Día: julio 8, 2014

COOPERATIVISMO (El pan nuestro de cada día)

Movimiento social cuya doctrina define la cooperación de sus integrantes en el rango económico y social como medio para lograr que los productores y consumidores, integrados en asociaciones voluntarias denominadas cooperativas, obtengan un beneficio mayor para la satisfacción de sus necesidades (…) Los principios organizativos del movimiento cooperativo a su vez se fundamentan en valores éticos universales de cooperación y responsabilidad, como son: apoyo mutuo, esfuerzo propio, responsabilidad, democracia directa, igualdad, equidad y solidaridad. También promueve los valores éticos de la honestidad, transparencia, responsabilidad social y compromiso con los demás. (Wikipedia)

“El cooperativismo es socialismo en acción (…) Si la sociedad es capitalista, la cooperativa es poco más que un balde en un lago, ya que sólo afecta significativamente a sus miembros y sus familias y no puede competir con los sectores oligopolistas de la economía capitalista”
Mario Bunge (1919-) Físico, filósofo, epistemólogo y humanista argentino

EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA (Our daily bread) – 1934

pan

Director King Vidor
Guión Elizabeth Hill y Joseph L. Mankiewicz
Fotografía Robert H. Planck
Música Alfred Newman
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 80m. B/N
Reparto Karen Morley, Tom Keene, Barbara Pepper, Addison Richards, John Qualen, Lloyd Ingraham, Sidney Bracey, Henry Hall.

“No hay nada de lo que preocuparse, no cuando se tiene la tierra. Es como una madre, es maravilloso”

El acentuado espíritu utópico-socialista de Vidor quedó sobradamente demostrado cuando llegó incluso a mancomunar con diversos personajes del mundo del cine, entre ellos Charles Chaplin, la rehusada financiación de esta subversiva y jubilosa exégesis del cooperativismo agrario, que, a la postre, acabaría manifestándose como unos de los films más acreditados de su época. El ecléctico realizador recuperó al matrimonio protagonista de Y EL MUNDO MARCHA (1928) y lo instaló en una desolada granja para narrar con un poderoso aliento épico cómo se sobreponían a las amargas dificultades de la Depresión gracias a una comuna agrícola creada junto a otras familias de desempleados. La película, evidentemente influenciada por la depurada estética del cine soviético, se distinguía por un extraordinario vigor descriptivo y un acento realista tan humano y telúrico como absorbentemente preciosista, que proporcionaba a la retina instantes tan poéticos como una inspirada secuencia final en la que los improvisados campesinos formaban un presuroso canal para hacer llegar el agua a las resecas cosechas.

Otras películas sobre COOPERATIVISMO

Lo viejo y lo nuevo – S.M. Eisenstein y G.Aleksandrov (1929)
El crimen del Sr. Lange – Jean Renoir (1936)
Mi dulce pueblecito – Jirí Menzel (1986)