Crimen

DEUDA (El asesinato de un corredor de apuestas chino)

Obligación que una persona tiene de pagar, reintegrar o satisfacer algo (generalmente dinero) a otro sujeto. (definicion.de)

«Las deudas son como cualquier otra trampa en la que se es muy fácil caer, pero de la que es dificilísimo salir»
George Bernard Shaw (1856-1950) Escritor irlandés

EL ASESINATO DE UN CORREDOR DE APUESTAS CHINO (The killing of a chinese bookie) – 1976

Director John Cassavetes
Guion John Cassavetes
Fotografía Frederick Elmes, Michael Ferris y Mitchell Breit
Música Bo Harwood
Producción Faces Distribution Corporation
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 135m. Color
Reparto Ben Gazzara, Timothy Carey, Seymour Cassel, Robert Phillips, John Kullers, Morgan Woodward, Al Ruban, Virginia Carrington.
* Jack Sheldon – Almost (in love with you)

«Dicen que todo es sexo, que el sexo lo es todo. Aquí en el Crazy Horse West les damos mucho más»

Pocas veces un film tan fallido en su concepción como en su inoperante trascendencia crítica y comercial, naufragó en taquilla en su estreno oficial y volvió a hacerlo dos años más tarde cuando se reestrenó con el metraje acortado en casi media hora, ha influido tanto en continuadores del género como Quentin Tarantino, Abel Ferrara o, incluso, Martin Scorsese, y resulta hoy tan abierto a lecturas o reinterpretaciones como este personalísimo acercamiento de John Cassavetes a los sumideros del crimen organizado. En un contexto urbano enrarecido y amenazador, cuya atmósfera de felonía e impudicia era atenuada por la irradiante policromía de su fotografía y vestuario, se dibujaba con ascético ardor el errático y aciago divagar cotidiano del propietario de un local de espectáculos eróticos de Los Ángeles, forzado al homicidio para cancelar una deuda contraída con la mafia. Ben Gazzara improvisó con maña el personaje, que bien podía ser un ‘alter-ego’ del adalid del cine independiente en cuanto a la coerción a corromper sus jerárquicos principios dentro de una comunidad artística marginal.

Otras películas sobre DEUDAS

¡Qué bello es vivir! – Frank Capra (1946)
Teniente corrupto – Abel Ferrara (1992)
Comanchería – David Mackenzie (2016)

REGENERACIÓN (Atrapado por su pasado)

Abandono de un modo de vida que se considera perjudicial o malo desde un punto de vista moral. (Larousse Editorial)

«La única forma de regenerar el mundo es que cada uno cumpla con el deber que le corresponda»
Charles Kingsley (1819-1875) Novelista inglés

ATRAPADO POR SU PASADO (Carlito’s way) – 1993

carlitos_way

Director Brian De Palma
Guion David Koepp
Fotografía Stephen H. Burum
Música Patrick Doyle
Producción Universal/Epic Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 141m. Color
Reparto Al Pacino, Penelope Ann Miller, Sean Penn, Viggo Mortensen, John Legizamo, Adrian Pasdar, Luis Guzmán, Jaime Sánchez.

«Nada de favores entre amigos. Un favor puede matarte más rápido que una bala»

Una de las escasas muestras del subyugante temperamento fílmico que De Palma manifestó de forma puntual durante los setenta y que con tanta cicatería creativa ha dosificado en las dos últimas décadas lo hallamos en este romántico thriller sobre la mafia latina de Nueva York, basado en un excelso guion que David Koepp escribió a partir de dos novelas del juez Edwin Torres, After Hours y Carlito’s way. En él se recreaba la crisis existencial de un anacrónico pero respetado exconvicto de origen puertorriqueño, antítesis del personaje que Al Pacino encarnó en EL PRECIO DEL PODER (1983) del mismo realizador, que, a pesar de su anhelo por abandonar un pretérito e infame trajín al margen de la ley e iniciar una decorosa vida en pareja, no consigue evitar inmiscuirse en lances delictivos por culpa de las malas compañías, como la del histriónico picapleitos encarnado por un irreconocible Sean Penn. Rodada por el cineasta norteamericano con un arrebatador estilo visual y un rabioso pulso narrativo, contiene secuencias tan memorables como la reyerta en el tugurio de billares o la trepidante persecución-tiroteo por el metro y la Central Station neoyorquina.

Otras películas sobre REGENERACIÓN

La venus rubia – Josef Von Sternberg (1932)
El hombre del oeste – Anthony Mann (1958)
Adua y sus amigas – Antonio Pietrangeli (1960)

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COMPULSIÓN (Impulso criminal)

Término usado en psicoanálisis que define a un sujeto aparentemente sano que presenta una conducta adictiva u obsesiva irresistible ante una determinada situación subyugante. (Wikipedia)

«La envidia, los celos, la ambición, todo tipo de avidez, son pasiones. El amor es una acción, la práctica de un poder humano, que sólo puede realizarse en la libertad y jamás como resultado de una compulsión».
Erich Fromm (1900-1980) Psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista alemán

IMPULSO CRIMINAL (Compulsion) – 1959

impulso

Director Richard Fleischer
Guion Richard Murphy
Fotografía William C. Mellor
Música Lionel Newman
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 103m. B/N
Reparto Dean Stockwell, Bradford Dillman, Diane Varsi, Richard Anderson, E.G. Marshall, Orson Welles, Martin Milner, Edd Binns.

«Pido por un tiempo que aprendamos que toda vida es digna de ser salvada. La misericordia es el don más preciado del hombre»

Basándose en la novela homónima que el periodista Meyer Levin escribió sobre el caso Leopold-Loeb, un famoso suceso criminal acaecido en el Chicago de 1924 que inspiró el suspense hitchcockiano de LA SOGA (1948) y que depararía otra elegante revisitación por Tom Kalin en COMPULSIÓN (1992), Fleischer perpetró una turbadora requisitoria contra la intolerante inutilidad de la pena de muerte, discernida con un rigor ético e intelectual tan demoledor como el discurso pronunciado por el jurista defensor en un cierre antológico, que, según cuentan, en la realidad se prolongó durante doce horas. Nada menos que Orson Welles (ojo también a su lapidaria frase final) interpretaba al abogado criminalista de este par de estudiantes de clase alta y tendencia homosexual (uno, frágil, influenciable y ducho en asuntos ornitológicos, el otro vanidoso, pérfido y paranoico) que optan por materializar su desprecio a la sociedad y su supuesta inteligencia superior asesinando gratuitamente a un joven de catorce años. Tremebundo análisis de una patología homicida, tan bien ambientado e interpretado como fotografiado en un propicio Cinemascope.

Otras películas sobre COMPULSIÓN

Marnie, la ladrona – Alfred Hitchcock (1964)
Mejor… imposible – James L. Brooks (1997)
El aviador – Martin Scorsese (2004)