Unión Soviética

RENDICIÓN (La nueva Babilonia)

Vencimiento, derrota o sometimiento de un bando a otro en una guerra. (Larousse Editorial)

“La sentencia de muerte no significa nada para mí; pero mi reputación histórica significa mucho. Por eso me alegro tanto de que fuera Doenitz quien firmara la rendición. No hubiera querido que mi nombre estuviera relacionado con eso en el futuro. Un país nunca piensa nada bueno de los líderes que aceptan la derrota”
Hermann Göring (1893-1946) Político y militar alemán

LA NUEVA BABILONIA (Novyi Vavilon) – 1929

babilonia

Director Grigori Kozintsev y Leonid Z. Trauberg
Guion Grigori Kozintsev y Leonid Z. Trauberg
Fotografía Andrei N. Moskin y Evgeni Mikhailov
Música Dimitri Shostakovitch
Producción Sovkino
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 79m. B/N
Reparto Yelena Kuzmina, David Gutman, Pyotr Sobolevsky, Sofya Magarill, Yanina Zhejmo, Sergei Gerasimov, Vsevolod Pudovkin.

«¡Coged nuestras armas y disparadnos! ¡Disparadnos!»

Sin duda, el largometraje de mayor calidad e importancia en la producción vanguardista de una compañía encomendada a desbaratar los ideales artísticos prerrevolucionarios, el grupo FEKS, en el que sus dos partícipes más aventajados aminoraron la excentricidad formal revelada en sus experimentales inicios para centrarse en una representación social e histórica de caligrafía clásica y aliento netamente homérico, que acabaría cosechando un espectacular éxito de crítica y público tanto dentro como fuera del país. Con el inmarcesible enfrentamiento entre el conservadurismo de la jerarquía capitalista y el liberalismo propio de la clase obrera como telón de fondo, la película ensamblaba el exasperado ímpetu dramático de su móvil argumental (el nacimiento, la agitación y la rendición de la Comuna de París de 1870, en pleno apogeo de la guerra franco-prusiana, a través de los ojos de una joven que trabaja en los grandes almacenes del título) con la búsqueda de una coreografía plástica febril y arrebatadora, cuya fotografía apuntaba descaradamente a grandes maestros impresionistas como Abel Gance, Louis Delluc o Marcel L’Herbier.

Otras películas que giran en torno a una RENDICIÓN

Cenizas y diamantes – Andrzej Wajda (1958)
MacArthur, el general rebelde – Joseph Sargent (1977)
Gerónimo, una leyenda – Walter Hill (1993)

CONMEMORACIÓN (El fin de San Petersburgo)

Memoria o recuerdo que se hace de una persona o acontecimiento, sobre todo si se celebra. (Espasa-Calpe)

“Cuando hablan de celebrar el Bicentenario, yo creo que más que celebrar deberían conmemorar con una misa fúnebre, porque realmente en 200 años murieron muchas esperanzas de libertad, de progreso y de justicia y todavía siguen sin estar vivas esas esperanzas”
Arturo Pérez-Reverte (1951-) Escritor y periodista español

EL FIN DE SAN PETERSBURGO (Konets Sankt-Peterburga) – 1927

fin

Director Vsevolod I. Pudovkin
Guión Nathan Zarkhi
Fotografía Anatoli Golovnya
Música Vladimir Lurovski
Producción Mezhrabpom-Russ
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 80m. B/N
Reparto Vera Baranovskaya, Aleksandr Chistyakov, Aleksandr Gromov, Nikolai Khmelyov, Ivan Chuvelyov, Aleksei Davor, Vladimir Fogel.

«Nosotros somos las flores del pueblo ruso y seguiremos la guerra… ¡hasta la victoria final!»

Pudovkin volvió a insistir en el despertar de la conciencia política del sector proletario, temática capital en el desarrollo de su filmografía, para llevar a cabo esta profunda aleación naturalista de doctrina, epopeya e intimismo que satisfacía un propagandístico encargo del Partido Comunista a fin de conmemorar el décimo aniversario de la Revolución bolchevique de 1917, tal y como hizo Eisenstein con la exacerbada y absolutamente moderna OCTUBRE (1928). Mediante una formulista e intuitiva utilización de metáforas visuales, el comprometido cineasta contrastaba sabiamente la metamorfosis moral e ideológica del joven emigrante protagonista con el proceso de transformación de la opulenta urbe industrial de San Petersburgo en la subversiva Leningrado, explayándose en un generoso catálogo de recursos técnicos y estilísticos (sobresale especialmente el virtuoso empleo de las acciones paralelas y la elipsis) y evidenciando sus dotes como director de actores y especialista en escenas de masas, tal y como se observa en la lírica y espectacular toma del Palacio de Invierno.

Otras películas nacidas como CONMEMORACIONES

El acorazado Potemkin – Sergei M. Eisenstein (1925)
1492: La conquista del paraíso – Ridley Scott (1992)
¡Qué extraño llamarse Federico! – Ettore Scola (2013)

TAIGA (Siberiada)

Bioma caracterizado por sus formaciones boscosas de coníferas, siendo la mayor masa forestal del planeta.​ En Canadá se emplea «bosque boreal» para designar la zona sur del ecosistema, mientras que «taiga» se usa para la zona más próxima a la línea de vegetación ártica. En otros países se emplea «taiga» para referirse a los bosques boreales rusos. Geográficamente se sitúan en el norte de Rusia europea y Siberia, norte de Europa, en la región de la Bahía del Hudson, en el norte de Canadá y en el estado de Alaska. Está limitada al sur por la estepa y al norte por la tundra. (Wikipedia)

«Aquí, muchachos, impera la ley de la taiga. Pero incluso aquí las personas se las arreglan para vivir. ¿Sabéis quienes son los que no llegan a viejos? Los que lamen las sobras de otros hombres, los que confían en la enfermería y los que se chivan al compadre» (novela Un día en la vida de Iván Denísovich)
Aleksandr Solzhenitsyn (1918-2008) Escritor e historiador ruso

SIBERIADA (Siberiade) – 1978

siberiade

Director Andrei Konchalovsky
Guion Andrei Konchalovsky y Valentin Ezhov
Fotografía Levan Paatashvili
Música Eduard Artemyev
Producción Mosfilm/Satra/Sovexportfilm
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 275m. Color y B/N
Reparto Vladimir Samoilov, Vitali Solomin, Nikita Mikhalkov, Natalja Andreychenko, Ljudmilla Gurchenko, Sergei Shakurov.

«Se muere no el que está viejo sino el que se ha pasado de madurez»

Antes de dosificar con cuentagotas su aparente talento en la industria hollywoodiense, adonde acudió aburrido de las estrictas pautas morales, artísticas e ideológicas que trazaba el gobierno comunista, Andrei Konchalovsky legó al cine soviético moderno una de sus páginas más poéticas y arrebatadoras con esta epopeya histórica en torno a las eventualidades que a lo largo de buena parte del siglo XX han de hacer frente dos familias rivales de distinto rango afincadas en Yelán, una remota aldea de la taiga siberiana. El apego a la propia tierra y sus tradiciones por encima de los aires de conversión y progreso que acarrea el implacable transcurrir del tiempo actuaban como ‘leit-motiv’ de una revoltosa contextura coral con propiedades místicas y esporádicos matices oníricos e ilusorios, como la figura del imperecedero abuelo, fragmentada en capítulos serenados por calmosas tomas de su salvaje naturaleza y didácticos interludios gráficos en torno al devenir histórico del país. Sublime fotografía y admirables interpretaciones, entre ellas la del hermano del director y también destacado cineasta Nikita Mikhalkov.

Otras películas ambientadas en la TAIGA siberiana

La carta que nunca fue enviada – Mikhail Kalatozov (1959)
Dersu Uzala – Akira Kurosawa (1975)
Happy people: A year in the taiga – D.Vasyukov y W.Herzog (2010)

EMANCIPACIÓN (Cama y sofá)

Liberación de una o más personas respecto de un poder, una autoridad, una tutela o cualquier otro tipo de subordinación o dependencia. (Larousse Editorial)

“Donde acaba la crítica termina la emancipación, cualquiera que sea el grado de liberación alcanzado: la emancipación se interrumpe”
Vicente Romano (1935-) Comunicólogo y catedrático español

CAMA Y SOFÁ (Tretya meshchanskaya) – 1927

CAMA

Director Abram Room
Guion Abram Room y Viktor Shklovsky
Fotografía Grigori Ciber
Productora Sovkino
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 85m. B/N
Reparto Nikolai Batalov, Ludmilla Semyonova, Vladimir Fogel, Leonid Jurenev, Elena Sokolova, Mariya Yarotskaya.

«Después de todo, no tienes a dónde ir y tenemos un sofá gratis»

La cinematografía soviética de la época, cuya dialéctica doctrinal y propagandística se ofuscaba en conceder el protagonismo a la masa (Eisenstein), a la toma de conciencia (Pudovkin) o al montaje experimental (Vertov), se concedía a sí misma un pequeño respiro con amables retratos costumbristas de un benévolo carácter autocrítico y una notoria influencia del cine americano a cargo de nombres como Boris Barnet o Abram Room, autor de este deleitoso alegato en pos de la emancipación femenina, adherido a la entonces reinante polémica contra el aborto y a la preocupante carencia de viviendas en Moscú durante la NEP (1921-1929). Evidenciando tanta capacidad psicológica como sentido plástico, la película alternaba comedia y drama para narrar las contrariedades cotidianas y afectivas de una mujer a la hora de compartir su humilde habitáculo con su marido y un tipógrafo, camarada de éste durante la guerra civil. La controversia que suscitaron sus obvias implicaciones sexuales no fue óbice para que la cinta, conocida también como TRES EN UN SEMISÓTANO cosechara un significativo éxito de crítica y público.

Otras películas sobre EMANCIPACIÓN femenina

Una mujer se rebela – Mark Sandrich (1936)
Thelma y Louise – Ridley Scott (1991)
Erin Brokovich – Steven Soderbergh (2000)

PROGRESO (Lo viejo y lo nuevo)

Mejora, adelanto, en especial referido al adelanto cultural y técnico de una sociedad. (Espasa-Calpe)

«El hombre razonable se adapta al mundo; el irrazonable intenta adaptar el mundo a sí mismo. Así pues, el progreso depende del hombre irrazonable.»
George Bernard Shaw (1856-1950) Escritor irlandés

LO VIEJO Y LO NUEVO (Staroe i novoe) – 1929

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Director Sergei M. Eisenstein y Grigori Aleksandrov
Guion Sergei M. Eisenstein y Grigori Aleksandrov
Fotografía Eduard Tisse
Música Taras Buyevsky
Producción Sovkino
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 121m. B/N
Reparto Marfa Lapkina, Vasili Buzenkov, Mikhail Gomorov, Valeri Chukhmaryev, Ivan Yudin, Anatoli Neginkov, Nikolai Palej, Maksim Straukh.

«Y el toro de raza, ¿qué? ¿No preferís mejorar la especie?»

Impulsado por las nuevas consignas leninistas en torno a la reforma agraria, Eisenstein inició en 1926 este naturalista y formativo apólogo sobre la conveniencia de abonarse a los adelantos técnicos, llamado también LA LÍNEA GENERAL, pero una larga interrupción del rodaje en la que el cineasta (siempre escoltado en sus labores por Grigori Aleksandrov) tuvo que hacer frente al encargo oficial de OCTUBRE, y, al mismo tiempo, reescribir el guion debido a los continuos cambios en el ajuste de la colectivización agrícola hicieron, que el film no viera la luz hasta finales de 1929. La descripción del paso de una economía rural anclada en el minifundismo al progreso de una sociedad cooperativista e industrializada no resultó del agrado de Stalin a pesar de su apabullante belleza plástica, empapada de lirismo y simbología, de la que brotaban secuencias tan asombrosas como la fertilización del bovino semental, el erótico proceso de funcionamiento de la desnatadora o su exaltado epílogo tractorizado. En esta ocasión, la actriz Marfa Lapkina le arrebató el protagonismo a la masa y se erigió en la gran heroína del film.

Otras películas sobre el PROGRESO

Tiempos modernos – Charles Chaplin (1936)
El cuarto mandamiento – Orson Welles (1942)
Powaqqatsi – Godfrey Reggio (1988)