Comedia romántica

INMADUREZ (Domicilio conyugal)

Falta de madurez. (RAE)
La inmadurez emocional se define como la capacidad de una persona para afrontar una situación de forma equilibrada, reflexiva y sana. Se puede dar en personas que no han crecido en un entorno familiar con apoyo emocional suficiente, donde se han sentido ignorados e incomprendidos. Igualmente, se da tras sufrir situaciones traumáticas en la niñez. (psicoclinicabarcelona.com)

«La inmadurez emocional implica una perspectiva ingenua e intolerante ante ciertas situaciones de la vida, generalmente incómodas o aversivas. Una persona que no haya desarrollado la madurez o inteligencia emocional adecuada tendrá dificultades ante el sufrimiento, la frustración y la incertidumbre.»
Walter Riso (1951-) Psicólogo clínico italiano

DOMICILIO CONYUGAL (Domicile conjugal) – 1970

Director François Truffaut
Guion François Truffaut, Claude de Givray y Bernard Revon
Fotografía Néstor Almendros
Música Antoine Duhamel
Producción Les Films du Carrosse/Valoria Films/Fida Cinematografica
Nacionalidad Francia/ Italia
Duración 97m. Color
Reparto Jean-Pierre Léaud, Claude Jade, Hiroko Berghauer, Daniel Ceccaldi, Barbara Laage, Claire Duhamel.

«No sé qué es el aburrimiento. He oído hablar de él, pero no sé qué es. Siempre hay algo que hacer: recortar las páginas de un libro, hacer crucigramas, tomar notas… Ojalá el día tuviera treinta horas porque nunca me aburro. Estoy deseando hacerme viejo para poder dormir cinco horas.»

Cuarta entrega del ciclo de cinco películas que Truffaut dedicó a explorar la trayectoria vital y sentimental de su alter ego Antoine Doinel, siempre encarnado por Jean-Pierre Léaud, desde su problemática e incomprendida adolescencia en LOS 400 GOLPES hasta la crisis personal de la edad adulta que plasmaba EL AMOR EN FUGA. En esta ocasión, reflejaba la etapa como recién casado del personaje a través de una persistente e ingeniosa exposición de los roces, conflictos e inconvenientes cotidianos que desafiaban la convivencia en pareja, entre ellos, su inestabilidad en el ámbito laboral, el nacimiento de su hijo, la inmadurez emocional que lo empuja a tener una exótica aventura extramatrimonial o su posterior tentativa de separación. Apreciables influencias de Renoir (el cercano ajetreo del patio vecinal), Tati (a quien incluso rinde homenaje con una breve aparición de Mr. Hulot) o Buñuel (sus constantes encuadres de piernas femeninas) aderezan el complaciente ardid poético de esta agridulce y burlesca comedia romántica, iluminada con tonalidades suaves por Néstor Almendros.

Otras películas sobre la INMADUREZ EMOCIONAL

El apartamento – Billy Wilder (1960)
(500) días juntos – Marc Webb (2009)
Un pájaro azul – Ariel Rotter (2023)

HIJO (El noviazgo del padre de Eddie)

Descendente directo de una persona (en ocasiones se aplica también a animales no humanos). Los hijos pueden ser biológicos o fruto de la adopción. (Wikipedia)

“Los hijos aprenden poco de las palabras; sólo sirven tus actos y la coherencia de éstos con las palabras.”
Joan Manuel Serrat (1943-) Cantautor, compositor, intérprete, poeta y músico español

EL NOVIAZGO DEL PADRE DE EDDIE (The courtship of Eddie’s Father) – 1963

Director Vincente Minnelli
Guion John Gay
Fotografía Milton R. Krasner
Música George Stoll y Robert Van Eps
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 118m. Color
Reparto Glenn Ford, Ron Howard, Shirley Jones, Stella Stevens, Dina Merrill, Roberta Sherwood, Jerry Van Dyke.

«La señoras malas acostumbran a tener el pecho grande. No te enojes papá, pero es verdad. Muy grande. Pecho grande y ojos entornados. Así es como se distingue a una señora mala de una buena.»

Adaptación de una novela homónima de Mark Toby, que, si bien significó el inicio de la decadencia creativa de su ilustre realizador, subsiste hoy en día como una tan elegante como sofisticada conjunción de comedia romántica y drama costumbrista, comprometida en testimoniar con modélica mordacidad los hábitos cotidianos estadounidenses de los años sesenta. El resuelto interés de un pelirrojo niño de seis años por interferir en el noviazgo de su recién enviudado padre, ejecutivo de una emisora radiofónica de Manhattan, avanzaba entre ocurrentes diálogos a través de un riguroso sentido del ritmo y una superficial resolución de sus situaciones domésticas, a menudo ligeras e insufladas de un esencial ternurismo. La película, que propiciaría una serie televisiva del mismo nombre protagonizada entre 1969 y 1972 por el cómico Bill Bixby, destacaba principalmente por su reveladora utilización del color y los decorados, así como por una impecable dirección de actores, encabezados por un estupendo Glenn Ford y el entonces afamado actor infantil Ron Howard como su celestino hijo.

Otras películas que plasman el vínculo auténtico y sincero de un padre con su joven HIJO

Ladrón de bicicletas – Vittorio De Sica (1948)
Algo para recordar – Nora Ephron (1993)
En busca de la felicidad – Gabriele Muccino (2006)

DESAFÍO (El milagro de Morgan Creek)

Reto, empresa difícil a la que hay que enfrentarse. (Espasa-Calpe).

«El periodismo es la habilidad de vencer el desafío de llenar el espacio.»
Rebecca West (1892-1983) Escritora inglesa

EL MILAGRO DE MORGAN CREEK (The Miracle of Morgan’s Creek) – 1944

Director Preston Sturges
Guion Preston Sturges
Fotografía John F. Seitz
Música Leo Shuken y Charles Bradshaw
Producción Paramount
Duración 98m. B/N
Reparto Eddie Bracken, Betty Hutton, Diana Lynn, William Demarest, Porter Hall, Brian Donlevy, Akim Tamiroff.

«La responsabilidad de registrar un matrimonio siempre ha recaído en la mujer. Si no fuera por ella, el matrimonio habría desaparecido hace mucho.»

La calma de una ficticia pequeña ciudad del Medio Oeste amanece perturbada después de una fiesta de despedida a los reclutas que parten hacia la Segunda Guerra Mundial. Como consecuencia de una velada de desenfreno, la extrovertida hija del autoritario e irritable jefe de policía local aparece con evidentes síntomas de embriaguez, luciendo un anillo de matrimonio y embarazada.de un soldado cuyo nombre no recuerda. Desafiando con sumo atrevimiento y destreza el puritano conservadurismo estipulado en el reglamento del Código Hays de autocensura impuesto en Hollywood, Preston Sturges forjó una ‘screwball comedy’ repleta de diálogos trepidantes y circunstancias disparatadas, sarcásticas e irrespetuosas acerca de los prejuicios y convencionalismos sociales de la clase media estadounidense. Una parodia cotidiana punzante y transgresora, cuya escurridiza puesta en escena compaginaba el humor absurdo e irrefrenablemente hilarante, sustentado en la naturaleza física del ‘slapstick’, con el ingenio verbal y la intensidad emotiva de la alta comedia.

Otras películas que supusieron un DESAFÍO a la censura

El verdugo – Luis G. Berlanga (1963)
El imperio de los sentidos – Nagisa Oshima (1976)
La vida de Brian – Terry Jones (1979)

SENSIBLERÍA (Love actually)

Cualidad de sensiblero, es decir, que implica o muestra un sentimentalismo exagerado, superficial o fingido. (RAE)

«Sin ternura, el amor es puro afán de dominio y de autoafirmación hasta lo destructivo. La ternura sin amor es sensiblería blanda incapaz de crear nada»
Fernando Savater (1947-) Filósofo y escritor español

LOVE ACTUALLY (Love actually) – 2003

CREATOR: gd-jpeg v1.0 (using IJG JPEG v80), quality = 75

Director Richard Curtis
Guion Richard Curtis
Fotografía Michael Coulter
Música Craig Armstrong
Producción Universal/Working Title Films/DNA Films
Nacionalidad Reino Unido/ Estados Unidos
Duración 128m. Color
Reparto Hugh Grant, Liam Neeson, Colin Firth, Keira Knightley, Laura Linney, Emma Thompson, Alan Rickman, Billy Nighy, Rowan Atkinson.

«Dicen que vivimos en un mundo de odio y egoísmo, pero yo no lo veo así. Me parece que el amor está en todas partes. A menudo, no es especialmente digno ni noticiable, pero siempre está ahí: padres e hijos, madres e hijas, maridos y esposas, novios, novias, viejos amigos…»

Responsable en su faceta como guionista de dos de los mayores éxitos de la comedia romántica anglosajona de los noventa, CUATRO BODAS Y UN FUNERAL y NOTTING HILL (1999), Richard Curtis formalizó su salto a la dirección con este edulcorado filme de historias cruzadas, que, con el paso de los años, ha logrado consolidarse como el gran clásico navideño del siglo XXI. Apostando por la superficialidad, la sensiblería y un humor de rancio estereotipo sexista en detrimento de la verosimilitud, la sofisticación y el rigor descriptivo, celebraba la poliédrica ubicuidad del amor entrelazando diez dilemas afectivos de fácil impacto emocional, entre ellos, el flechazo entre el nuevo primer ministro británico y su secretaria, la tierna conexión entre un viudo y su enamoradizo hijastro o el súbito romance entre un escritor inglés de corazón roto y su asistenta portuguesa. La deliciosa partitura para piano de Craig Armstrong y su lujoso reparto embellecen este variopinto mosaico de emociones, algunas ya tan icónicas como la enternecedora declaración de amor por medio de carteles o el hilarante baile por las estancias de la residencia oficial de Downing Street.

Otras películas que caen en la SENSIBLERÍA

Los paraguas de Cherburgo – Jacques Demy (1964)
Cinema Paradiso – Giuseppe Tornatore (1988)
Philomena – Stephen Frears (2013)

Con este clásico navideño os deseo unas Felices Fiestas. Espero seguir disfrutando de vuestra compañía cinéfila a lo largo del 2025.

GLAMOUR (Atrapa a un ladrón)

Encanto natural que fascina. Originalmente se refería a un hechizo mágico u oculto que afectaba la percepción visual de una persona, mostrando los objetos percibidos de una manera diferente de la real y presentándolos de una manera atractiva, magnífica o glorificada. En el siglo XIX, glamour se redujo simplemente como un término que describía la belleza y la elegancia que conformaban las características de un objeto, de una manera ilusiva o romántica. se utiliza frecuentemente en la moda para designar las características atractivas de la forma de vestir de determinada época y mercado, el estilo y la belleza intrínseca; marcando la estética, el exceso, la vanidad, la atracción sexual y diversos aspectos de la cultura popular. (Wikipedia)

«¿Por qué hablas? ¿Por qué pierdes el tiempo? Diciendo lo mismo, debería ser un crimen. Nunca escuchas, en cambio tartamudeas. Como si fueras interesante y lleno de glamour» (canción Why do you talk?)
Lou Reed (1942-) Poeta, cantante, guitarrista y compositor de rock estadounidense

ATRAPA A UN LADRÓN (To catch a thief) – 1955

Generated by  IJG JPEG Library

Director Alfred Hitchcock
Guion John Michael Hayes
Fotografía Robert Burks
Música Lyn Murray
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 97m. Color
Reparto Cary Grant, Grace Kelly, Brigitte Auber, Jessie Royce Landis, John Williams, Charles Vanel, Cosmo Sardo.

«¿Sabes? Tengo más o menos el mismo interés por las joyas que por la política, las carreras de caballos, la pintura moderna o las mujeres que necesitan emociones extrañas. ¡Ninguno!»

Solvente intriga con refinados toques de comedia romántica, basada en una novela homónima de David Dodge, que narraba la forzosa investigación que emprende un otrora famoso ladrón de guante blanco, lujosamente retirado en la Riviera francesa, para desenmascarar al enigmático responsable de unos robos cometidos con su sello personal, que, lógicamente, lo sitúan como único sospechoso para la policía. Los coloristas paisajes de la Costa Azul, maravillosamente fotografiados en Technicolor y VistaVision por Robert Burks, el sofisticado vestuario ideado por Edith Head o la palpable química que destilaba su carismática pareja protagonista, intensificada por unos diálogos repletos de ocurrencias y audaces dobles sentidos, convertían este refrescante juego de equívocos, seducciones y apariencias en una de las más rotundas manifestaciones del glamour clásico de Hollywood. Al poco tiempo de finalizar el rodaje, Grace Kelly (bellísima en su rol de caprichosa y pasional heredera estadounidense) conoció en Cannes al príncipe Rainiero III de Mónaco, con el que contraería matrimonio en 1956.

Otros clásicos hollywoodienses aderezados con una gran dosis de GLAMOUR 

Gran hotel – Edmund Goulding (1932)
Gilda – Charles Vidor (1946)
Una cara con ángel – Stanley Donen (1957)