DETENCIÓN (Guardias y ladrones)

Medida cautelar personal que consiste en la privación temporal de la libertad ambulatoria ordenada por una autoridad competente. Tiene como finalidad la que establece la ley que, normalmente, consiste en la puesta a disposición de una persona ante el juez. Entre las causas que dan lugar a la detención se encuentran haber cometido un delito o ser sospechoso de ello, quebrantado su condena, fugado estando detenido o en prisión preventiva, o porque de otra manera su comparecencia judicial se pudiere ver demorada o dificultada. http://es.wikipedia.org/wiki/Detenci%C3%B3n

“Lo bueno de ser detenido en Canadá es que es como estar en un Days Inn, es muy limpio y muy agradable” Bill Ayers (1944-) Educador teórico estadounidense

GUARDIAS Y LADRONES (Guardie e ladri) – 1951

guardias

Director Mario Monicelli y Steno
Guión Mario Monicelli, Steno, Aldo Fabrizi, Vitaliano Brancati, Ennio Flaiano y Ruggero Maccari
Fotografía Mario Bava
Música Alessandro Cicognini
Producción De Laurentiis/Golden Film/Lux Film/Ponti
Nacionalidad Italia
Duración 109m. B/N
Reparto Totó, Aldo Fabrizi, Pietro Carloni, Aldo Giuffré, Ernesto Almirante, Mario Castellani, Carlo Delle Piane, Rossana Podestá, William Tubbs

“¿A qué viene este discurso sobre antipatía y simpatía? No olvides que yo soy el guardia y tú el ladrón”

Sexta de las siete colaboraciones entre Monicelli y Stefano Vanzina, alias Steno, y uno de los más chispeantes pináculos de la comedia costumbrista italiana cultivada a lo largo de los cincuenta, donde el inefable Totó y el todoterreno Fabrizi brindaban un duelo actoral colmado de dinamismo y gesticulante espontaneidad al interpretar, respectivamente, a un verboso ladronzuelo de turistas y al modesto policía local romano que ha de detenerlo a contrarreloj sino quiere echar al traste sus treinta años de antigüedad en el cuerpo. Desde su trepidante preludio a modo de parodia del “slapstick” americano hasta un desenlace absolutamente brillante, sensible y enternecedor, que conforma en sí mismo un canto al honor, a la solidaridad y a la tolerancia, la película ponderaba con un diáfano aroma neorrealista la genuina compostura de la sencillez, la seducción por la picaresca y el culto a los lazos familiares propios de la idiosincrasia transalpina como bálsamo indivisible para paliar la crítica situación económica y social por la que atravesaba el país en los difíciles años de posguerra.

Otra películas sobre DETENCIONES

Falso culpable – Alfred Hitchcock (1956)
Detenido en espera de juicio – Nanni Loy (1971)
Capturing the Friedmans – Andrew Jarecki (2003)

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