Drama intimista

NECROLOGÍA (La habitación verde)

1. Biografía o nota biográfica breve que se hace de una persona que ha muerto recientemente.
2. Notificación de la muerte de una persona que se hace a través de una sección de un periódico.
(Larousse Editorial)

“Nada muere; los hombres fingen estar muertos y tienen que aguantar la parodia de sus funerales y afligidas necrológicas, y ahí están, de pie, mirando por la ventana, sanos y salvos, con un nuevo y extraño disfraz”
Ralph Waldo Emerson (1803-1882) Escritor, filósofo y poeta estadounidense

LA HABITACIÓN VERDE (La chambre verte) – 1978

verde

Director François Truffaut
Guion François Truffaut y Jean Gruault
Fotografía Néstor Almendros
Música Maurice Jaubert
Producción Les Films du Carrosse/Les Productions/Artistes Associés
Nacionalidad Francia
Duración 91m. Color
Reparto François Truffaut, Nathalie Baye, Jean Dasté, Jean-Pierre Moulin, Patrick Maléon, Antoine Vitez, Jane Lobre, Serge Rousseau.

«No piense que la ha perdido, piense que ahora ya no la podrá perder. Dedíquele todos sus pensamientos, todos sus actos, todo su amor y verá que los muertos nos pertenecen si nosotros aceptamos pertenecerlos»

Uno de los largometrajes más herméticos, introspectivos y conmovedores de la filmografía truffautiana, basado libremente en los relatos de Henry James Friends of friends, The beast in the jungle y, sobre todo, The altar of the dead, donde el propio realizador se metía en la piel de un huraño periodista de provincias versado en recordatorios necrológicos para auscultar la conciencia maltrecha e insana de un ser ofuscado en perpetuar el recuerdo y el dolor que origina la ausencia de los seres queridos, especialmente el de su difunta esposa. Se trata de un hermoso, aunque desolador poema mortuorio en torno a los mecanismos de la memoria y su complejidad, donde el cineasta galo evidenciaba una vez más su melancólica sensibilidad, una pasión cinefílica tan pletórica como ofuscadora y esa profunda libertad expresiva que siempre caracterizó a su obra. A la perfección de su acabado formal hay que yuxtaponer la excelsitud de su acepción plástica, sin duda, apoyada en la impresionante fotografía de Néstor Almendros, especialmente visible en la iluminación de la capilla poblada de fotografías y velas.

Otras películas sobre NECROLOGÍAS

No gracias, el café me pone nervioso – Lodovico Gasparini (1982)
Closer – Mike Nichols (2004)
Entre esquelas – Adán Martín (2009)

INMOVILISMO (Nueve cartas a Berta)

Actitud de oposición o rechazo a las innovaciones que afecten a lo ya establecido. (google.es)

«El inmovilismo está en marcha y nadie podrá detenerlo»
Edgar Faure (1908-1988) Político, escritor y académico francés

NUEVE CARTAS A BERTA (Nueve cartas a Berta) – 1966

nueve_cartas_a_berta_1966

Director Basilio Martín Patino
Guión Basilio Martín Patino
Fotografía Luis Enrique Torán
Música Carmelo Bernaola
Producción Eco Films/Transfisa
Nacionalidad España
Duración 99m. B/N
Reparto Emilio Gutiérrez Caba, Mary Carrillo, Antonio Casas, Elsa Baeza, Yelena Samarina, Nicolás Perchicot, Iván Tubau, Miguel Palenzuela

«Un intelectual está siempre en riesgo de perder su alma por exceso de saber baldío. No quieras saber más de lo que debes saber»

Uno de los largometrajes más representativos e insignes surgidos del denominado Nuevo Cine Español, donde el debutante Patino lograba hacer extensible a toda su generación la pesadumbre, desilusión e inquietud que su melancólico protagonista experimenta al reincorporarse a su vida familiar y estudiantil tras enamorarse en Londres de la hija de un republicano exiliado. Ubicada en su Salamanca natal, categórico arquetipo de capital provinciana universitaria y semiburguesa, esgrimía la lectura en off de la correspondencia del título para dibujar con naturalismo e incuestionable hondura dramática la represiva e inmovilista mediocridad cotidiana de un ambiente marcado por las contradicciones morales y la carencia de alicientes para encarar el futuro. Veinte años después, el realizador evidenció una capacidad de observación crítica análoga pero pecó de un exceso de ínfulas culturales a la hora de acometer una segunda parte, titulada LOS PARAÍSOS PERDIDOS, donde la tal Berta (protagonizada por Charo López) regresaba a España y sucumbía ante los recuerdos de su infancia.

Otros retratos costumbristas del INMOVILISMO provinciano

Calle Mayor – Juan Antonio Bardem (1956)
La tía Tula – Miguel Picazo (1964)
Ana y los lobos – Carlos Saura (1972)

COLUMPIO (Vivir)

Aparato de entretenimiento formado por un asiento suspendido por dos cuerdas o cadenas de la rama de un árbol o de una armazón de madera o de metal, en el que una persona puede balancearse. (google.es)

«Me gusta estudiar a la gente, aunque sean dos ancianas en un banco o unos niños en los columpios, porque no se lo que es encajar en una situación de la vida diaria»
Michael Jackson (1958-2009) Cantante, compositor y bailarín estadounidense

VIVIR (Ikiru) – 1952

ikiru

Director Akira Kurosawa
Guion Akira Kurosawa, Hideo Oguni y Shinobu Hashimoto
Fotografía Asanazu Nakai
Música Fumio Hayasaka
Producción Toho
Nacionalidad Japón
Duración 142m. B/N
Reparto Takashi Shimura, Nobuo Kaneko, Makoto Kobori, Kumero Urabe, Miki Odagiri, Yoshie Minami, Kyoko Seki, Kamatari Fujiwara.

«Es verdad que la desgracia tiene otro lado bueno, la desgracia enseña al hombre la verdad. El cáncer le abrió a usted los ojos hacia la vida»

Maravilloso drama intimista que denotaba la prematura madurez creativa de su autor y, que, visto hoy en día, constituye una de las obras más perfectas y significativas de la cinematografía nipona, así como un referente fílmico inalterable en la memoria de cualquier cinéfilo que se precie. La tardía y desoladora reorientación vital de un veterano funcionario municipal de Tokio (inconmensurable Takashi Shimura), aquejado de un cáncer de estómago en fase terminal, abarcaba un copioso abanico de temas de marcada profundidad humana a través de un sentido de la misericordia de una apabullante e inusitada serenidad expresiva, tales como el angustioso afán de redención ante la proximidad de la muerte, el vacío espiritual de una existencia entregada al hastío de la rutina laboral o la desagradecida soledad que acompaña el advenimiento de la vejez. Esta compleja, sensible y reflexiva miscelánea de contenidos, servida por medio de un original armazón narrativo, permitía además analizar las carencias de valores del Japón de la posguerra y satirizar la displicencia de su burocracia.

Otras películas donde el personaje protagonista se balancea en un COLUMPIO

Una partida de campo – Jean Renoir (1936)
La casa del ángel – Leopoldo Torre Nilsson (1957)
Orgullo y prejuicio – Joe Wright (2005)

MATRIMONIO (Te querré siempre)

Institución social, que puede adoptar forma religiosa, y que crea un vínculo conyugal entre personas naturales. Este lazo es reconocido socialmente, ya sea por medio de disposiciones jurídicas o por la vía de los usos y costumbres. El matrimonio establece entre los cónyuges —y en muchos casos también entre las familias de origen de estos— una serie de obligaciones y derechos que también son fijados por ley, que varían, dependiendo de cada sociedad. (Wikipedia)

“El matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso; si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde”
León Tolstói (1828-1910) Novelista ruso

TE QUERRÉ SIEMPRE (Viaggio in Italia) – 1954

viaggio

Director Roberto Rossellini
Guion Roberto Rossellini y Vitaliano Brancati
Fotografía Enzo Serafin
Música Renzo Rossellini
Producción Titanus/Italia/Junior/Sveva/SEC/SCG/Ariane
Nacionalidad Italia/ Francia
Duración 79m. B/N
Reparto Ingrid Bergman, George Sanders, Maria Mauban, Anna Proclemer, Natalia Rai, Leslie Daniels, Paul Müller, Françoise Arnoul.

«En ocho años de matrimonio no nos conocemos. En casa todo parecía perfecto, y ahora que estamos lejos de Inglaterra…»

Asistiendo como atónito testigo a las vicisitudes afectivas de un hastiado matrimonio inglés que viaja a Nápoles para resolver los trámites de una herencia, Rossellini rubricó una penetrante disección de los sentimientos afectivos que concomitaba de forma estremecedora con su propia crisis conyugal con Ingrid Bergman. El genial cineasta manejó con efectividad los tiempos muertos, captó con refulgente luminosidad la naturaleza meridional e hizo especial hincapié en un entorno social y cultural pletórico de manifestaciones antropológicas, como el rescate de los amantes petrificados en las ruinas de Pompeya, hasta formalizar un melodrama de profundo calado humano y moral que sorteaba toda concesión folletinesca para ahondar sin reticencias en los elementos alteradores del estado de ánimo de sus protagonistas. Severamente incomprendida en su momento, figura hoy como una de las obras que más han repercutido en el cine moderno, influyendo decisivamente a la Nouvelle Vague y anticipando el realismo anímico que Antonioni divulgaría con su célebre trilogía sobre la incomunicación.

Otras películas que diseccionan la institución del MATRIMONIO

Secretos de un matrimonio – Ingmar Bergman (1973)
Maridos y mujeres – Woody Allen (1992)
Eyes wide shut – Stanley Kubrick (1999)

CUIDADO (Primavera tardía)

Acción de cuidar (preservar, guardar, conservar, asistir). El cuidado implica ayudar a la otra persona, tratar de incrementar su bienestar y evitar que sufra algún perjuicio. También es posible cuidar objetos (como una casa) para impedir que ocurran daños. (definicion.de)

«Sólo quien sabe cuidar lo ajeno puede poseer lo propio»
George Gurdjieff (1866-1949) Filósofo, escritor y compositor armenio

PRIMAVERA TARDÍA (Banshun) – 1949

primavera

Director Yasujiro Ozu
Guión Kôgo Noda y Yasujiro Ozu
Fotografía Yuuharu Atsuta
Música Senji Itô
Producción Sochiku Films
Nacionalidad Japón
Duración 108m. B/N
Reparto Chishu Ryu, Setsuko Hara, Yumeji Tsukioka, Haruko Sugimura, Hohi Aoki, Jun Usami, Kuniko Miyake, Masao Mishima, Yôko Katsuragi.

«El matrimonio no es la felicidad, lo es la creación de una nueva vida juntos, de un nuevo hogar, el vuestro… Esa es la felicidad»

El reencuentro de Ozu con su guionista fetiche Kôgo Noda, con el que no colaboraba desde hacía quince años, coincidió con la primera manifestación de su máxima plenitud expresiva al exteriorizar con asombrosa profundidad emocional las contradicciones sentimentales que afloran en torno a la oposición de una muchacha de Karamura a contraer matrimonio y abandonar la custodia de su viudo padre. Melancólica reflexión sobre el paso del tiempo, aglutinaba los ejes temáticos sobre los que el realizador edificaría su posterior obra (la dolorosa e inevitable disgregación del núcleo familiar o el contraste entre la tradición nipona y la pujante ideología progresista) a través de una sucesión de planos fijos con la cámara a nivel de suelo, punteados con «naturalezas muertas» o algún bellísimo travelling, que, unidos a la portentosa labor de sus intérpretes (Ryu protagonizaría también el exquisito remake que puso punto final a la obra de Ozu en 1962, EL SABOR DEL SAKE) deparaba momentos tan excelsos como la secuencia del teatro «kabuki» o su turbador y alegórico desenlace.

Otras películas sobre el CUIDADO

Adiós a las armas – Frank Borzage (1932)
Tres padrinos – John Ford (1948)
Matar un ruiseñor – Robert Mulligan (1962)