ODIO (El mundo sigue)

Sentimiento de profunda antipatía, disgusto, aversión, enemistad o repulsión hacia una persona, cosa, o fenómeno, así como el deseo de evitar, limitar o destruir a su objetivo (…) El odio se describe con frecuencia como lo contrario del amor o la amistad. El odio puede generar aversión, sentimientos de destrucción, destrucción del equilibrio armónico y ocasionalmente autodestrucción (…) El odio no es justificable desde el punto de vista racional porque atenta contra la posibilidad de diálogo y construcción común. https://es.wikipedia.org/wiki/Odio

“El odio es una sombra negra y alargada. En muchos casos, ni siquiera quien lo siente sabe de dónde le viene. Es un arma de doble filo. Al mismo tiempo que herimos al contrincante nos herimos a nosotros mismos. Cuanto más grave es la herida que le infligimos, más grave es la nuestra. El odio es muy peligroso. Y, una vez que ha arraigado en nuestro corazón, extirparlo es una tarea titánica”
Haruki Murakami (1949-) Escritor japonés

EL MUNDO SIGUE (El mundo sigue) – 1963

mundo

Director Fernando Fernán Gómez
Guión Fernando Fernán Gómez
Fotografía Emilio Foriscot
Música Daniel J. White
Producción Ada Films
Nacionalidad España
Duración 124m. B/N
Reparto Fernando Fernán Gómez, Lina Canalejas, Gemma Cuervo, Agustín González, Milagros Leal, Francisco Pierrá, María Luisa Ponte.

“La deshonra es como el aceite, que se extiende y acaba ensuciando con su mancha todo lo que está cerca”

Lacerante adaptación de la novela homónima de Juan Antonio de Zunzunegui que persiste como el título maldito por antonomasia de la cinematografía española, además del trabajo de corte dramático más rotundo y significativo en la filmografía de su realizador, guionista y protagonista. Imbuido por un matiz naturalista de esperpéntico tremendismo y una poderosa carga sexual, el film ofrecía una severa estampa de la sociedad española de la época al describir con rabiosa enjundia la problemática cotidiana que abrumaba a una familia de clase media-baja radicada en el barrio madrileño de Maravillas y marcada por el irreprimible odio recíproco que alimentan dos hermanas de distinta conducta personal, social y amatoria. La claridad con la que se abordaban cuestiones hasta entonces poco menos que prohibitivas como el libertinaje, el aborto o el adulterio, unida al sarcasmo que chapoteaban otros temas como la beatería o la deshonestidad de la crítica artística, motivó la severa intervención de la censura en una cinta determinada por el desgarrado brío de sus interpretaciones.

Otras películas sobre el ODIO

Odio entre hermanos – Joseph L. Mankiewiz (1949)
¿Qué fue de Baby Jane? – Robert Aldrich (1962)
La guerra de los Rose – Danny De Vito (1989)

8 comments

  1. Con estas películas españolas censuradas siempre me pregunto si existen versiones alternativas, nuevos montajes con las partes que, en su día, fueron censuradas. Además de la indudable calidad cinematográfica de películas como ésta, tenemos un valor añadido: el ser capaces de proponer una historia tan profunda y con tantos elementos controvertidos para aquella época. Me ha venido a la cabeza otra película sobre el odio, que vi en su día cuando vivía en Francia, “La Haine”, de la que veo que te ocupaste hace tiempo. Saludos

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    1. Si no la has visto y tienes oportunidad de hacerlo, no lo dudes. Creo que todavía esta semana puedes verla en los Verdi de Madrid. Estoy convencido que me lo agradecerás, Raúl. Se trata de mi película española preferida y una de las diez películas de mi vida. Un abrazo.

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  2. Drama negro y desgarrado, a la vez que crónica inmisericorde de una envilecida España, la de aquellos momentos, de la que el cine franquista prefería dar el lado más fotogénico y maquillado Sin embargo, la película que nos ocupa elimina esa superficie para dejarnos ver cómo se mueven y debaten seres atrapados en la desdicha y definidos por sus miserables comportamientos (aquí, el film se ceba), filmados sin concesiones a través de un cristal aumentativo y ennegrecido que consigue en su detallista crudeza lacerar al espectador con las afiladas aristas del relato.
    Junto a “EL EXTRAÑO VIAJE” (que Fernán Gómez rodó a continua­ción), constituyen dos obras fundamentales tanto en la trayectoria de su autor como en el panorama del cine español de la década de los sesenta del pasado siglo, así como tristes ejemplos de cómo la censura con sus determi­nantes clasificaciones, aliada con la estrechez de miras de los distribuidores, conseguían relegar a la oscuridad de las estanterías o a retrasados estrenos fantasma algunos de los títulos más importantes del cine español que se hacía entonces.
    Un saludo.

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    1. Afortunadamente podemos degustarla ahora en toda su plenitud y complejidad. Un film negro, negrísimo, pero absolutamente brillante en todos sus apartados. Además, Fernán Gómez demuestra su grandeza como actor y realizador. Una obra maestra.

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  3. Para mí ha sido todo un descubrimiento. He podido verla estos días en esa buena iniciativa de estrenarla en las salas de cine, cincuenta años después de su estreno fantasma y con una nueva copia restaurada. Es una película bofetada, un melodrama exacerbado lleno de análisis interesantes y con una galería de actores de quitarse el sombrero. Ay, ese Madrid que sale reflejado. Y sobre todo me ha fascinado la manera en cómo Fernando Fernán Gómez cuenta esta historia (además de reservarse un papel complejo, el camarero ludópata y padre de familia Faustino). ¡Y qué maravilloso uso se hace de las escaleras como elemento narrativo!

    Besos entusiasmados
    Hildy

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    1. Siempre me sentí atraído por esta película. Su condición de film maldito y mi especial afición a los dramas desaforados resultaban razones básicas para que la tuviera encabezando mi lista de películas pendientes de los sesenta. Hace ahora ya más de diez años la programaron en la Filmoteca de la Generalitat e imagínate el disgusto que me llevé cuando, después de sufrir una espantosa caravana en coche (vivo a unos 50 Km. de Barcelona) no me dejaron entrar a la sesión por llegar tres o cuatro minutos tarde. Por fortuna, dos o tres años más tarde volvieron a programarla y ahí ya no se me escapó, convirtiéndose “ipso facto” en una de las películas de mi vida. Besos tan entusiasmados como los tuyos, Hildy.

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