GÉNEROS

PAISAJE (Los proscritos)

1. Parte de un territorio que puede ser observada desde un determinado lugar.
2. Espacio natural admirable por su aspecto artístico.
(RAE)

«El único verdadero viaje de descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos»
Marcel Proust (1871 – 1922) Escritor francés

LOS PROSCRITOS (Berg-Ejvind och hans hustru) – 1918

Director Victor Sjöstrom
Guion Victor Sjöstrom y Sam Ask
Fotografía Julius Jaenzon
Producción Svenska Biografteatern AB
Nacionalidad Suecia
Duración 102m. B/N
Reparto Victor Sjöstrom, Edith Erastoff, Jenny Tchernichin-Larsson, John Ekman, Nils Ahren, William Larsson, Arthur Rolen, Sigurd Walen.

«No sé hacer bonitos discursos. Tengo 48 años, pero tú tampoco eres una niña. Si los dos unimos fuerzas, no habrá propiedad igual en toda la parroquia. ¿Considerarías convertirte en mi esposa?»

Las fuerzas de la naturaleza hicieron su entrada triunfal en el cine con esta solemne adaptación de la obra teatral homónima de Johann Sigurjonsson, que, no sólo consolidó la carrera de su eminente actor/realizador, sino que ratificó definitivamente la supremacía del cine sueco, incluso por encima del decadente predominio danés. El impecable acoso de una comunidad campestre islandesa de mediados del siglo XIX hacia una desdichada pareja de amantes, integrada por un fugitivo de la justicia y una acaudalada lugareña viuda, fue llevada a la pantalla con sobradas libertades literarias y plasmada con una técnica dramática eminentemente escénica, cuya inevitable teatralidad era compensada con creces por una depurada y meticulosa evolución psicológica de los personajes, de notable influencia en posteriores cineastas nórdicos. De todos modos, la película alcanzaría su talante de indiscutible obra maestra gracias a su prodigiosa y decisiva incorporación del paisaje natural al desarrollo de la trama argumental, culminado en una tormenta de nieve absolutamente mítica.

Otras películas que destacan por el rol dramático y psicológico del PAISAJE

Horizontes de grandeza – William Wyler (1958)
La hija de Ryan – David Lean (1970)
A través de los olivos – Abbas Kiarostami (1994)

LEY (Las calles de la ciudad)

Norma jurídica dictada por el legislador, es decir, un precepto establecido por la autoridad competente, en que se manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia cuyo incumplimiento conlleva una sanción.​ (Wikipedia)
La ley seca es una controvertida medida que han aplicado ciertos Estados durante la historia, consistente en la ilegalización de la fabricación, transporte, importación, exportación y la venta de alcohol. Al prohibir el alcohol y no dar respuesta a la demanda existente, puede favorecer la generación de mercados negros y dinero negro, que consiguen el licor en otros lugares donde se produce, lo introducen ilegalmente y lo venden para satisfacer tal necesidad a un precio más alto, debido a que la demanda sigue siendo más alta que la oferta para beber mucho (…) Estuvo vigente en los Estados Unidos entre 16 de enero de 1920 y el 6 de diciembre de 1933. Fue establecida por la Enmienda XVIII a la Constitución de los Estados Unidos y derogada por la Enmienda XXI. (Wikipedia)

«Cuando Chicago terminó con la ley seca no se acabaron los borrachos, se acabaron los Al Capone»
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor, poeta y pintor español

LAS CALLES DE LA CIUDAD (City streets) – 1931

Director Rouben Mamoulian
Guion Oliver H.P. Garrett y Max Marcin
Fotografía Lee Garmes
Música Karl Hajos, Gerard Carbonara y Ralph Rainger
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 83m. B/N
Reparto Gary Cooper, Sylvia Sidney, Paul Lukas, Guy Kibbee, Wynne Gibson, Stanley Fields, William Boyd, Betty Sinclair, Robert E. Homans.
* Ben Selvin & his Orchestra – Happy days are here

«¿Por qué te preocupas tanto por la hora, cariño? Allí donde te vamos a enviar te sobrará el tiempo»

A partir de un guión extraído de una alegórica historia de Dashiell Hammett, escrita originalmente para la pantalla, Mamoulian dirigió su segundo largometraje, donde abordaba el peligro y la falsedad imperante en el ambiente gangsteril y las enormes dificultades existentes en su entorno para culminar una relación amorosa. La imparable ascensión de un feriante en el mundo del hampa, concretamente en el clandestino tráfico de cerveza durante la época de la ley seca, fue representada por medio de una puesta en escena hábil, elegante y creativa, cuya principal peculiaridad radicaba en rehuir la exposición de la violencia a base de oportunas elipsis narrativas. Por otra parte, el film se distinguía por un fulgurante tratamiento visual de herencia expresionista, que anticipaba el aliento poético del subsecuente cine negro, y diversas innovaciones técnicas (el monólogo interior de la cárcel sería un buen ejemplo) u otros recursos visuales ideados por su realizador, quien, además, supo extraer unas valiosas interpretaciones de Gary Cooper y la entonces debutante Sylvia Sidney.

Otras películas ambientadas en la época de la LEY SECA

Scarface, el terror del Hampa – Howard Hawks (1932)
Camino a la perdición – Sam Mendes (2002)
Sin ley (Lawless) – John Hillcoat (2012)

ACROFOBIA [Vértigo (De entre los muertos)]

Temor patológico a las alturas que se manifiesta frecuentemente con vértigo. (google.es)

«Yo, sin embargo, tenía un problema. A los seis años me había herido grave al caer de aquel árbol al que había subido por cigarras. Mi cabeza impactó con una piedra al caer, y aquello no fue un simple accidente, sino una experiencia muy dura de lo que podía ser una caída. La acrofobia que me provocó aquello me acompañó mucho tiempo» (novela La cuchara en la tierra)
Hyun Ki-young (1941-) Escritor coreano de novelas históricas

VÉRTIGO (DE ENTRE LOS MUERTOS) (Vertigo) – 1958

Director Alfred Hitchcock
Guion Alec Coppel, Samuel Taylor y Maxwell Anderson
Fotografía Robert Burks
Música Bernard Hermann
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 120m. Color
Reparto James Stewart, Kim Novak, Henry Jones, Barbara Bel Geddes, Tom Helmore, Raymond Bailey, Ellen Corby, Lee Patrick.

«La acrofobia. Le pregunté al médico. Dijo que sólo otro impacto emocional podría quitártela, y tal vez ni eso. No vas a saltar de otro techo para averiguarlo»

Una modesta novela policíaca de Pierre Boileau y Thomas Narcejac, titulada D’entre les morts, pasó a convertirse en manos del maestro del suspense en una fascinante intriga romántica, que, más allá de ocupar un lugar de privilegio en el pódium de su inagotable filmografía, llegó incluso a ser designada en 2012 como la mejor película de todos los tiempos según la prestigiosa revista «Sight and Sound». Transitando entre la realidad y el deseo, el hechizo y la obsesión, Hitchcock custodiaba a un acrofóbico inspector de policía por la urbe de San Francisco para exponer primero la desazón amorosa que propulsa por una atractiva fémina de irrefrenable tendencia suicida, y, posteriormente, la desesperada pasión necrófila que alimentará por otra mujer de asombroso parecido con la primera. Una obra irrepetible, por mucho que cineastas como Brian De Palma se empeñaran en copiarla, cuya modulación turbia, abstracta y fantasmagórica se veía reforzada por una vivificante belleza visual, la envolvente banda sonora de Bernard Hermann, el magnetismo de la pareja Stewart/Novak (antológico deviene su beso giratorio) o el deslumbrante diseño de vestuario realizado por Edith Head, entre otros muchos atributos.

Otras películas cuyo protagonista padece ACROFOBIA

Máxima ansiedad – Mel Brooks (1977)
Runaway, brigada especial – Michael Crichton (1984)
El verano de Sangaile – Alanté Kavaïté (2015)

CORRUPCIÓN (El príncipe de la ciudad)

Acción y efecto de corromper, echar a perder algo, se refiere a la alteración, descomposición o putrefacción de una cosa, se asocia principalmente a los procesos políticos, cuando estos son transformados para el placer personal, dejando de lado la preocupación por el servicio a la comunidad. (Wikipedia)
La corrupción policial es un tipo de mala praxis policial, frecuentemente constitutiva de delito, consistente en el uso indebido de sus atribuciones, recursos o información con el objeto de obtener provecho económico o de otro tipo, así como avances en la carrera profesional e incluso fines políticos. Esa mala praxis consiste frecuentemente en el soborno, el chantaje o el uso selectivo de la persecución, investigación o arresto de terceros. (Wikipedia)

“En tiempos de corrupción es cuando más leyes se dan.”
Étienne Bonnot de Condillac (1715-1780) Filósofo y economista francés

EL PRÍNCIPE DE LA CIUDAD (Prince of the city) – 1981

prince

Director Sidney Lumet
Guion Sidney Lumet y Jay Presson Allen
Fotografía Andrzej Bartkowiak
Música Paul Chihara
Producción Orion-Warner
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 167m. Color
Reparto Treat Williams, Jerry Orbach, Richard Foronjy, Lindsay Crouse, James Tolkan, Don Billett, Kenny Marino, Tony Page, Norman Parker.

«Para la mayoría de los policías la corrupción comienza poco a poco, casi imperceptiblemente, pero abandonarla es algo que sólo puede hacerse dando un paso grande y peligroso. Un paso donde lo arriesgas todo.»

Lumet, destacado componente de la denominada «generación de la televisión», insistió en la línea marcada en sus anteriores policíacos, SÉRPICO (1973) y TARDE DE PERROS (1975), para llevar a cabo esta sólida e impetuosa adaptación homónima de un caso real novelado por Robert Daley (Prince of the City: The true story of a cop who knew too much), que, sin lugar a dudas, constituye una de las obras más eminentes y desatendidas de su intermitente trayectoria. Recurriendo a un marcado carácter semidocumental y a una impronta narrativa tan enérgica como agobiante se pormenorizaba la historia de un agente de la brigada de estupefacientes que opta por colaborar con la policía federal para desenmascarar la corrupción existente dentro del cuerpo policial neoyorquino. Este prometedor material fue troquelado con precisión para confeccionar un absorbente retrato sobre los límites de la fidelidad, favorecido por la precisa caracterización de Treat Williams (asesorado por el auténtico inspirador del personaje protagonista, Robert Leuci) y al que, únicamente, pueda imputársele un metraje excesivamente dilatado.

Otras películas sobre CORRUPCIÓN POLICIAL

Teniente corrupto – Abel Ferrara (1992)
L.A. Confidential – Curtis Hanson (1997)
El bonaerense – Pablo Trapero (2002)

ARMISTICIO (Todos a casa)

Suspensión de hostilidades pactada entre pueblos o ejércitos beligerantes. Según la Convención de La Haya de 1899, suspende las operaciones de guerra por un mutuo acuerdo de la beligerancia (…) Todo armisticio debe ser notificado oficialmente y en tiempo útil a las autoridades competentes y a las tropas, quedando suspendidas las hostilidades inmediatamente después de la notificación o en el plazo que fijen los contendientes. (Wikipedia)

«Este no es un tratado de paz, sino un armisticio de veinte años.» (expresando su descontento ante el Tratado de Versalles)
Ferdinand Foch (1851-1929) Mariscal francés y comandante en jefe de los ejércitos Aliados durante la Primera Guerra Mundial

TODOS A CASA (Tutti a casa) – 1960

Director Luigi Comencini
Guion Luigi Comencini, Furio Scarpelli, Age y Marcello Fondato
Fotografía Carlo Carlini
Música Francesco Lavagnino
Producción Dino de Laurentiis/Orsay Films
Nacionalidad Italia/ Francia
Duración 105m. B/N
Reparto Alberto Sordi, Serge Reggiani, Martin Balsam, Eduardo De Filippo, Carla Gravina, Claudio Gora, Nino Castelnuovo, Didi Perego.

«¿Y qué está bien hecho o mal hecho? Lo que ha sucedido le parece bien hecho… ¿Y todos estos años de guerra para qué han servido?»

A caballo entre el glorioso neorrealismo y la floreciente ‘comedia a la italiana’, Comencini suscribía la gran obra maestra de su filmografía al pormenorizar en clave tragicómica las errantes y vertiginosas peripecias que hostigan a cuatro militares italianos durante la Segunda Guerra Mundial; en concreto, tras el caos político-social suscitado ante el rumor de un armisticio entre el gobierno y los aliados.  Un largometraje de una perfecta ambientación naturalista, ingeniosamente dialogado e interpretado con absoluta convicción, que hurgaba con aspereza y loable sentido humanista en el compromiso, el sentido del deber y el beneficio de la conciencia colectiva, mientras ajaba la ilusión del regreso al hogar apercibiendo de la dificultad del soldado para recomponer su vida tras la dura contienda. Alberto Sordi, en una portentosa exhibición de sus registros interpretativos, y un conmovedor Serge Reggiani lideraban el espléndido reparto de esta poco recordada película, bajo cuya aparente ligereza afloraba un alegato antibelicista cargado de amargura y causticidad.

Otras películas ambientadas en un contexto de ARMISTICIO

Los malditos – René Clement (1947)
Un giorno da leoni – Nanni Loy (1961)
Capitán Conan – Bertrand Tavernier (1996)