Estados Unidos

LANCHA (No eran imprescindibles)

Embarcación pequeña de vela y remos, o bien de vapor o de motor (en estos casos, los más habituales hoy en día, se denomina lancha de motor), que se utilizó históricamente para servicios auxiliares de los barcos (dentro de los puertos), para el transporte de cabotaje entre puertos de la misma costa o para misiones de combate en ríos de bajo calado o para proteger el acceso a puertos. En los casos de lanchas armadas recibían el nombre de lancha cañonera, montando habitualmente un mortero o un cañón largo, o, después de 1860, torpederas. Es la mayor de las barcas que pueden llevar a bordo los buques. (Wikipedia)

«La única manera de llegar a Aracataca desde Barranquilla era en una destartalada lancha de motor por un caño excavado a brazo de esclavo durante la Colonia, y luego a través de una vasta Ciénaga de aguas turbias y desoladas, hasta la misteriosa población de Ciénaga» (libro Vivir para contarla)
Gabriel García Márquez (1927-2014) Escritor, novelista, cuentista, guionista, editor y periodista colombiano

NO ERAN IMPRESCINDIBLES (They were expendable) – 1945

lancha2

Director John Ford
Guion Frank Wead
Fotografía Joseph H. August
Música Herbert Stothart
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 135m. B/N
Reparto Robert Montgomery, John Wayne, Donna Reed, Jack Holt, Cameron Mitchell, Ward Bond, Marshall Thompson, Leon Ames.

«Los hombres que luchan con una fe inquebrantable son de carne y hueso, pero no de acero. El cuerpo debe al fin rendirse. La resistencia se desvanece. Llega el final. Bataan ha caído»

Desde la retaguardia del Pacífico en plena Segunda Guerra Mundial, donde militaba en calidad de responsable de la unidad de fotografía naval, John Ford rodó además de algunos ensalzados documentales de carácter propagandístico esta descarnada y poética adaptación de un libro homónimo de William L. White en torno a las experiencias en el frente de John Buckley, teniente versado en la utilización de pequeñas lanchas torpederas (PT Boat) como expeditivos vehículos de asalto. Considerado durante décadas como un film menor dentro de la ilustre antología fordiana, emerge en la actualidad como un decoroso enaltecimiento del heroísmo beligerante, a su soledad, estoicismo y capacidad para afrontar el dolor, graduado con una loable sencillez expositiva y un amargo regusto melancólico. Cabe subrayar el pundonoroso realismo de las escenas de combate y los oportunos contrastes lumínicos que para los momentos dramáticos aplicó el realizador mainés, que, tras romperse una pierna, tuvo que consignar la última fase de la realización y el control del montaje a Robert Montgomery.

Otras películas con la decisiva participación de alguna que otra LANCHA

Persecución mortal – Rowdy Herrington (1993)
Madison – William Bindley (2005)
El niño – Daniel Monzón (2014)

HUMEDAL (Muerte en los pantanos)

Zona de tierra, generalmente plana, cuya superficie se inunda de manera permanente o intermitentemente.1​ Al cubrirse regularmente de agua, el suelo se satura, quedando desprovisto de oxígeno y dando lugar a un ecosistema híbrido entre los puramente acuáticos y los terrestres. (Wikipedia)

«En el ciclo de la vida obran de benefactores los manglares protectores con sus raíces tupidas. En las aguas recogidas con que inunda su extensión surge una constelación de criaturas y alimentos, del humedal elementos en continua gestación.» (poema El humedal)
Andrés Díaz Marrero (1940-) Escritor puertorriqueño de literatura infantil

MUERTE EN LOS PANTANOS (Wind across the Everglades) – 1958

everglades

Director Nicholas Ray
Guion Budd Schulberg
Fotografía Joseph C. Brun
Música Paul Sawtell y Bert Shefter
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 90m. Color
Reparto Burl Ives, Christopher Plummer, Gypsy Rose Lee, Tony Galento, Chana Eden, Peter Falk, Summer Williams, Emmet Kelly.

«Escuche, sé algunas cosas sobre el equilibrio de la naturaleza. Sé que los peces, los pájaros y las serpientes, incluyéndole a usted, tienen que comerse entre sí para mantener ese equilibrio. Pero la matanza de colonias enteras, de cientos de miles de pájaros, con escopetas, con el único objeto de ganar un dinero fácil y sacar beneficios… Nada que ver con el equilibrio, es avaricia y destrucción.»

Emotiva fábula social de carácter ecológico, que, a pesar de ser muy poco apreciada en el momento de su estreno, aflora en la actualidad como un nuevo ejemplo del inmarchitable talento descriptivo, estético y conceptual del gran Nicholas Ray. Ambientada en las postrimerías del siglo XIX en el bellísimo e intrincado humedal subtropical protegido de Florida, desarrollaba en un tono eminentemente poético y cercano al documental el enfrentamiento entre un joven profesor naturalista bostoniano y el rudo cabecilla de una partida de cazadores ilegales dedicados a la exterminación indiscriminada de aves exóticas, cuyo plumaje es costosamente demandado por la industria sombrerera. La progresiva evolución de estas dos personalidades antagónicas, complejas y contradictorias, unida al apasionante duelo interpretativo entre Burl Ives y Christopher Plummer que ésta generaba, trascendieron en los principales alicientes de esta singular invocación a la responsabilidad en materia medioambiental, cuyo montaje final no pudo controlar el genial realizador debido a una imprevista enfermedad del sistema nervioso.

Otras películas ambientadas entre HUMEDALES

River of grass – Kelly Reichardt (1994)
El oro de Ulises – Víctor Núñez (1997)
La isla mínima – Alberto Rodríguez (2014)

LANCERO (Tres lanceros bengalíes)

Soldados de una unidad de caballería que combaten con una lanza (…) en el sentido moderno del término se originan en la Polonia del siglo XVIII. Los lanceros polacos demostraron su eficacia al servicio de la Grande Armée de Napoleón Bonaparte y al final de las guerras de la Revolución francesa y las guerras napoleónicas todos los estados europeos disponían de sus propios regimientos de lanceros. Desde el final de los años 1880, la caballería alemana generalizó el uso de la lanza como arma principal tanto entre los lanceros (llamados Uhlan en Alemania) como entre los húsares y coraceros. En 1914, al comienzo de la Primera Guerra Mundial, los ejércitos alemán, italiano, belga, portugués, ruso y británico contaban con regimientos de lanceros. (Wikipedia)

¡Quiero retratarme, quiero, con mi traje de lancero, con mi casco y su plumero, y quiero ser el primero! (poema El lancero y el fotógrato)
Rafael Alberti (1902-1999) Escritor y poeta español

TRES LANCEROS BENGALÍES (The lives of a bengal lancer) – 1935

tres

Director Henry Hathaway
Guion Waldemar Young, John L. Balderston y Achmed Abdullah
Fotografía Charles Lang
Música Milan Roder
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 109m. B/N
Reparto Gary Cooper, Franchot Tone, Richard Cromwell, C. Aubrey Smith, Guy Standing, Akim Tamiroff, Kathleen Burke, Monte Blue, Noble Johnson.

«No hay lugar para sentimentalismos en el Ejército. Ni sentimentalismos, ni impertinencias.»

El subgénero de aventuras coloniales disfrutó en los años treinta de un brillante y substancial apogeo, originado a raíz del portentoso éxito que obtuvo esta intachable adaptación de la novela autobiográfica homónima de Francis Yeats-Brown, básicamente destinada a glorificar la intervención anglosajona en la India durante la época victoriana y a enaltecer sus rancios valores patrióticos. A través de un primoroso ritmo descriptivo y una ambientación tan minuciosa como eficaz, aspecto en el que destaca la espléndida dirección artística de Hans Dreier y Roland Anderson, Hathaway expuso las andanzas de tres oficiales británicos alistados en un regimiento de lanceros de Bengala, narrando sus heroicas escaramuzas contra las tribus de Mohammed Khan y, al mismo tiempo, procurando bucear en sus divergentes y complejas personalidades, sin descuidar como telón de fondo el choque entre la cultura occidental y la nativa. En el apartado interpretativo sobresale la siempre valiosa labor de Gary Cooper, que robusteció aquí su carrera con una admirable actuación.

Otras películas sobre LANCEROS

La carga de la brigada ligera – Michael Curtiz (1936)
El lancero negro – Giacomo Gentilomo (1962)
Rebelión en la India – John Gilling (1965)

PREDICADOR (La noche del cazador)

Término que se aplica a quien pronuncia sermones y homilías, generalmente de contenido religioso. Se distingue principalmente de un teólogo, en que se centra más en la comunicación que en el desarrollo de la doctrina. Otros consideran que la predicación y la teología están entrelazadas. La predicación también se entiende que no se limita a un punto de vista religioso, sino que, en sentido amplio, se extiende a las visiones del mundo moral y social. Los predicadores son comunes en la mayoría de las culturas. Pueden tomar la forma tanto de un ministro cristiano en una mañana de domingo, como de un imán islámico, un viernes por la tarde. (Wikipedia)

“El mejor predicador es el tiempo, que nos hace llegar a tener aquellos mismos pensamientos que las personas de más edad trataron ante en vano de meternos en la cabeza”
Jonathan Swift (1667-1745) Escritor satírico irlandés

LA NOCHE DEL CAZADOR (The night of the hunter) – 1955

predicador2

Director Charles Laughton
Guion James Agee
Fotografía Stanley Cortez
Música Walter Schumann
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 93m. B/N
Reparto Robert Mitchum, Shelley Winters, Lillian Gish, James Gleason, Evelyn Varden, Peter Graves, Don Beddoe, Billy Chapin, Sally Jane Bruce, Gloria Castillo.

«Desconfiad de los falsos profetas; se acercarán con piel de cordero, pero por dentro son lobos feroces. Por sus actos los conoceréis»

La única incursión del extraordinario actor Charles Laughton en el campo de la realización deparó esta obra maestra atípica e inclasificable, basada en la breve novela homónima de David Grubb, que narraba en una fascinante amalgama de lirismo, sordidez y ternura las artimañas que un paranoico, malévolo y codiciosamente ofuscado exconvicto emprende para hacerse con el botín robado por su antiguo compañero de celda y guardado ahora por sus dos hijos. Plagada de un sinfín de imágenes turbadoras e inolvidables, como la visión bajo el agua del desmelenado cuerpo de la madre, los tatuados nudillos del falso predicador (soberbio Robert Mitchum), la noctámbula huida río abajo de los niños o la vigilancia rifle en mano de la anciana protectora (resucitada Lillian Gish), deviene una especie de cuento de hadas siniestro en torno a la fe, en cuya abrumadora intensidad emocional y conmovedora profundidad humana intervienen factores como su eficaz atmósfera onírica, un rotundo guion cargado de referencias bíblicas o la extraordinaria fotografía a cargo de Stanley Cortez.

Otras películas donde el protagonista ejerce de PREDICADOR

Estrellas en mi corona – Jacques Tourneur (1950)
El fuego y la palabra – Richard Brooks (1960)
El jinete pálido – Clint Eastwood (1985)

JEQUE (El hijo del caíd)

Título de origen árabe aplicado a líderes religiosos o políticos a nivel local, etimológicamente comparable al arquetipo de viejo sabio (…) En términos generales, es una persona respetada a causa de su edad o sus conocimientos. En el Islam con frecuencia designa genéricamente a los hombres versados en religión (como alfaquíes, ulemas, muftis, etc.). En una cofradía sufí el shaij es el maestro espiritual. Los árabes cristianos también suelen usarlo del mismo modo (…) En la zona del Golfo Pérsico se usa el tratamiento para referirse a personas prominentes, generalmente altos cargos políticos u hombres de negocios. https://es.wikipedia.org/wiki/Jeque

«Muy mal debe de andar España cuando nuestras más altas instituciones se han inclinado ante los jeques de Qatar como lo han hecho. Mendigos de alcurnia estamos siendo»
José Javier Esparza (1963- Periodista y escritor español

EL HIJO DEL CAÍD (The son of the sheik) – 1926

caid

Director George Fitzmaurice
Guion Francis Marion y Fred De Gresac
Fotografía George Barnes
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 75m. B/N
Reparto Rodolfo Valentino, Vilma Banky, George Fawcett, Karl Dane, Agnès Ayres, Montague Love, Bull Montana, Bynunsky Hyman.

«Mi joven león. Tu gente, con mucho gusto, pagaría diez mil francos para volver a mirar tu hermosa cara»

Acertada revisitación de la novela de The sheik de Edith Maud Hill, cuyo precedente había deparado el primer éxito en la glamourosa carrera de su protagonista bajo la dirección de George Melford , EL CAÍD (1921). Marcada por un entorno de extremada fogosidad e intemperancia, la conflictiva historia de amor entre el hijo de un jeque árabe (ambos interpretados por Valentino) y una bailarina subsanaba sus vulgares elementos folletinescos con un salvajismo amatorio de irrebatible interés antropológico, enaltecido por un sentido del ritmo de prominente dinamismo y un onírico tratamiento ornamental a cargo del gran William Cameron Menzies. El súbito fallecimiento del airoso galán latino a causa de una sospechosa peritonitis pocos días después del estreno provocaría una conmoción popular de inusitadas proporciones que contribuyó sobremanera a incrementar el aparatoso triunfo comercial de esta exótica aventura romántica, que, a la postre, acabaría gestando el primer gran mito erótico de la historia del cine. En 1935, la cinta fue sometida a un proceso de sonorización para su reposición en las salas.

Otras películas con un JEQUE entre los personajes principales

Los cien caballeros – Vittorio Cottafavi (1964)
El viento y el león – John Milius (1975)
La pesca del salmón en Yemen – Lasse Hallström (2011)