Autor: antoniomartingarcia

AUTOPSIA (El hombre del cráneo rasurado)

Procedimiento médico que emplea la disección, con el fin de obtener información privada anatómica sobre la causa, naturaleza, extensión y complicaciones de la enfermedad que sufrió en vida el sujeto y que permite formular un diagnóstico médico final o definitivo para dar una explicación de las observaciones clínicas dudosas y evaluar un tratamiento dado. (Wikipedia)

“Me hago la autopsia a mí mismo. Sin piedad. Me tumbo en la mesa del quirófano y examino todos mis sentimientos y mis recuerdos con la esperanza de que la culpa sea también mía, de que me haya equivocado, de que no haya amado a Anna, de que no la haya amado lo suficiente, de que no haya sido lo bastante hábil o astuto…Porque quizá necesitemos también astucia para el amor.” (novela El último encuentro)
Sándor Márai (1900-1989) Novelista, periodista y dramaturgo húngaro

EL HOMBRE DEL CRÁNEO RASURADO (De man die zijn haar nort liet knippen) – 1965

Director André Delvaux
Guion André Delvaux y Anna De Pagter
Fotografía Ghislain Cloquet
Música Frédéric Devreese
Producción BRT/Ministerie van Nationale Opvoeding en Kultur
Nacionalidad Bélgica
Duración 91m. B/N
Reparto Senne Rouffaer, Beata Tyszkiewicz, Hector Camerlynck, Hilda Van Roose, François Bernard, Hilde Uitterlinden, Paul Jongers.

«Sin querer ofender a los médicos, la profesión de barbero es también un arte. Estamos más cerca de las personas. Piel contra piel, por así decirlo.»

Gracias al afable patrocinio de la televisión de su país, André Delvaux inició su particular andadura por los confines que delimitan lo real de lo imaginario con esta personal y atrayente regeneración cinematográfica de la novela homónima de Johan Daisne, donde exponía con asombrosa precisión narrativa el arrebatador y platónico enajenamiento amoroso de un maduro abogado por la más radiante de sus alumnas. Partiendo de un planteamiento argumental tan crudo como objetivo, la película avanzaba de forma gradual e inexorable hacia un territorio dominado por un turbador, poético y velado onirismo -contorno que en adelante cimentaría la potestad artística del cineasta belga-, ilustrado en unas hermosas imágenes fotografiadas por Ghislain Cloquet. Momentos tan explícitos e inquietantes como la sesión en el barbero o la autopsia de un cadáver ingresarán para siempre en la memoria del buen cinéfilo y lo impulsarán a apreciar para siempre la excepcional categoría que en su momento se le negó a este fascinante y atemporal drama psicológico, cuya fría acogida propició el exilio de su autor a Francia.

Otras películas que contienen una AUTOPSIA

La espada negra – Francisco Rovira Beleta (1976)
El silencio de los corderos – Jonathan Demme (1991)
La autopsia de Jane Doe – André Øvredal (2016)

CAMPAÑA (El último hurra)

Conjunto de actos que se dirigen a conseguir un fin determinado, p. ej. de tipo político, económico o publicitario. (2005 Espasa-Calpe)
Una campaña política o campaña electoral es un esfuerzo organizado llevado a cabo para influir en la decisión de un proceso en un grupo. En las democracias, las campañas a menudo se refieren a las campañas electorales, donde representantes son escogidos o se decide un referéndum. Una campaña política también incluye esfuerzos para alterar la política o ideología de cualquier institución. (Wikipedia)

«Los pactos son necesarios a veces, las mentiras en campaña nunca, salvo para ganar votos.»
Albert Rivera (1979-) Jurista y político español

EL ÚLTIMO HURRA (The last hurrah) – 1958

Director John Ford
Guion Frank S. Nugent
Fotografía Charles Lawton Jr.
Música Miklos Rozsa
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 121m. B/N
Reparto Spencer Tracy, Jeffrey Hunter, Dianne Foster, Basil Rathbone, Donald Crisp, Pat O’Brien, James Gleason, John Carradine, Jane Darwell.

«Yo solo trato de ser una cosa: el alcalde. Y eso requiere a veces un poco de diplomacia, claro está. El único secreto, Maeve, está en saber lo que la gente quiere… Y luego, hay que decidirse. Primero se promete una cosa y segundo se cumple lo prometido.»

Enérgica adaptación de la novela homónima de Edwin O’Connor que daba fe de la enésima y postrera campaña electoral del anciano alcalde demócrata de origen irlandés de una localidad de Nueva Inglaterra. El contraste entre la tradicional política populista y la nueva tendencia mediática y manipuladora ejercía como principal soporte temático para articular una amarga, vigente y perspicaz disquisición sobre la derrota, cuya fluctuación entre el drama social y la aguda comedia costumbrista era impregnada por un tono eminentemente crepuscular, donde, al igual que en el resto de la egregia obra fordiana, se palpaba una atmósfera de absoluta dignidad, contención y nostalgia por el fenecimiento de una época que la implacable civilización moderna persistía en extinguir. La figura del impetuoso pero entrañable protagonista, en cierto modo inspirada en el alcalde bostoniano y gobernador del estado de Massachusetts James M. Curley, quedó noblemente inmortalizada gracias al buen hacer interpretativo de un Spencer Tracy pletórico de orgullo, coraje y humanidad

Otras películas que documentan los entresijos de una CAMPAÑA política

El mejor hombre – Franklin J. Schaffner (1964)
El candidato – Michael Ritchie (1972)
Ciudadano Bob Roberts – Tim Robbins (1992)

RUINDAD (La golfa)

Mezquindad o maldad propias de la persona ruin. (google.es)

“Los hombres necesitan siempre de un hazmerreír para eclipsarse a sí mismos la propia ruindad de sus barros.»
Miguel Delibes (1920-2010) Novelista español

LA GOLFA (La chienne) – 1931

Director Jean Renoir
Guion Jean Renoir y André Girard
Fotografía Théodore Sparkuhl
Producción Braunberger-Richebé/Les Films Jean Renoir
Nacionalidad Francia
Duración 91m. B/N
Reparto Michel Simon, Janie Marese, Georges Flamant, Roger Gaillard, Romain Bouquet, Pierre Desty, Mlle Doryans, Lucien Mancini, Magdeleine Bérubet.

«Él es un buen tipo, tímido, de mediana edad y muy inocente. Posee una cultura intelectual y sentimental superior al ambiente en que se mueve, por lo que le consideran un imbécil. Ella es una muchacha con cierto encanto un tanto vulgar. Siempre es sincera, miente continuamente.»

A modo de introducción metafórica, una pequeña función de títeres nos presenta al trío protagonista del drama social con envites psicológicos que vamos a presenciar, donde seremos testigos de la ruin y humillante degradación moral de un pusilánime cajero aficionado a la pintura, que, cercano ya a la vejez, descubre por primera vez la pasión amorosa con el rastrero encanto de una joven de mala vida, embelesada a su vez por la chulería de un rufián sin escrúpulos. La ilusión de Jean Renoir por proseguir su personal concepción naturalista con esta adaptación homónima de la novela de Georges de la Fouchardière, proyecto que hacía un par de años que acariciaba, terminó por convertirse en un resonante fiasco comercial, causado por la sordidez del argumento y la severa negligencia de la productora, que privó a su autor de contar con su actriz preferida, Catherine Hessling, para después lanzarla publicitariamente de forma pésima. Este inmortal clásico del realismo poético francés, quizás algo perjudicado por el paso del tiempo, reverdeció incluso mejorado por Fritz Lang en 1945 bajo el título de PERVERSIDAD.

Otras películas ambientadas en un entorno de RUINDAD

El cuervo – Henri-Georges Clouzot (1943)
La caza – Carlos Saura (1965)
Yo vigilo el camino – John Frankenheimer (1970)

PRINCESA (Vacaciones en Roma)

Hija de un rey, femenino de príncipe (hijo varón del monarca) (…) Las esposas de los príncipes también se denominan princesas; por ejemplo, la esposa del príncipe Alberto II de Mónaco es la princesa Charlene (…) En los cuentos infantiles tradicionales es común que entre sus protagonistas figuren bonitas princesas o que se conviertan en princesas luego de una vida modesta y sacrificada, al casarse con un príncipe como por ejemplo en el cuento “La Cenicienta”. (deconceptos.com)

«La princesa está triste… ¿Qué tendrá la princesa? Los suspiros se escapan de su boca de fresa, que ha perdido la risa, que ha perdido el color.» (poema Sonatina)
Rubén Darío (1867-1916) Poeta, periodista y diplomático nicaragüense

VACACIONES EN ROMA (Roman holiday) – 1953

holliday

Director William Wyler
Guion Ian McLellan Hunter y John Dighton (Dalton Trumbo)
Fotografía Henri Alekan y Franz Planer
Música Georges Auric
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 114m. Color
Reparto Gregoty Peck, Audrey Hepburn, Eddie Albert, Margaret Rawlings, Paolo Carlini, Hartley Power, Tullio Carminati, Harcourt Williams.

«Si no fuera porque considero que soy esclava del deber, de mi país y de mi rango esta noche no hubiese vuelto… y tal vez nunca.»

Ensoñadora comedia romántica que significó la presentación internacional de una de las más delicadas y encantadoras actrices de la historia del cine: Audrey Hepburn. Tras haber actuado en algunos films como secundaria, la joven actriz británica de rostro angelical y extremada delgadez trastocó los cánones de estética y feminidad al deslumbrar con su sofisticación y elegancia en un cautivador cuento de hadas que hurgaba en los caprichos de la providencia para describir el fugaz idilio que vive una dulce e ingenua princesa europea con un corresponsal norteamericano durante su visita oficial a la Ciudad Eterna. A pesar de no ser un reputado especialista en el género, William Wyler volvió a lucir su refinado y privativo clasicismo al alternar con entusiasmo, vivacidad y un gran sentido del ritmo los momentos de intensidad dramática con otros de un ingenioso sentido del humor, utilizando además con gran habilidad la belleza e inmortal aureola de misterio de los escenarios naturales romanos. Magnífico guion de Dalton Trumbo, por aquel entonces implicado en la ‘caza de brujas’ (de ahí la tapadera Hunter/Dighton), y refinado vestuario a cargo de Edith Head.

Otras películas protagonizadas por una PRINCESA

Ámame esta noche – Rouben Mamoulian (1932)
Piel de asno – Jacques Demy (1970)
La princesa prometida – Rob Reiner (1987)

DIGNIDAD (Pelle, el conquistador)

Cualidad del que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad, seriedad y con respeto hacia sí mismo y hacia los demás y no deja que lo humillen ni degraden. (google.es)

“La dignidad es el respeto que una persona tiene de sí misma y quien la tiene no puede hacer nada que lo vuelva despreciable a sus propios ojos.”
Concepción Arenal (1820-1893) Escritora española

PELLE, EL CONQUISTADOR (Pelle erobreren) – 1987

Director Bille August
Guion Bille August
Fotografía Jörgen Persson
Música Stefan Nilsson
Producción Per Holst Film./Svensk Film./Danmarks Radio/Panorama Film/De Danske Film/SID.
Nacionalidad Dinamarca/ Suecia
Duración 157m. Color
Reparto Pelle Hvenegaard, Max Von Sydow, Eris Paaske, Björn Granath, Astrid Villaume, Morten Jorgensen, Axel Strobye, Troels Asmussen.

«Tendrás que irte sin mí, Pelle. No tengo fuerzas para viajar más. Soy demasiado viejo. Demasiado viejo. No tengo futuro, ¿lo entiendes?»

El académico menester como guionista y realizador de Bille August se dio a conocer a nivel internacional con esta esmerada y prudencial adaptación del clásico homónimo de la literatura nórdica (más bien del primer tercio de la novela) escrito por Martin Andersen Nexö a partir de diversas remembranzas autobiográficas. El despertar a los sinsabores del mundo adulto de un niño sueco en el sórdido y vejatorio entorno cotidiano-laboral de la granja danesa en la que trabaja junto a su derrotado progenitor, secundado por la discrepancia de caracteres e intereses entre ambos, actuaban como los dos ejes temáticos de interés sobre los que se sustentaba un dramático y costumbrista fresco social transmitido con frialdad narrativa y fastuosa solidez plástica a partir de una sabia alternancia entre el registro áspero y el emotivo. Max Von Sydow insistía en rozar la excelencia interpretativa y Pelle Hvenegaard aprovechaba una cortesía del destino para bordar el protagonista principal de una novela que entusiasmaba a su madre (de ahí su homonimia) y propugnaba la necesidad de preservar la dignidad ante las más adversas circunstancias.

Otras películas que tratan sobre la DIGNIDAD desde diversas perspectivas

La sal de la tierra – Herbert J. Biberman (1954)
La estrategia del caracol – Sergio Cabrera (1993)
Lo que queda del día – James Ivory (1993)