Nino Rota

MUJERIEGO (Casanova)

Aquel hombre que se caracteriza especialmente por su afición a las mujeres. Es decir, el mujeriego es aquel individuo masculino que presenta una desmedida inclinación hacia el género femenino, la cual lo llevará a entablar relaciones amorosas con varias mujeres al mismo tiempo, o bien, si no lo realiza de manera simultánea suele cambiar con mucha facilidad de novia. (definicionabc.com)

«Degenerado y mujeriego, con cierto aire de faquir, anda arrastrando su esqueleto por las entrañas de Madrid» (canción Pongamos que hablo de Joaquín)
Luis Eduardo Aute (1943-) Músico, cantautor, director de cine, actor, escultor, escritor, pintor y poeta español.

CASANOVA (Il Casanova di Federico Fellini) – 1976

casanova

Director Federico Fellini
Guion Federico Fellini y Bernardino Zapponi
Fotografía Giuseppe Rotunno
Música Nino Rota
Producción PEA
Nacionalidad Italia
Duración 155m. Color
Reparto Donald Sutherland, Tina Aumont, Carmen Scarpitta, Cicely Browne, Daniela Gatti, Clara Algranti, Margareth Clémenti, Olimpia Carlisi.

«Los besos de las mujeres son como una copa de vino. Bebes, bebes y bebes… y finalmente sucumbes»

Sañudamente maltratada en su época y todavía hoy incomprendida, esta personalísima aproximación a la figura del famoso seductor veneciano del siglo XVIII, según sus propias memorias, revierte en un delirio onírico tan fascinador como desconcertante, urdido por su autor para representar la descomposición de la llamada sociedad de las luces y evidenciar su profunda animadversión hacia el aventurero en cuestión, que, en una especie de réplica antitética a la indulgencia mostrada seis años antes por Luigi Comencini en su INFANCIA, VOCACIÓN Y PRIMERAS EXPERIENCIAS DE GIACOMO CASANOVA, era retratado a modo de un embaucador, despótico y disoluto autómata sexual. Nino Rota compuso los acordes y Danilo Donati engalanó con sus espléndidos vestidos al bufonesco e inconmensurable Donald Sutherland y a la extensa galería de peripatéticos personajes que integraban este vesánico apólogo sobre el envanecimiento de la lascivia, rodado íntegramente en estudio bajo una exuberancia escenográfica pasmosa y en el que únicamente chirrían por su ordinariez ciertos lances eróticos.

Otras películas con un MUJERIEGO como personaje principal

Tom Jones – Tony Richardson (1963)
Alfie – Lewis Gilbert (1966)
Una cana al aire – Blake Edwards (1989)

CIUDAD (Roma)

Asentamiento de población con atribuciones y funciones políticas, administrativas, económicas y religiosas, a diferencia de los núcleos rurales que carecen de ellas, total o parcialmente. Esto tiene su reflejo material en la presencia de edificios específicos y en su configuración urbanística. Una ciudad es un espacio urbano con alta densidad de población, en la que predomina el comercio, la industria y los servicios. (Wikipedia)

“Soy una luminosa ciudad en proyecto y en ruinas, viva piedra de azul claridad, terrenal y marina. Soy una veterana ciudad, una sobreviviente del salitre, del sol, de la edad y de su propia gente” (canción La ciudad)
Silvio Rodríguez (1946-) Cantautor, guitarrista y poeta cubano

Roma (Roma) – 1972

roma

Director Federico Fellini
Guion Federico Fellini y Bernardino Zapponi
Fotografía Giuseppe Rottuno
Música Nino Rota
Producción Ultra Film/PAC/Les Productions Artistes Associés
Nacionalidad Italia/ Francia
Duración 128m. Color
Reparto Peter Gonzales, Fiona Florence, Marme Maitland, Britta Barnes, Alvaro Vitali, Renato Giovannoli, Elisa Mainardi, Pia De Doses.

«Esto ya no es Roma. Todos se han vuelto locos. Todos tienen prisas. Están todos enfermos»

Abigarrado e ingenioso homenaje felliniano a la apodada ciudad eterna, donde transcurrió la mayor parte de su vida, en el que el egocéntrico autor prescindía de una narrativa convencional para superponer con extravagante subjetividad una serie de evocadores bloques descriptivos que reproducían tanto vivencias personales (desde su etapa escolar hasta las estridentes comidas en la ‘trattoria’ o las veladas en los burdeles) como secuencias absolutamente fantasiosas, grotescas e histriónicas, como el atasco en la autopista, el infructuoso hallazgo de unos frescos antiguos en las obras del metro o el caricaturesco desfile de moda eclesiástica organizado por la aristocracia en el palacio de la condesa Domitila. El resultado es un documento personal y pintoresco, brillante y amargo, que posibilita con coherencia, lucidez y sentido de la dialéctica un sinfín de divagaciones satíricas y nostálgicas, pero en absoluto superficiales como en su día fueron juzgadas. Al año siguiente, Fellini repetiría una forma perceptiblemente análoga para apelar al recuerdo de su infancia en la genial AMARCORD.

Otras películas que homenajean a una CIUDAD

Zazie en el metro – Louis Malle (1959)
Manhattan – Woody Allen (1979)
El cielo sobre Berlín – Wim Wenders (1987)

TROPA (La gran guerra)

1. Conjunto de militares sin grado (soldados rasos) o con grado de soldado de primera, cabo o cabo primero.
2. Conjunto de militares o de gente armada y organizada para la lucha en la guerra.
(Larousse Editorial)

«La guerra es un juego serio en el que uno compromete su reputación, sus tropas y su patria»
Napoleón I Bonaparte (1769-1821) Militar y gobernante francés

LA GRAN GUERRA (La grande guerra) – 1959

grande

Director Mario Monicelli
Guion Mario Monicelli, Age, Furio Scarpelli y Luciano Vincenzoni
Fotografía Giuseppe Rotunno y Roberto Gerardi
Música Nino Rota
Producción Dino De Laurentiis SPA/Gray Film
Nacionalidad Italia/ Francia
Duración 124m. B/N
Reparto Vittorio Gassman, Alberto Sordi, Folco Lulli, Bernard Blier, Silvana Mangano, Romolo Valli, Vittorio Sanipoli, Nicola Arigliano.

«Para mí la guerra no es otra cosa que un largo descanso pero sin un minuto de reposo»

Uno de los mejores largometrajes no ya de su realizador sino del cine italiano de los años cincuenta, en el que se rentabilizaba la originalidad de su insuperable guion hasta establecer un discurso antibelicista de carácter tragicómico sobre las azarosas y desalentadoras condiciones de vida de la tropa en pleno combate. Troceada en varios episodios, cada de uno de ellos presentado con las estrofas cantadas y rotuladas de un cántico militar alpino, preponderaba con asombrosa pulcritud lírica, humanismo y una abrasiva causticidad el marrullero esfuerzo por sobrevivir al cataclismo de la Gran Guerra de dos soldados (un truhán milanés y un romano dotado de un hábil sentido oportunista) para demostrar que, en ocasiones, cobardía y heroísmo no son términos tan contradictorios. Además de explotar su ingénita comicidad en múltiples registros, beneficiándose naturalmente del lucimiento interpretativo de la pareja Gassman/Sordi, Monicelli demostró una asombrosa prestancia a la hora de rodar las secuencias bélicas, por otro lado, soberbiamente fotografiadas.

Otras películas sobre la TROPA

Senderos de gloria – Stanley Kubrick (1957)
Todos a casa – Luigi Comencini (1960)
Tropa de élite – José Padilha (2007)

ARISTOCRACIA (El gatopardo)

Concepto político cuya acepción más inmediata se refiere a aquellas personas en cuyo nombre recae el poder político y económico de un país, transmutado por derecho hereditario. A la clase de los aristócratas se les llama también «los nobles» o «la nobleza». (Wikipedia)

«Se puede conceder un cierto privilegio moral a la aristocracia a expensas de la burguesía, pues la primera reconoce sincera y abiertamente la desigualdad, considerándose una raza superior y privilegiada, mientras la segunda disimula su situación de favorecida»
Nikolai Berdiáyev (1874-1948) Escritor y filósofo ruso

EL GATOPARDO (Il gattopardo) – 1963

leopard

Director Luchino Visconti
Guion Luchino Visconti, Suso Cecchi d’Amico, Pasquale Festa Campanile, Massimo Franciosa y Enrico Medioli
Fotografía Giuseppe Rotunno
Música Nino Rota
Producción Titanus/S.G.C./Nouvelle Pathé
Nacionalidad Italia/ Francia
Duración 205m. Color
Reparto Burt Lancaster, Alain Delon, Claudia Cardinale, Paolo Stoppa, Rina Morelli, Romolo Valli, Terence Hill, Serge Reggiani, Pierre Clémenti.

«Si queremos que las cosas sigan como están, todo debe cambiar»

En medio del enjambre político bullido en la Italia garibaldiana de 1860, el príncipe Fabrizio de Salina se acoge a su apesadumbrado escepticismo crónico para condescender a la alianza matrimonial de su sobrino con la hija del alcalde de Donnafugata, perpetuando de ese modo el poder hegemónico de la agónica aristocracia siciliana frente al pujante florecimiento de la burguesía de provincias. En un imperecedero colofón a su idiosincrasia estilística e ideológica, Visconti resolvió la adaptación de la novela homónima de Giuseppe Tomasi di Lampedusa a través de una copiosa excelsitud creativa, fruto de una perfecta conjunción de factores técnicos y artísticos: del exquisito cromatismo de Rotunno a la suntuosidad de su diseño de escenografía y vestuario, de la exquisita música de Nino Rota a la belleza y compostura de sus protagonistas. Una obra colmada de momentos románticos y melancólicos, a cual más sublime, como la antológica escena del vals o el conmovedor epílogo, donde el paseo del noble (majestuoso Burt Lancaster) simboliza una resignación de tintes mortuorios.

Otras películas encuadradas en el ámbito de la ARISTOCRACIA

Las amistades peligrosas – Stephen Frears (1988)
La edad de la inocencia – Martin Scorsese (1993)
El arca rusa – Alexander Sokurov (2002)

OCIOSIDAD (La dolce vita)

Estado del que está voluntariamente sin desempeñar actividades productivas. (wiktionary.org)

«Nada torna a la gente más desnaturalizada e insubordinada que una larga y constante ociosidad.»
Stephan Zweig (1881-1942) Escritor austríaco

LA DOLCE VITA (La dolce vita) – 1960

VITA

Director Federico Fellini
Guion Federico Fellini, Tullio Pinelli, Ennio Flaiano y Brunello Rondi
Fotografia Otello Martelli
Música Nino Rota
Producción Riama Film/Pathé Cinema/Gray-Film
Nacionalidad Italia/ Francia
Duración 172m. B/N
Música Nino Rota
Reparto Marcello Mastroianni, Anita Ekberg, Anouk Aimée, Yvonne Furneaux, Alain Cuny, Walter Santesso, Lex Barker, Magali Noel, Nadia Gray.

«A mí Roma me gusta mucho. Es una especie de jungla, cálida y misteriosa, donde uno puede esconderse.»

La transición entre el alegórico realismo felliniano y el abstracto onirismo autobiográfico que el autor cultivaría hasta el fin de sus días se produjo con esta exuberante sátira sobre la inmoralidad de la clase pudiente romana y la alevosa dependencia recíproca entre la ‘jet-set’ y la contumaz prensa gráfica o ‘paparazzis’, como se les acuñó a partir de entonces en cortesía a un personaje del filme. La agotadora aventura existencial de un seductor periodista (grandioso Mastroianni) por este galimatías de opulenta decadencia parásita permutaba alegoría, autoparodia y ensoñación a través de un barroquismo ideológico sin par, generador de momentos tan antológicos como el gigantesco Cristo que sobrevuela la ciudad en helicóptero, o, por supuesto, el embelesador y sensual chapuzón nocturno en la Fontana di Trevi. Excelso el trabajo que el diseñador Piero Gherardi hizo en un largometraje para el que el paso del tiempo se ha encargado de atenuar los factores que propiciaron su mayúsculo escándalo, pero no ha conseguido reducir ni un ápice de su fascinación, vigencia y modernidad.

Otras películas sobre OCIOSIDAD

La regla del juego – Jean Renoir (1939)
Los inútiles – Federico Fellini (1953)
El discreto encanto de la burguesía – Luis Buñuel (1972)