Lionel Barrymore

PASIÓN (Duelo al sol)

1. Sentimiento muy intenso que domina la voluntad y puede perturbar la razón, como el amor, el odio, los celos o la ira.
2. Sentimiento de amor muy intenso manifestado con gran deseo sexual.
3. Afición o inclinación viva por alguien o algo.
(Larousse Editorial)

“Los celos matan el amor, pero no el deseo. Este es el verdadero castigo de la pasión traicionada. Odias a la mujer que rompió el pacto de amor, pero sigues deseando porque su traición fue la prueba de su propia pasión”
Carlos Fuentes (1928-2012) Escritor, intelectual y diplomático mexicano

DUELO AL SOL (Duel at the sun) – 1946

duelo

Director King Vidor
Guion David O. Selznick y Oliver H.P. Garrett
Fotografía Lee Garmes, Harold G. Rosson y Ray Rennahan
Música Dimitri Tiomkin
Producción David O. Selznick
Duración 138m. Color
Reparto Jennifer Jones, Gregory Peck, Joseph Cotten, Lionel Barrymore, Lillian Gish, Walter Huston, Herbert Marshall, Charles Bickford.

«Si no soy lo suficientemente buena para casarme, no soy lo suficientemente buena para besar»

El western acabó de armonizar la épica de sus orígenes con el melodrama desaforado y colorista gracias a esta desmesurada y moralmente ofensiva producción de David O. Selznick, basada en una ya polémica novela de Niven Busch, donde las pasiones cabalgaban a lomos de una atmósfera enfermiza y voluptuosamente fatalista para narrar la rivalidad de dos antagónicos hermanos por el amor de una arrolladora mestiza, con la contienda entre ganaderos y empleados del ferrocarril como trasfondo temático. El mítico productor cambió radicalmente la imagen de su entonces compañera sentimental Jennifer Jones, así como de Gregory Peck, finalizó el rodaje junto a William Dieterle y Josef Von Sternberg tras el abandono de un King Vidor amargado por sus continuas intromisiones (aun así consiguió dejar patente su refinada y enérgica caligrafía) y diseñó personalmente la antológica secuencia final, en torno a la cual se construyó el resto de la película: un auténtico desvarío de rencor y pasión desenfrenada en la rocosa Cabeza del Indio bajo las rojizas tonalidades de un sol abrumador.

Otras películas dominadas por una PASIÓN desenfrenada o irracional

Sangre y arena – Fred Niblo (1922)
Abismos de pasión – Luis Buñuel (1953)
El imperio de los sentidos – Nagisa Oshima (1976)

HOGAR (Desde que te fuiste)

El término hogar es utilizado muy corrientemente por las personas para denominar el lugar donde viven y que está estrechamente relacionado con una sensación de seguridad, confort, pertenencia y calma, en tanto, se eligió esta palabra y no otra por la otra acepción que también tiene el término, que es el sitio de la casa en el que se prende el fuego y en el cual solía reunirse la familia en el pasado cuando no existían las estufas o los splits frío/calor para calentarse y alimentarse. http://www.definicionabc.com/social/hogar.php

“Los mejores momentos de mi vida han sido aquellos que he disfrutado en mi hogar, en el seno de mi familia”
Thomas Jefferson (1743-1826) Tercer presidente de los Estados Unidos de América

DESDE QUE TE FUISTE (Since you went away) – 1944

desde2

Director John Cromwell
Guion David O. Selznick
Fotografía Stanley Cortez y Lee Garmes
Música Max Steiner
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 172m. B/N
Reparto Claudette Colbert, Jennifer Jones, Shirley Temple, Joseph Cotten, Monty Woolley, Agnes Moorehead, Robert Walker, Lionel Barrymore.

«Me alisté porque mi vida me parecía insulsa y quería tener diversión y emociones. Y me reía en sueños de esos tipos que se enrolaban por causas nobles, por la libertad y todo lo demás, pero descubrí que todo se resumía en una simple y rancia frase de la que no me podía reir: ‘Hogar, dulce hogar'»

Superlativa adaptación de la novela Since you went away: Letters to a soldier from his wife de Margaret Buell Wilder, que, con casi toda seguridad, merece ser considerada como el exponente más perfecto, ambicioso y enternecedor de aquel coyuntural subgénero melodramático con trasfondo bélico y decididas intenciones propagandísticas gestado en Hollywood durante la Segunda Guerra Mundial. Las amargas vicisitudes cotidianas por las que atraviesa una familia de clase media tras la llamada a filas del cabeza de la misma conformaban un cuadro costumbrista idóneo para enaltecer los valores clásicos del hogar norteamericano y, de paso, consolar a las muchísimas mujeres que se tambaleaban entre el desasosiego y la esperanza mientras aguardaban el retorno de los suyos. El infravalorado John Cromwell confirió al estupendo guión del mismísimo David O’Selznick una puesta en escena de acrisolada intensidad dramática, primorosa plasticidad y un pertinente sentido del humor; factores, que, yuxtapuestos a su insuperable reparto y a la oscarizada música de Steiner acababan consagrándola como una de las grandes películas americanas de la década.

Otras películas consignadas a enaltecer la fuerza del HOGAR

Las cuatro hermanitas – George Cukor (1933)
¡Qué verde era mi valle! – John Ford (1941)
Primavera tardía – Yasujiro Ozu (1949)