Drama criminal

CUBO (Déjame entrar)

Cuerpo formado por seis caras que son cuadradas. La particularidad de estos cuerpos es que todas las caras son congruentes, están dispuestas de forma paralela y de a pares, y tienen cuatro lados. (definicion.de)
El cubo de Rubik es un rompecabezas mecánico tridimensional inventado por el escultor y profesor de arquitectura húngaro Erno Rubik en 1974 (…)​ Es considerado, en general, el juguete más vendido del mundo. Un cubo de Rubik clásico, posee seis colores uniformes (tradicionalmente blanco, rojo, azul, naranja, verde y amarillo).​ Un mecanismo de ejes permite a cada cara girar independientemente, mezclando así los colores. Para resolver el rompecabezas, cada cara debe volver a quedar en un solo color. (Wikipedia)

«Resulta evidente que se ha olvidado una componente en los estudios cosmológicos. El origen del Universo, como la solución del cubo de Rubik, requiere una inteligencia.»
Fred Hoyle (1915-2001) Astrofísico y matemático británico

DÉJAME ENTRAR (Låt den rätte komma in) – 2008

Director Tomas Alfredson
Guion John Ajvide Lindqvist
Fotografía Hoyte Van Hoytema
Música Johan Söderqvist
Producción EFTI
Nacionalidad Suecia
Duración 115m. Color
Reparto Kåre Hedebrant, Lina Leandersson, Per Ragnar, Henrik Dahl, Karin Bergquist, Peter Carlberg, Ika Nord, Mikael Rahm.

«¿Esto? Es un cubo de rubik. ¿Quieres intentarlo? Mañana me lo devuelves (…) Tienes que completar cada cara con un color. Así…»

Perturbadora adaptación de la novela homónima de John Ajvide Lindqvist, que sorteaba los pretenciosos, remilgados y erótico-pubescentes estereotipos posmodernos que confinan el vampirismo contemporáneo para afianzarse como una de las grandes contribuciones al cine fantástico surgidas a lo largo de la pasada década. Ambientada en un glacial y anodino suburbio de Estocolmo, desarrollaba con laconismo descriptivo y una rigurosa intensidad dramática el furtivo y conmovedor vínculo de afecto, respeto y mutua protección que entabla un introvertido niño de doce años con una andrógina criatura de naturaleza vampírica hasta establecer un lacerante y poético ensamblaje de belleza, ternura y crueldad, presto a deliberar sobre lacras sociales tan alarmantemente enraizadas como el acoso escolar, la pederastia o el alcoholismo. Una película hipnótica, pavorosa y desasosegante, cuyo rotundo éxito internacional no pasó inadvertido para la maquinaria hollywoodiense, que, en tan solo un par de años, ya tuvo preparado su particular remedo transgénico, firmado por Matt Reeves con el mismo título.

Otras películas donde se juega con el CUBO DE RUBIK

Cómo ser John Malkovich – Spike Jonze (1999)
En busca de la felicidad – Gabriele Muccino (2006)
En un mundo mejor – Susanne Bier (2010)

ANATOMÍA (La carne y el demonio)

Ciencia que estudia la estructura de los seres vivos, es decir, la forma, topografía, la ubicación, la disposición y la relación entre sí de los órganos que las componen. (Wikipedia)

«La anatomía es a la fisiología como la geografía es a la historia, describe la escena de los acontecimientos.»
Jean Fernel (1497-1558) Médico, matemático y astrónomo francés

LA CARNE Y EL DEMONIO (The flesh and fiends) – 1960

Director John Gilling
Guion John Gilling y Leon Griffiths
Fotografía Monty Berman
Música Stanley Black
Producción Triad Productions
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 93m. B/N
Reparto Peter Cushing, June Laverick, Renee Houston, Billie Whitelaw, George Rose, Donald Pleasence, Dermot Walsh, Melvyn Hayes

«Antes de comenzar la conferencia de esta mañana, consideremos el Juramento de Hipócrates, el juramento sagrado de nuestra profesión: ‘Prescribiré un régimen para el bien de mis pacientes según mi capacidad y mi juicio y nunca haré daño a nadie’.»

Quizás la obra más redonda de las más de cuarenta películas producidas por el tándem Robert S. Baker/Monty Berman, y, junto a otro sugestivo thriller de horror gótico auspiciado por la Hammer, THE SHADOW OF THE CAT (1961), el mejor largometraje como realizador del espléndido guionista John Gilling, en el que vertía las infames fechorías criminales de dos ruines inmigrantes irlandeses de apellidos Burke y Hare, que, en el Edimburgo de 1827/1828, prosperaron abasteciendo de cadáveres al Dr. Knox para sus enfermizos estudios de anatomía. Con su característica compostura, su talante refinado y plagado de matices actorales, Peter Cushing protagonizaba este incisivo alegato contra la hipócrita, mugrienta y resquebrajada sociedad victoriana, cuya puesta en escena sobresalía por un humor ácido y venenoso, un arrebatador sentido del erotismo y, sobre todo, por un clímax dramático de impoluta depravación, escabrosidad e inmundicia, condicionantes que propiciaron la intervención de la censura en su exhibición norteamericana, donde fue distribuida con el nombre de MANIA.

Otras películas donde se imparten clases de ANATOMÍA

Anatomía a la americana – Thom Eberhardt (1989)
Anatomía – Stefan Ruzowitzky (2000)
Cadáver – Son Derek (2009)

YAKUZA (Sonatine)

Equivalente del crimen organizado; es una mafia japonesa que data del siglo XVII (…) La yakuza moderna ha extendido sus actividades a la corrupción bancaria y política. Esta mafia en 2009, el último año del que se tiene registro, tenía un estimado de 87.900 miembros en Japón. (Wikipedia)

«Quedan tan solo cubiertos por sus taparrabos; de manera orgullosa, muestran al público sus tatuajes, el lenguaje simbólico secreto de la familia yakuza, el código que expresa las cualidades y la jerarquía de cada uno de los integrantes.» (novela Los cerezos negros)
Ernestina Sodi (1960-) Historiadora de arte, escritora, periodista y ex modelo mexicana

SONATINE (Sonatine) – 1993

Director Takeshi Kitano
Guion Takeshi Kitano
Fotografía Katsumi Yanagishima
Música Joe Hisaishi
Producción Bandai/Shochiku/Yamada Right Vision
Nacionalidad Japón
Duración 94m. Color
Reparto Takeshi Kitano, Aya Koukami, Tetsu Watanabe, Ren Osugi, Susuma Terashima, Kenichi Yajima, Masanobu Katsumura, Tonbo Zushi.

«Me parece bien que hagas negocios, pero no olvides pagarnos nuestra parte. Nos debes respeto.»

El éxito internacional de la magistral HANA-BI, FLORES DE FUEGO (1997) permitió que el mercado occidental abriera los ojos a las anteriores películas del mediático y multifacético Takeshi Kitano y descubriera, por tanto, la auténtica génesis de su particular estilismo cinematográfico, cimentado en la antítesis entre la quietud y el fulgor poético de su envoltorio y un particular tratamiento de la violencia de hipocondríaca y gratuita ceremoniosidad. ‘Beat’ Takeshi volvía a meterse en la piel de uno de esos personajes de semblante imperturbable y espíritu apolillado por la melancolía, en esta ocasión un desconsolado jefe de la Yakuza, para reflexionar sobre la soledad, la muerte, la lealtad a unos principios o la fuerza de los códigos de honor a través de un argumento que ondeaba entre la comicidad de unos pasatiempos infantiles de engañosa candidez y la extremada atrocidad de unas trifulcas tan encarnizadas como paródicas. A destacar la conseguida utilización de los tiempos muertos y la elipsis, así como la melodiosa música de Joe Hisaishi, como siempre exquisita.

Otras películas que describen los entresijos de la YAKUZA

Batallas sin honor ni humanidad – Kinji Fukasaku (1973)
Yakuza – Sydney Pollack (1974)
El ángel ebrio – Akira Kurosawa (1948)

PRUEBA (La carta)

Cosa material, hecho, suceso, razón o argumento con que se prueba o se intenta probar que algo es de una determinada manera y no de otra. (google.es)
(en derecho) Todo motivo o razón aportado al proceso por los medios y procedimientos aceptados en la ley para llevarle al juez al convencimiento de la certeza sobre los hechos discutidos en un proceso. Ciertos autores le asignan a la prueba el fin de establecer la verdad de los hechos y no solamente el convencimiento al juez. (Wikipedia)

“La más clara prueba de que existe vida inteligente en otros planetas es que aún no han venido a visitarnos”
Sigmund Freud (1856-1939) Médico neurólogo austriaco de origen judío, padre del psicoanálisis

LA CARTA (The letter) – 1940

Director William Wyler
Guion Howard Koch
Fotografía Tony Gaudio
Música Max Steiner
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. B/N
Reparto Bette Davis, Herbert Marshall, James Stephenson, Gale Sondergaard, Sen Yung, Frieda Inescort, Bruce Lester, Cecil Kellaway.

«Solíamos vernos una o dos veces por semana. Nadie llegó a sospechar nada. Cada vez que nos veíamos me odiaba a mí misma, pero solo vivía pensando en verle de nuevo (…) Era como una persona que padece una grave enfermedad y no quiere recuperarse. En la misma agonía sentía placer.»

Memorable adaptación de la pieza teatral homónima de William Somerset Maugham, a su vez inspirada en un cuento basado en hechos reales e incluido en su libro recopilatorio The casuarina tree, que trataba sobre el tormentoso e incontrolable sentimiento de la pasión adúltera y los poderosos privilegios de la clase alta en asuntos legales a partir del asesinato cometido por la ambiciosa, pérfida y manipuladora esposa del responsable de una plantación de caucho en la colonia anglosajona de Malasia. Un largometraje de una progresión dramática admirable, favorecido por la concienzuda dirección del siempre efectivo Wyler, la talentosa dirección de fotografía de Gregg Toland y unas prominentes interpretaciones a cargo de Herbert Marshall, cuya sobriedad interpretativa ya había sido puesta al servicio de Jean de Limur en la primera versión de la novela (1929), y, cómo no, de la gran Bette Davis, que despedazaba los cánones de belleza establecidos en Hollywood con sus ojos saltones mientras se consolidaba como una rutilante estrella de modales altivos e impetuosa personalidad.

Otras películas en cuyo título reside la PRUEBA incriminatoria del delito

Testigo de cargo – Billy Wilder (1957)
Único testigo – Peter Weir (1985)
La caja de música – Constantin Costa-Gavras (1989)

FERROVIARIO (La bestia humana)

Que trabaja en el ferrocarril o compañía ferroviaria. (google.es)

«El jornal que recibe el obrero es insumido por tres necesidades fundamentales: habitación, alimento y vestido. Ademas, es indispensable que pueda tener una ilusión en la vida, y para ello es necesario que tenga un superávit en su presupuesto, para hacer economías, si lo desea, o para gastarlo en los placeres que apetezca. Esto, hablando relativamente del problema concreto de vosotros los ferroviarios. Pero no por ser obreros del riel dejáis de ser argentinos.»
Marcelo T. de Alvear (1868-1942) Político y presidente argentino

LA BESTIA HUMANA (La bête humaine) – 1938

Director Jean Renoir
Guion Jean Renoir
Fotografía Curt Courant
Música Joseph Kosma
Producción Paris Film
Nacionalidad Francia
Duración 100m. B/N
Reparto Jean Gabin, Simone Simon, Fernand Ledoux, Jean Renoir, Jacques Berlioz, Gérard Landry, Marcel Pérès, Jenny Hélia, Colette Regis

«Cuando tomo alcohol me vuelvo loco. Creo que estoy pagando la culpa de los otros: de los padres, de los abuelos que bebieron, generaciones y generaciones de borrachos que me han podrido la sangre.»

Impresionante adaptación de la novela homónima de Émile Zola, posteriormente revisada por Fritz Lang en la estimable DESEOS HUMANOS (1954), que emerge como uno de los largometrajes más efusivos, fascinadores y audaces dimanados de la cinematografía francesa de los treinta. Este trágico y adusto drama de turbias emociones sobre el estigma de los celos y el delirio pasional, ubicado en época contemporánea dentro del mundo de los ferrocarriles, constituye además una cruda crónica social sobre la supervivencia laboral del proletariado, mostrada con un realismo poético abrumador, un temperamento dramático sin mácula y una tremenda potencia visual. El espíritu naturalista del escritor galo y su particular visión pesimista de la naturaleza humana fueron captados a la perfección por Renoir, quien, además, consiguió inmortalizar la enigmática belleza de Simone Simon y exprimir el portentoso talento interpretativo del insigne Jean Gabin al servicio de un atormentado ferroviario con brotes esquizofrénicos, sin lugar a dudas, uno de los personajes más recordados de toda su carrera.

Otras películas protagonizadas por un FERROVIARIO

La rueda – Abel Gance (1923)
El ferroviario – Pietro Germi (1956)
El tren – John Frankenheimer (1964)