Día: febrero 4, 2014

EMOCIÓN (Los puentes de Madison)

1. Sentimiento muy fuerte de alegría, placer, tristeza o dolor.
2. Reacción afectiva de gran intensidad producida por uno de estos sentimientos.
3. Interés o intriga de una situación.
http://es.thefreedictionary.com/emoci%C3%B3n

“Necesito sentir la emoción de la vida, la agitación alrededor de mí”
Pierre-Auguste Renoir (1841-1919) Pintor impresionista francés

LOS PUENTES DE MADISON (The bridges of Madison county) – 1995

puentes

Director Clint Eastwood
Guión Richard LaGravenese
Fotografía Jack N. Green
Música Lennie Niehaus
Producción Warner Bros./Malpaso Productions/Amblin Entertainment
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 135m. Color
Reparto Clint Eastwood, Meryl Streep, Annie Corley, Victor Slezak, Cristopher Kroon, Jim Haynie, Debra Monk, Sarah Kathryn Schmitt.

“¿Crees que esto le ocurre a todo el mundo? Algunas personas lo buscan toda su vida sin conseguirlo. Otros piensan que no existe. ¿Vas a decirme que lo que tengo que hacer es abandonar?”

Eastwood puso en juego su vena más romántica con este nostálgico y conmovedor melodrama sentimental, basado en el best-seller homónimo de Robert James Waller, donde a través de una serie de dilatados flash-backs reproducía con sobriedad y contención la breve, adúltera e inconclusa historia de amor entre un curtido reportero del National Geographic y una solitaria ama de casa de origen italiano, propietaria de una granja en el estado de Iowa. Con este inesperado cambio de registro, el último cineasta clásico del cine americano sorprendía por manejar el relato con entusiasmo, pureza y serenidad, por sublimar con absoluta delicadeza y respeto las emociones, gestos y miradas de sus desabrigados personajes, por organizar escenas tan contenidas y hermosas como la del baile o el doloroso reencuentro final bajo la lluvia sin recurrir a alardes conceptuales o artificiosas estratagemas con fines lacrimógenos. Las interpretaciones del propio realizador y Meryl Streep, probablemente las más arrebatadoras y sutiles de sus respectivas carreras, contribuyeron al merecido éxito de crítica y público de esta apología a la dulce y ardiente placidez del amor en plena madurez.

Otras películas impregnadas de EMOCIÓN

Y el mundo marcha – King Vidor (1928)
¡Qué verde era mi valle! – John Ford (1941)
Mi vida sin mí – Isabel Coixet (2003)