Drama social

SUPREMACISMO (Arde Mississippi)

Ideología que defiende la preeminencia de un sector social sobre el resto, generalmente por razones de raza, sexo, origen o nacionalidad. (RAE)
El supremacismo blanco es una creencia que sostiene que las personas blancas son superiores en muchos aspectos a las personas de otras razas o etnias, y que, por lo tanto, deben dominar por sobre todas las etnias. Tiene sus raíces en el racismo científico, y con frecuencia se basa en argumentos pseudocientíficos. Como la mayoría de los movimientos similares, como el neonazismo, los supremacistas blancos se oponen a los miembros de otras etnias, así como a los judíos, gitanos y en algunas ocasiones a hispanos y musulmanes. (Wikipedia)

«La igualdad tiene que ser el nervio central de la democracia. Si no es así, se cuela el supremacismo.»
Nuria Varela (1967-) Escritora y periodista española

ARDE MISSISSIPPI (Mississippi burning) – 1988

arde

Director Alan Parker
Guion Chris Gerolmo
Fotografía Peter Biziou
Música Trevor Jones
Producción Orion
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 128m. Color
Reparto Gene Hackman, Willem Dafoe, Frances McDormand, Brad Dourif, Michael Rooker, R. Lee Ermey, Stephen Tobolowsky.
* Mahalia Jackson – Take my hand

«La gente nos mira y solo ve fanáticos y racistas. El odio no es algo con lo que se nace. Se enseña. (…) A los siete años, te lo dicen suficientes veces, lo crees. Crees en el odio. Lo vives, lo respiras. Te casas con él.»

En un mismo año, la cinematografía hollywoodiense aportó dos significativos dramas rurales orientados a constatar la amenaza del supremacismo blanco en la intransigente América profunda: EL SENDERO DE LA TRAICIÓN, del siempre comprometido Costa-Gavras, no del todo persuasivo por su lánguida tediosidad, y este igualmente ambiguo, pero enérgico y apasionado thriller policíaco, que despunta como uno de los filmes más evocados del inclasificable Alan Parker. Renunciando a una objetividad analítica de los verídicos hechos a cambio de un eficaz enfoque de truculento maniqueísmo, el desigual realizador británico describía la convulsa investigación emprendida por dos agentes del FBI en la pequeña localidad sureña de Jessup, en 1964, para esclarecer la misteriosa desaparición de tres jóvenes activistas por los derechos civiles, uno de ellos de raza negra. Una esforzada reconstrucción de época, que incluía breves entrevistas a habitantes reales de la zona, potenciaba este crudo alegato contra el arraigo del odio racista y las vituperables actividades del Ku Klux Klan.

Otras películas que denuncian el SUPREMACISMO BLANCO

Malcolm X – Spike Lee (1992)
Tiempo de matar – Joel Schumacher (1996)
No soy tu enemigo – Robin Bissell (2019)

BRINDIS (Tres camaradas)

Momento de una celebración en el que los invitados levantan y acercan sus copas (o vasos) para así manifestar buenos deseos (…) Tras el acto es costumbre beber la bebida contenida en las copas o vasos. (Wikipedia)

«Tienes razón, nos faltaron unos postres, unos besos y el tiempo para sacarnos las telarañas de adentro. Y nos faltaron los brindis y nos sobraron los miedos… Nos debemos una charla con el corazón abierto.»
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor, poeta y pintor español

TRES CAMARADAS (Three comrades) – 1938

CREATOR: gd-jpeg v1.0 (using IJG JPEG v62), default quality

Director Frank Borzage
Guion F. Scott Fitzgerald y Edward E. Paramore Jr.
Fotografía Joseph Ruttenberg
Música Franz Waxman
Producción Metro-Goldwyn-Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. B/N
Reparto Robert Taylor, Margaret Sullavan, Franchot Tone, Robert Young, Lionel Atwill, Guy Kibbee, Henry Hull.

«Brindo por aquellos que sueñan con regresar, y brindo por la paz que esperan encontrar ahora que la guerra ha terminado.»

Adaptación de la novela homónima de Erich Maria Remarque, producida por Joseph L. Mankiewicz, que rebosa sensibilidad, ternura y lirismo por sus cuatro costados al describir las experiencias vitales de tres apegados militares germanos durante el crispado período de entreguerras, otorgando especial preponderancia a la delicada historia de amor del más joven de ellos con una joven aristócrata aquejada de tuberculosis. Las consecuencias de enfrentarse a las adversidades de todo conflicto bélico planeaban sobre este bellísimo poema romántico, en el que la denuncia al implacable apogeo de la ideología nazi cedía paso a la profundidad dramática de un intenso himno a la amistad pura e inquebrantable, del que emergían secuencias tan brillantes como las de la boda o el vengativo asesinato en el umbral de la iglesia. Conversaciones de poderoso aliento poético, en ocasiones, aderezadas con emotivos brindis, reunían a un memorable cuarteto interpretativo, donde sobresale la frágil, magnética y adorable presencia interpretativa de Margaret Sullavan.

Otras películas que contienen un recordado BRINDIS

Casablanca – Michael Curtiz (1942)
Los intocables de Eliot Ness – Brian De Palma (1987)
Cuatro bodas y un funeral – Mike Newell (1994)

BIGAMIA (El bígamo)

Acto y estado de una persona que contrae un segundo matrimonio estando ya casada (…) En el campo del derecho, y más específicamente en el del derecho canónico, se contrapone a monogamia considerada por el cristianismo como la verdadera y única forma del matrimonio. De acuerdo en gran medida con esta tradición cristiana, la bigamia es un delito en Europa y en América, y en otros países con herencias jurídicas, culturales y religiosas diversas. (Wikipedia)

«Bigamia: Un error de gusto por el que la sabiduría del futuro impondrá un castigo llamado trigamia.»
Ambrose Bierce (1842-1913) Escritor estadounidense

EL BÍGAMO (The bigamist) – 1953

bigamist

Director Ida Lupino
Guion Larry Marcus, Lou Schor y Collier Young
Fotografía George E. Diskant
Música Leith Stevens
Producción The Filmakers
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 80m. B/N
Reparto Joan Fontaine, Ida Lupino, Edmund Gwenn, Edmond O’Brien, Kenneth Tobey, Jane Darwell, Peggy Maley.

«¿Cómo puede un hombre llamar ‘esposa’ a un mujer durante ocho años, alguien a quien amas, que te ama, y decirle que debes divorciarte? Peor aún, le has sido infiel, vas a ser padre… ¿Cómo puedes herir tanto a alguien?»

Ocho meses después de estrenar una dignísima aportación a los complejos e indefinidos códigos del cine negro, EL AUTOESTOPISTA (1953), Ida Lupino reanudó su particular y valeroso involucramiento en temáticas sociales molestas, incluso prohibidas, con este audaz y reflexivo acercamiento al delito de bigamia, que figura como el penúltimo de los siete largometrajes de bajo presupuesto que conformaron su respetada filmografía y el único en el que se dirigió a sí misma. A través de una eficaz disposición narrativa en flashback, afrontaba con severo realismo, intensidad dramática y cierta ambivalencia moral la exposición de las circunstancias que llevaron a un ideciso representante comercial de electrodomésticos (convincente Edmond O’Brien como arquetipo de la solitud del ciudadano medio estadounidense) a sobrellevar un estresante doble vínculo matrimonial entre Los Angeles y San Francisco. Paradójicamente, el productor y guionista del filme, Collier Young, estuvo casado con los dos actrices protagonistas: se había divorciado de Lupino en 1951 y casado con Joan Fontaine poco antes del inicio del rodaje.

Otras películas sobre la BIGAMIA

Micki y Maude – Blake Edwards (1984)
Enemigos, una historia de amor – Paul Mazursky (1989)
Río escondido – Mercedes García Guevara (1999)

SUPERACIÓN (Billy Elliot [Quiero bailar])

1. Acto o proceso cuyo resultado implica triunfar en una situación que afecta directamente a los involucrados.
2. Capacidad del individuo para seguir adelante ante un hecho que impactó profundamente en su vida y/o estado emocional. (significado.com)
La superación personal es un proceso mediante el cual una persona experimenta una transformación que le permite evolucionar. Es decir, es el motor para alcanzar sus metas, objetivos y sueños en cualquier ámbito. (unade.edu.mx)

«La superación personal comienza en el momento en que decides ser tú mismo y dejar de compararte con los demás.»
Arnold Schwarzenegger (1947-) Actor, empresario, político y exfisicoculturista profesional austroestadounidense

BILLY ELLIOT (QUIERO BAILAR) (Billy Elliot) – 2000

billy

Director Stephen Daldry
Guion Lee Hall
Fotografía Brian Tufano
Música Stephen Warbeck
Producción Working Title Films/BBC Film/The Arts Council/WT2
Nacionalidad Reino Unido
Duración 111m. Color
Reparto Jamie Bell, Julie Walters, Gary Lewis, Jamie Draven, Adam Cooper, Jean Heywood, Nicola Blackwell.
* T.Rex – Cosmic dancer

«Los sueños pueden cumplirse o no, pero lo importante es luchar por conseguirlos.»

Con una insigne trayectoria como director teatral a sus espaldas, Stephen Daldry debutó en el campo del largometraje conduciendo esta emotiva comedia dramática con rasgos costumbristas, inspirada en un relato de tintes autobiográficos escrito por Lee Hall, cuya exitosa repercusión internacional dio origen en 2005 a un no menos exultante musical con canciones compuestas por Elton John. Explotando los patrones narrativos esenciales para moldear historias de superación personal, habitualmente anexadas con problemáticas de índole social, describía con llano intimismo la pugna entre la perseverancia de un adolescente de Everington (condado de Durham) por consolidar su vocación en la danza clásica y la conservadora e irascible incomprensión de su viudo progenitor, abrumado por la huelga masiva que paralizó la industria del carbón (1984-1985) como desafío al gobierno de Thatcher. Extraordinaria interpretación del joven debutante Jamie Bell y antológica banda sonora, integrada por una inmejorable selección de temas de rock británico, entre ellos seis del emblemático y pionero grupo del glam T.Rex.

Otras películas sobre SUPERACIÓN PERSONAL

Forrest Gump – Robert Zemeckis (1994)
Million Dollar Baby – Clint Eastwood (2004)
La escafandra y la mariposa – Julian Schnabel (2007)

ESTIGMA (La mujer marcada)

Marca de deshonra o mala reputación. (RAE)
En sociología, estigma es una condición, atributo, rasgo o comportamiento que hace que la persona portadora sea incluida en una categoría social hacia cuyos miembros se genera una respuesta negativa y se la vea como inaceptable o inferior (…) Las personas estigmatizadas son enviadas al ostracismo, devaluadas, rechazadas y vilipendiadas (…) El estigma social afecta no sólo la salud psicológica sino también la salud física de la persona que sufre la condición. (Wikipedia)

“Yo he tenido que luchar para ser yo y que se me respete, y llevar ese estigma, para mí, es un orgullo. Llevar el nombre de lesbiana. No voy presumiendo, no lo voy pregonando, pero no lo niego.”
Chavela Vargas (1919-2012) Cantante mexicana

LA MUJER MARCADA (The scarlett letter) – 1926

CREATOR: gd-jpeg v1.0 (using IJG JPEG v80), quality = 75

Director Victor Sjöström
Guion Frances Marion
Fotografía Hendrik Sartov
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 98m. B/N
Reparto Lillian Gish, Lars Hanson, Henry B. Walthall, William H. Tooker, Marcelle Corday, Jules Cowles, James A. Marcus.

«Le he contado mis pensamientos (usted dice que son pecaminosos) pero, ¿por qué? ¿Por qué se nos enseña a avergonzarnos del amor?»

Obra cumbre de Nathaniel Hawthorne, considerada por muchos como la mejor novela norteamericana del siglo XIX, The scarlett letter ha sido objeto de numerosas adaptaciones al teatro, la ópera y el cine, entre ellas, versiones de realizadores como Wim Wenders (1973) o Roland Joffé (1995), pero ninguna ha conseguido equipararse en prestigio y trascendencia a esta libre traslación silente a cargo de Victor Sjöström. Haciendo gala de su luminosa expresividad y una admirable variedad de matices, Lilian Gish, fervorosa impulsora del proyecto, encarnaba con profuso vigor y entusiasmo a una costurera bostoniana cuyo marido ha desaparecido presumiblemente hace siete años, que, tras concebir una hija con otro hombre, será castigada como adúltera y condenada a llevar a una letra A como simbólico estigma de su vergüenza. Una lacerante crítica a la intolerancia y al puritanismo religioso en la Norteamérica del siglo XVII, materializada por el realizador sueco con poderoso énfasis dramático y un exquisito tratamiento formal, beneficiado por la siempre exquisita dirección artística del gran Cedric Gibbons.

Otras películas marcadas por un ESTIGMA

M, el vampiro de Düsseldorf – Fritz Lang (1931)
La profecía – Richard Donner (1976)
Wonder – Stephen Chbosky (2017)