Estados Unidos

ATRACADOR (Dillinger)

Alguien que usa la violencia o engaño con propósito de robar dinero o materiales valiosos. Entre los atracos con violencia está el atraco a mano armada, robo por el cual el autor del delito causa la violencia o intimidación en la víctima mediante la utilización de armas, ya sea un arma blanca o un arma de fuego. (Wikipedia)

«Estamos desesperados pero tenemos miedo a actuar desesperadamente. He ahí el espíritu del presente, es decir, un atracador que desea tanto reventar la caja fuerte, y arreglar el año, como evitar herir a los empleados»
Juan Tallón (1975) Escritor y filósofo español

DILLINGER (Dillinger) – 1973

dillinger

Director John Milius
Guión John Milius
Fotografía Jules Brenner
Música Barry DeVorzon
Producción American International
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 92m. Color
Reparto Warren Oates, Ben Johnson, Michelle Phillips, Cloris Leachman, Richard Dreyfuss, Harry Dean Stanton, Geoffrey Lewis, John Ryan.

«Ahora que nadie se ponga nervioso, no tienen nada que temer. Están siendo robados por la banda de John Dillinger, ¡lo mejor que hay! Estos pocos dólares que pierden hoy aquí van a comprarles historias para contar a sus hijos y bisnietos. Éste podría ser uno de los grandes momentos de su vida, ¡no hagan que sea el último!»

En su primer trabajo como director, John Milius rubricó la más valiosa de sus películas al trazar un agudo e impetuoso retrato del mítico atracador de bancos John H. Dillinger y establecer un clarividente paralelismo entre éste y el personaje de Melvis Purvis, un imperturbable agente del FBI destinado en Chicago que lo persigue con obsesiva y furibunda animadversión. La manifiesta restricción presupuestaria del proyecto fue sobradamente compensada por una enérgica y calculadora realización, teñida de añoranza, rotunda violencia posmoderna y un cínico sentido del humor, que se autoeximía de sostener ningún tipo de juicio moral gracias a una correcta concomitancia entre la verdad y la leyenda. Por otra parte, el hábil guionista y desigual cineasta acertó de pleno en el tratamiento plástico, envolviendo el relato en una premeditada luminosidad polícroma que rememoraba con auténtico fervor los tonos del pretérito Technicolor, y en conferir una esencial aureola de romanticismo fatalista al dibujo del denominado ‘enemigo público número 1’, por cierto, sobriamente interpretado por un Warren Oates de asombroso parecido físico.

Otras películas sobre ATRACADORES míticos

Bonnie y Clyde – Arthur Penn (1967) / Bonnie Parker y Clyde Barrow
Harry y Walter van a Nueva York – Mark Rydell (1976) / Adam Worth
Ned Kelly, comienza la leyenda – Gregor Jordan (2003) / Ned Kelly

SUPLANTACIÓN (Mentira latente)

Acción que consiste en hacerse pasar una persona por otra para obtener algún beneficio. (Larrouse Editorial)

“Es más fácil suplantar un ídolo en la conciencia de los idolatras; no así destruir la idolatría. Por eso los suplantadores tienen mejor suerte que los reformadores”
Práxedis G. Guerrero (1882-1910) Periodista y revolucionario mexicano

MENTIRA LATENTE (No man on her own) – 1950

mentira

Director Mitchell Leisen
Guion Sally Benson y Catherine Turney
Fotografía Daniel L. Fapp
Música Hugo Friedhofer
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 98m. B/N
Reparto Barbara Stanwyck, John Lund, Jane Cowl, Phyllis Thaxter, Richard Denning, Henry O’Neill, Lyle Bettger, Carole Matthews.

«Éste es un hogar cálido y acogedor, como debe ser un hogar; pero no para nosotros, no para nosotros…»

Una muchacha en avanzado estado de gestación asume la identidad de la esposa embarazada de un acaudalado heredero, a raíz de un casual accidente ferroviario que ha acabado con la vida de la feliz pareja, adquiriendo consigo una permanente y espinosa inquietud por integrarse en la familia de éstos sin ser desenmascarada. Esta retorcida y algo rocambolesca tergiversación del cuento de Cenicienta, inspirada en el relato I married a dead man de Cornell Woolrich, propició la postrera certificación del talento como director del hoy reivindicado Mitchell Leisen, quien supo encubrir una trama previsible y de conclusión bastante artificiosa gracias a una realización de delicado intimismo y calidez, en la que se fusionaba una áspera y sombría atmósfera melodramática con pinceladas de un apesadumbrado romanticismo e incisivos atributos del más genuino ‘film noir’, y, que no dudaba en beneficiarse de la inconmensurable actuación de Barbara Stanwyck, sin duda, una de las actrices más versátiles, magnéticas y temperamentales surgidas del firmamento hollywoodiense.

Otras películas sobre la SUPLANTACIÓN DE IDENTIDAD

Las tres noches de Eva – Preston Sturges (1941)
El general de la Rovere – Roberto Rossellini (1959)
Su propia víctima – Paul Henreid (1964)

DESDOBLAMIENTO (El hombre y la bestia)

1. Extensión de algo que estaba doblado.
2. Fraccionamiento o formación de dos o más cosas a partir de una.
Desdoblamiento de personalidad Trastorno psicológico caracterizado por la alternancia inconsciente de caracteres y comportamientos distintos en un mismo individuo.
(Espasa-Calpe)

“El desdoblamiento del yo es un fenómeno en gran número de casos de masturbación”
Fernando Pessoa (1888-1935) Poeta y escritor portugués

EL HOMBRE Y LA BESTIA (Dr. Jekyll and Mr. Hyde) – 1920

jekyll

Director John S. Robertson
Guion Clara S. Beranger
Fotografía Roy F. Overbaugh
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 80m. B/N
Nacionalidad John Barrymore, Brandon Hurst, Martha Mansfield, Louis Wolheim, Charles Lane, Nita Naldi, Cecil Clovelly, George Stevens.

«Un hombre no puede destruir al salvaje que hay en él negando sus impulsos. La única forma de deshacerse de una tentación es ceder a ella»

Exitosa aunque algo avejentada versión de las atormentadas andanzas del famoso ‘mad doctor’ que supera y oscurece a la profusión de cintas que, durante el período silente, brotaron para plasmar en imágenes la plenitud de matices trágicos y metafísicos que atesora la novela de Robert L. Stevenson. Si bien dicho cometido quedó algo frustrado al contradecir parcialmente aquella incursión en la coexistencia del bien y del mal que establecía el referente literario, el film adquirió su inequívoca distinción gracias a un horror primitivista estéticamente heredero del expresionismo alemán y a la exhibición interpretativa del hasta entonces galán John Barrymore, que con escasos trucajes y sin apenas maquillaje resolvía las monstruosas mutaciones de su personaje, llegándose a identificar tanto con él que sufrió diversas crisis nerviosas durante el rodaje. Basada en la obra teatral de Thomas Russell Sullivan, sugiere una advertencia sobre el riesgo que comporta para la humanidad el indagar por vericuetos más propios del poder divino que de una incumbencia meramente científica

Otras películas sobre el DESDOBLAMIENTO DE PERSONALIDAD

Las tres caras de Eva – Nunnally Johnson (1957)
El profesor chiflado – Jerry Lewis (1963)
Cisne negro – Darren Aronofsky (2010)

JUSTICIA (Más allá de la duda)

Concepción que cada época y civilización tiene acerca del sentido de sus normas jurídicas. Es un valor determinado como bien común por la sociedad. Nació de la necesidad de mantener la armonía entre sus integrantes. Es el conjunto de pautas y criterios que establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones, autorizando, prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la interacción de individuos e instituciones. (Wikipedia)

“La justicia es igual a las serpientes. Sólo muerden a los que están descalzos”
Óscar Romero (1917-1980) Sacerdote católico salvadoreño

MÁS ALLÁ DE LA DUDA (Beyond a Reasonable Doubt) – 1956

más

Director Fritz Lang
Guion Douglas Morrow
Fotografía William E. Snyder
Música Herschel Burke Gilbert
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 80m. B/N
Reparto Dana Andrews, Joan Fontaine, Sidney Blackmer, Arthur Franz, Robin Raymond, Ed Binns, Shepperd Strudwick, Barbara Nichols.

“Nadie tiene el derecho moral de quitar la vida a otro y la pena de muerte nunca ha conseguido disuadir al criminal”

Harto de los mangoneos y las intromisiones de los productores en su trabajo, Fritz Lang finiquitó sus veinte años de gloriosa carrera hollywoodiense con este film de perversa negritud y cáustica ambigüedad moral, en el que describía la osada artimaña criminal de un escritor contrario a la pena de muerte para poner en evidencia el funcionamiento del sistema jurídico y, por añadidura, reprobar el particularísimo concepto de justicia que prevalece en la sociedad estadounidense. Nuevamente, la firme afinidad langiana por la inexorable fatalidad del destino circundaba un relato marcado por una permanente sensación de angustia, causada en gran medida por la simétrica exactitud de sus encuadres, algún que otro imprevisto giro argumental y la nula complacencia con la que se dibujaba a sus personajes. La cinta, que sin llegar a ser (ni mucho menos) redonda, supera con creces el olvidable remake homónimo de Peter Hyams (2009), aparece hoy como una lúcida y desencantada reflexión sobre las apariencias, un perceptible alegato contra la sentencia capital y, ante todo, un amargo reproche de su realizador a los despóticos procedimientos maccarthystas.

Otras películas sobre las dobleces y limitaciones de la JUSTICIA

Doce hombres sin piedad – Sidney Lumet (1957)
El proceso – Orson Welles (1962)
Cadena perpetua – Frank Darabont (1994)

ELIPSIS (Un ladrón en la alcoba)

En lenguaje cinematográfico, una elipsis es un salto en el tiempo o en el espacio. El espectador no pierde la continuidad de la secuencia, aunque se han eliminado los pasos intermedios. Las elipsis pueden clasificarse según la razón de esa eliminación. De manera tal que pueden ser elipsis inherentes, expresivas, de estructura o de contenido. (Wikipedia)

“Se debería informar a los tratadistas que existe la elipsis”
Fernando Arrabal (1932-) Escritor y cineasta español

UN LADRÓN EN LA ALCOBA (Trouble in Paradise) – 1932

alcoba

Director Ernst Lubitsch
Guion Grover Jones
Fotografía Victor Milner
Música W. Franke Harling
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 83m. B/N
Reparto Herbert Marshall, Miriam Hopkins, Kay Francis, Charles Ruggles, C. Aubrey Smith, Edward Everett Horton, Robert Creig.

«Déjeme decirle esto de todo corazón: condesa, usted es una ladrona»

Tras guarnecer los difíciles primeros años del sonoro con una serie de comedias musicales de trazo romántico, Lubitsch empezó a dar verdaderas muestras de su refinado sentido hedonista e irónico paladar estilístico, mundialmente acuñado como su ‘toque’, en esta chispeante adaptación de la pieza teatral de Aladar Laszlo The honest finder, donde se narraban las retorcidas y mundanas intrigas amorosas entre un matrimonio de consumados ladrones de guante blanco y una sensual heredera francesa a la que pretenden desvalijar. La asombrosa capacidad del director alemán para desarticular los melindrosos cánones hollywoodienses de la época a base de precisas elipsis, diálogos cargados de cinismo y doble sentido o una proverbial sutileza a la hora de sacar partido a puertas, espejos o escaleras apareció aquí realzada con las inspiradísimas interpretaciones del triángulo protagonista y unos portentosos decorados de Hans Dreier, patentes tanto en el palacio veneciano que abre la película como en la arrebatadora ornamentación art-decó de la mansión parisina.

Otras películas con un gran uso de la ELIPSIS

Vértigo (De entre los muertos) – Alfred Hitchcock (1958)
Viridiana – Luis Buñuel (1961)
4 meses, 3 semanas, dos días – Cristian Mungiu (2007)