Mario Bava

MALDICIÓN (La máscara del demonio)

Expresión de un deseo maligno dirigido contra una o varias personas que, en virtud del poder mágico del lenguaje, logra que ese deseo se cumpla (…) Las maldiciones tienen un papel destacado en las creencias populares de muchos pueblos (supersticiones), así como en sus mitos y leyendas (…) Con frecuencia se atribuye una capacidad especial para arrojar maldiciones a colectivos marginados, como los gitanos en España, cuyas “maldiciones gitanas” causaban pavor. https://es.wikipedia.org/wiki/Maldici%C3%B3n

“La diferencia básica entre un hombre ordinario y un guerrero es que el guerrero toma todo como un reto, mientras que un hombre ordinario toma todo como una bendición o una maldición”
Carlos Castaneda (1925-1998) Antropólogo y escritor peruano nacionalizado estadounidense

LA MÁSCARA DEL DEMONIO (La maschera del demonio) – 1960

maschera

Director Mario Bava
Guión Mario Bava, Ennio De Conicini y Mario Serandrei
Fotografía Mario Bava
Música Roberto Nicolosi
Producción Galatea Film/Jolly Film
Nacionalidad Italia
Duración 88m. B/N
Reparto Barbara Steele, John Richardson, Andrea Checchi, Ivo Garrani, Tino Bianchi, Arturo Dominici, Enrico Olivieri, Antonio Pierfederici.

“Ven, bésame, mis ardientes labios te transformarán. Estarás muerto para los hombres pero estarás vivo en la muerte”

Primer largometraje como realizador del entonces insigne director de fotografía Mario Bava y una de las cumbres del cine fantástico europeo, donde se tomaba prestado un relato de Nikolai Gogol (objeto de otra interesante versión homónima a cargo de G.Koprachyov y K.Yershov, VIY (67), y un soporífero homenaje a su padre de Lamberto Bava en 1989), para representar una pesadilla de exasperado, truculento y ardoroso lirismo. El vengativo retorno a la vida de una hechicera ejecutada en la hoguera inquisitorial y su príncipe amante, debido a una inoportuna temeridad de dos jóvenes médicos, servía como pretexto para entrecruzar con inusitada osadía temas como el vampirismo, la brujería o el sadomasoquismo, amparándose en una atmósfera de perniciosa irrealidad y una asombrosa exactitud plástica. Propagada con todo merecimiento como el título más venerable surgido del horror gótico italiano, aportó también la revelación de una de las más poderosas, estremecedoras e insidiosas bellezas de la historia del cine de terror: Barbara Steele.

Otras películas sobre MALDICIONES

La maldición del hombre lobo – Terence Fisher (1961)
La leyenda de la mansión del infierno – John Hough (1973)
La maldición (The grudge) – Takashi Shimizu (2002)

DETENCIÓN (Guardias y ladrones)

Medida cautelar personal que consiste en la privación temporal de la libertad ambulatoria ordenada por una autoridad competente. Tiene como finalidad la que establece la ley que, normalmente, consiste en la puesta a disposición de una persona ante el juez. Entre las causas que dan lugar a la detención se encuentran haber cometido un delito o ser sospechoso de ello, quebrantado su condena, fugado estando detenido o en prisión preventiva, o porque de otra manera su comparecencia judicial se pudiere ver demorada o dificultada. (Wikipedia)

“Lo bueno de ser detenido en Canadá es que es como estar en un Days Inn, es muy limpio y muy agradable” Bill Ayers (1944-) Educador teórico estadounidense

GUARDIAS Y LADRONES (Guardie e ladri) – 1951

guardias

Director Mario Monicelli y Steno
Guion Mario Monicelli, Steno, Aldo Fabrizi, Vitaliano Brancati, Ennio Flaiano y Ruggero Maccari
Fotografía Mario Bava
Música Alessandro Cicognini
Producción De Laurentiis/Golden Film/Lux Film/Ponti
Nacionalidad Italia
Duración 109m. B/N
Reparto Totó, Aldo Fabrizi, Pietro Carloni, Aldo Giuffré, Ernesto Almirante, Mario Castellani, Carlo Delle Piane, Rossana Podestá, William Tubbs.

“¿A qué viene este discurso sobre antipatía y simpatía? No olvides que yo soy el guardia y tú el ladrón”

Sexta de las siete colaboraciones entre Monicelli y Stefano Vanzina, alias Steno, y uno de los más chispeantes pináculos de la comedia costumbrista italiana cultivada a lo largo de los cincuenta, donde el inefable Totó y el todoterreno Aldo Fabrizi brindaban un duelo actoral colmado de dinamismo y gesticulante espontaneidad al interpretar, respectivamente, a un verboso ladronzuelo de turistas y al modesto policía local romano que ha de detenerlo a contrarreloj sino quiere echar al traste sus treinta años de antigüedad en el cuerpo. Desde su trepidante preludio a modo de parodia del “slapstick” americano hasta un desenlace absolutamente brillante, sensible y enternecedor, que conforma en sí mismo un canto al honor, a la solidaridad y a la tolerancia, la película ponderaba con un diáfano aroma neorrealista la genuina compostura de la sencillez, la seducción por la picaresca y el culto a los lazos familiares propios de la idiosincrasia transalpina como bálsamo indivisible para paliar la crítica situación económica y social por la que atravesaba el país en los difíciles años de posguerra.

Otra películas marcadas por una DETENCIÓN policial

Falso culpable – Alfred Hitchcock (1956)
Detenido en espera de juicio – Nanni Loy (1971)
Sacco y Vanzetti – Giuliano Montaldo (1971)