Sergio Leone

ARMÓNICA (Hasta que llegó su hora)

Instrumento de viento, del grupo de instrumentos de viento de madera y metal, con lengüetas individuales por cada nota musical. Se toca respirando sobre uno de sus agujeros individuales o sobre múltiples agujeros a la vez ya sea aspirando o espirando. La presión causada por aspirar o espirar en las cámaras de las lengüetas causa que la lengüeta o lengüetas vibren creando sonido. Cada cámara tiene dos o más lengüetas de sonido, hechas de latón o acero. Cada lengüeta está sujeta con remache en uno de sus lados y suelto en el otro extremo, siendo el extremo suelto el que vibra y crea el sonido (…) Es uno de los instrumentos más vendidos durante el siglo XX. Los notables compositores Darius Milhaud y Vaughan Williams compusieron a mediados del siglo XX obras para interpretarse con armónica, especialmente para Larry Adler (…) La armónica también es el instrumento más vendido de la historia de la humanidad y el primer instrumento en ser tocado en el espacio. (Wikipedia)

“Suena una armónica, me parece un órgano que vibra para ti, para mí, allí arriba, en la inmensidad del cielo” (canción Il cielo in una stanza)
Gino Paoli (1934-) Músico y cantautor italiano

HASTA QUE LLEGÓ SU HORA (C’era una volta il west) – 1968

Director Sergio Leone
Guion Sergio Leone, Sergio Donati, Dario Argento y Bernardo Bertolucci
Fotografía Tonino Delli Colli
Música Ennio Morricone
Producción Rafran/San Marco/Paramount
Nacionalidad Italia/ Estados Unidos
Duración 165m. Color
Reparto Henry Fonda, Claudia Cardinale, Jason Robards, Charles Bronson, Gabriele Ferzetti, Jack Elam, Paolo Stoppa, Lionel Stander, Woody Strode.

“A propósito, ¿no sabes nada de uno que anda por ahí soplando una armónica? Si le has visto, lo recordarás. En vez de hablar, toca. Y cuando tendría que tocar, habla.”

Western elegíaco, ambicioso y grandilocuente, injustamente repudiado en su día, que se ha convertido con el paso de los años en una obra de culto y pervive como en uno de los títulos más absorbentes y cautivadores en la historia del género. Encaminando las propiedades estilísticas de sus anteriores películas (primerísimos planos, ángulos crispados, escenas harto parsimoniosas, largos silencios…) hasta límites un tanto exasperantes, Leone simbolizaba la eterna pugna entre progreso y barbarie versando el contumaz trajín de unos forajidos por arrebatarle a una exprostituta unos recién heredados terrenos, próximos al desértico Monument Valley pero revalorizados por la construcción del ferrocarril. Amplio reparto internacional, donde sobresalía la belleza de Claudia Cardinale y la antológica caracterización de Henry Fonda (en el único personaje malvado y despreciable de su carrera), maravillosa fotografía en Technicolor y formato Scope y sensacional banda sonora de Ennio Morricone, integrada por una melodía reconocible para cada protagonista a través de una muy dispar y variada conjunción de instrumentos, encauzados por el premonitorio sonido de la armónica.

Otras películas donde se toca la ARMÓNICA

Vive como quieras – Frank Capra (1938)
En la ciudad blanca – Alain Tanner (1983)
No direction Home: Bob Dylan – Martin Scorsese (2005)

OPIO (Érase una vez en América)

El opio es una mezcla compleja de sustancias que se extrae de las cápsulas de la adormidera (Papaver somniferum), que contiene la droga narcótica y analgésica llamada morfina y otros alcaloides. La adormidera, igual a una amapola común, es una planta que puede llegar a crecer un metro y medio. Destacan sus flores blancas, violetas o fucsias.
Los fumaderos de opio eran establecimientos donde se vendía y fumaba opio. En el siglo XIX fueron comunes especialmente en China, el sudeste de Asia y los barrios chinos de Norteamérica y Francia. En Occidente, eran frecuentados y asociados con los chinos, ya que generalmente eran los que suministraban el opio y lo preparaban para fumadores no chinos. La mayoría de estos lugares mantuvieron un suministro de parafernalia de opio, como las tuberías y lámparas especializadas que eran necesarias para fumar la droga. Los clientes se reclinaban para sostener las largas pipas de opio sobre las lámparas de aceite, que calentaban la droga hasta que se vaporizara, permitiendo que el fumador inhalara los vapores.
(Wikipedia)

“Todo lo que uno hace en la vida, y lo mismo en el amor, se hace a bordo del tren expreso que rueda hacia la muerte. Fumar opio es abandonar el tren en marcha; es ocuparse en otra cosa que no es la vida ni la muerte” (libro Opio. Diario de una desintoxicación)
Jean Cocteau (1889-1963) Poeta, novelista, dramaturgo, pintor, ocultista, diseñador, crítico y cineasta francés.

ÉRASE UNA VEZ EN AMÉRICA (Once upon a time in America) – 1984

Director Sergio Leone
Guion Sergio Leone, Leonardo Benevenuti, Piero de Bernardi, Enrico Medioli, Franco Arcalli y Franco Ferrini
Fotografía Tonino Delli Colli
Música Ennio Morricone
Producción Warner Bros./The Ladd Company/PSO/Embassy International
Nacionalidad Estados Unidos/ Italia
Duración 225m. Color
Reparto Robert De Niro, James Woods, Elizabeth McGovern, Tuesday Weld, William Forsythe, Treat Williams, Jennifer Connelly, Burt Young, Joe Pesci, Danny Aiello.

“La edad puede marchitarme, Noodles. Los dos nos estamos haciendo viejos. Todo lo que nos queda ahora son nuestros recuerdos”

Monumental fresco sobre la historia gangsteril estadounidense, inspirado en la novela autobiográfica The hoods de Harry Grey (en el film David Aaronson ‘Noodles’), que constituye uno de las títulos más apasionantes del cine americano de los ochenta, además del testamento definitivo de su ilustre realizador. Apoyándose en una compleja estructura narrativa, impasiblemente desarrollada en tres períodos (los años veinte, los treinta y los sesenta), Leone impregnó de un tono tan operístico como arrebatadoramente romántico el vínculo que une a dos jóvenes de origen hebreo y otros amigos de un suburbio de Manhattan, desde sus inicios como delincuentes hasta su prosperidad, auge y caída dentro del crimen organizado durante la Ley Seca. Una reflexión de opiáceo lirismo sobre la amistad y el sentido de la lealtad, sobre el transcurrir del tiempo y los imborrables recuerdos del pasado, beneficiada de un sensacional elenco actoral y una deliciosa bso de Ennio Morricone, que supuso un serio batacazo económico a causa de su excesiva duración (en su momento fue exhibida en dos partes) y las importantes amputaciones sufridas por un primer montaje de seis horas sobre diez de metraje utilizable.

Otras películas donde aparece un FUMADERO DE OPIO

Lirios rotos – David W. Griffith (1919)
Confessions of an opium eater – Albert Zugsmith (1962)
Desde el infierno – Albert Hughes y Allen Hughes (2001)

CODICIA (El bueno, el feo y el malo)

Deseo o apetito ansioso y excesivo de bienes o riquezas. (Espasa-Calpe)

“¿Quieres ser rico? Pues no te afanes en aumentar tus bienes, sino en disminuir tu codicia”
Epicuro (341 a.C.-270 a.C.) Filósofo griego

EL BUENO, EL FEO Y EL MALO (Il buono, il brutto, il cattivo) – 1966

bueno

Director Sergio Leone
Guión Sergio Leone, Age, Furio Scarpelli y Luciano Vincenzoni
Fotografía Tonino Delli Colli
Música Ennio Morricone
Producción PEA/Arturo González
Nacionalidad Italia/ España
Duración 155m. Color
Reparto Clint Eastwood, Eli Wallach, Lee Van Cleef, Aldo Giuffré, Chelo Alonso, Rada Rassimov, Luigi Pistilli, Antonio Casas, Enzo Petito.

“El mundo está dividido en dos partes, amigo: los que tienen la soga al cuello y los que la cortan”

El spaghetti-western alcanzó su mayoría de edad gracias a la incursión en el mismo de un realizador romano procedente del “péplum”, que, con su denominada Trilogía del Dólar, profanaría los rituales del género con fundamentos del cine de samuráis y la comedia bufa en compañía del carisma incipiente de Clint Eastwood y el melódico poder sensitivo de Ennio Morricone. Si POR UN PUÑADO DE DÓLARES (1964) instauró la sofocante voracidad nihilista de la serie plagiando sin tapujos el YOJIMBO (1961) de Kurosawa, y, LA MUERTE TENÍA UN PRECIO (1965) refrendó con mayor ligereza las señas de identidad de la misma (encuadres estáticos, primeros planos súbitamente agresivos, humor negro y una extremada dilatación del clímax), fue en este violento apólogo sobre la codicia donde la erótica de la amoralidad leoniana alcanzó su máxima presunción, pulcritud y complejidad gracias a usufructuar la insalubre contienda por un botín de oro que tres heterogéneos forajidos acometen en plena Guerra de Secesión y resolverla en un duelo final tan hipnótico como multihomenajeado.

Otras películas sobre la CODICIA

El tesoro de Sierra Madre – John Huston (1948)
La loba – William Wyler (1941)
Pozos de ambición – Paul Thomas Anderson (2007)