GÉNEROS

FEBRERO (La matanza del día de San Valentín)

Segundo mes del año en el calendario gregoriano. Tiene 28 días y 29 en los años bisiestos (…) Fue llamado así en honor a las ‘februa’ en las Lupercales, el festival de la purificación en la Antigua Roma: los sabinos celebraban una fiesta anual de purificación que llamaban ‘februa’, en una fecha que hoy se identifica como el 15 de febrero. Tras la fundación de Roma y el posterior surgimiento del Imperio Romano, la urbe dominante tomó prestado el nombre de las fiestas ‘februas’ para designar el mes en que estas tenían lugar, que por entonces era el último del año. (Wikipedia)

«Yo no quiero un amor civilizado, con recibos y escena del sofá, yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con ganas de llorar. Yo no quiero vecinas con pucheros, yo no quiero sembrar ni compartir, yo no quiero catorce de febrero, ni cumpleaños feliz.» (canción Contigo)
Joaquín Sabina (1949-) cantautor, poeta y pintor español

LA MATANZA DEL DÍA DE SAN VALENTÍN (The St. Valentine’s day massacre) – 1967

Director Roger Corman
Guion Howard Browne
Fotografía Milton Krasner
Música Fred Steiner y Lionel Newman
Producción Los Altons Production
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 99m. Color
Reparto Jason Robards, George Segal, Ralph Meeker, Joseph Campanella, Clint Ritchie, Jean Hale, Jack Nicholson, Bruce Dern, John Agar.

«Debe ser nuevo en esta ciudad, señor. Solo Al Capone mata así.»

Una voz en off nos introduce en el legendario Chicago de los bajos fondos revelándonos ciertos datos biográficos para presentar a los sujetos que intervendrán en la recreación de uno de los episodios más famosos en los anales del hampa, como fue la masacre acontecida el 14 de febrero de 1929 y que puso fin a las trifulcas que mantenían las bandas rivales de Al Capone y Bugs Moran. Las circunstancias que precedieron a dicho incidente fueron graduadas con flemática objetividad por Corman, quien, acostumbrado a extraer el máximo rendimiento a limitados recursos técnicos y económicos, aprovechó una dotación presupuestaria de mayor holgura para llevar a cabo una reconstrucción ambiental decorosa, singular y refinada, de un cierto cariz semidocumental y una absoluta carencia de juicios morales, que evidenciaba un singular tacto a la hora de utilizar recursos como el flashback o la elipsis. Agresiva, punzante y dinámica, presume de un atractivo y copioso reparto masculino, nutrido de nombres que más adelante proporcionarían interesantes momentos dentro del género gangsteril.

Otras películas cuyo desarrollo argumental acontece durante el mes de FEBRERO

Orfeo negro – Marcel Camus (1959)
23 F: La película – Chema de la Peña (2011)
Verano en febrero – Jonathan Smith (2013)

POSGUERRA (Los asesinos están entre nosotros)

Periodo que transcurre tras un conflicto armado o una guerra lo suficientemente intensa como para desencadenar una situación de penuria, de crisis económica y social, que no finaliza hasta que se alcance una recuperación económica y una superación de un conjunto de problemas sociales, como puede ser el reabastecimiento normal similar al periodo de preguerra y a otros muchos factores relacionados indirectamente que afectan a la superación de la crisis social. (Wikipedia)

«En la posguerra me putearon los padres y en la democracia sus hijos. Pero siempre me putearon los mismos.»
Juan Marsé (1933-) Novelista español

LOS ASESINOS ESTÁN ENTRE NOSOTROS (Die mörder sind unter uns) – 1946

Director Wolfgang Staudte
Guion Wolfgang Staudte y Fritz Staudte
Fotografía Friedl Behn-Grund y Eugen Klagemann
Música Ernst Roters
Producción DEFA-Studio für Spielfilme
Nacionalidad Alemania
Duración 85m. B/N
Reparto Hildegard Knef, Elly Burgmer, Erna Sellmer, Hilde Adolphi, Ernst Wilhelm Borchert, Marlise Ludwig, Ursula Krieg, Arno Paulsen, Robert Forsch.

«Tengo algo más para darte. ¿La reconoces? No me he podido separar de ella. Demasiados recuerdos… En las horas más oscuras, la miraba y me preguntaba si pondría fin a mi vida (…) Es una sensación extraña tener otra vez una pistola en la mano.»

Recién acabada la Segunda Guerra Mundial, Wolfgang Staudte reemprendió la actividad de la cinematografía germana con este sobrecogedor drama cotidiano de explícitas pretensiones antimilitaristas, cuyo eje argumental versaba en torno a la apremiante lucha interna por ahuyentar los fantasmas del nazismo que sostenía un país en flagrante deterioro físico y moral. Ubicado, cómo no, en el asolado Berlín de posguerra, describía con un vigor casi documental y bajo una atmósfera profundamente enrarecida la pesadumbre que embargaba a un traumatizado médico al tener que compaginar su amor por una joven salida de un campo de concentración con un indomable sentimiento de odio/venganza hacia uno de sus superiores en el frente, establecido ahora como próspero empresario. Este necesario ajuste de cuentas con el reciente horror fascista, enfatizado por una estética propia del Expresionismo, evidenciaba un abismal estado de frustración, desaliento e inquietud, al tiempo que difundía el imperioso deber ciudadano de perseguir a los responsables de la mayor barbarie bélica de la Historia.

Otras películas ambientadas en un período de POSGUERRA

Ladrón de bicicletas – Vittorio De Sica (1948)
La calle de la vergüenza – Kenji Mizoguchi (1956)
Canciones para después de una guerra – Basilio Martín Patino (1971)

VIOLÍN (De Mao a Mozart: Isaac Stern en China)

Instrumento musical de cuerda y arco formado por una caja de resonancia que se estrecha en el centro de ambos lados y con dos aberturas en forma similar a una f, y por un mástil corto con cuatro cuerdas; se toca colocando el instrumento entre el mentón y el hombro y frotando las cuerdas con un arco al mismo tiempo que se pulsan con la otra mano. (Larousse Editorial)

“El violín es, sin disputa, el más noble de todos los instrumentos inventados y construidos por el alma fáustica para poder declarar sus últimos secretos. Por eso los momentos más trascendentes y sublimes de nuestra música, los instantes de total transfiguración, se encuentran en los cuartetos de cuerda y en las sonatas de violín.”
Oswald Spengler (1880-1936) Filósofo e historiador alemán

DE MAO A MOZART: ISAAC STERN EN CHINA (From Mao to Mozart: Isaac Stern in China) – 1979

Director Murray Lerner
Guion Murray Lerner
Fotografía David Bridges y Nick Doob
Producción Hopewell Foundation/Harmony Film Group/Enterprise Pictures
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 84m. Color
Reparto Isaac Stern, David Golub.

«Para mí, el violín debe ser parte del cuerpo. Como si fuese otro brazo…»

Julio de 1979. Invitado por el Ministro de Asuntos Exteriores chino, el eminente violinista norteamericano Isaac Stern llega a Pekín en compañía de su familia y el pianista David Golub con el loable propósito de compartir y confraternizar las extremadas disimilitudes culturales existentes entre ambas civilizaciones a través del ecuménico lenguaje musical. De esta histórica visita nació este documental enternecedor, íntegro y obligatorio que testimoniaba el abierto interés por la tradición musical occidental de un pueblo holgadamente amable, sumiso pero inquieto, afanado aún en sobrellevar los estragos formativos de la Revolución Cultural maoísta, y acreditaba las impresionantes dotes como melómano, pedagogo y humanista de Stern en distintos fragmentos henchidos de agudeza e inspiración, aprovechando aquellas visitas, sesiones individuales o magistrales clases que concedió a jóvenes estudiantes autóctonos. La belleza, el colorido y el poder solidarizador de la música fueron revelados con calidez, ternura e intensidad en este esplendoroso filmE, cuyos beneficios se repartirían entre distintas instituciones culturales.

Otras películas con protagonismo del VIOLÍN

El violín y la apisonadora – Andrei Tarkovsky (1961)
Un corazón en invierno – Claude Sautet (1992)
El violín rojo – François Girard (1998)

SENTIMENTALISMO (Sueño de amor eterno)

Expresión de sentimientos. Sentimentalismo es una de las características generales del romanticismo. Como un discurso político y artístico, ha ocurrido con frecuencia en las tradiciones literarias de todas las regiones del mundo. (Wikipedia)

“¿Por qué llora un hombre? Se preguntó. No lo hace como las mujeres, no como ellas. No por sentimentalismo. Un hombre llora por la pérdida de algo, de algo vivo. Un hombre llora por un animal enfermo que sabe que no sanará. Por la muerte de un niño: por eso llora un hombre. Pero no porque algo sea triste. Un hombre, pensó, no llora por el futuro o por el pasado, sino por el presente.”
Philip K. Dick (1928-1982) Escritor y novelista estadounidense de ciencia ficción

SUEÑO DE AMOR ETERNO (Peter Ibbetson) – 1935

Director Henry Hathaway
Guion Vincent Lawrence y Waldemar Young
Fotografía Charles Lang
Música Ernst Toch
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 85m. B/N
Reparto Gary Cooper, Ann Harding, John Halliday, Ida Lupino, Dickie Moore, Doris Lloyd, Douglas Dumbrille, Virginia Weidler, Gilbert Emery.

«No más palabras, no más temores. Nos dividen. Tal vez aún estamos demasiado atados a nuestros cuerpos para ser completamente libres, pero siempre podemos venir aquí.»

Quintaesencia del embriagador romanticismo difundido por la industria hollywoodiense a mediados de los años treinta, esta excepcional adaptación de la novela de George Du Maurier y de la consiguiente obra teatral de John Nathaniel Raphael emerge todavía hoy como un desaforado canto a la omnipotencia del amor puro, capaz de esquivar los más espinosos obstáculos hasta perpetuarse hasta más allá de la mismísima muerte. Esta quimérica exaltación de sentimentalismo, propensa a incurrir en una distensión contemplativa cercana a la ridiculez, fue conducida por Hathaway con mano maestra, en un verdadero alarde de sensibilidad y destreza narrativa que conseguía salpicar todo su metraje de un imborrable hálito de intensidad y desaliento pasional. Los matices fantásticos de este relato de amor a través de toda una vida entre un arquitecto y una duquesa favorecieron la incondicional admiración que por él profesarían diversos surrealistas, entre ellos André Breton, u otros colegas de profesión como Luis Buñuel. Meritorias interpretaciones y portentosa fotografía de Charles Lang.

Otros dramas románticos impregnados de un hondo SENTIMENTALISMO

Amanecer – F.W. Murnau (1927)
La balada del soldado – Grigori Chukhrai (1959)
Tierras de penumbra – Richard Attenborough (1993)

FETICHISMO (Ensayo de un crimen)

Desviación sexual que consiste en fijar alguna parte del cuerpo humano o alguna prenda relacionada con él como objeto de la excitación y el deseo. (RAE)

«De todos los presentes el que mejor conocía la obra de Buñuel era Hitchcock. Compartían fetichismo y mirada vidriosa hacia la mujeres. También algunas coincidencias biográficas: educación católica, paso por los jesuitas, obsesión por el sexo, la religión y la muerte.” (respecto a su libro El banquete de los genios)
Manuel Hidalgo (1953-) Periodista y escritor español

ENSAYO DE UN CRIMEN (Ensayo de un crimen) – 1955

Director Luis Buñuel
Guion Luis Buñuel y Eduardo Ugarte Pagés
Fotografía Agustín Jiménez
Música Jorge Pérez
Producción Alianza Cinematográfica
Nacionalidad México
Duración 89m. B/N
Reparto Ernesto Alonso, Miroslava Stern, Ariadna Welter, Rita Macedo, Enrique Díaz, Eva Calbo, Rodolfo Landa, Andrea Palma, Carlos Riquelme.

«No se le puede procesar por haber deseado la muerte de alguien. No tendríamos más trabajos los jueces si eso hubiera que perseguirlo (…) El pensamiento no delinque, amigo mío.»

La desafortunada carrera criminal de un pervertido y frustrado psicópata, prisionero de una malsana e inhábil tentación hacia la muerte, polarizaba el argumento de esta comedia negra, libremente inspirada en una novela homónima de Rodofo Usigli, que, sin duda alguna, figura entre las obras más lúcidas, resbaladizas y distinguidas de la etapa mexicana de Luis Buñuel. El llamado ‘sordo de Calanda’ aplicaría al filme un cariz distanciador, inofensivo y decididamente moderno para enmascarar un venenoso discurso en torno a las prominentes represiones del burgués medio, desarrollado con generosas dosis de corrosivo sentido del humor y una copiosa presunción de su particular erotismo fetichista. Abundantes piernas adornadas con mórbidas ligas, ortopedias libidinosas e, incluso, una misteriosa cajita musical generadora de trastornos psíquicos, integraban la peculiar iconografía de esta excepcional película, conocida también con el irónico título de La vida criminal de Archibaldo De la Cruz. Cabe citar, como morbosa curiosidad, que la actriz Miroslava Stern se quitó la vida a los pocos días de acabar el rodaje, según dicen tras sufrir un desengaño amoroso con un famoso torero español.

Otras películas que evidencian la predisposición de su autor por el FETICHISMO

Pulp Fiction – Quentin Tarantino (1994)
The pillow book – Peter Greenaway (1995)
Crash – David Cronenberg (1996)