Stanley Cortez

SUBCONSCIENTE (Secreto tras la puerta)

Conjunto de procesos mentales, no percibidos conscientemente por el individuo, pero que pueden aflorar en determinadas situaciones e influir en su manera de actuar o en su carácter. (google.es)

“El subconsciente murmura sin cesar, y es por escuchar esos murmullos que uno escucha la verdad”
Gaston Bachelard (1884-1962) Filósofo francés, poeta, físico

SECRETO TRAS LA PUERTA (Secret beyond the door) – 1947

Director Fritz Lang
Guión Sylvia Richards y Rufus King
Fotografía Stanley Cortez
Música Miklos Rozsa
Producción Diana Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 98m. B/N
Reparto Joan Bennett, Michael Redgrave, Barbara O’Neil, Natalie Schaefer, Anne Revere, Paul Cavanagh, Annabel Shaw, James Seay.

“El crimen es consecuencia de una emoción más directa que el amor”

Insigne intriga psicoanalítica, basada en el relato Museum piece number 13 de Rufus King, que ha ido acrecentando su reputación con la inexorable equidad que otorga el transcurrir de los años después de haber estado durante mucho tiempo subestimada e incluso sopesada como un ordinario cruce entre las hitchcockianas REBECA (1940) y SOSPECHA (1941). Si bien resulta incuestionable que su esquema argumental guarda una identificable similitud con los mencionados largometrajes (insatisfecha joven que se enamora y contrae matrimonio de forma precipitada con un desconocido de pasado amenazantemente incierto), no es menos inequívoco que su intríngulis dramático plantea además una rigurosa cavilación sobre la fatalidad, presta a rejuvenecer el armazón de la literatura gótica rastreando en los mecanismos del subconsciente y en la vileza que en éste se aloja. Producida por Walter Wanger, ofrece dos imborrables composiciones de Michael Redgrave y Joan Bennett, esta última en un papel antagónico a los que estaba habituada a interpretar.

Otras películas que se adentran en los laberintos del SUBCONSCIENTE

Recuerda – Alfred Hitchcock (1945)
Cerco de odio – Rudolph Maté (1948)
Freud, pasión secreta – John Huston (1962)

PREDICADOR (La noche del cazador)

Término que se aplica a quien pronuncia sermones y homilías, generalmente de contenido religioso. Se distingue principalmente de un teólogo, en que se centra más en la comunicación que en el desarrollo de la doctrina. Otros consideran que la predicación y la teología están entrelazadas. La predicación también se entiende que no se limita a un punto de vista religioso, sino que, en sentido amplio, se extiende a las visiones del mundo moral y social. Los predicadores son comunes en la mayoría de las culturas. Pueden tomar la forma tanto de un ministro cristiano en una mañana de domingo, como de un imán islámico, un viernes por la tarde. https://es.wikipedia.org/wiki/Predicador_(religi%C3%B3n)

“El mejor predicador es el tiempo, que nos hace llegar a tener aquellos mismos pensamientos que las personas de más edad trataron ante en vano de meternos en la cabeza”
Jonathan Swift (1667-1745) Escritor satírico irlandés

LA NOCHE DEL CAZADOR (The night of the hunter) – 1955

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Director Charles Laughton
Guión James Agee
Fotografía Stanley Cortez
Música Walter Schumann
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 93m. B/N
Reparto Robert Mitchum, Shelley Winters, Lillian Gish, James Gleason, Evelyn Varden, Peter Graves, Don Beddoe, Billy Chapin, Sally Jane Bruce, Gloria Castillo.

“Desconfiad de los falsos profetas; se acercarán con piel de cordero, pero por dentro son lobos feroces. Por sus actos los conoceréis”

La única incursión del extraordinario actor Charles Laughton en el campo de la realización deparó esta obra maestra atípica e inclasificable, basada en la breve novela homónima de David Grubb, que narraba en una fascinante amalgama de lirismo, sordidez y ternura las artimañas que un paranoico, malévolo y codiciosamente ofuscado exconvicto emprende para hacerse con el botín robado por su antiguo compañero de celda y guardado ahora por sus dos hijos. Plagada de un sinfín de imágenes turbadoras e inolvidables, como la visión bajo el agua del desmelenado cuerpo de la madre, los tatuados nudillos del falso predicador (soberbio Mitchum), la noctámbula huida río abajo de los niños o la vigilancia rifle en mano de la anciana protectora (resucitada Lillian Gish), deviene una especie de cuento de hadas siniestro en torno a la fe, en cuya abrumadora intensidad emocional y conmovedora profundidad humana intervienen factores como su eficaz atmósfera onírica, un rotundo guión cargado de referencias bíblicas o la extraordinaria fotografía a cargo de Stanley Cortez.

Otras películas donde el protagonista ejerce de PREDICADOR

Estrellas en mi corona – Jacques Tourneur (1950)
El fuego y la palabra – Richard Brooks (1960)
El jinete pálido – Clint Eastwood (1985)