Cine mudo

COLECTIVISMO (La huelga)

Doctrina política y social que defiende la propiedad comunal de los bienes y medios de producción. A lo largo de la historia se han registrado numerosas actividades colectivistas, pero hasta el siglo XVIII no hubo una teorización de las mismas (…) Las sociedades colectivistas son aquellas en las que se percibe una interdependencia de sus miembros y donde prima el bienestar del grupo sobre el individuo, es decir, la consecución de los objetivos grupales sobre los individuales. La valía del individuo radica en cómo contribuye a la sociedad. (Wikipedia)

“No considere a los colectivistas como idealistas sinceros pero engañados. La propuesta de esclavizar a algunos hombres por el bien de otros no es un ideal; la brutalidad no es idealista, no importa cuál sea su propósito. Nunca diga que el deseo de hacer bien por la fuerza es un buen motivo. Ni la impetuosidad ni la estupidez son buenos motivos.”
Ayn Rand (1905-1982) Filósofa y escritora estadounidense de origen ruso

LA HUELGA (Stachka) – 1924

Director Sergei M. Eisenstein
Guion Sergei M. Eisenstein, Grigori Alexandrov y Valeri Pletnyov
Fotografía Eduard Tissé, Vasili Khvatov y Vladimir Popov
Producción Goskino/Moscú Proletkult
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 81m. B/N
Reparto Aleksandr Antonov, Mikhail Gomorov, Maksim Straukh, Ivan Ivanov, Yudif Glizer, Grigori Aleksandrov, Ivan Klyukvin, Boris Yurtsev.

«La fuerza de la clase obrera es la organización. Sin organización de masas, el proletario es nada. Organizado lo es todo. Estar organizado significa unidad de acción, unidad de actividades prácticas.»

El cineasta soviético más ilustre de la historia del cine proyectó un grandioso ciclo marxista-leninista sobre la lucha revolucionaria titulado Hacia la dictadura (del proletariado), que acabaría abandonando para centrarse exclusivamente en su quinto episodio, el cual se convertiría no sólo en su ópera prima sino en el embrionario núcleo ilustrativo de su posterior obra. La insurrecta maniobra huelguística de los trabajadores de una importante empresa metalúrgica en 1912 sirvió para componer un glorioso enaltecimiento a la poderosa capacidad de alianza, coordinación y actuación de la clase obrera, conducido a través de un exaltado ritmo narrativo e imbuido por un aliento épico de lo más absorbente. El filme, auspiciado por el Proletkult moscovita, cedió el protagonismo al colectivo en perjuicio del héroe individual, y, además, ejerció como banco de pruebas para las experimentales teorías eisensteinianas sobre el montaje, culminando éstas con un excitable desenlace que alternaba la atroz represión de los obreros por las tropas zaristas con imágenes de reses degolladas en un matadero.

Otras películas imbuidas por el espíritu del COLECTIVISMO

El pan nuestro de cada día – King Vidor (1934)
Todos a casa – Luigi Comencini (1960)
Cuando pasan las cigüeñas – Mikhail Kalatozov (1957)

FRENTE (Armas al hombro)

Zona donde se combate en una guerra. (Larousse Editorial)
Frente de operaciones es la línea más o menos regular que resulta de unir las cabezas de las columnas que avanzan hacia sus respectivos objetivos. En un conflicto armado, un frente es una frontera reivindicada por fuerzas opuestas.​ El término contrario es retaguardia. (Wikipedia)

«El enemigo no debe conocer donde intentaré presentar batalla. Pues si él no sabe donde intento batallar, debe hacer preparativos en muchos lugares diferentes. Y cuando él se prepara en muchos lugares, aquellos con los que tendré que luchar serán menos. Si se prepara en el frente, su retaguardia será débil, y si prepara su retaguardia, su frente será frágil. Si refuerza su izquierda, su derecha será vulnerable, y si refuerza su derecha, le quedarán pocas tropas para la izquierda. Y si envía tropas a todas partes, será débil en todas partes.» (libro El arte de la guerra)
Sun Tzu (544 a.C.-496 a.C.) General, estratega militar y filósofo chino

ARMAS AL HOMBRO (Shoulder arms) – 1918

Director Charles Chaplin
Guion Charles Chaplin
Fotografía Roland Totheroh
Producción First National
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 46m. B/N
Reparto Charles Chaplin, Edna Purviance, Sidney Chaplin, Henry Bergman, Albert Austin, Tom Wilson.

«Paz en la tierra. Buena voluntad para toda la humanidad.»

A pesar de la firme oposición de la First National, Chaplin logró llevar a cabo su ansiado proyecto de plasmar la iniquidad del heroísmo y la violencia irracional que desencadenan todas las guerras, consiguiendo un lúcido alegato antibelicista enfocado, claro está, desde una óptica cómica, surrealista y reconfortantemente enternecedora. La repentina siesta que convertía al sempiterno Charlot en un torpe soldado raso estadounidense enviado al frente bélico se acababa transformando en una pesadilla paródica, humanista y denunciadora, cuyo propósito no era otro que evidenciar la inutilidad de alcanzar la gloria por medio de esa insania colectiva que, en aquella precisa coyuntura, dominaba la Primera Guerra Mundial. Numerosas embestidas de diferentes organizaciones de signo patriótico no impidieron que este chispeante vendaval de gags antológicos alcanzara un entusiasta triunfo de crítica y público (especialmente a raíz del ambiente pacifista que floreció ese mismo año tras la firma del armisticio) que, a la postre, significaría un acicate crucial en la carrera de su polifacético autor.

Otras comedias ambientadas en el FRENTE bélico

La gran guerra – Mario Monicelli (1959)
La vaquilla – Luis García Berlanga (1985)
Tropic thunder – Ben Stiller (2008)

CERA (El hombre de las figuras de cera)

Sustancia sólida, blanca o amarilla, fundible e insoluble en agua, de origen animal, vegetal o mineral, que es muy maleable y tiene diversos usos. (google.es)
Un museo de cera exhibe figuras y objetos modelados con cera. Lo que hace verdaderamente populares a los museos de cera es la recreación de personajes populares del espectáculo, la política y el deporte en sus poses más características. Las técnicas de fabricación y la incorporación de detalles hacen que las figuras alcancen gran realismo. (Wikipedia)

“Los pueblos son una cera blanda; todo depende de la mano que les imprime el sello.”
Edouard Laboulaye (1811-1883) Jurista y político francés

EL HOMBRE DE LAS FIGURAS DE CERA (Das wachsfigurenkabinett) – 1924

Director Paul Leni
Guion Henrik Galeen
Fotografía Helmar Lerski
Producción Neptune/Film A.G.
Nacionalidad Alemania
Duración 83m. B/N
Reparto Emil Jannings, Conrad Veidt, Werner Krauss, William Dieterle, Olga Belajeff, John Gottowt, Gottfried John, Ernst Legal.

«¿Puedes escribir historias terroríficas sobre estas figuras de cera?»

Poética plasmación de horrores mundanos en distintas fases históricas, que no sólo supone la última y mejor película alemana de su autor, sino que además perdura como una de las manifestaciones más gloriosas y peculiares del expresionismo cinematográfico. La cinta fragmentaba su contenido en tres episodios protagonizados por el califa Haroun Al Raschid, el zar Iván el Terrible y el asesino Jack el Destripador, fantaseados por un joven escritor contratado por el museo de figuras de cera para escribir unas historietas publicitarias sobre ellos. Palpitante e ilustrativo testimonio del intranquilo deterioro político-social que amenazaba al pueblo germano de la época tras el Tratado de Versalles, sobresalía por las delirantes actuaciones de tres grandes monstruos de la escena expresionista -Jannings, Veidt y Krauss-, así como por una condición plástica fundamentada tanto en la pulcritud de su iluminación como en la estilizada creatividad de sus decorados y sus sinuosos armazones arquitectónicos, ideados ambos por el propio Leni y el pintor Fritz Maurischat.

Otras películas ambientadas en un MUSEO DE CERA

Los crímenes del museo de cera – André de Toth (1953)
Terror en el museo de cera – Georg Fenady (1973)
Waxwork: Museo de cera – Anthony Hickox (1988)

VIENTO (El viento)

Flujo de gases a gran escala. En la Tierra, el viento es el movimiento en masa del aire en la atmósfera en movimiento horizontal (…) El viento se puede producir en diversas escalas: desde flujos tormentosos que duran decenas de minutos hasta brisas locales generadas por el distinto calentamiento de la superficie terrestre y que duran varias horas, e incluso globales, que son el fruto de la diferencia de absorción de energía solar entre las distintas zonas geoastronómicas de la Tierra. (Wikipedia)

«El lago parece mar, el viento sirve de abrigo; todo se vuelve a inventar si lo comparto contigo. La única prisa es la del corazón; la única ofensa, tener testigos.» (canción Te conozco)
Silvio Rodríguez (1946-) Cantautor, guitarrista y poeta cubano

EL VIENTO (The wind) – 1928

Director Victor Sjöstrom
Guion Frances Marion
Fotografía John Arnold
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 88m. B/N
Reparto Lillian Gish, Lars Hanson, Montagu Love, Dorothy Cummings, William Orlamond, Edward Earle, Carmencita Johnson, Laon Ramon.

«Esta la historia de una mujer que entró en los dominios de los vientos.»

Ilustre adaptación de la novela homónima de Dorothy Scarborough, que constituye una de las cumbres del último período del cine mudo pese al sonoro batacazo comercial que obtuvo en el momento de su estreno. El desigual enfrentamiento del ser humano contra la hostilidad de su entorno, máxima temática del realizador sueco, encontraría en las desérticas tierras californianas de Mojave el escenario ideal para describir con poderosa fuerza dramática el tormentoso despertar a las inflexibles miserias cotidianas de una cándida muchacha virginiana, coaccionada a vivir en la pobreza junto a un hombre al que no ama. El viento del título, categórico condicionante del desequilibrio psicológico de los personajes, se erigía en el auténtico protagonista de un largometraje envuelto en una atmósfera de embelesadora irrealidad y galvanizado con un sentido plástico sublime, cuyo único pero radicaba en un edulcorado e incongruente epílogo impuesto por los exhibidores. Antológica y sutil interpretación de Lillian Gish, en su opinión, la mejor de cuantas desempeñó a lo largo de su brillante carrera.

Otras películas con un decisivo protagonismo del VIENTO

El héroe del río – C.Reisner y B.Keaton (1928)
La hija de Ryan – David Lean (1970)
El caballo de Turín – Béla Tarr y Ágnes Hranitzky

MALDITISMO (La reina Kelly)

Condición de maldito (que va contra las normas establecidas). (RAE)
Se engloba bajo este concepto a todos los escritores considerados como una amenaza para la moral de su época porque escriben sobre temas que se tienen por obscenos, blasfemos o que hacen apología del mal, pero a menudo suelen ser los renovadores del lenguaje, las costumbres y la cultura en general. (trazegnies.arrakis.es)

«Desde el comienzo, la cinta estuvo rodeada de un halo de malditismo que perdura más de cuarenta años después: accidentes, muertes extrañas, sucesos inexplicables… Y todo mucho antes de que se hicieran las actuales campañas de marketing en este sentido. ¿Realidad o leyenda?» (sobre El exorcista)
Nacho López Llandres (1981-) Periodista español

LA REINA KELLY (Queen Kelly) – 1929

Director Erich Von Stroheim
Guion Erich Von Stroheim
Fotografía Paul Ivano y Gordon Pollock
Música Adolf Tandler
Producción Gloria Swanson Pictures
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 101m. B/N
Reparto Gloria Swanson, Walter Byron, Seena Owen, Sidney Bracey, Tully Marshall, Wilhelm von Brincken, Sylvia Ashton, Wilson Benge.

«¿No has amado nunca a nadie, Kelly?»

La amenazante llegada del sonoro, unida a la incompatibilidad profesional entre el excesivo realizador y Gloria Swanson, que protagonizaba y producía la película con el capital de su amante y futuro político Joseph R. Kennedy, acabaron por abortar esta imaginable obra maestra y, lo que es mucho peor, terminaron por hundir la carrera de uno de los más desmesurados e intransigentes creadores de la historia del cine. Aunque en su momento, contradiciendo el deseo del cineasta, se distribuyera por Europa con pésimos resultados un nefasto montaje del mutilado e inconcluso material, posteriores restauraciones han permitido inmortalizar su pasmosa brillantez y modernidad en la descripción feroz y provocadora de la depravación y vetustez de la alta sociedad europea, que se servía de la azarosa historia de amor entre una joven novicia huérfana y un veleidoso príncipe prometido con la monarca del imaginario reino de Kronberg para dar rienda suelta a las impúdicas obsesiones temáticas de su autor, poner a prueba su audaz hendidura psicológica y manifestar su imponente fuerza visual.

Otras películas rodeadas por un halo de MALDITISMO

El mundo sigue – Fernando Fernán Gómez (1963)
Cabeza borradora – David Lynch (1977)
Arrebato – Iván Zulueta (1980)