Drama criminal

SERIAL (Judex)

Serie larga de radio o televisión que se emite por episodios, especialmente aquella en la que se cuentan las historias dramáticas y sentimentales de un grupo de personajes. (google.com)
El cine serial está asociado a los folletines más que a casi ninguna otra cosa. No sé cómo las tratará la posteridad, pero desde luego estas películas son la imagen más popular y entrañable de la aventura. Compuestas por doce o quince episodios, estas producciones tienen una particularidad que la televisión comparte con ellas, y es que cada uno de sus capítulos concluía con un ‘cliffhanger’: un instante decisivo en la acción, cuyo desenlace se revelaba en la siguiente entrega (…) Aunque los nostálgicos revisan con interés algunos títulos de la edad dorada, lo cierto es que gran parte de los seriales del periodo mudo se ha perdido sin remedio. (thecult.es)

«La radio, la gran compañera de las noches y los días, era un refugio. La variedad de programas no era excitante. Los mensajes del régimen ocupaban mucho espacio y tiempo radiofónico (…) Pero nada se podía comparar, en fidelidad y éxito de oyentes, con las radionovelas. Ni siquiera el fútbol pregaláctico, ya copado de astros. Por radionovela me refiero al serial radiofónico, al radioteatro (‘La guerra de los mundos‘, de Orson Welles, sería el máximo exponente) y al Teatro del Aire» (artículo El narrador)
Agustín Muñoz Sanz (1953-) Médico y escritor español

JUDEX (Judex) – 1916

Director Louis Feuillade
Guion Louis Feuillade y Arthur Bernède
Fotografía Léon Klausse y André Glattli
Producción Gaumont
Nacionalidad Francia
Duración 300m. B/N
Reparto René Cresté, Edouard Mathé, Yvonne Dario, Yvette Andreyor, Marcel Levesque, Louis Lebas, Musidora, Georges Flateau, Gaston Michel.

«¿Quien soy yo? Soy lo que tú llegarás a ser: un campeón de la justicia»

Sin abandonar la fórmula de serial que tan buen resultado le había proporcionado en FANTOMAS (1913) y LOS VAMPIROS (1915), e, invirtiendo, si bien es cierto de forma algo maniquea, los recriminados parámetros conceptuales sobre los que se habían erigido las anteriores (en especial, una arbitraria ridiculización de las fuerzas del orden ante los insidiosos transgresores de la ley), Louis Feuillade adaptó en doce briosos episodios las aventuras publicadas por entregas en el «Petit Parisien» de un héroe justiciero y defensor de la villanía, creado por Arthur Bernède. El triunfo popular de este nuevo folletín fílmico, beneficiado de un aleccionante e imaginativo tratamiento estético, un montaje tan hábil como enérgico y unas persuasivas actuaciones, propició múltiples imitaciones y una secuela con otra docena de capítulos: LA NUEVA MISION DE JUDEX (1918). Con el tiempo surgirían nuevas versiones homónimas a cargo de Maurice Campreux (1934) y Georges Franju (1964), esta última un cultivado homenaje a la compatibilidad entre realismo y poética surrealista.

Otros ejemplos de CINE SERIAL

Los peligros de Paulina – Louis J. Gasnier y Donald MacKenzie (1914)
The indians are coming – Henry MacRae (1930)
Flash Gordon – Frederick Stephani (1936)

RENCOR (Underworld USA)

Sentimiento de hostilidad o gran resentimiento hacia una persona a causa de una ofensa o un daño recibidos. (google.es)

“La vida es demasiado corta para dar satisfacción al rencor.”
Pierre-Augustin de Beaumarchais (1732-1799) Dramaturgo francés

UNDERWORLD USA (Underworld U.S.A.) – 1961

Director Samuel Fuller
Guion Samuel Fuller
Fotografía Hal Mohr
Música Harry Sukman
Producción Globe Enterprises
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 99m. B/N
Reparto Cliff Robertson, Dolores Dorn, Beatrice Kay, Paul Dubov, Robert Emhardt, Larry Gates, Richard Rust, Gerald Milton, Allan Gruener.

“Nunca me había sentido así: algunas mujeres cuando besan se sonrojan, algunas llaman a la policía, algunas sudan, algunas muerden, algunas ríen, algunas lloran. Y yo… me muero. Yo muero por dentro cuando me besas.”

La meritoria línea seguida en los cincuenta por Sam Fuller dentro de la serie negra, con estimulantes títulos que revelaban su marcada predilección por los ambientes orientales, como LA CASA DE BAMBÚ (1955) o EL KIMONO ROJO (1959), culminó en esta áspera y retorcida historia de venganza adscrita al universo del crimen organizado que el propio cineasta norteamericano conformó a partir de la actualización de un serial homónimo escrito por Joseph F. Dineeen y publicado en su momento en el Saturday Evening Post. Filmada con aquel estilo seco, directo y vitalista que lo caracterizó, presto a revelar no sólo su exasperado culto a la violencia sino también su digno manejo de la elipsis, la cinta se servía del desquiciado rencor incubado por su protagonista hacia los responsables de la muerte de su padre, que él mismo presenció en su juventud, para describir con gran transparencia el funcionamiento empresarial de una organización gangsteril, llegando incluso a subrayar el objetivo comercial prioritario de la misma: fomentar la prostitución y la droga entre la juventud del país.

Otras películas cuyo/a protagonista incuba la semilla del RENCOR

Al este del edén – Elia Kazan (1955)
¿Qué fue de Baby Jane? – Robert Aldrich (1962)
Aflicción – Paul Schrader (1997)

PRESUNCIÓN (Mystic River)

Consideración o aceptación de una cosa como verdadera o real a partir de ciertas señales o indicios, sin tener certeza completa de ello.
El derecho a la presunción de inocencia supone que toda persona a la que se le impute un hecho en un procedimiento penal conserva su cualidad de inocente hasta que se demuestre su culpabilidad, que deberá ser en un Juicio con todas las garantías establecidas por la ley (inmediación, oralidad, contradicción, publicidad… (google.es)

«No seré yo quien me escude en conductas corporativistas. Pero hay que vigilar sobre la banalización de la presunción de inocencia, los juicios mediáticos y las condenas exprés.»
José Luis Trapero (1965-) Comisario y policía español

MYSTIC RIVER (Mystic river) – 2003

Director Clint Eastwood
Guion Brian Helgeland
Fotografía Tom Stern
Música Clint Eastwood
Producción Malpaso Productions/NPV Entertainment/Village Roadshow Pictures/Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos/ Australia
Duración 137m. Color
Reparto Sean Penn, Tim Robbins, Kevin Bacon, Laurence Fishburne, Marcia Gay Harden, Laura Linney, Eli Wallach, Emmy Rossum, Kevin Chapman.

«¿Has pensado en cómo una pequeña decisión puede cambiarte la vida?»

Clint Eastwood insistió en tomarle el pulso a la sociedad estadounidense contemporánea con esta precisa adaptación del best-seller homónimo de Dennia Lehane, donde reflexionaba sobre la dilatación de una violencia enquistada y gangrenosa o el básico derecho a la presunción de inocencia. La excusa no era otra que la encrucijada vital a la que se ven abocados tres amigos de la infancia, vinculados con un caso de asesinato (uno como padre de la víctima, otro en calidad de policía y el tercero como sospechoso) que los retrotrae al sórdido y traumático suceso, que, treinta años atrás, quebrantó su candidez en las calles de un barrio irlandés de Boston. Levemente lastrada por un exiguo posicionamiento moral y la postiza injerencia de ciertos flashbacks, relumbra como un largometraje descarnado y sombrío, sagaz e impasible, profundo y desesperanzado, cuya poderosa fuerza expresiva transita equidistante a una consistencia dramática de loable clasicismo hasta confluir en un desenlace metafórico de una demoledora contundencia. Magnífica dirección de actores, entre los que sobresale Sean Penn con una actuación tan veraz como apasionada.

Otras películas donde se pasa por alto la PRESUNCIÓN DE INOCENCIA

Furia – Fritz Lang (1936)
Incidente en Ox-Bow – William A. Wellman (1943)
La caza – Thomas Vinterberg (2012)

MALDAD (Las diabólicas)

Condición negativa relativa atribuida al ser humano que indica la ausencia de moral, bondad, caridad o afecto natural por su entorno y quienes le rodean. Actuar con maldad también implica contravenir deliberadamente usando la astucia, los códigos de conducta, moral o comportamiento oficialmente correctos en un grupo social. (Wikipedia)

“El mundo no está amenazado por las malas personas, sino por aquellos que permiten la maldad”
Albert Einstein (1879-1955) físico alemán de origen judío

LAS DIABÓLICAS (Les diaboliques) – 1955

Director Henri-Georges Clouzot
Guion H.G. Clouzot, Jérôme Géronimi, Frédéric Grendel y René Masson
Fotografía Armand Thirard
Música Georges Van Parys
Producción Filmsonor/Vera Film
Nacionalidad Francia
Duración 110m. B/N
Reparto Simone Signoret, Véra Clouzot. Paul Meurisse, Charles Vanel, Georges Chamarat, Jean Brochard, Michel Serrault, Jean Lefebvre.

«Si, tienes razón, no valgo nada. Soy una mala persona, una pequeña ruin. Eso es lo que él dijo. Pero la pequeña ruin tendrá su venganza (…) Mi único temor es que él nunca sabrá que yo lo maté»

Habilidosa adaptación de la novela Celle qui n’était plus de Boileau y Narcejac, que acabó de explotar la figura de H.G. Clouzot como el adalid europeo de un cine fundamentado en la hosquedad, la hipocondría, la ofuscación y la ruindad. El diabólico plan para erradicar el aborrecible despotismo del director de un lúgubre internado que traman su esposa y su amante, considerado en su momento como un producto artificioso y excesivamente granguiñolesco, deviene en realidad un competente ejemplar de suspense psicológico, alzado por un verismo de umbría fogosidad e interpretado por un terceto de actores francamente inspirado, y, en el caso de Véra Clouzot (consorte del realizador), incluso premonitorio, pues perecería en las mismas circunstancias que su desamparado personaje. Esta enfatizada representación de la abyecta maldad de la condición terráquea ha padecido múltiples emulaciones, incluso un anémico e irrisorio remake dirigido por Jeremiah S. Chechik en 1996, donde únicamente podía destacarse la casi siempre sugestiva presencia de Sharon Stone.

Otras películas que reflexionan sobre la MALDAD 

Saló o los 120 días de Sodoma – Pier Paolo Pasolini (1975)
El silencio de los corderos – Jonathan Demme (1991)
La cinta blanca – Michael Haneke (2009)

HIPNOTISMO (El testamento del Dr. Mabuse)

Conjunto de técnicas y teorías relacionadas con procedimientos para provocar hipnosis y con procesos mentales que sufre la persona que se somete a esta práctica. (google.es)

“Se había alzado un viento suave y ahora se oía el mar, sonámbulo e hipnótico, como si unos párpados pesados hubieran caído sobre los ojos de Poseidón y también él durmiera.”
Taylor Caldwell (1900-1985) Escritora estadounidense

EL TESTAMENTO DEL DR. MABUSE (Das testament des Dr. Mabuse) – 1933

Director Fritz Lang
Guion Fritz Lang y Thea Von Harbou
Fotografía Karl Vash y Fritz Arno Wagner
Música Hans Erdmann
Producción Nero-Film AG/Osso
Nacionalidad Alemania/ Francia
Duración 122m. B/N
Reparto Rudolf Klein-Rogge, Oscar Beregi, Paul Bernd, Gustav Diessl, Paul Henckels, Henry Bless, Oskar Höcker, Georg John, Adolf E. Licho.
* Richard Wagner – Die Walküre

«El objetivo final del crimen es instaurar un orden en el que el terror no tenga límites.»

Ratificando la visionaria naturaleza cinematográfica que los encumbró, Fritz Lang y Thea Von Harbou constataron a modo de asfixiante parábola expresionista el rarefacto clima de intransigencia y fervor político que se mascaba en Alemania con la ascensión del nacional socialismo al recuperar el pérfido personaje ideado por Norbert Jacques, que ya habían inmortalizado en 1922 con EL DOCTOR MABUSE, y que acabaría cerrando la filmografía del realizador en 1960, LOS CRIMENES DEL DOCTOR MABUSE. El retorno de este perturbado genio del mal, confinado aquí a comandar una poderosa organización criminal desde su reclusión clínica gracias a sus sobrenaturales aptitudes hipnóticas, propició una fábula policíaca de signo tenebrista en la que se revelaban de manera metafórica los movimientos y postulados de la doctrina nazi, lo que acarreó su prohibición a manos de Goebbels y precipitó la salida de Lang del país. Rodada sincrónicamente en versión alemana y francesa, deviene una nueva muestra del sempiterno y fatalista enfrentamiento langiano con la providencia.

Otras películas donde se practica HIPNOTISMO

El mensajero del miedo – John Frankenheimer (1962)
Corazón de cristal – Werner Herzog (1976)
Trance – Danny Boyle (2013)