Seymour Cassel

PLANO (Rostros)

Tira continua de película cinematográfica, creada a partir de una serie de fotogramas, que corre por un período ininterrumpido de tiempo. Los planos son generalmente filmados con una simple cámara y puede ser de cualquier duración. Un plano en una producción, definido por el comienzo y el final de un proceso de captura, es equivalente a un clip en una edición.
El primer plano en el caso de la figura humana, recogería el rostro y los hombros. Este tipo de plano, al igual que el Plano detalle y el primerísimo primer plano se corresponde con una distancia íntima, ya que sirve para mostrar confidencia e intimidad respecto al personaje.
(Wikipedia)

“El primer plano de un rostro es tan obsceno como un órgano sexual visto de cerca. Se trata de un órgano sexual. La promiscuidad del detalle, el zoom-in, adquiere un valor sexual”
Jean Braudillard (1929-2007) Filósofo y sociólogo francés

ROSTROS (Faces) – 1968

faces

Director John Cassavetes
Guión John Cassavetes
Fotografía Al Ruban
Música Jack Ackerman
Producción Continental
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 129. B/N
Reparto John Marley, Lynn Carlin, Gena Rowlands, Seymour Cassel, Darlene Conley, Val Avery, Fred Draper, Elizabeth Deering.
* Charlie Smalls – Never felt like this before (Instrumental)

“Desde el principio del mundo el amor, y no la guerra, ha conquistado al hombre. César intentó hacerse con el control de Roma, y le fue fácil. Pero entonces Cleopatra jugó sus cartas y el amor le conquistó, según lo previsto”

Una vez malogrado su trivial intento de adherirse al sistema hollywoodiense con la desquiciada TOO LATE BLUES (1962) y la compasiva ÁNGELES SIN PARAÍSO (1963), Cassavetes decidió dilapidar los emolumentos recibidos por su actuación en DOCE DEL PATÍBULO (1967) en dar forma a este film chocante pero sugestivo, que, gracias a la imprevista resonancia y aceptación que obtuvo, sentó las bases de su posterior obra y de gran parte del cine independiente norteamericano. Intensamente influido por las tendencias documentalistas, colisionó con la moral estadounidense de la época al revelar las espinosas y abrumadoras treinta y seis horas de convivencia de un matrimonio carcomido por el hastío y el desánimo que han acumulado durante los catorce años de una relación hipócrita y recíprocamente desleal. Como en casi toda su trayectoria autónoma, el cineasta aplicaba el recurso de la cámara en mano con profusión de primeros planos y autorizaba al reparto, integrado por su esposa Rowlands y un habitual círculo de amigos, a improvisar sobre la marcha las patéticas reacciones de sus personajes.

Otras películas caracterizadas por su magistral uso del PRIMER PLANO

La pasión de Juana de Arco – Carl Th. Dreyer (1928)
Persona – Ingmar Bergman (1966)
La vida de Adèle – Abdellatif Kechiche (2013)

APARCACOCHES (Así habla el amor)

Persona que en hoteles, restaurantes y otros establecimientos públicos se encarga de aparcar los vehículos de los clientes y de devolvérselos a la salida. (RAE)

“El tipo parecía un aparcacoches, o tal vez un dentista. Tenía un bigote horrible y una sonrisa falsa. O tal vez un bigote falso y una horrible sonrisa” (novela Pulp)
Charles Bukowski (1920-1994) Escritor y poeta estadounidense nacido en Alemania

ASÍ HABLA EL AMOR (Minnie and Moskowitz) – 1971

minnie

Director John Cassavetes
Guión John Cassavetes
Fotografía Alric Edens, MichaeL Margulies y Arthur J. Ornitz
Música Bo Harwood
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 114m. Color
Reparto Gena Rowlands, Seymour Cassel, Elizabeth Deering, Elsie Ames, Val Avery, John Cassavetes, Tim Carey, Katharine Cassavetes.

“Ya sabes, el mundo está lleno de asnos tontos que anhelan tu cuerpo. Quiero decir, no sólo tu cuerpo, sino tu corazón, tu alma, tu mente, ¡todo! No pueden vivir hasta que lo consiguen. Y ya sabes, una vez que lo consiguen, en realidad no lo quieren”

Cassavetes transformó en una sensible, espontánea y cautivadora comedia dramática lo que en manos de otro director hubiera significado una película tediosa, superficial y poco digerible por su incongruente anécdota argumental: el más que improbable romance que brota en suelo neoyorquino entre dos seres a todas luces antagónicos, cuyo único nexo común residía en un desencanto y retraimiento sentimental producto de la amarga soledad que prolifera en el contexto urbano y que dificulta enormemente las relaciones humanas. Así pues, la historia de amor entre un chabacano, inculto e irritable vigilante/aparcacoches y una restauradora de museo refinada, frágil e instruida (superlativas composiciones de Cassel y la estupenda Gena Rowlands) confluía en uno de los títulos más asequibles, directos y optimistas de su realizador, capaz de albergar tiernos y perspicaces momentos de romanticismo con sentido del humor, cierto dinamismo descriptivo e inusitada aptitud elíptica dentro de un universo tan conflictivo y apasionado como desesperanzadamente poético.

Otras películas en las que aparece un APARCACOCHES

Always – Song Il-gon (2011)
The Human Centipede 2 (Full Sequence) – Tom Six (2011)
Miracle in cell nº 7 – Lee Hwan-Kyung (2013)

DEUDA (El asesinato de un corredor de apuestas chino)

Obligación que una persona tiene de pagar, reintegrar o satisfacer algo (generalmente dinero) a otro sujeto. http://definicion.de/deuda/

“Las deudas son como cualquier otra trampa en la que se es muy fácil caer, pero de la que es dificilísimo salir”
George Bernard Shaw (1856-1950) Escritor irlandés

EL ASESINATO DE UN CORREDOR DE APUESTAS CHINO (The killing of a chinese bookie) – 1976

Director John Cassavetes
Guión John Cassavetes
Fotografía Frederick Elmes, Michael Ferris y Mitchell Breit
Música Bo Harwood
Producción Faces Distribution Corporation
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 135m. Color
Reparto Ben Gazzara, Timothy Carey, Seymour Cassel, Robert Phillips, John Kullers, Morgan Woodward, Al Ruban, Virginia Carrington.

“Dicen que todo es sexo, que el sexo lo es todo. Aquí en el Crazy Horse West les damos mucho más”

Pocas veces un film tan fallido en su concepción como en su inoperante trascendencia crítica y comercial, naufragó en taquilla en su estreno oficial y volvió a hacerlo dos años más tarde cuando se reestrenó con el metraje acortado en casi media hora, ha influido tanto en continuadores del género como Quentin Tarantino, Abel Ferrara o, incluso, Martin Scorsese, y resulta hoy tan abierto a lecturas o reinterpretaciones como este personalísimo acercamiento de Cassavetes a los sumideros del crimen organizado. En un contexto urbano enrarecido y amenazador, cuya atmósfera de felonía e impudicia era atenuada por la irradiante policromía de su fotografía y vestuario, se dibujaba con ascético ardor el errático y aciago divagar cotidiano del propietario de un local de espectáculos eróticos de Los Angeles, forzado al homicidio para cancelar una deuda contraída con la mafia. Ben Gazzara improvisó con maña el personaje, que bien podía ser un “alter-ego” del adalid del cine independiente en cuanto a la coerción a corromper sus jerárquicos principios dentro de una comunidad artística marginal.

Otras películas sobre DEUDAS

¡Qué bello es vivir! – Frank Capra (1946)
Teniente corrupto – Abel Ferrara (1992)
Deuda de sangre – Clint Eastwood (2002)