Drama psicológico

HURÓN (La caza)

Mamífero carnívoro de unos 20 cm de largo desde la cabeza hasta el arranque de la cola, la cual mide 1 dm aproximadamente. Tiene el cuerpo muy flexible y prolongado, la cabeza pequeña, las patas cortas, el pelaje gris más o menos rojizo, y glándulas anales que despiden un olor sumamente desagradable. Se emplea para la caza de conejos porque se mete en sus madrigueras. (RAE)

“Se está solo en una casa. Y no fuera, sino dentro. En el jardín hay pájaros, gatos. Pero, también, en una ocasión, una ardilla, un hurón. En un jardín no se está solo. Pero, en una casa, se está tan solo que a veces se está perdido”
Marguerite Duras (1914-1996) Novelista, guionista y directora de cine francesa

LA CAZA (La caza) – 1965

caza

Director Carlos Saura
Guion Carlos Saura y Angelino Fons
Fotografía Luis Cuadrado
Música Luis de Pablo
Producción Elías Querejeta PC
Nacionalidad España
Duración 93m. B/N
Reparto Ismael Merlo, Alfredo Mayo, José María Prada, Emilio Gutiérrez Caba, Violeta García, Fernando Sánchez Polack, María Sánchez Aroca.

«Los débiles no tienen nada que hacer en la vida. Ni los débiles, ni los tarados. Es una ley de la naturaleza»

Una de las películas más emblemáticas del cine español de los sesenta y, por supuesto, de la hermética filmografía sauriana, que marcaría además el inicio de la fructífera y determinante colaboración que el realizador aragonés sostuvo en adelante no sólo con el productor Elías Querejeta sino con el operador Luis Cuadrado, el músico Luis de Pablo y el montador Pablo G. del Amo. La abrasadora, fatídica e iracunda jornada de caza dominical con hurones entre cuatro amigos atenazados por sus fanáticas y soterradas aversiones cotidianas e, incluso, por enraizadas secuelas de una guerra civil todavía en el recuerdo, suscitaba una sórdida y escalofriante parábola sociopolítica en torno al clima de implícita violencia radicado en la sociedad española franquista, cuya representación era ponderada a través de una magistral graduación dramática y unas interpretaciones más que convincentes. La inverosímil condescendencia por parte de la censura, que únicamente impuso la sustitución del título original previsto, La caza del conejo, posibilitó la consumación de un clamoroso éxito tanto popular como crítico.

Otras películas donde aparece algún que otro HURÓN

El señor de las bestias – Don Coscarelli (1982)
Poli de guardería – Ivan Reitman (1990)
Y entonces llegó ella – John Hamburg (2004)

MORO (Otelo)

Término de uso popular y coloquial, que puede tener o no connotaciones peyorativas, dependiendo tanto del emisor como del receptor, para designar, sin distinción clara entre religión, etnia o cultura, a los naturales del noroeste de África o Magreb (expresión árabe que comprende todo el oeste de África al norte del Sahara: la actual Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez e incluso Libia) (…) Desde la Edad Media el término moro se ha venido empleando, incluso en la literatura culta, para designar a un conjunto impreciso de grupos humanos: tanto a los musulmanes españoles (andalusíes, enfrentados durante el extenso periodo histórico denominado Reconquista —siglos VIII al XV— a los reinos cristianos peninsulares), como a los bereberes, a los árabes o a los musulmanes de otras zonas (de forma intercambiable con otros términos hoy obsoletos, como sarraceno, agareno o ismaelita); incluso a los de raza negra (como ‘Shakespeare en Otelo: el moro de Venecia’, en un uso más propio de la Inglaterra isabelina) o a cualquier persona de tez oscura (como en el apodo del condotiero Ludovico Sforza, llamado Ludovico il Moro). (Wikipedia)

«Yo soy un moro judío que vive con los cristianos. No sé que dios es el mío, ni cuales son mis hermanos» (canción Milonga del moro judío)
Jorge Drexler (1964-) Cantautor, actor, médico, músico y compositor uruguayo

OTELO (The tragedy of Othello: the moor of Venice) – 1952

otelo

Director Orson Welles
Guion Orson Welles
Fotografía Anchise Brizzi, G.R. Aldo y George Fanto
Música Francesco Lavagnino y Alberto Barberis
Producción Films Marceau
Nacionalidad Marruecos/Francia/Italia/Estados Unidos
Duración 90m. B/N
Reparto Orson Welles, Michael MacLiammoir, Suzanne Cloutier, Michael Laurence, Fay Compton, Robert Coote, Nicholas Bruce, Doris Dowling.

«Cuando contéis estos tristes relatos, hablad de mí tal como soy realmente, sin exageración alguna, sin malicia. Entonces os tendréis que referir a alguien que amó mucho, aunque sin prudencia. Alguien que no sabía ser celoso, que cometió excesos y cuya mano tal como un indio villano lanzó una perla más rica que toda su tribu»

Desterrado ya de Hollywood y con tremendas dificultades económicas, Orson Welles acometió esta segunda aproximación al universo literario de William Shakespeare, que, aún hoy en la actualidad, pueda ser considerada como una de las más potentes incursiones en la obra del dramaturgo isabelino de toda la historia del cine. Tres años de accidentado e intermitente rodaje por diversos países, autofinanciándose de forma precaria con sus retribuciones como actor, sirvieron para exponer la inmortal tragedia del moro de Venecia con impecable sentido dramático, virtuosa belleza plástica y una admirable lealtad hacia un texto que se adecuaba perfectamente al personalísimo y poderoso temperamento estilístico del genial cineasta, cuya puesta en escena expresionista se vería reforzada por la sabia escenografía de Alexandre Trauner. Este profundo y apasionante estudio sobre los celos contó con un reparto tan azaroso y como afortunado, con Michael MacLiammoir luciéndose en su caracterización de Yago, Suzanne Cloutier apropiándose del papel de Desdémona tras pasar otras tres actrices por él o estimulantes cameos de Joseph Cotten y Joan Fontaine.

Otras películas protagonizadas por un MORO

La batalla del Argel – Gillo Pontecorvo (1966)
Todos nos llamamos Alí – Rainer W. Fassbinder (1974)
Un profeta – Jacques Audiard (2009)

ELUCUBRACIÓN (La salamandra)

1. Pensamiento o reflexión sobre algo conseguido tras un intenso trabajo intelectual.
2. Hipótesis o especulación no fundamentada y producto de la imaginación.
(Larousse Editorial)

«Pensamos que el ‘más allá’ es una elucubración, pero no lo es, existe y es físico»
J.J. Benítez (1946-) Escritor y periodista español

LA SALAMANDRA (La salamandre) – 1971

tanner

Director Alain Tanner
Guión Alain Tanner y John Berger
Fotografía Sandro Bernardoni y Renato Berta
Música Patrick Moraz
Producción Filmograph/Forum Films/Svocine
Nacionalidad Suiza
Duración 125m. B/N
Reparto Bulle Ogier, Jean-Luc Bideau, Jacques Denis, Véronique Alain, Marblum Jequier, Marcel Vidal, Dominique Catton, Violette Fleury.

«Una mayoría silenciosa está compuesta de gente como tú y como yo, provista de brazos y de piernas; pero, de vez en cuando, en la intimidad de una cabina de votación, separados de sus hermanos como el inodoro, acaban votando por los pedantes y los sinvergüenzas»

Sin ser superior a otras de sus fábulas de porte reflexivo y libertario como JONÁS, QUE CUMPLIRÁ 25 AÑOS EN EL AÑO 2000 (1976), MESSIDOR (1978) o EN LA CIUDAD BLANCA (1983), este segundo largometraje de Alain Tanner despunta como su trabajo más significativo y trascendental por cuanto confirmó su figura a nivel internacional como estandarte de lo que entonces se dio a conocer de forma impremeditada como la ‘nouvelle vague helvética’. Por medio de una franqueza naturalista casi documental y una mordacidad subterránea matizada con cierto aire de melancolía, el sobrevalorado cineasta constataba la disímil manera de enfocar la realidad de dos amigos (periodista uno, escritor el otro) que colaboran en la reconstrucción del caso de una joven, absuelta por escasez de pruebas de haber herido a su tío con un arma de fuego, para dar rienda suelta a desenfadados reproches a la colectividad burguesa o elucubraciones políticas un tanto encorsetadas, y, sobre todo, avanzar el que sería tema capital de toda su obra: la libertad como forzosa antesala a la felicidad.

Otras películas nutridas de ELUCUBRACIONES

La china – Jean-Luc Godard (1967)
Melinda y Melinda – Woody Allen (2004)
El aura – Fabián Bielinsky (2005)

REPROCHE (Sonata de otoño)

Acto que consiste en reprochar algo a alguien. Este verbo, por su parte, refiere a increpar o sermonear a otra persona, recriminándole algo (…) El reproche, en definitiva, permite echar algo en cara. (definicion.de)

“No arrepentirse ni hacer reproches a los demás, son los pasos de la sabiduría”
Denis Diderot (1713-1784) Escritor, filósofo y enciclopedista francés

SONATA DE OTOÑO (Höstsonaten) – 1978

sonata

Director Ingmar Bergman
Guion Ingmar Bergman
Fotografía Sven Nykvist
Música Frédéric Chopin y Georg Friedrich Händel
Producción Filmédis/ITC/Personafilm/Suede Film
Nacionalidad Alemania Federal/ Suecia/ Francia
Duración 99m. Color
Reparto Ingrid Bergman, Liv Ullmann, Lena Nyman, Halvar Björk, Gunnar Björnstrand, Marianne Aminoff, Erland Josephson, Georg Lökkeberg.
* Frédéric Chopin – Prelude Op 28 No 2 in A Minor

«Al pagar los pecados de la madre, las frustraciones de ésta pasaran a la hija. Es como si jamás se hubiera cortado el cordón umbilical. Mamá, ¿es así? ¿Es la desgracia de la hija el triunfo de la madre? Mamá, ¿Es mi dolor tu alegría secreta?»

Exiliado aún de su país por motivos fiscales, Bergman se trasladó a Oslo para retomar su querencia por el subconsciente humano adentrándose en un impresionante drama psicológico e intimista que profundizaba en los mecanismos del resentimiento y la impostura afectiva a partir de la regurgitación catártica de un conflicto materno-filial tan doloroso como traumático. En su último largometraje y único en el que colaboró con su homónimo compatriota, Ingrid Bergman encarnaba a una prestigiosa concertista de piano noruega (papel escrito expresamente para ella) que debía hacer frente a los reproches y frustraciones de su hija mayor (sublime Liv Ullmann), a la que abandonó junto a su hermana enferma con el propósito de afianzar su carrera artística. Un formidable «tête-a-tête» interpretativo, dirigido con sublime elegancia, fluidez e intensidad a base de turbadores primeros planos (virtuosamente iluminados por Sven Nykvist), desgarradores silencios e implacables diálogos que reflexionaba con hondura sobre la cada vez más difícil compaginación del ámbito familiar y el profesional.

Otras películas nutridas de REPROCHES

Amargo silencio – Guy Green (1960)
¿Qué fue de Baby Jane? – Robert Aldrich (1962)
¿Quién teme a Virginia Woolf? – Mike Nichols (1966)

LOLITA (Yo vigilo el camino)

Niña o adolescente que no ha alcanzado la edad de consentimiento sexual y resulta muy atractiva sexualmente a los hombres mayores (…) El término en un contexto erótico aparece por primera vez en el argumento de la novela de 1955, Lolita, de Vladimir Nabokov (…) Por extensión es utilizado para referirse a cualquier niña prematuramente seductora y atractiva. (Wikipedia)

“Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita” (novela Lolita)
Vladimir Nabokov (1899-1957) Escritor ruso

YO VIGILO EL CAMINO (I walk the line) – 1970

walk

Director John Frankenheimer
Guion Alvin Sargent
Fotografía David M. Walsh
Música Robert Johnson y Johnny Cash
Producción Columbia/Atticus/Halcyon Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. Color
Reparto Gregory Peck, Tuesday Weld, Estelle Parsons, Ralph Meeker, Charles Durning, Jane Rose, Lonny Chapman, Jeff Dalton.

«Tienes la llave para mantenerme a tu lado. Me das motivos para el amor que no puedo esconder. Por ti incluso he intentado luchar contra la marea. Porque eres mía, camino por la línea»

Fervoroso y tupido melodrama psicológico con inequívocos aires de western, basado en la novela An exile de Madison Jones, que compone junto a la anterior LOS TEMERARIOS DEL AIRE (1969) una especia de díptico sobre la vaciedad cotidiana y las penurias morales del ‘deep south’ americano, que, por los impensables niveles de aspereza y consistencia dramática alcanzados en ambas, merece ser considerado como la cúspide creativa de John Frankenheimer. Gregory Peck, impuesto por la Columbia en detrimento de Gene Hackman, renegó de su consolidada imagen de héroe virtuoso e íntegro para encarnar con extremado oficio al maduro sheriff de un condado rural de Tennessee que no puede impedir que su cómoda vida familiar y profesional se vaya al traste ante el desvarío pasional de un fatal e incierto romance con una irresistible lolita, hija de un destilador clandestino de whisky. La sordidez y ruindad que contenía la historia fue captada a la perfección gracias a una espléndida construcción narrativa y visual, aderezada con baladas country de Johnny Cash, como el célebre tema que da título al film.

Otras películas con protagonismo de una LOLITA

Lolita – Stanley Kubrick (1962)
American beauty – Sam Mendes (1999)
La flaqueza del bolchevique – Manuel Martín Cuenca (2003)