Cine mudo

NICKELODEON (Asalto y robo de un tren)

Primer tipo de espacio de exposición interior dedicado a proyectar películas. Estos prosperaron entre 1905 y 1915, y por lo general, se creaban en antiguos escaparates y había que pagar cinco centavos para entrar. (Wikipedia)

«No es exagerado decir que el cine moderno se inició con los nickelodeons»
Charles Musser (1951-) Historiador de cine y realizador de documentales estadounidense

ASALTO Y ROBO DE UN TREN (The great train robbery) – 1903

robbery

Director Edwin S. Porter
Guión Edwin S. Porter y Scott Marble
Fotografía Edwin S. Porter y Blair Smith
Producción Edison Manufacturing Company
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 12m. B/N
Reparto Justus D. Barnes, George M. Anderson, A.C. Abadie, Walter Cameron, Frank Hanaway, Morgan Jones, Tom London, Mary Snow.

Reconstrucción de un episodio real acontecido en el Far-West americano que incorporaba gran parte de los elementos que identificarían el futuro temario del género, y, que, con sobrado fundamento, puede ser considerada como la primera película en desarrollar un relato con soluciones estrictamente cinematográficas, es decir, con técnicas narrativas análogas a las esgrimidas hoy en día para articular un argumento. Tal estimación radica básicamente en motivos tales como la sincronización de acciones paralelas a través de un montaje alternado, primicia revelada un año antes por el propio Porter en SALVAMENTO DE UN INCENDIO, el desarrollo de escenas «en profundidad» o con cámara en movimiento para el correcto avance de la acción, la variedad de escenarios tanto exteriores como en estudio o la consecución de un vigoroso ritmo «in crescendo». El furor desatado en los Nickel Odeon, donde especialmente impactaba el primer plano de su epílogo (en el que uno de los atracadores dispara a quemarropa contra la pantalla), originó un alud de remedos, algunos de ellos obra del mismísimo Edwin S. Porter.

Otras películas que tuvieron éxito en la época del NICKELODEON

An interesting story – James Williamson (1904)
El enemigo invisible – D.W. Griffith (1912)
Dr. Jekyll and Mr. Hyde – Herbert Brenon (1913)

TESTAMENTO (El legado tenebroso)

Declaración voluntaria de una persona expresando lo que quiere que se haga con sus bienes después de su fallecimiento; es un acto solemne sometido a ciertos requisitos de forma y en el que necesariamente consta la institución de un heredero. (google.es)

“La enfermedad más peligrosa después del doctor, es el testamento: más han muerto porque hicieron testamento, que porque enfermaron”
Francisco de Quevedo (1580-1645) Escritor español del Siglo de Oro

EL LEGADO TENEBROSO (The cat and the canary) – 1927

Director Paul Leni
Guion Alfred A. Cohn
Fotografía Gilbert Warrenton
Música Charles D. Hall
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 75m. B/N
Reparto Laura LaPlante, Creighton Hale, Forrest Stanley, Tully Marshall, Gertrude Astor, Arthur Edmund Carew, Flora Finch, Martha Mattox.
* Camille Saint-Saëns – Symphony No. 3 «Organ»

«Mis parientes han vigilado mi estado de salud como si ellos fuesen gatos y yo un canario. Piensan que me han vuelto loco y, por eso, todos mis bienes se los lego a mi pariente más distante que lleve el apellido… West»

Al igual que otros talentosos realizadores germanos, Paul Leni aterrizó en Hollywood dispuesto a introducir los elementos característicos de la atmósfera expresionista, y, casi sin darse cuenta, sembraron juntos la simiente de una enraizada tradición terrorífica, que tuvo en la Universal su auténtico núcleo neurálgico. En esta ocasión, fue la adaptación homónima de una exitosa pieza teatral de John Willard, encargada por el reputado Carl Laemmle Jr. (primogénito del fundador de la Universal), la auténtica iniciadora de un gótico, claustrofóbico e imitado subgénero de misterio con pinceladas de humor, sustentado en atrevidos e inusitados movimientos de cámara y una utilización con fines sobrecogedores de la iluminación en claroscuros. La entonces famosa estrella de la productora, Laura LaPlante, fue la encargada de interpretar a la joven y sorprendente única heredera de su millonario tío, según el retorcido testamento leído en su siniestro caserón veinte años después de su muerte, que debía enfrentarse a los amenazantes (y aparentemente sobrenaturales) arrebatos criminales por parte del resto de desheredados.

Otras películas que narran las consecuencias de un sorpresivo TESTAMENTO

Los herederos felices – Max Ophüls (1933)
La bestia con cinco dedos – Robert Florey (1946)
Los herederos – Stefan Ruzowitzky (1998)

TRABAJO (Tiempos modernos)

1. Acción y efecto de trabajar.
2. Ocupación retribuida.
3. Operación de la máquina, pieza, herramienta o utensilio que se emplea para algún fin.
4. Esfuerzo humano aplicado a la producción de riqueza, en contraposición a capital.
(RAE)

“Siempre que te pregunten si puedes hacer un trabajo, contesta que sí y ponte enseguida a aprender cómo se hace”
Franklin D. Roosevelt (1882-1945) Político, diplomático y abogado estadounidense

TIEMPOS MODERNOS (Modern times) – 1936

Director Charles Chaplin
Guion Charles Chaplin
Fotografía Roland Totheroh e Ira Morgan
Música Charles Chaplin
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 87m. B/N
Reparto Charles Chaplin, Paulette Goddard, Henry Bergman, Chester Conklin, Stanley Stanford, Hank Mann, Louis Natheaux.

«¡Lo conseguiré! Tendremos una casa, aunque deba trabajar para ello»

Centrándose por última vez en las peripecias del eterno vagabundo, en esta ocasión, acompañado de una joven huérfana en su frustrante empeño por encontrar trabajo después de haber sido despedido de una cadena de montaje (segmento muy probablemente inspirado en la comedia musical de René Clair VIVA LA LIBERTAD), Chaplin construyó esta grotesca e implacable sátira sobre la alarmante precariedad laboral padecida durante la Gran Depresión y los distintos sistemas de organización industrial y producción en serie aplicados en pleno desarrollo capitalista. Nos hallamos ante un auténtico portento de creatividad cómica y perfeccionismo expresivo, fundamental en el apartado artístico por incorporar a la silente tradición chapliniana diversos efectos sonoros y algún que otro pasaje dialogado, además de una canción de lenguaje ininteligible (conocida como Nonsense song) que tomaba prestada la melodía original de Léo Daniderff Je cherche aprés Titine, y, por otro lado, decisivo para que el sector más conservador de la sociedad estadounidense intensificara su particular inquina hacia el cineasta con la excusa de una escena en la que el protagonista es confundido con el líder instigador de una manifestación comunista.

Otras películas en las que su protagonista cambia varias veces de TRABAJO

La busca – Angelino Fons (1966)
Besos robados – François Truffaut (1968)
Alicia ya no vive aquí – Martin Scorsese (1974)

REVOLUCIÓN (La madre)

1. Cambio violento y radical en las instituciones políticas de una sociedad.
2. Cambio brusco en el ámbito social, económico o moral de una sociedad.
(google.es)

“La revolución no se lleva en los labios para vivir de ella, se lleva en el corazón para morir por ella.”
Che Guevara (1928-1967) Político, escritor, periodista y médico argentino-cubano

LA MADRE (Mat) – 1926

Director Vsevolod I. Pudovkin
Guion Nathan Zarkhi
Fotografía Anatoli Golovnya
Producción Mezhrabpom-Rus
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 73m. B/N
Reparto Vera Baranovskaya, Nikolai Batalov, Aleksandr Tchistiakov, Anna Zemtsova, Vsevolod I. Pudovkin, Ivan Koval-Samborsky.

«Debemos ocuparnos de ello. No habrá nadie excepto nosotros para ocuparse de ello. Que la gente aprenda más en profundidad y con más detalle de aquellos días tan llenos de vida, de eventos tan significativos y con tantas consecuencias.» (Lenin)

El cine soviético de montaje atravesaba por su etapa de mayor apogeo cuando Pudovkin abordó su ilustre trilogía revolucionaria, inaugurada con esta libre adaptación de la hermosa novela homónima de Maxim Gorki y completada con las igualmente sublimes EL FIN DE SAN PETERSBURGO (1927) y TEMPESTAD SOBRE ASIA (1928). La abrupta toma de conciencia política de una atribulada proletaria (conmovedora Vera Baranovskaya) como consecuencia de la insurrecta actuación de su hijo ante la represión del gobierno zarista (1905) fue expuesta por medio de una ejemplar cadencia narrativa, afinada con abundantes elementos líricos e implícitas metáforas realistas, como el legendario deshielo del rio Neva. Además de armonizar la distintiva imposición social de la cinematografía rusa con los matices políticos, morales y psicológicos de sus individualizados personajes, la película hacía gala del particular y minucioso concepto sinfónico de su autor, subrayado con una meritoria aplicación de la técnica de las acciones paralelas, que, a la postre, resultaría idónea para plasmar la acentuada simbología del relato.

Otras películas ambientadas en un contexto de REVOLUCIÓN

Napoleón – Abel Gance (1927)
La cometa azul – Tian Zhuangzhuang (1993)
Che: El argentino – Steven Soderbergh (2008)

GUADAÑA (La carreta fantasma)

1. Apero de labranza que sirve para segar a ras de tierra estando el agricultor erguido; está formada por un mango largo con dos manillas a distintas alturas y una cuchilla ancha, larga, curva y acabada en punta, en un extremo.
2. Símbolo de la muerte, a la que se representa con este instrumento segador de vidas.
(google.es)

“La envidia de la felicidad ajena es como la guadaña que siempre se está afilando y afilando.”
Ramón Gómez de la Serna (1888-1963) Escritor y periodista vanguardista español

LA CARRETA FANTASMA (Körkarlen) – 1921

Director Victor Sjöstrom
Guion Victor Sjöstrom
Fotografía Julius Jaenzon
Producción Svensk Filmindustri
Nacionalidad Suecia
Duración 93m. B/N
Reparto Victor Sjöstrom, Hilda Börgstrom, Astrid Holm, Tore Svennberg, Lisa Lundholm, Concordia Selander, Tor Wejiden, Einar Axelsson.

«En esta carreta no puede viajar ninguna persona viva. Cuando visito a una persona enferma, es demasiado tarde para llamar a otro médico.»

La leyenda popular nórdica que comprometía al último pecador en morir en Nochevieja a redimir su culpa durante todo el año recogiendo en carro y guadaña en mano las almas de las personas fallecidas sirvió para argüir la dickensiana novela de Selma Lagerlöf, que, nueve años más tarde, inspiraría este impresionante drama fantástico, adherido a las grandes cúspides del cine mudo europeo. El intento de adecentar el contenido básico de la tradición con una monserga puritano-protestante, que presentaba al Ejército de la Salvación como redentor espiritual de un pobre alcohólico enfrentado al citado cochero de la muerte, no impidió que Sjöstrom otorgara al relato una fascinante atmósfera espectral, motivada principalmente por un estremecedor virtuosismo plástico y una asombrosa aplicación de las sobreimpresiones. Asímismo, la película hacía gala de una estructura narrativa tan audaz como compleja, fundamentada en una sucesión de oportunos flashbacks y un eficaz montaje en paralelo, cuya percepción de subjetividad emocional posibilitaba una cohesión entre lo real y lo fantástico de irreprochable vanguardismo.

Otras películas en las que aparece alguna GUADAÑA

Vampyr, la bruma vampiro – Carl Th. Dreyer (1932)
La última noche de Boris Grushenko – Woody Allen (1975)
Los chicos del maíz – Fritz Kiersch (1984)