CADUCIDAD (Chungking express)

Deterioro o pérdida de la utilidad para el consumo, especialmente de un alimento envasado o una medicina. http://es.thefreedictionary.com/caducidad

“El corazón pena por la caducidad y se entrega a ella sin rebeldía, pero el espíritu la enfrenta con sus armas y trata de vencerla una y otra vez”
Hermann Hesse (1877-1962) Escritor, poeta y pintor alemán

CHUNGKING EXPRESS (Chungking express) – 1994

chunking

Director Wong Kar-Wai
Guión Wong Kar-Wai
Fotografía Christopher Doyle y Lau Wai-Keung
Música Frankie Chan y Roel A. García
Producción Jet Tone Production Co.
Nacionalidad Hong Kong
Duración 103m. Color
Reparto Tony Leung, Faye Wong, Brigitte Lin, Takeshi Kaneshiro, Chen Jinquan, Valerie Chow, Lee-Na Kwan, Huan Zhiming, Liang Zhen.

“Si los recuerdos pudieran ser enlatados, ¿también tendrían fecha de caducidad? Si es así, espero que duren siglos”

Mientras se solventaban los problemas de post-producción de su épico y tormentoso relato de artes marciales ASHES OF TIME (1994), Kar-Wai ideó, realizó e incluso estrenó en tan solo tres meses esta etérea y vivificante comedia romántica, que, gracias a la distribución y apadrinamiento de Quentin Tarantino, significó su exultante carta de presentación en el mercado occidental. Ambientada en el popular Tsim Sha Tsui de Shanghai, enlazaba en torno a un puesto de comida rápida con sutilidad y bajo una astuta apariencia de extrema ligereza dos historias independientes sobre sendos policías en situación de titubeante y melancólico desánimo afectivo para articular una filigrana fílmica a base de extravagantes, tentadores e ingeniosos retazos de poesía cotidiana, tapizados con audaces recursos estéticos como filtros o distintas velocidades de filmación. Porfiando en discurrir sobre la caducidad del sentimiento amoroso, el ecléctico cineasta narró en su siguiente obra el desgarrador, absorbente e hipnótico romance por tierras argentinas de dos gays hongkonenes a partir de una novela de Manuel Puig, HAPPY TOGETHER (1997), quizás ya con una fascinación por la imagen y el soporte musical algo obsesiva.

Otras películas sobre la CADUCIDAD

Blade runner – Ridley Scott (1982)
Los espigadores y la espigadora – Agnès Varda (2000)
Taste the waste – Valentin Thurn (2010)

8 comments

  1. Demonios, a esto exactamente me refería el otro día en la entrada acerca del término ‘memoria’. En realidad esto de la caducidad y su relación con la necesidad de recordar (o la necesidad de olvidar) es una constante inagotable en el autor.

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    1. Entendí perfectamente lo que querías decir. En esta ocasión, a la caducidad de los lazos amorosos se une la obsesión del primer policía en adquirir latas de piña que caduquen exactamente el día que cumple el plazo que se ha autoimpuesto para esperar el regreso de su novia.

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  2. Hola Antonio!
    Gracias por este aporte. Recordé, a través de tu comentario, la película ” Felices Juntos”, que la ví en mi país con este nombre, en un ciclo de cine. Es como vos decís, desgarradora e hipnótica. Te pregunto si conoces ,como es en español, el nombre de la que recomendás hoy.Me conmovió lo que escribís y como siempre esas frases….Voy a escribir un artículo en mi blog , partiendo de Diccineario y tu recomendación, para que puedan verla aquí y también voy a buscar el libro de Puig en el que se basa, no lo sabía, gracias, porque es un autor que me agrada mucho.
    Parece que no sólo caduca algo, o se pierde, sino que se gana leyendo estos aportes como el tuyo.
    Hilda

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  3. No he visto esta película del muy particular director hongkonés, pero me ha resultado muy interesante la frase que citas sobre la siguiente película suya, al escribir “fascinación por la imagen y el soporte musical algo obsesiva”, o cuando indicas que “para articular una filigrana fílmica a base de extravagantes, tentadores e ingeniosos retazos de poesía cotidiana, tapizados con audaces recursos estéticos como filtros o distintas velocidades de filmación”, por lo que es de suponer que esa impronta y peculiaridad estética y plástica, en mayor o menor grado, es sello de la casa, para bien o para mal.

    De él solo he visto la magistral “Deseando amar“, y posteriormente la excesiva y lastrada “2046”. Y serán muchos los que han quedado prendados ante la plasticidad de su autor, pero que puede jugar en los límites del abuso y el descontrol. Puede que su juego estético sea tan brutal que muchos sucumban ante él sin exigir más, pero también serán otros quienes piensen que lo desmedido no es más que el abandono del resto al servicio inane de una excusa. Un pretexto que solo cobra sentido para mayor gloria de un ejercicio de acopio estético sin mesura. Un ejercicio de estilo donde los singulares recursos estéticos pueden fascinar, pero también pueden mostrar un espectáculo continuo de luces, encuadres, primero planos, juego de puertas, de trasparencias, de ralentización de movimientos, desencuadres, frases huecas, ambientes condensados, personajes que no se miran, filmación de secuencias en busca de gestos no vistos o utilización del color, para crear una atmósfera al servicio de, en realidad, la nada, pues su introspección resulta bastante falsaria al ser presa sistemática del ejercicio formal.

    Me atrevería incluso a afirmar que obras como “2046” son deshonestas y frívolas, en tanto que sus personajes aparentan calado y solo esconden trivialidad y rancios arquetipos acartonados, siempre jugando a lo desmesuradamente decorativo. Lo íntimo lo lleva al extremo de lo visual para darle categoría estética y no la estética al servicio de lo íntimo, si bien la belleza formal pueden llegar a hacerlas parecer especiales e hipnóticas.

    Y como estoy seguro que de este autor has visto un buen puñado de películas, me gustaría que me dijeras si el milagro en “Deseando amar” es la excepción que confirma “mi regla”, o por el contrario ha habido algo más verdaderamente apasionante, si bien, lo mismo “2046” la consideras realmente tan buena como muchos apuntan y mi visión es algo exagerada y, una vez más, miope. Un fuerte abrazo.

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  4. En líneas generales, estoy de acuerdo contigo. “Deseando amar” me parece una película magistral, realzada por una belleza plástica diamantina e infundida de una atmósfera romántica inusitada, mientras que “2046” se me antoja como una obra sugestiva, sensual en su cadencia rítmica, pero de una pretenciosidad abrumadora.
    La filmografía de Wong Kar-Wai es muy interesante (Bruno, seguidor del blog, podría introducirte en ella mucho mejor que yo) pero no esperes ver otra joya de la envergadura poética y visual de “Deseando amar”. Ahora, sí te recomiendo que te detengas a admirar la virtuosa frescura y liviandad de “Chunking express” y la avasalladora capacidad hipnótica de “Happy together”, en mi opinión, algo desmesurada en su ofuscadora concordancia entre imagen y música (con apasionantes tangos de Astor Piazzolla y la magistral versión del “Cucurrucucú paloma” de Caetano Veloso).
    Un abrazo.

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