian Bach – Sarabande from Cello Suite No.2 in D minor

«De repente, el vacío se convierte en abundancia, la desesperanza en vida. Es como el indulto de una pena de muerte.»

Una de las obras más angustiosas y trascendentales del repertorio bergmaniano, que inauguraba una presunta trilogía existencialista, completada con LOS COMULGANTES (1962), y EL SILENCIO (1963), acerca del desasosiego vital, la soledad y la insuficiencia comunicativa, así como de una obsesiva instigación hacia el hermético amor divino. Enmarcada en la desabrigada y turbadora isla báltica de Faro, lugar donde el cineasta sueco acabaría por recluirse de manera definitiva, moldeaba con riguroso ascetismo las sofocantes relaciones que una muchacha aquejada de esquizofrenia y poseída por un esotérico fervor místico sostenía en un período vacacional de veinticuatro horas con tres familiares: su padre, un derrotado escritor; su marido, un médico bastante desorientado, y su hermano adolescente, alterado ante su embrionario paladar erótico. Con esta película, Bergman asentaría su depurada abstracción expresiva en un radicalismo conceptual destinado a exorcizar sus demonios personales, fundamentalmente religiosos y sexuales, por medio de un inmanente hálito de fatalidad y abatimiento.

Otras películas que abordan el problema de INCOMUNICACIÓN

Te querré siempre – Roberto Rossellini (1953)
El desierto rojo – Michelangelo Antonioni (1964)
El cielo sobre Berlín – Wim Wenders (1987)

CINCUENTENA (Otra mujer)

Edad comprendida entre los 50 y 59 años. (RAE)

«Tuve que hacer una profunda inmersión en la informática, ya que no era cosa de mi época. Sentirse analfabeto es una sensación extraña cuando se roza la cincuentena. Me espantaba el potencial de las nuevas herramientas, que para un economista iban a ser como un Ferrari para otros.» (libro El mosaico partido: la economía más allá de las ecuaciones)
Ladislau Dowbor (1941-) Economista brasileño, de origen polaco

OTRA MUJER (Another woman) – 1988

Director Woody Allen
Guion Woody Allen
Fotografía Sven Nykvist
Música Varios
Producción Rank/Orion
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 84m. Color
Reparto Gena Rowlands, Mia Farrow, Ian Holm, Blythe Danner, John Houseman, Gene Hackman, Martha Plimpton, Betty Buckley.
* Erik Satie – Gymnopédie No. 1

«¿Cincuenta? A mí no me molestó cumplir los treinta. Me dijeron que me afectaría y que luego me deprimiría al cumplir los cuarenta. Pero se equivocaron, yo ni siquiera me enteré. Después dijeron que tendría un trauma cuando cumpliera los cincuenta. Y ahí acertaron. Te diré la verdad. No creo que haya recuperado mi equilibrio desde que cumplí los cincuenta.»

En una de las caracterizaciones más conmovedoras de su carrera, Gena Rowlands encarnaba a una profesora de filosofía entrada en la cincuentena, que, tras escuchar casualmente las conversaciones de su vecino psicoanalista con una de sus pacientes, decide hacer balance de su vida, desenmascarar su otro yo y replantearse la situación de bloqueo afectivo y retraimiento social que domina su existencia. Penetrando nuevamente en la gravedad y aspereza del contorno bergmaniano, incluso reafirmando su afección por el mismo con la participación del operador predilecto del maestro escandinavo, Sven Nykvist, Allen revolvía en el pasado de la protagonista con adecuados flashbacks para adecuar un melancólico repertorio de sentimientos y emociones, atenuado con muy pocos incisos de su particular humor y dirigido a componer otro de sus consistentes retratos de la clase burguesa e intelectual neoyorquina. Uno de los trabajos más redondos, valientes e ignorados en la vasta filmografía de su realizador, dirigido con una loable sencillez narrativa y representado por un valioso conjunto de interpretaciones.

Otras películas donde el personaje protagonista se replantea su vida al llegar a la CINCUENTENA

Las invasiones bárbaras – Denys Arcand (2003)
On a clear day – Gaby Dellal (2005)
50 primaveras – Blandine Lenoir (2017)