Autor: antoniomartingarcia

TRAGEDIA (Hamlet)

Forma literaria teatral o género dramático de lenguaje solemne cuyos personajes protagonistas son ilustres y se ven enfrentados de manera misteriosa, invencible e inevitable, a causa de un error fatal o condición de carácter contra un destino fatal (fatum, hado o sino) o los dioses, generando un conflicto cuyo final es irremediablemente triste: la destrucción del héroe protagonista, quien muere o enloquece. (Wikipedia)

«Es la mayor tragedia con que el destino puede castigar a una persona. El deseo de ser diferentes de quienes somos: no puede latir otro deseo más doloroso en el corazón humano.» (libro El último encuentro)
Sándor Marai (1900-1989) Novelista, periodista y dramaturgo húngaro

HAMLET (Gamlet) – 1964

Director Grigori Kozintsev
Guión Grigori Kozintsev
Fotografia Jonas Gritsius
Música Dimitri Shostakovich
Producción Lenfilm
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 140m. B/N
Reparto Innokenty Smoktunovsky, Mikhail Nazvanov, Elze Radzinya, Yuri Tolubeyev, Anastasiya Vertinskaya, Vladimir Erenberg, Stepan Oleksenko.

«Las malas acciones, aunque toda la tierra las oculte, se descubren tarde o temprano a la vista humana»

Probablemente jamás nadie haya conseguido plasmar con semejante belleza plástica ni tanta fragosidad erótica la efusión de traiciones familiares, corruptelas palaciegas y hesitaciones vitales que supura la corte de Elsinor en la universal tragedia homónima de Shakesperare como esta indeleble adaptación cinematográfica de Grigori Kozintsev. Basada en una traducción del texto al ruso a cargo del escritor Boris Pasternak y embellecida por el suntuoso dramatismo sinfónico de Shostakovich, fórmula en la que el realizador ucraniano reincidiría para perpetrar aún con mayor negrura su otra versión del dramaturgo inglés y última película, EL REY LEAR (1972), fundamentaba su excelsitud en una contextura formal encomendada a la austera sobriedad de sus encuadres y movimientos de cámara, a la naturaleza áspera de su entorno y al furor romántico de sus interpretaciones. Dentro de este último apartado, Smoktunovsky reflejaba a la perfección el doloroso escepticismo y ulterior sentimiento de venganza que azotaba al príncipe danés ante aquel amasijo de lascivia y sed de poder.

Otras adaptaciones cinematográficas de una TRAGEDIA

La señorita Julia – Alf Sjöberg (1951)
Edipo, el hijo de la fortuna – Pier Paolo Pasolini (1967)
La casa de Bernarda Alba – Mario Camus (1987)

GALLETA (Granujas de medio pelo)

Pasta dulce o salada hecha con una masa de harina, manteca, huevos y otros ingredientes, que se cuece al horno hasta que resulta crujiente; hay una gran variedad de sabores, formas y tamaños, aunque las más corrientes son las dulces, redondas y de poco grosor. (google)

«En una caja de galletas hay de muchas clases distintas. Algunas te gustan y otras no. Al principio te comes las que te gustan y al final sólo quedan las que no te gustan. Pues yo cuando lo estoy pasando mal, siempre pienso: tengo que acabar con esto cuanto antes y ya vendrán tiempos mejores. Porque la vida es como una caja de galletas»
Haruki Murakami (1949-) Escritor japonés

GRANUJAS DE MEDIO PELO (Small time crooks) – 2000

Director Woody Allen
Guión Woody Allen
Fotografía Zhao Fei
Música Varios
Producción Dreamworks
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. Color
Reparto Woody Allen, Tracey Ullman, Hugh Grant, Michael Rapaport, Tony Darrow, Jon Lovitz, Elaine May, Elaine Stritch, Larry Pine.

«Abajo he conocido a un hombre maravilloso. Parecía que le gustaba. Dice que le recuerdo a su difunta esposa, pero me imagino que se refería a cuando estaba viva»

Woody Allen aparcó el humor de impronta intelectual con el que acostumbra a exorcizar obsesiones, fobias e inseguridades, incluso prescindió de su inmortal personificación de profesional liberal neurótico-hipocondríaco, para retornar a la comicidad más baladí de sus inicios como realizador y propinar un ocurrente retrato de la rutina superficial y materialista de nuestra sociedad a partir de una interpretación mordaz y más bien hortera del tan pregonado mito del sueño americano. Para ello, diseñó una fábula moral sobre la abyección del dinero, gravitada sobre la perspicacia dialéctica a través de un ponderado estudio de personajes y desmembrada en dos segmentos claramente diferenciados: una primera parte que parecía evocar el espíritu desenfadado e hilarante del gran clásico italiano sobre robos imperfectos, RUFUFÚ (1958), con el plan ideado por un exconvicto para atracar un banco en compañía de su mujer y otros dos ladronzuelos, y, una segunda fracción destinada a atestiguar la necedad y el mal gusto de los nuevos ricos neoyorquinos, sobradamente aplicable a los de cualquier otra ciudad capitalista.

Otras películas en las que cobra protagonismo alguna clase de GALLETAS

Cuando el destino nos alcance – Richard Fleischer (1973)
Prancer – John Hancock (1989)
The immaculate conception of Little Dizzle – David Russo (2009)

EPIDEMIA (Pánico en las calles)

Enfermedad que ataca a un gran número de personas o de animales en un mismo lugar y durante un mismo período de tiempo. (google.es)

«El nacionalismo es una epidemia de muy difícil tratamiento pues utiliza la paranoia como razón esencial de sus tesis.»
Albert Boadella (1943-) Actor y dramaturgo español

PÁNICO EN LAS CALLES (Panic in the streets) – 1950

Director Elia Kazan
Guion Richard Murphy
Fotografía Joseph McDonald
Música Alfred Newman
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 96m. B/N
Reparto Richard Widmark, Paul Douglas, Barbara Bel Geddes, Jack Palance, Zero Mostel , Dan Riss, Tommy Cook, William A. Dean.

«Si el asesino está incubando una peste neumónica, puede comenzar a diseminarla dentro de las 48 horas (…) Sí, tenemos 48 horas. Poco después tendrás los ingredientes de una epidemia.»

Elia Kazan obtuvo el unánime beneplácito de la crítica a su incontestable dominio del lenguaje cinematográfico, hasta entonces condicionado a su reputada ascendencia teatral, con este opresivo e impactante thriller policíaco, enmarcado en la tendencia documentalista de la época. La perentoriedad en encontrar a los responsables de un crimen cometido en la ciudad de Nueva Orleans, por ser portadores de un letal virus de peste neumónica que puede desencadenar una espantosa epidemia de inusitadas proporciones, configuraba el embrión de una apasionante trama que reseñaba las ingratas funciones de la organización policial y la sordidez de los bajos fondos asentados en las travesías cercanas al puerto, en una puesta en escena que aunaba la concisión narrativa con un ritmo absolutamente convulsivo. Observada como una evidente metáfora de la entonces imperante y aniquiladora ‘caza de brujas’ del senador McCarthy, presume de una potente fotografía y un eficiente reparto, del que sobresale Jack Palance en un papel de detestable hampón.

Otras películas sobre EPIDEMIAS

La amenaza de Andrómeda – Robert Wise (1971)
12 monos – Terry Gilliam (1995)
28 días después – Danny Boyle (2002)

METICULOSIDAD (Círculo rojo)

Cuidado y atención que se pone en una cosa que requiere gran precisión. (oxforddictionaries.com)

«En el fragor del encarnizado y ceremonioso forcejeo, Amaranta Ursula comprendió que la meticulosidad de su silencio era tan irracional, que habría podido des­pertar las sospechas del marido contiguo, mucho más que los estrépitos de guerra que trataban de evitar.» (novela Cien años de soledad)
Gabriel García Márquez (1927-2014) Escritor, guionista, editor y periodista colombiano

CÍRCULO ROJO (Le cercle rouge) – 1970

Director Jean-Pierre Melville
Guion Jean-Pierre Melville
Fotografía Henri Decae
Música Éric Demarsan
Producción Euro International Film/Les Films Corona/Selenia Cinematografica
Nacionalidad Francia/ Italia
Duración 140m. Color
Reparto Alain Delon, Yves Montand, François Périer, André Bourvil, Gian Maria Volonté, Jean Champion, Yves Arcanel, Jean Pignol.

«Todos los hombres son culpables. Nacen inocentes, pero no les dura mucho.»

Uno de los mejores thrillers policíacos de la cinematografía francesa, donde Jean-Pierre Melville confió por segunda vez en la inquietante personalidad de Alain Delon para que diera vida con hermético romanticismo a otro de aquellos solitarios, estoicos y calculadores antihéroes sin prejuicios que tanto les gustaba componer a ambos. La puntillosa y decadente crónica del atraco a una joyería ubicada en la plaza Vendôme de París resultó una coartada perfecta para que el ahora reivindicado cineasta depurara la vertiente psicológica de su particular estilo e incidiera en su consustancial percepción fatalista de la humanidad; la cual, en su opinión, avanza a expensas del geométrico dictamen de la providencia, tal y como vaticina la cita de Rama Krishna pronunciada al inicio de la película. Dirigida con sobrada firmeza y exactitud detallista, como demuestra la extraordinaria secuencia del meticuloso robo, y provista de un sentido metafísico puramente melvilliano, presume de un reparto masculino de lo más espectacular, en el que todos sus intérpretes bordan sus respectivos papeles.

Otras películas sobre robos perpetrados con absoluta METICULOSIDAD

Rififi – Jules Dassin (1955)
Objetivo: banco de Inglaterra – Basil Dearden (1959)
Plan oculto – Spike Lee (2006)

INJUSTICIA (Prisionero del odio)

Falta o ausencia de justicia, ya sea en referencia a un suceso, acto o situación de hecho (statu quo). Puede estar referida a un sujeto o a un grupo social. La injusticia (y por extensión la justicia) puede ser considerada de distinta forma según los sistemas jurídicos vigentes en los distintos países. (Wikipedia)

«El último grado de perversidad es hacer servir las leyes para la injusticia.»
Voltaire (1694-1778) Escritor, historiador, filósofo y abogado francés

PRISIONERO DEL ODIO (The prisoner of Shark Island) – 1936

Director John Ford
Guion Nunnally Johnson
Fotografía Bert Glennon
Música Louis Silvers
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. B/N
Reparto Warner Baxter, Gloria Stuart, Claude Gillingwater, John Carradine, Harry Carey, Douglas Wood, Joyce Kay, Arthur Byron. O.P. Heggie.

«¿Un hombre, cuya primera devoción ya no es por una causa perdida o por una bandera, sino por su esposa e hijo, arriesgaría cualquier acto que pueda causar solo miseria y angustia en sus inocentes vidas?»

John Ford evidenciaba ya una notable madurez estilística y empezaba además a ser unánimemente respetado por la crítica cuando fue contratado por el mítico productor Darryl F. Zanuck para llevar a la pantalla esta conmovedora historia extraída de la realidad y que tenía como desdichado protagonista a Samuel A. Mudd, un médico, que, en 1865, fue injustamente condenado a cadena perpetua en el cruento penal de Shark Island por complicidad en el magnicidio de Abraham Lincoln, sólo por haber osado curar la pierna del auténtico asesino, John Wilkes Booth. Sustentada en un competente guión de Nunnally Johnson y en un adecuado conjunto de interpretaciones, en el que destaca la labor interpretativa del siempre correcto John Carradine, la película ilustraba este aciago golpe del azar con pasmoso poderío narrativo y una atmósfera dramática de un acentuado e intrépido realismo hasta prescribir una juiciosa y conmovedora exhortación a la ética profesional, presta a censurar las máculas de la justicia y del sistema penitenciario de un país por entonces poco dispuesto a apelar a su orgullo democrático.

Otras películas que abordan una tremenda INJUSTICIA de carácter penal

Furia – Fritz Lang (1936)
Yo creo en ti – Henry Hathaway (1948)
Falso culpable – Alfred Hitchcock (1956)